Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

martes, 27 de noviembre de 2012

Fin del sueño (por ahora)

Décimo Séptima fecha. Visitamos a Boca Juniors en su estadio. Había que ganar para mantener la distancia de tres puntos que nos llevaba el líder, Vélez Sarsfield, quien antes de que empiece a rodar el balón en la bombonera, venció a All Boys, sobre la hora, en Floresta.
Pero no se pudo. No se jugó bien. No se estuvo a la altura de las circunstancias. A los pibes no les salió una, los del fondo se equivocaron como pocas veces en este campeonato, y, como nunca en este año y medio que está en el club, fallo la última trinchera, el mejor arquero de Racing de los últimos diez años, el Chino Saja.
La falta de experiencia (este equipo tiene 4 jugadores titulares que tienen menos de 21 años), la falta de roce en partidos importantes, la falta de un generador de juego cerebral, fueron factores que le truncaron a Racing el sueño de pelear por el campeonato.
Ya está. Se perdió la chance de pelear por conseguir el título en este torneo. Eso no tiene que tirar abajo todo lo bueno que se está haciendo. Mantengamos lo positivo. Potenciemos lo que está. No lo barramos, como hicimos en otros momentos y terminamos lamentando. Mantengamos el Técnico. Mantengamos la solidez defensiva. Mantengamos la fortaleza grupal. Mantengamos a los chicos que subieron a primera. Consolidémoslos. Mantengamos el perfil bajo. Mantengamos el trabajo. Hay que traer un mediocampista creativo y un delantero de categoría. Es lo que necesita Racing. La academia está fuerte en defensa, tiene un arquerazo, en el medio tiene a Zuccu que es un León, por afuera tiene a Centurión, Villar, Perez Guedez, en la ofensiva tiene un definidor bárbaro, como Vietto, que es un delantero muy inteligente y a Fariña que también tiene desequilibrio. Falta creación de juego. Uno que piense. Y un delantero de categoria. El bajo nivel mostrado por Sand, Cámpora y Hauche hacen imprescindible la contratación de un delantero de jerarquía para pelear el campeonato. Solo se pueden traer dos refuerzos. No nos podemos equivocar. Ni en la elección del puesto a reforzar, ni en la elección individual de cada jugador.
El partido fue raro. Boca pegó en los momentos justos y acertó en nuestra área. Quizás ese penal no cobrado a Centurión hubiese cambiado la historia. Ya el hecho de que nos cobren un penal en la cancha de Boca sería un hecho tan inusual que cambiaría la historia.
A los 12 minutos llegó el primer gol del partido. Corner para Boca, Caruzzo saltó solo, (Bruno Zuculini, muy nervioso durante los primeros minutos del partido, era el encargado de tomarlo y ni lo molestó) y la puso contra el palo izquierdo del chino Saja. Uno a cero para Boca y mal augurio para Racing. Que nos hagan un gol de cabeza tras un tiro de esquina es algo inusual para este equipo (si no me equivoco es el primer gol de cabeza a la salida de un corner, que nos hacen en el campeonato). Mal indicio.
Darle vuelta un partido a un equipo de Falcioni es una tarea de difícil concreción. Si no tenés paciencia, no pensás y no ponés la pelota contra el piso, es más difícil todavía. A partir de ahí Boca hizo pesar el oficio y sin mucho esfuerzo pudo dominar el partido a gusto.
Para peor, a los 37 minutos de esa primera etapa, Paredes, con un tiro de afuera del área que el Chino no logró ver a causa de que tenía la visión obstruida por jugadores propios y rivales, puso el dos a cero parcial. Eso fue un mazazo para Racing, que solo pudo acudir a pelotazos para los tres de arriba. El nivel de Villar, Zuculini y Pelletieri fue muy malo, los tres se vieron desbordados, no pudieron acertar en el primer pase. Tanto defensiva como ofensivamente tuvieron un muy mal partido. A zuculini se lo vió muy nervioso, Pelletieri no le da un pase a un compañero, y el error de Villar en el segundo gol de Boca es grave. Practicamente le da el pase al rival. 
