Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

martes, 25 de septiembre de 2012

Bienvenido a Primera División

Octava fecha. Visitamos a River Plate en el Antonio Vespucio Liberti, luego de su paso por el torneo Nacional B. Enfrentamos a un equipo que de a poco se está adaptando a la categoría. A priori parecía un partido complicado, ya que estos equipos suelen luchar muchos los partidos y pelear cada punto con alma y vida. Finalmente no fue así, River no mostró mayores resistencias, y a la academia le alcanzó con dos aproximaciones al arco defendido por Barovero para volverse de Nuñez con los tres puntos en el bolsillo.
Parece que la historia está cambiando. Con estos tres puntos Racing llegó a 14 en el torneo, se encuentra quinto en la tabla de posiciones y sin problemas con el promedio de descenso. Como contracara, este triunfo académico dejó al equipo comandado por Matias Almeyda en zona de descenso. El conjunto millonario se encuentra anteúltimo en la tabla de promedios, superando solo a Independiente, equipo que parecería condenado a jugar la siguiente temporada en la segunda división del futbol argentino.
El partido fue muy malo. Racing salió a la cancha con un esquema diferente. Saja en él arco. Una defensa integrada por cinco jugadores, Pillud, Ortíz, Migliónico, Cahais y Villar, en el mediocampo estuvieron Pelletieri y Zuculini como doble cinco, raspando y metiendo. Bruno hizo un partido bárbaro, recuperó mucho, entrego bien, auxilió a sus compañeros. Un poco desordenado, como siempre, pero muy voluntarioso. La parte ofensiva del equipo estuvo a cargo de Centurión (de flojo partido, mostró su nivel más bajo desde que está en la primera división. De todos modos, un mal partido lo tiene cualquiera), Vietto y Sand.
El primer tiempo fue de lo más feo que se vio en el campeonato. Racing no pateó al arco, y el equipo que hace su presentación en primera división tuvo una sola jugada de gol.
El segundo tiempo no cambió mucho, siguió siendo un partido feo, trabado, los de Zubeldía entregaron el dominio del balón, con buen tino, ya que enfrente había un equipo sin ideas, carente de creación. Más allá de los ingresos de Lanzini y Mora, River nunca pudo generar peligro, solo una jugada aislada que terminó con un certero cabezazo del delantero Uruguayo que el Chino Saja mandó al corner, luego de una monumental estirada hacia el ángulo superior izquierdo.
El gol de Rácing, único del partido, llego de cabeza por intermedio de Matías Cahais, luego de un corner y de un excelente movimiento en el área del defensor académico, dejando atrás a su marcador.
Ganamos en una cancha que durante el siglo pasado se nos hizo muy difícil. Hoy parece que soplan nuevos vientos, River Plate ya no es lo que era. De a poco va dejando atrás un pasado lleno de gloria y se va metiendo en un presente lleno de incertidumbre, con cambios de categoría que empiezan a hacerse habituales, un equipo sin ideas, un presidente impresentable, un futuro que pinta bien negro, alejado de torneos internacionales, de la lucha por los torneos locales, con la cabeza puesta en mantener la categoría. Un club completamente distinto, de ser uno de los más grandes del país, pasó a conformarse con no volver a jugar el torneo Nacional B, objetivo que, a esta altura del torneo, parece muy ambicioso.
Racing ganó. Sin jugar bien, muy atrás, pero ganó. Se mostró firme en defensa contra un equipo que no lo complicó en ningún momento. A disfrutar el triunfo contra el ex equipo grande. En cuanto a lo estrictamente futbolístico, hay que mejorar y mucho. Con este nivel solo se les podrá ganar a los equipos más débiles (San Martín, River, Indeprimente), pero se va a complicar ante equipos mejor armados y con más poderío ofensivo, como Velez y Newell´ s.  
El próximo partido es el sábado 29 de Septiembre a las 20.20 hs. frente a San Lorenzo, en el cilindro de Avellaneda. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Perdidos

Séptima fecha. Recibimos a Estudiantes en el cilindro. Un rival complicado, que no tiene mucha vocación ofensiva, pero que sí es aguerrido, molesto, tiene buena altura y trabaja mucho los partidos. Racing venía golpeado después del duro golpe recibido en Córdoba. Pero con la chance de revertir esa pálida imagen de local y frente a un rival que no va a ser animador del campeonato.  Pero la academia fue un desastre. Una lágrima. Volvió a mostrar el pésimo nivel de juego mostrado la fecha anterior. Un equipo sin rumbo futbolístico, sin ideas, sin elaboración.  
