Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

lunes, 27 de agosto de 2012

Un punto que sirve

Cuarta fecha. Visitamos a Lanús en su estadio. Una cancha que viene siendo esquiva para Racing en los últimos años. Hace un lustro que la academia no se puede llevar los tres puntos de este reducto, la última vez que pudo ganar fue cuando Maxi Moralez hizo el gol desde casi mitad de cancha.
El partido fue malo. Racing salió a la cancha con De Olivera en el arco (recordemos que Saja esta desgarrado) una línea de cuatro en el fondo, integrada por Pillud, Migliónico (en reemplazo de Ortiz, implicado en el caso “AFIP”), Cahais y Corvalán, en el medio estuvieron Camoranesi, Pelletieri y Perez Guedes (reemplazante de Villar, quien se quedó afuera por una lesión muscular) y arriba Hauche, Centurión y Sand. En un principio Centurión se paró más adelante que Huache, siendo Gaby el que retrocedía a ocupar espacios en el mediocampo. Centurión rotó sus posiciones varias veces, ya que apareció por el centro, por la izquierda y por la derecha del ataque.
El primer tiempo de Racing fue muy malo, perdió en las pelotas divididas, perdió los mano a mano y se notó un equipo falto de concentración y agresividad. Quizás el “efecto clásico” trajo como consecuencia algún tipo de “relajo”, amén de lo diezmado que estaba el equipo a causa de las lesiones y suspensiones.
Racing no generó situaciones de gol claras en ese primer tiempo. Vale aclarar que Lanús tampoco generó situaciones de gol, pero tuvo, en mayor medida, el control de la pelota.
La sensación que dejó el equipo en ese primer tiempo fue de retroceso, ya que el nivel del equipo fue sensiblemente menor al mostrado hace justo una semana atrás frente al clásico rival.
Sobre el final de ese primer tiempo llegó el gol de Lanús. De Olivera no pudo contener ni despejar una pelota que le pasó por delante de sus pies, el balón le cayó a un jugador granate y Migliónico (innecesariamente, ya que el jugador estaba de espaldas al arco) le hizo penal. Castillejos transformó el penal en gol. Amén de esta jugada el central uruguayo redondeó un buen partido. Se lo nota un poco lento, pero con oficio, bien posicionado. Es un buen reemplazante de Ortiz.
El que redondeó un muy mal partido fue Corvalán. Lo desbordaron siempre, no pudo controlar su marca en varios pasajes del partido y se salvó dos veces de que lo expulsen. Sobre el final del partido se fue reemplazado por Brian Lluy.
A los seis minutos del segundo tiempo Fariña ingresó en lugar de Perez Guedes quien no venía redondeando un buen partido. Teniendo en cuenta lo mal que jugó Camoranesi, quizás fue el experimentado jugador quien debía salir.
A los 21 minutos del segundo tiempo llegó el gol. Como no podía ser de otra manera, de la mano de Centurión, ya que fue el pibe quien hizo la jugada que terminó en el gol de Hauche. Que acierto tuvo Zubeldía con este jugador, es la mayor carta ofensiva de Racing. Cuando la academia no puede generar juego asociado en ofensiva, es el pibe el único que puede desarmar las defensas rivales.
A partir de ahí quedó la sensación que el partido podía ser para cualquiera. Daba la impresión de que si Racing aceleraba, lo podía haber ganado, pero ¿conviene tomar riesgos en esta cancha, contra este rival y a esta altura del campeonato? Zubeldía entendió que no, y se vino con un punto que deja a la academia en el lote de arriba. Siempre es bueno no volver de afuera con las manos vacías.
Para el final quedó la injusta expulsión de Gabriel Hauche, quien vio la roja a los 44 minutos de la segunda parte, por un forcejeo con un jugador rival.
En resumen podemos decir que nos trajimos un punto importante de una cancha difícil.
El jueves a las 21.45 hs. enfrentaremos a Colón en el cilindro por la copa Sudamericana con la obligación de dar vuelta un resultad adverso (1-3), luego, el domingo 2 de Septiembre, recibimos a San Martín de San Juan por el torneo local. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