Los de arriba tampoco estuvieron finos. Centurión empezó bien, a los tres minutos Paredes le cometió un penal que Delfino decidió ignorar, desbordó por izquierda, hizo amonestar a Sosa, pero luego se fue desinflando hasta desaparecer de la cancha. Fariña intentó todo el tiempo pero no le salió una. Y a Vietto le tocó bailar con la más fea. Un pibe de 18 años, menos de quince partidos en primera y contextura pequeña, contra dos centrales grandotes, de experiencia y largo trayecto recorrido en el futbol profesional. Se la aguantó bastante bien, pero no pudo hacer mucho.
A los 10 minutos del segundo tiempo ingresaron Hauche por Villar y Camoranesi por Zuculini. Mauro le cambió la cara a la academia. Se hizo dueño del mediocampo, manejo la pelota con criterio, hizo a Racing más profundo. Pero no fue suficiente para cambiar la historia.
A los 24 de la segunda etapa, a pesar de que Racing mejoraba en el juego, Paredes de tiro libre (el Chino se paró muy mal) marcó el tres a cero para Boca y sentenció la historia. Hauche descontó a siete minutos del final. Luego de esa jugada Vietto estrelló un cabezazo contra el palo. Qué lindo hubiera sido un 2-3 con 5 minutos por jugar. No hubiese cambiado la historia, pero quizás dejaba lugar a un empate épico.
La lucha por el título ya es pasado. Pero quedan seis puntos por jugar que pueden coronar una muy buena campaña para la academia. No nos olvidemos que este fue un torneo de transición para Racing. Llegaron varios refuerzos, se consolidaron muchos chicos. La institución encontró un Director Técnico que encaja a la perfección con lo que se necesita en el futbol actual.
Ahora queda mantener la estructura, traer dos refuerzos de categoría que le den el plus que le falta a este plantel para luchar con más fuerza por un título. Soy un convencido de que se están haciendo las cosas bien y de que el club está sentando las bases para un futuro promisorio. Una derrota no nos tiene que desviar del camino.
El próximo fin de semana la academia se medirá frente a All Boys en su último partido de local en este año. En un principio estaba pautado para el domingo 2 de Diciembre a las 17.00 hs. Los resultados de esta última fecha hicieron que el partido pudiera jugarse el domingo a las 19.00 hs o trasladarse al sábado. Todavía no está definido, de todas maneras… Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 20 de noviembre de 2012

Vamos vamos los pibes!

Décimo Sexta fecha. Recibimos a Quilmes en el cilindro de Avellaneda. Lunes por la noche, calorcito típico de fines de Noviembre. A salir rápido del laburo y llegar al coliseo como sea, antes de las 20.15 hs. Las ilusiones, que parecían sepultadas luego de apático empate frente al equipo de los Grondona (gol lícito injustamente anulado a Pelletieri mediante) resurgieron luego de ese domingo de sendas e inesperadas derrotas de los dos punteros.
Ilusión, esperanza, ansiedad y entusiasmo brotaban de todos lados en el cilindro. El rival, no era de los más complicados para un momento como este, sin embargo, en los primeros 20 minutos, nos hicieron pasar más de un sofocón.
El joven técnico académico alineo un equipo muy similar al que se había traído los tres puntos de Mendoza, con un solo cambio, Pelletieri por Camoranesi, quien había llegado al límite de amonestaciones. De esta manera la academia alistó a Saja en el arco; Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Pelletieri, Zuculini; Villar, Fariña, Centurión y Vietto.
Los primeros minutos fueron complicados para Racing. Costó hacer pie, acomodarse en la cancha y poder recuperar el balón. Quilmes tuvo una chance clarísima para ponerse en ventaja a los 10 minutos, pero el arquerazo que tenemos, que sacó un cabezazo esquinado, dificilísimo, y la mala pericia de Cauteruccio para definir, hicieron que el partido siguiera cero a cero.
A partir de ahí Racing se empezó a acomodar un poco mejor en la cancha. Empezó a buscar a los de arriba con mayor precisión. Zuculini se empezó a hacer patrón del medio campo. Recuperó muchísimo, y cada vez está mejor con la pelota en los pies, piensa, entrega bien, busca el hueco. Y tiene solo 19 años. Quizás la sublime actuación de los ligeritos tape un poco su excelente trabajo, pero con Bruno, sin dudas, estamos en presencia de quien va a ser un gran número cinco de Racing.