El técnico dijo que no nos pasaron por arriba y que si hubiésemos empatado los dos partidos, nadie hubiese dicho nada. Quizás sea cierto que no nos pasaron por arriba (frente a Belgrano al menos, frente a Estudiantes, me quedan mis dudas). Ahora bien, respecto de empatar los dos partidos, seguramente que nadie hubiese dicho nada. Pero nadie hubiese dicho nada, porque de haber empatado estos dos últimos partidos, tendríamos trece puntos y estaríamos a solo tres de Boca, que ya ganó hoy domingo y es el único puntero del torneo. La gente “tira la bronca” por haber perdido, pero por sobre todo, por haber jugado tan mal.
Este equipo sufrió un retroceso. Fue de mayor a menor, llegando a mostrar un nivel muy bajo. Si no se logra el vuelo futbolístico pretendido, y consecuentemente se dificulta el acceso a la victoria, el menos que se mantenga el orden, que se venda cara la derrota. Si no podemos jugar, batallemos e intentemos hasta que salga.
Soy partidario de bancar los proyectos y de hacer balances al final del torneo. Creo que el técnico tiene crédito. Pero también pienso que tiene que despabilar, hay mucho por mejorar. Más allá de que colectivamente no se logra el objetivo, individualmente hay jugadores en un nivel muy bajo, por caso, Camoranesi. El ex jugador de la Juventus es un fantasma, no recupera, no distribuye, está mal físicamente. Y el técnico no lo saca. Ayer el ingreso de Fariña (más allá de que no creo que sea un “salvador”, ni mucho menos) en su lugar, era cantado. Hay una regla no escrita del futbol que dice que a la cancha tienen que salir los que estén mejor. Y hoy es claro que Vietto está mejor que Hauche y que Zuculini, por ejemplo, está mejor que Camoranesi. El caso Sand es discutible. Ayer la gente lo chifló. Yo no comparto. Primero porque no concuerdo con chiflar a un jugador que tiene diez partidos en el club, segundo porque Sand es goleador, y como tal, hay que bancarlo. Al menos un campeonato. En mi opinión Sand ayer no debió haber salido.
Anoche la academia formó con Saja, Pillud, Ortiz, Cahais (de pésimo partido) y Corvalán, Villar, Pelletieri, Camoranesi, Centurión, Hauche y Sand. El primer tiempo de Racing fue muy malo. Generó una sola situación de gol, un centro de Hauche que Sand no pudo conectar de cabeza casi adentro del área chica. En cambio Estudiantes tuvo cuatro o cinco situaciones de gol claras que el Chino Saja pudo neutralizar.
Para el segundo tiempo la academia no cambió nada, no mejoró, ni defensiva ni ofensivamente. A los seis minutos, y luego de una jugada increíble por la cantidad de torpezas que se cometieron, Estudiantes marcó el primer y único gol de la noche. Pelotazo de Desábato a la espalda de los defensores que Fernández bajó al medio del área, ni Ortiz ni Cahais pudieron despejar el balón, y Nuñez, luego de una serie de rebotes, vulneró la vaya académica, tras una floja respuesta del chino Saja.
Zubledía sacó a Corvalán (supuestamente lesionado) y cuando se esperaba el ingreso de un jugador con características ofensivas, puso a Luciano Aued. Al mismo tiempo (16 minutos) ingresó Vietto (en buen nivel) por Hauche. A los 19 minutos, ingresó Cámpora por Sand. Personalmente creo que el cambio era Fariña por Camoranesi.
Racing intentó, más por inercia que por convicción. Fue a buscar el empate con más voluntad que ideas. Esa escases de ideas hizo que el objetivo no se lograra y quedemos con las manos vacías nuevamente y con más dudas que certezas.
Todavía falta, recién van siete fechas, y estamos a tan solo cinco puntos del puntero. Con esto no digo que estemos para pelear el campeonato, pero sí que con esfuerzo y mejorando el nivel de juego, podemos mantenernos en el pelotón de los primeros seis o siete equipos. No es fácil, hay que mejorar y mucho. Si no se puede con los que están, hay que buscar variantes en el banco. No hay mucho, pero creo que hay dos o tres jugadores que podrían tener su oportunidad. Estamos a tiempo de enderezar el rumbo y de hacer un campeonato digno. El domingo se viene un partido duro, contra un rival que viene de ascender, en una cancha en la que siempre nos costó. Pero lindo para empezar a revertir la situación y darle una alegría a la gente.