domingo, 19 de agosto de 2012

Baile a los amargos

Tercera fecha. Recibimos a Independiente en el cilindro de Avellaneda. Y le pegamos un baile bárbaro. Lo pasamos por arriba de principio a fin, lo hundimos en la tabla de los promedios y le dejamos el culo lleno de preguntas (y de otras cosas también).
Una mañana ideal en el cilindro. Lo reventamos de gente, desplegamos un futbol efectivo y dejamos a los vecinos del barrio nadando en la miseria, desahuciados, más mudos de lo que son y sacando cuentas para lo que viene. Y no digo amargados porque sería redundante. Y encima le hicimos precio, porque era para goleada. Baile en la cancha y baile en las tribunas. Salió completa.
Racing arrancó el partido con Saja en el arco, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Pelletieri, Camoranesi y Centurión; Hauche y Sand. Mismo equipo que contra Argentinos Juniors. Indeprimente solo pudo hacer fuerza los primeros cinco o diez minutos, mientras los jugadores se acomodaban en la cancha. Luego del primer desborde de Centurión ya todo empezó a ser de Racing. La pelota, los tiempos del partido y las situaciones de gol.
Racing arrancó bien parado y demostrando concentración desde el principio. Dos muy buenos cruces de Cahais en esos primeros diez minutos eran la muestra de que la academia estaba metida a fondo en el partido. La dupla central es fuerte. De arriban sacan todo, y la presencia de Ortiz está ayudando mucho a su compañero de zaga. Cahais está más fino. Anticipa y gana. Los laterales también hicieron un buen partido. Sobretodo Pillud, que se lo notó atento, firme en la marca y despierto para salir rápido por derecha, como en la jugada que devino en el primer gol del Pepe.
En el medio Pelle ganó mucho en el mano a mano, a pesar de que en algunas oportunidades resuelve mal con la pelota en los pies (por caso, en el primer tiempo, pudo haber dejado a Pepe Sand de cara al gol, pero el pase fue muy malo, y en el segundo pudo haber marcado el gol solo frente al arco pero se demoró en patear), es fundamental en el equipo, por la entrega y por la cantidad de pelotas que recupera. Para manejar el balón está Camoranesi, y esta mañana lo hizo muy bien, lateraliza con jerarquía. Los pases de Mauro van a donde corresponde que vayan. Es muy claro para jugar, tiene calidad y se nota. El futbol, en gran medida, es sorpresa, y Camoranesi, cuando habilita a Centurión que pica al vacío, cuando ve que hauche va a desbordar solo y se la tira, genera sorpresa. Creo que es un jugador que le va a dar mucho a Racing, desde el juego, desde la pausa y desde la viveza. Viveza que tuvo en los tiros libres, cuando la barrera se adelantaba y él se lo hacía notar al referí. En esas situaciones también se ganan los partidos.
Promediaba el primer tiempo y Racing era superior, muy superior. Y a los 29 minutos esa superioridad se empezó a plasmar en el marcador. Pillud robó una pelota en el fondo, tocó rápido con Centurión, el pibe habilitó a Hauche que tiró el centro al área, y apareció el goleador. El pepe dominó la pelota, se acomodó, y vulneró la valla del mediocre arquero de los amargos. Ese mediocre arquero que solo pudo conformarse con hacerle gestos a la gente que le dio de comer y que lo sacó del anonimato.
Cuando se moría el primer tiempo, el pibe Centurión, de magnifico partido, volvió a desbordar por derecha y encaró a Morel Rodríguez, quien no tuvo otra que derribarlo cuando entraba al área. Quedará la duda de si fue adentro, afuera o sobre la raya. El juez lo vio la afuera. De todas maneras el lateral izquierdo de Indepemiente se fue expulsado por doble amonestación.
El segundo tiempo fue todo de Racing, el rival en ningún momento siquiera imaginó la chance de empatar el partido, ya que como dijo su presidente, ni siquiera pateó al arco (en realidad si, hubo un tiro de Leguizamón que se fue a 27 metros del arco)
En esta segunda etapa Racing pudo golear, el pibe Centurión se floreó. Por derecha o por izquierda hizo lo que quiso. Santana quedó enterrado en un costado y con las caderas partidas. Russo no lo pudo parar ni con un tackle. Fue una máquina de desparramar a los veteranos jugadores rivales.
A los 29 minutos de esta segunda etapa volvió a aparecer Centurión por izquierda e hilvanó, junto con Hauche, la jugada que terminaría en el segundo gol de la academia y del Pepe Sand.
Zubledia trajo un nueve y lo bancó a muerte. Ese nueve hoy se vistió de goleador y fue el héroe de la jornada. Dedicado a los impacientes. Hay goleador y hay que aprovecharlo.
Párrafo aparte para Hauche. Partidazo Gaby. Hauche está en falta. Hace un año que viene jugando mal. Pero hoy jugó muy bien, las peleó todas, molestó, se mostró siempre como opción, asistió bárbaro al Pepe en el primer gol y, junto con Centurión gestó la jugada que terminaría en el segundo gol. Un aplauso para Hauche, sobretodo porque juega los clásicos como lo haría uno de nosotros si tuviese la chance de estar ahí.
El partido ya pasó, ahora a disfrutar lo que queda de este baile, mañana, a pensar en Colón.
Lo dicho, el jueves a las 21.45 hs. enfrentaremos a Colón en Santa Fe por la copa Sudamericana, luego, el lunes 27 de Agosto, en principio a las 20.00 hs. visitamos a Lanús por el torneo local. Allí estaremos, abrazo Racinguista.
Esta columna está dedicada a mis amigos de la tribuna. Los que las sufrimos todas, aguantamos siempre y dejamos todo por seguir a Racing. Para el Turquito, Yogy, Wido, Laucha y Maurito, salud! Y a seguir festejando!