A los 32 minutos de la parte inicial llegó el primero y empezó la fiesta. Fariña encaró por el medio, enganchó, lo bajaron, el juez dejó seguir, y la bocha le quedó a Centurión que la puso fuerte abajo y contra un palo desde la medialuna del área. A partir de ahí todo fue de la academia. Futbol, gambeta, baile y goles.
A los 39 minutos pelotazo de Saja, la peinó Villar, falló el defensor central de Quilmes, Vietto la paró de pecho y la dejó para Fariña, quien se sacó de encima a Lima con un toque, definió sutilmente con la parte externa del botín, ante la salida del arquero rival y la puso contra un palo. Golazo
Nos fuimos al entretiempo exultantes, deseosos de ver como seguía la cosa. El segundo tiempo fue todo de la academia, el cervecero solo contó con un tiro de afuera del área de Cauteruccio que el Chino Saja mandó al corner.
A los 21 minutos de la segunda etapa, Hauche (que había ingresado por Villar) jugó el balón del medio hacia la izquierda para Centurión, el pibe, que es un fenómeno, le metió un pase magistral a Fariña para que este defina con gran categoría entre las piernas del arquero rival. A esa altura era tres a cero y baile. Los pibes se estaban floreando. La pisaban, tocaban, triangulaban, se buscaban  permanentemente. Baile y fiesta.
Y había lugar para un gol más. A los 38 minutos de esa segunda etapa, Perez Guedes (que había ingresado por Centurión) abrió hacia la derecha para Hauche, Gaby corrió unos metros, tiro un centro perfecto, y el mismo Perez Guedes entrando por detrás de todos la puso de cabeza contra el segundo palo del arquero. Futbol y goles.
Pudieron ser uno o dos más, si Hauche estaba más preciso en la definición, pero a quien le importa. Lo que parecía una quimera, hoy son tres puntos de diferencia. Quedan nueve puntos en juego. Tres fechas. Si bien parece difícil que Lanús y Velez dejen más puntos en el camino, como no ilusionarse.
Nos queda ganar en la bombonera y esperar. Ahora bien, si no se da, la campaña de todos modos es excelente. Encontramos el técnico a la medida del club. Perfil bajo, inteligente, preparado, supo traer los jugadores de experiencia que se necesitaban (Ortiz, Villar, Camoranesi), sabe manejar a los chicos de inferiores, los pone cuando hay que ponerlos, ni los quema por ponerlos pronto, ni los bajonea por no ponerlos nunca. Trabaja los partidos. Se puede equivocar, como se equivocan todos, pero hoy, sin dudas, es el técnico ideal para el club. El equipo está en formación, y así todo ya llegó a los 29 puntos, estando a tres de los dos punteros y con tres partidos por jugar. No nos olvidemos que de los once titulares de este equipo, solo cuatro integraban la formación habitual del campeonato anterior. Ortiz, Corvalán y Villar llegaron en este torneo, Zuculini, Fariña, Vietto y Centurión, muchas veces ni siquiera iban al banco. Es el perfil de entrenador para este plantel, esta dirigencia y este momento. Una vez que hacemos las cosas bien en todos los aspectos, solo queda acompañar y esperar. Vamos por todo, pero hicimos mucho, no nos olvidemos.
Dato para tener en cuenta: El Chino Saja atajó 55 partidos en Racing, en 32 no le hicieron goles. Quedate a vivir acá Chino! Contrato de cinco años para el mejor arquero de Racing de los últimos años. Arquerazo, referente y líder positivo.
Con toda la ilusión encima visitamos a Boca en su estadio el próximo domingo a las 19.15 hs. A ganar y esperar. A mantenerse ahí, agazapados. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 19 de noviembre de 2012

No lo soñé

Décimo Quinta fecha. Visitamos a Godoy Cruz en el mundialista de Mendoza, el jueves por la tarde. Mucho calor en la provincia del sol y del buen vino. Un Godoy Cruz que venía con altibajos y un técnico en la cuerda floja.
Los dirigidos por Luís Zubeldía hicieron un muy buen partido y se trajeron los tres puntos de la Provincia tombina. El entrenador decidió salir a la cancha con Saja en el arco, la misma defensa que vino jugando casi todo el campeonato, es decir, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán. En el mediocampo estuvieron Villar, Zuculini, Camoranesi y Centurión, Fariña como enlace y Vietto de punta.