El próximo partido es el domingo 23 de Septiembre a las 15.30 hs. frente a River Plate, en su estadio. Lindo partido para volver a la senda del triunfo. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Chance desperdiciada

Sexta fecha. Visitamos a Belgrano en el Mario Alberto Kempes. Un rival complicado, pero que por su estilo de juego, es mucho más difícil de vulnerar cuando juega de visitante que cuando lo hace de local. De hecho, se le venía haciendo esquiva la victoria en Córdoba durante este campeonato. Nosotros veníamos entonados por el emotivo triunfo del pasado lunes ante San Martín de San Juan.
La campaña de Racing, hasta el partido de ayer, era de buena a muy buena. El equipo se encontraba segundo en la tabla de posiciones, a un punto del puntero, invicto, con tres triunfos y dos empates, el clásico en el bolsillo, nueve goles a favor y tres en contra. Si miramos solo la tabla, podríamos decir que la campaña es, definitivamente, muy buena.
Ahora bien, el juego de los de Zubeldía, hasta el momento, venía sufriendo altibajos. Por momentos demostró que se puede hacer firme atrás y ser un equipo ordenado, por caso, contra Argentinos Juniors y en el clásico, no pasó ningún sobresalto defensivo, prácticamente el rival no generó una sola situación de gol en sendos partidos. Más allá de esa firmeza defensiva (recibió solo cuatro goles en seis fechas), la mayor carencia del equipo está en el trato de pelota y la creación de juego. El equipo tiene más posesión de pelota que en el torneo pasado. Eso está claro. Ahora bien, todavía no logra lastimar con esa posesión. No es profundo, no es punzante. Falta la sorpresa de los laterales (Corvalán viene teniendo un nivel bajo y Pillud alterna buenas y malas, puede tener un partido bueno, como contra San Martín de San Juan y uno malo, como el de ayer). Le falta claridad en la elaboración de la jugada. Falta gestación. Camoranesi fue el jugador apuntado a esos fines. Para eso se trajo al ex jugador de Lanús. Para el pase fino. Para el pase largo, para hacer la pausa y explotar la velocidad de Centurión con un pase al vacío. En definitiva, para ser la manija del equipo. De hecho el técnico así lo dejó entrever en varias conferencias. Pero Camoranesi, que es un jugador de jerarquía, todavía no la está haciendo pesar. No gravita lo suficiente en los partidos. No habilita a los compañeros. No está siendo el cerebro que este equipo necesita. Es un jugador muy inteligente, quizás todavía le falte en el aspecto físico para poder plasmar sus condiciones. El equipo lo necesita, porque no tiene otro jugador “creativo”, el único es Fariña, y, lamentablemente, el juvenil surgido de la cantera, todavía no demostró estar a la altura de la primera división. La tonta expulsión frente a San Martín es un claro ejemplo de ello.
Siendo tan bajo el nivel de Camoranesi, la faz ofensiva del equipo queda casi con exclusividad en los pies de Centurión. Como juega ese pibe. Es crack. Es rápido, es habilidoso, atrevido, y tiene unos huevos bárbaros. Lo cagan a trompadas, literalmente, y el pibe sigue. Sigue encarando, sigue gambeteando, sigue escupiendo en la cara a la mediocridad y la cobardía. Y no lo cuida nadie. Porque los rivales le pegan, los referís hacen la vista gorda, y la prensa, con esa habilidad inusual que tiene para discriminar al pobre y al marginado, en general, se hace bien la boluda. Justamente ayer, Pier Barrios se fue expulsado por pegarle en la cara. Esto pasa todos los partidos, y los árbitros amonestan. Ayer, por lo menos en esa jugada, Abal aplicó el reglamento (en el penal a Vietto se olvidó). Un golpe en la cara, es roja. Presten atención. En todos los partidos a Centurión le pegan en la cara. Eso es expulsión. No es discrecional del árbitro, como en otras jugadas, en las que puede poner amarilla o roja, según se criterio. Un golpe de puño en la cara es expulsión. Esto es reglamentario e indiscutible. No es discrecional. Espero que empiecen a cumplir el reglamento porque a este pibe lo van a romper todo. A los mediocres les caen mal este tipo de jugadores. Vos seguí así maestro, que en la tribuna disfrutamos tus gambetas.
