Octava fecha. Visitamos a River Plate en el Antonio Vespucio Liberti, luego de su paso por el torneo Nacional B. Enfrentamos a un equipo que de a poco se está adaptando a la categoría. A priori parecía un partido complicado, ya que estos equipos suelen luchar muchos los partidos y pelear cada punto con alma y vida. Finalmente no fue así, River no mostró mayores resistencias, y a la academia le alcanzó con dos aproximaciones al arco defendido por Barovero para volverse de Nuñez con los tres puntos en el bolsillo.
Parece que la historia está cambiando. Con estos tres puntos Racing llegó a 14 en el torneo, se encuentra quinto en la tabla de posiciones y sin problemas con el promedio de descenso. Como contracara, este triunfo académico dejó al equipo comandado por Matias Almeyda en zona de descenso. El conjunto millonario se encuentra anteúltimo en la tabla de promedios, superando solo a Independiente, equipo que parecería condenado a jugar la siguiente temporada en la segunda división del futbol argentino.
El partido fue muy malo. Racing salió a la cancha con un esquema diferente. Saja en él arco. Una defensa integrada por cinco jugadores, Pillud, Ortíz, Migliónico, Cahais y Villar, en el mediocampo estuvieron Pelletieri y Zuculini como doble cinco, raspando y metiendo. Bruno hizo un partido bárbaro, recuperó mucho, entrego bien, auxilió a sus compañeros. Un poco desordenado, como siempre, pero muy voluntarioso. La parte ofensiva del equipo estuvo a cargo de Centurión (de flojo partido, mostró su nivel más bajo desde que está en la primera división. De todos modos, un mal partido lo tiene cualquiera), Vietto y Sand.
El primer tiempo fue de lo más feo que se vio en el campeonato. Racing no pateó al arco, y el equipo que hace su presentación en primera división tuvo una sola jugada de gol.
El segundo tiempo no cambió mucho, siguió siendo un partido feo, trabado, los de Zubeldía entregaron el dominio del balón, con buen tino, ya que enfrente había un equipo sin ideas, carente de creación. Más allá de los ingresos de Lanzini y Mora, River nunca pudo generar peligro, solo una jugada aislada que terminó con un certero cabezazo del delantero Uruguayo que el Chino Saja mandó al corner, luego de una monumental estirada hacia el ángulo superior izquierdo.
El gol de Rácing, único del partido, llego de cabeza por intermedio de Matías Cahais, luego de un corner y de un excelente movimiento en el área del defensor académico, dejando atrás a su marcador.
Ganamos en una cancha que durante el siglo pasado se nos hizo muy difícil. Hoy parece que soplan nuevos vientos, River Plate ya no es lo que era. De a poco va dejando atrás un pasado lleno de gloria y se va metiendo en un presente lleno de incertidumbre, con cambios de categoría que empiezan a hacerse habituales, un equipo sin ideas, un presidente impresentable, un futuro que pinta bien negro, alejado de torneos internacionales, de la lucha por los torneos locales, con la cabeza puesta en mantener la categoría. Un club completamente distinto, de ser uno de los más grandes del país, pasó a conformarse con no volver a jugar el torneo Nacional B, objetivo que, a esta altura del torneo, parece muy ambicioso.
Racing ganó. Sin jugar bien, muy atrás, pero ganó. Se mostró firme en defensa contra un equipo que no lo complicó en ningún momento. A disfrutar el triunfo contra el ex equipo grande. En cuanto a lo estrictamente futbolístico, hay que mejorar y mucho. Con este nivel solo se les podrá ganar a los equipos más débiles (San Martín, River, Indeprimente), pero se va a complicar ante equipos mejor armados y con más poderío ofensivo, como Velez y Newell´ s.
El próximo partido es el sábado 29 de Septiembre a las 20.20 hs. frente a San Lorenzo, en el cilindro de Avellaneda. Allí estaremos, abrazo Racinguista.