El nuevo sistema le permitió a Centurión jugar con mayor libertad en ofensiva. Esto fue una de las claves del partido, ya que el pibe estuvo en un muy buen nivel. Desequilibró siempre que se lo propuso y demostró que cuando se junta con Fariña y Vietto pueden generar mucho peligro. Con estos tres jugadores arriba Racing vuela.
La falta de experiencia propia de tres jugadores que tienen entre 18 y 20 años hace que a veces esa velocidad extrema no se transforme en precisión. Pero para eso estuvieron Villar y Camoranesi. La combinación de los tres ligeritos con estos dos jugadores, más cerebrales y experimentados, es lo que le puede dar más pausa al equipo, el pase más preciso en ofensiva y el manejo de los tiempos del juego cuando sea necesario.   
Racing dominó el partido durante los noventa minutos de juego. Sin embargo, la jugada más clara del primer tiempo la tuvo Godoy Cruz. La academia manejó el balón y las acciones durante esa primera etapa, pero no lo pudo plasmar ni en el resultado ni en ocasiones nítidas de gol. Nos fuimos al entretiempo con sensación de superioridad pero con escases de “punch” en ofensiva.
El segundo tiempo lo encontró a Racing dominando, pero esta vez con más vértigo en ofensiva.  A los tres minutos Fariña encabezó el ataque por el centro del campo de juego, rodeado de cuatro jugadores rivales, tocó al vacío para Centurión que subía como un tren por izquierda, el juvenil de la bicicleta a Santana llegó hasta el fondo, se metió en el área y tiró el pase atrás, que luego de un rebote en un defensor tombino le calló en los pies al muy inteligente Luciano Vietto, que, ubicado donde debía hacerlo, solo tuvo que empujarla a la red.
A los 21 minutos de la segunda etapa, Vietto encaró solo frente a Ibañez, quien salió descontrolado del área, y no solo tocó el balón con las manos fuera de los límites de la misma, sino que también le pegó un terrible planchazo al juvenil de la camiseta 36. El arquero se fue expulsado por un “doble motivo”. A partir de ahí todo fue de Racing. Si hubiésemos estado más finos en ofensiva podríamos haber vuelto a Avellaneda con más tantos en el resultado final.
Racing hizo un muy buen partido. Sin errores, sin fisuras. Con la misma receta que aplicó durante casi todo el torneo. Arranca con un arquero de selección, una defensa que cada vez está más firme. Ortiz sigue siendo impecable. Cahais cometió un solo error, grosero, pero solo uno. Pillud y Corvalán están mejorando su nivel. No pasan sobresaltos en defensa y tratan de subir poco, pero con criterio, cuando la jugada lo pide. Zuculini fue el volante más retrasado y otra vez fue un león.  Villar y Camoranesi son los encargados de “descansar” el balón. Y en la ofensiva se vislumbra el único cambio en la manera de jugar del equipo. Ya no más “delantero central”. El bajo nivel de Cámpora y Sand (también de Hauche) le abrió las puertas a Luís Fariña. La impresión que dejo el partido fue que el juvenil enlace, o “mediapunta”, puede formar un tridente muy peligroso con Centurión y Vietto.
Los resultados del fin de semana, increíblemente, le abrieron una nueva puerta a las chances de Racing. Perdió Velez (quedó con 32 puntos), perdió Ñewell´s (29), hoy se enfrentan el tercero Lanús (29) con el cuarto, Belgrano (26). Nosotros tenemos 26 puntos, esta tarde tenemos que ganar, y después, meter capote.
Lo dicho, esta tarde-noche, a las 20.15 hs enfrentamos a Quilmes en el cilindro de Avellaneda, después se vienen Boca (v), All Boys (l) y Unión de Santa fe (v). A ganar todo. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 12 de noviembre de 2012

¿Era todo? pregunté. Soy un iluso

Décimo Cuarta fecha. Recibimos al equipo del poder, Arsenal de Sarandí, en el cilindro de Avellaneda. El agónico empate frente a Tigre nos había casi eliminado de la lucha por el campeonato, pero la igualdad de Ñewell´s, el viernes, frente a Quilmes, nos dejaba una luz de esperanza. El propio Racing con su carencia absoluta de juego hizo que esa pequeña luz se apague del todo.