El partido fue malísimo. Racing formó con Galanternik en el arco (de buen debut, sobrio, prácticamente no tuvo fisuras, salvo el rebote en el gol, de todas maneras Belgrano no inquietó casi nunca), Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán, Villar, Pelletieri, Camoranesi y Centurión, Hauche y Sand. El primer tiempo fue muy malo, prácticamente no hubo jugadas de peligro para ninguno de los dos. Parecía que se moría en 0 a 0. Hasta que a los 46 minutos Quiroga sacó un bombazo de 25 metros que Galanternik pudo rechazar, pero con tanta mala fortuna que ese rechazo le cayó a Carranza, quien de cabeza marcó el uno a cero para el conjunto cordobés. Al descanso en desventaja. Inmerecida, pero desventaja al fin.
El segundo tiempo arrancó con un Racing que se empezó a hacer dueño de la pelota, pero careciendo absolutamente de ideas. A los 15 minutos se fue expulsado Zapata en el local y a los 19 Pier Barrios. El partido estaba a pedir nuestro. Con dos jugadores de más, faltando 26 minutos y frente a un equipo limitadísimo. Que se abroquela muy bien atrás, pero que cuenta con jugadores muy toscos (no nos olvidemos que el seis es Aveldaño, el peor defensor central que tuvo Racing en los últimos veinte años). Así y todo, los de Zubeldía no le pudieron generar una sola situación de gol clara. Solo un tiro de Cámpora. Y nada más. El mismo DT dijo en conferencia de prensa: “tendríamos que haber tirado mil centros”. Exactamente. Si no hay ideas, si te cierran por el medio, tira centros. Una y otra vez, que la pelota merodee el área contraria. Alguien va a agarra un rebote en algún momento. Estas con dos jugadores más, dos nueves metidos en el área, aprovechalos.
No se pudo. El juego llego a su fin, no pudimos revertir el resultado en condiciones inmejorables, y nos volvimos de la Docta con las manos vacías. Ahora a mejorar el circuito ofensivo y seguir buscando la tan mentada “regularidad”
El próximo partido es el sábado 15 de septiembre a las 20.20 hs. Recibiremos a Estudiantes de La Plata en el cilindro de Avellaneda. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 4 de septiembre de 2012

El día que Pelletieri atajó un penal

Quinta fecha. Noche de lunes. Recibimos a San Martín de San Juan en el cilindro de Avellaneda luego de la eliminación de la Copa Sudamericana a manos de Colón. Eliminación que, a mi entender, a la larga terminará siendo positiva, puesto que le va a permitir al técnico, quien no cuenta con un plantel amplio en cantidad, encarar de lleno y con exclusividad el Torneo Inicial 2012.
Como la Copa ya es historia, pasemos a analizar el partido de anoche. Y qué partido Racing. Memorable. Fue uno de esos partidos que uno recordará durante mucho tiempo. Partidos diferentes, especiales. Hay partidos que uno recuerda durante muchos años, a veces por el marco, a veces por el resultado histórico, a veces porque se llega a una meta o se cumple un logro. Ayer el cilindro de Avellaneda cumplió 62 años, y hubo no uno, sino dos jugadores que hicieron que ese partido pase directamente a la categoría de partido “gratamente memorable”, algunos lo recordarán como “el partido de los tres goles del pibe Vietto”, otros, como “el día que Pelletieri atajó un penal”
Uno a veces se cuestiona y se pregunta ¿Por qué voy a la cancha? ¿Por qué se deja de lado a personas importantes en la vida de uno o fechas especiales por ir a ver a Racing? ¿Por qué el hincha posterga momentos importantes de su vida personal para ir a ver a la academia? El partido de anoche tiene todas las respuestas. O al menos una gran parte de ellas. No caigo en un lugar común si digo que el hincha de Racing es especial. Es especial porque se bancó muchas malas. Pero muchas. Y con estoicismo. Basta ver el miedo que tienen los de la otra vereda por una vez que tienen que pelear por mantener la categoría. Hablando mal y pronto, “están todos cagados”. Nosotros estamos curtidos. Porque las pasamos todas. Porque no tenemos un Grondona. Porque siempre nos tocó luchar contra todo y contra todos. No tenemos ni tuvimos miedo. Porque somos de Racing más allá de todo. Y ese ser de Racing más allá de todo nos hace disfrutar el doble estas caricias, estos guiños del destino. Digerimos un descenso, tres concursos preventivos, una quiebra, nos bancamos no jugar, defendimos del remate nuestra sede, padecimos equipos lastimosos. Por eso seguimos de pie, por eso estamos siguiendo a la academia, seguimos una esperanza, porque queremos recibir esas caricias, sea una, dos, pocas o muchas. Y si no hay caricias seguiremos viniendo, porque también sabemos bancar los cachetazos. Hoy disfrutamos este presente. Hoy disfrutamos esta realidad. Nosotros peleando el torneo. Nosotros con un pibe de 18 años que juega por primera vez de titular y hace tres goles. Nosotros con un jugador de campo que ataja un penal. Ustedes peleando por no descender. Ustedes con “refuerzos” que no debutaron porque están rotos. Ustedes con defensores de casi cuarenta años que se lesionan o se hacen expulsar. Nosotros tranquilos y contentos, ustedes tristes y todos cagados, amargados.
Racing salió a la cancha con De Olivera en el arco, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán en la defensa, Villar, Pelletieri, Aued y Centurión en el mediocampo, y Vietto y Sand en la delantera.
El partido comenzó siendo favorable para la academia, los mediocampistas eran dueños del juego, manejaban la pelota. Desde la recuperación de Aued (de buen primer tiempo) y los desbordes de Centurión, la academia iba dominando el partido, lentamente se iba imponiendo. Faltaba quizás, movilidad en ataque y situaciones de peligro. Hasta que a los 40 minutos apareció el pibe Vietto y con un terrible derechazo desde afuera del área que se coló en el ángulo superior derecho del arco defendido por  Pocrnjic, marcó el uno a cero parcial. Así nos fuimos al entretiempo.
En el segundo tiempo Racing arrancó dormido. A los 2 minutos Pelletieri dio un mal pase en una zona peligrosa y Riaño, el jugador que mas inquietó del conjunto Sanjuanino, no perdonó. Con un potente remate que se coló junto al palo derecho de De Olivera, marcó el empate parcial.
A partir de ahí San Martín se empezó a acomodar mejor en el partido, y comenzó a dominar la pelota, tal es así que a Racing le costó mucho recuperar el balón durante esos primeros diez minutos.  
Pero, en el mejor momento del conjunto hasta ayer comandado por el colo Sava, Pillud trepó por derecha e hizo una linda jugada individual que culminó con un centro pasado que el juvenil Vietto mandó de cabeza al fondo de la red.
A partir de ahí todo fue de Racing, San Martín se desmoronó. Fue un golpe muy fuerte para un equipo que venía de capa caída. A los 24 minutos Pelletieri empezó a remendar el error cometido en la jugada del gol convertido por la visita. Encaró por derecha, en posición de ocho, con un firulete se sacó de encima a su marcador, y tiró un centro que Villar le bajó de cabeza al joven maravilla, para que el talentoso jugador surgido de la cantera, con una linda volea, redondee su noche ideal. Tres a uno. Tres goles de Vietto, joven delantero de tan solo 18 años y tres partidos en primera (en ninguno de ellos había arrancado de titular).
Ya era una fiesta y parecía que eso era todo. Pero no. Faltaba la frutilla del postre.
A los 43 minutos de la etapa final De Olivera le cometió penal a Riaño, el delantero de San Martín, y en consecuencia fue amonestado. Como el arquero de Racing ya había sido amonestado previamente por demorar, esta segunda tarjeta equivalió a su expulsión. El técnico de Racing ya había agotado los tres cambios (Perez Guedes por Villar, Fariña por Centurión y Cámpora por Vietto). Había que ver quién era el valiente que se ponía el buzo. Y se lo puso Pelletieri. Se lo veía muy chiquito al pulpo debajo de los tres palos. Solo quedaba implorar que Caprari la tirase afuera. Pero no. No la tiró afuera, le pego esquinado, contra un palo. Y Pelletieri se lo atajó! Increíble, memorable, inédito,  el pulpo voló hacia su derecha y pudo desviar el remate del delantero rival. No solo eso, en el rebote, el mismo pulpo se arrojó sobre el balón, que estaba ahí, como esperando que entrase un delantero de San Martín y la empujare al gol. Novelesco. Les contaremos a nuestros nietos que estuvimos ahí, y vimos como Pelletieri abandonó la cinco, se puso el buzo, los guantes, y atajó un penal.
El domingo a las 14.10 hs. enfrentaremos a Belgrano en la provincia de Córdoba, con la ilusión de seguir peleando en lo más alto de la tabla de posiciones. Allí estaremos, abrazo Racinguista.