Luís Zubeldía decidió que Racing salga a la cancha con Saja en el arco, una línea de cuatro defensores conformada por Villar, Ortiz, Cahais y Pillud, en el mediocampo estuvieron Camoranesi, Pelletieri, Zuculini y Centurión, y la delantera la conformaron Vietto y Sand.
El primer tiempo fue horrible. Racing no juego a nada y Arsenal solo se dedicó a hacer correr el reloj. Campestrini hizo tiempo de manera alevosa cada vez que tuvo que sacar del arco. El árbitro Rapalini lo amonestó recién a los 45 minutos del segundo tiempo. Una cargada.
El planteo de Zubledía fue, por lo menos, “raro”. Paró a Villar cuatro. El barba cumplió. Pero no es su puesto, no se aprovechan sus características. Villar no es un volante externo que desborda, tira el centro y hace el ida y vuelta. Villar es un volante de buen pie, inteligente. Que puede iniciar las jugadas, asociarse con otros volantes y dar juego a los delanteros. Ponerlo de lateral derecho es anularlo. No tiene sentido. Tirando a Villar a la defensa nos quedamos sin el único mediocampista que puede juntarse con Camoranesi en el armado.
Pillud jugó de marcador de punta izquierdo y cumplió. Jugo bien. No pasó grandes riesgos en defensa y subió con criterio, fue salida, entrego bien. Pero es un caso diferente al de Villar. Si bien se le cambió el perfil, el puesto es el mismo. Pillud es marcador de punta. Si bien toda su carrera jugó por derecha, demostró que es más fácil acostumbrarse a cambiar de perfil que cambiar de función (que es lo que pasó con Villar)  
La defensa de Racing no tiene grandes problemas. El chino te salva siempre. Aparece cuando lo tiene que hacer, el terrible cabezazo que sacó al final del partido lo muestra a las claras. El disparo  fue perfecto, entraba justo en el ángulo. Pero apareció el Chino. Arquero de Selección. Saja tranquilamente podría estar jugando Champions League.
Los centrales se acoplaron muy bien. Ortiz es experiencia y categoría, lo que necesitaba Cahais (que está demostrando que puede ser el seis de Racing)
En el mediocampo aparecen todos los problemas de Racing. El doble cinco mete y recupera, pero los dos son muy limitados con la pelota en los pies. Pelletieri en el mano a mano es un león, pero hace cuatro partidos que no le da un pase a un compañero. Zucu está para cortar, es muy pibe todavía para caerle encima con la elaboración de juego, tiene 19 años. Camoranesi no aguanta. Se nota que tiene jerarquía, lo demuestra cuando traslada y cuando entrega el balón, siempre al compañero mejor ubicado. Pero no le da el cuero para ponerse el equipo al hombro. De por sí no es un generador de juego, ni un estratega. Encima el físico no lo acompaña, puede jugar solo 60/65 minutos, y en un nivel que no pasa de discreto.
El mejor arma que tiene Racing en ataque es Centurión. Pero nos pasa lo mismo que con Zuculini. Está muy verde. Es su primer campeonato como titular. Le falta aprender mucho todavía. En el pie a pie no lo para nadie, siempre que encara gana, es explosivo. Pero a veces, la inexperiencia, ese proceso de aprendizaje del que está siendo parte, le hace errar el pase, demorarse antes de entregar el balón, dudar en pegarle al arco. En resumen, es un crack, pero todavía pichón. Es el jugador que más faltas recibió en el torneo. Ya decíamos la semana pasada que hay que cuidarlo un poco más. Bien trabajado nos va a dar muchas alegrías y le va a hacer mucho bien a Racing desde lo futbolístico y desde lo económico, luego de una potencial venta. Pero, lo dicho, hay que saber trabajarlo bien.
La delantera ayer estuvo muy floja. Para hablar de Vietto tenemos que decir lo mismo que dijimos de Zuculini y de Centurión. No le podemos exigir mucho a Vietto, cuando se gastaron fortunas para traer un nueve goleador y de experiencia, cuando entra Cámpora y no hace nada, cuando entra Hauche y no le sale una bien. Está bien que a los delanteros ayer no les llego una pelota de gol. Pero ellos tampoco hicieron mucho por generar situaciones.
El segundo tiempo fue más de lo mismo. La academia intentó un poco más que en el primero. Pero sin ideas, sin claridad, sin juego asociado, sin paciencia para buscar el arco contrario, sin tratar de despejar los obstáculos. Da la impresión que cuando Racing enfrenta a un equipo más debíl, que no busca el arco contrario pero se abroquela bien atrás, el partido va a terminar cero a cero. Y así fue ayer. En gran medida, porque el Racing de hoy, también es eso. Bien parado atrás y que arriba sea lo que sea. Lo que salga.
Da la impresión de que esto es lo que tiene Racing hoy. Ahora bien, ¿Se pude hacer algo mejor con esto? Lo que hizo Racing en Santa Fe, frente a Colón, demuestra que sí. Ese partido se jugó muy bien. Luego el equipo empezó a decaer. Entonces, ¿No será mejor volver a las fuentes? ¿Volver al equipo que mejor rindió en este torneo? Yo creo que lo mejor sería volver a la defensa que se usó en todo el torneo (Pillud, Ortiz, Cahais y Covalán), dejar a Zuculini de cinco, ya que viene haciendo muy bien su trabajo, Villar como volante por derecha y Centurión por izquierda. La duda estaría en el acompañante de Zuculini. El próximo partido Pelletieri no lo podrá disputar por acumulación de amarillas. ¿Seguirá Camoranesi como falso enganche o ingresará Fariña? La delantera es lo que más dudas deja, Vietto parece tener su lugar asegurado, pero ¿Quién es su compañero ideal? ¿Sand? ¿Cámpora? ¿Hauche? Hasta el momento ninguno cumplió.
Será tarea del técnico armar el equipo que mejor le pueda rendir para sumar la mayor cantidad de puntos de acá al final del certamen. Ya que la lucha por el título se transformó en una quimera, por lo menos terminemos lo más arriba posible.
 El próximo partido enfrentamos a Godoy Cruz en Mendoza. Por el momento se jugaría el jueves 15 de Noviembre a las 17.00 hs. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 6 de noviembre de 2012

Empate con sabor a derrota

Décimo Tercera fecha. Visitamos a Tigre en el monumental de Victoria. Mucho calor en la nochecita de lunes. Nos enfrentamos al anteúltimo equipo de la tabla de posiciones, el cual no ganó en todo el campeonato, viene de jugar entre semana por Copa Sudamericana, y volverá a hacerlo este jueves, en Paraguay frente a Cerro Porteño, con la obligación de levantar un resultado adverso.
En la previa ya habían ganado Vélez, Belgrano y Boca, pero el puntero, Newell´s, no había logrado conseguir más que un punto en su visita a Mendoza. Estaban todas las condiciones dadas para traerse un triunfo y seguir prendidos en la lucha. Pero no pudo ser, el empate de Tigre llegó a los 43 del segundo tiempo, y con él la bronca de no conseguir lo que habíamos ido a buscar.
Zubeldía decidió patear el tablero y poner en cancha un equipo muy diferente, en el esquema y los intérpretes, al que venía siendo titular en los últimos cuatro partidos. Ingresaron Migliónico, Camoranesi y Sand por Pillud, Corvalán y Cámpora. Racing salió a la cancha con Saja en el arco, una línea de tres defensores conformada por Migliónico; Ortiz y Cahais, en el mediocampo estuvieron Villar, Pelletieri, Zuculini, Centurión y Camoranesi como una especie de enlace con los delanteros, la ofensiva estuvo conformada por Vietto (de muy buen partido) y Sand.
Con el resultado puesto, uno se pregunta si fue buena la decisión de hacer tantos cambios. Más aun teniendo en cuenta que Pillud venía levantando mucho su nivel, y Corvalán, luego de que le haya costado mucho, parecía que estaba haciendo pie en el primer equipo.
Amén de lo dicho, el primer tiempo de Racing fue muy bueno. Ganó el partido en presencia, se hizo dueño de la pelota, creó las mejores situaciones de gol. Camoranesi, por momentos, cumplió bien su función de “enlace”, trianguló con Villar y Centurión, Sand pivoteó bien, armó una linda jugada en el inicio del match, Vietto mostró que en cualquier momento genera una situación de gol, es rápido, movedizo, preciso y está siempre metido. Centurión desbordó como siempre, en el pie a pie es imparable, Echeverría le hizo un penal clarísimo, que el árbitro Giannini decidió ignorar. Como si fuera poco, el mismo Echeverría, minutos después de esa jugada, le pegó un terrible codazo en la mandíbula, el juez del partido ni siquiera amonestó. El partido pasado Cubero, éste Echeverría. ¿Hasta cuando le van a pegar a Centurión? ¿Cuál es el problema con Centurión? ¿Por qué las faltas bruscas, groseras, violentas y golpes de puño que le cometen no son sancionadas en muchos casos ni siquiera con amarilla? Es momento que los dirigentes, el técnico y los referentes del plantel empiecen a cuidar a esta joya, porque lo van a romper todo, y el equipo a cambio no puede conseguir siquiera que amonesten al rival. ¿Cuál es la forma de hacerlo? Los dirigentes tiene que apretar en AFA, el técnico tiene que hacer mención en las conferencias de prensa, y los referentes del plantel, ante la primer patada que le dan, tienen que encarar al árbitro y presionarlo para que no lo sigan cagando a patadas, o en su defecto que expulse a los carniceros. Ayer Corvalán se fue expulsado por dos pataditas, y los que sacudieron a Centurión todo el partido, ni siquiera vieron la amarilla.
Así las cosas, la academia llegaba al final del primer tiempo siendo superior pero sin poder plasmarlo en el resultado. Hasta que a los 43 minutos, luego de una jugada confusa, el menor de los hermanos Zuculini, previo acomodar la pelota con la mano, definió con categoría sobre el cuerpo del arquero Garcia. Nos íbamos al entretiempo uno a cero arriba. Justicia.
Con el resultado a favor, todo indicaba que Racing iba a manejar la pelota, hasta que Tigre se descuidase y de esta forma poder convertir el segundo gol.
Nada de esto sucedió. El segundo tiempo de Racing fue un desastre de principio a fin. Se metió peligrosamente muy atrás, le regaló la pelota a Tigre, dejo que el rival hiciese lo que quisiese, los jugadores de Racing se pararon adelante del área, se dedicaron a revolear la pelota y a esperar que corra el reloj. Villar pasó a jugar de cuatro, a los 22 minutos el técnico mandó a la cancha a Corvalán en lugar de Camoranesi, para armar una línea de cinco en el fondo. A los 33 minutos entró Aued por Centurión, este cambio fue decir “jugar este partido ya no me interesa, solo voy a ocupar espacio atrás para que no me llegues con facilidad”. Que poco le aporta Aued a este equipo.
A los 39 minutos ingresó Hauche (que podría haber liquidado el partido, pero definió mal) en lugar de Sand. Tigre se venía cada vez más, Racing cometía fouls innecesarios cerca del área, pero los de Gorosito no podían resolver. Hasta que a los 43 minutos tuvieron un tiro libre en tres cuartos de cancha recto al arco. Donati le pegó medianamente fuerte, la pelota se desvió en Zuculini y el chino nada pudo hacer. Se acabó la suerte que tuvimos durante todo ese fatídico segundo tiempo. El futbol nos demuestra, una vez más, que no se puede depender solo de la suerte. Todo lo malo que hizo la academia en esos últimos 45 minutos, se vio reflejado en ese gol.
Ahora no vale de nada lamentarse, hay que recuperarse. Mejorar, y mucho. Esto no se termina, la lucha por el campeonato parece haber quedado lejos, pero no hay que bajar los brazos. Hay que volver a ganar para mantenerse en el lote de arriba. Todavía quedan 18 puntos en juego. No tenemos que desesperarnos si la lucha por el título se vuelve de difícil concreción. Hay que seguir sumando. No nos olvidemos que el objetivo son las 30 unidades. Al final, si alcanza para más y se puede pelear arriba, mejor. No tiremos abajo los puntos conseguidos y sigamos anotando porotos.
No hay que caerse Racing.
El próximo partido enfrentamos a Arsenal en el cilindro de Avellaneda. Por el momento se jugaría el Domingo 11 de Noviembre a las 20.30 hs. Allí estaremos, abrazo Racinguista.