domingo, 12 de agosto de 2012

Triunfo Vital

Segunda fecha. Visitamos a Argentinos Juniors en el Diego Armando Maradona. Cancha chica, en la que se acostumbran ver partidos trabados, peleados, con poco juego y en los que el buen manejo de la pelota parada puede ser determinante. Racing salió a la cancha con Saja; Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Pelletieri, Camoranesi y Centurión; Hauche y Sand.
El primer tiempo fue chato, sin grandes jugadas de peligro para ninguno de los dos. Ninguno de los dos arqueros tuvo mucho trabajo durante toda esa etapa.
Este Racing ya se presentó en sociedad y dejó en claro cuál va a ser su forma de jugar. Una línea de cuatro que se arma en base a la firmeza y la voz de mando de Ortiz. Dos laterales cuya principal función será la marca por sobre la proyección. Un mediocampo que cuenta con Pelletieri para la lucha y el quite, Villar para la dinámica y el buen pie en los balones detenidos, el manejo de pelota de Camoranesi (quizás uno de los más flojos de este arranque de temporada. Le falta en lo físico, eso se nota y quizás sea lo que está haciendo mella en su juego) y la revulsión de Centurión, que rompe líneas permanentemente. Es la principal carta ofensiva de Racing. Es el jugador que más faltas recibe. Hoy pudo llegar al gol. Tiene mucho futuro, pero aún le falta mucho. Si pudiese concretar el cincuenta por ciento de lo que insinúa, lo ofensiva de Racing podría llegar a ser muy filosa, muy punzante. Si mejora en la resolución de las jugadas va a ser un crack. Es chico y tiene cuatro partidos en primera. Hay que llevarlo de a poco y no cargarlo de responsabilidades. Y en la delantera Sand, (que hoy ya se empezó a mover mejor, aguantar un poco más la pelota y hasta hizo la jugada del gol de Centurión. Es la carta de gol que ya va a aparecer) y Gabriel Hauche, quien todavía no pudo encontrar su mejor nivel y está muy lejos de hacerlo. Ojalá sea la próxima fecha.
Racing salió al segundo tiempo más ordenado, con más actitud y eso le trajo mayores facilidades a la hora de manejar el balón. Tuvo la suerte de marcar de entrada. A los 2 minutos Ortiz de cabeza conectó a la perfección un corner lanzado por Diego Villar y pudo poner la bola junto al palo más lejano de Ojeda.  Tercer gol de Racing en la temporada y tercer gol de pelota parada. Decíamos luego del partido del miércoles que la pelota parada no debe ser la única arma ofensiva. Ahora bien, vale reconocer que puede servir en muchos casos, como este, para abrir partidos. Es muy buena como un recurso alternativo, y por lo que se pudo apreciar hasta acá, el técnico la está trabajando muy bien.
Con el resultado a favor Racing manejó el partido con tranquilidad, se replegó un poco pero no mucho, argentinos no lo inquietó en absoluto. A los 30 minutos de esa segunda etapa Bruno Zuculini ingresó por Camoranesi, con el objeto de ganar quite y cerrar el partido. A los 42 ingresó Perez Guedes por Hauche. A raíz de este cambio Centurión se paró unos metros más adelante, para acompañar a Sand en la delantera. Esto inmediatamente le dio rédito a los conducidos por Zubeldía, ya que a los 43 minutos de la parte final, y luego de una jugada de Pepe Sand, Ricardo Centurión marcó el 2 a 0 definitivo con un tiro recto y bajo que se coló junto al primer palo del joven arquero de Argentinos Juniors.
Se ganó un partido difícil, en una cancha complicada y luego de una semana en la que se sufrió un duro golpe.
Que sirva para ganar confianza, ajustar las piezas, corregir errores y encarar con todo una semana crucial, ya que el fixture indica que la fecha que viene nos cruzaremos con el clásico rival. Y contra el rojo cueste lo que cueste, contra el rojo tenemos que ganar, tal como entonaron esas cinco mil almas en el Diego Armando Maradona.
Lo dicho, el sábado que viene, en principio a las 14.00 hs., enfrentaremos al rival de toda la vida en el cilindro e Avellaneda. Y hay que ganar. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

Golpe a la ilusión

Final de la Copa Argentina. Copamos San Juan. Desde avellaneda y alrededores partieron 120 micros, a estos se le sumaron 20 aviones y miles de autos particulares. Las rutas, los hoteles y los restaurantes se pintaron de celeste y blanco. San Juan, en la previa, respiraba Racing. El marco de público en la cancha era inmejorable.
Pero había que jugar el partido. Un partido chivo. Un rival acostumbrado a jugar finales. Un rival con ruedo, herido, pero aun así peligroso. Nosotros encaramos la final con un equipo totalmente nuevo. Cinco de los jugadores titulares que salieron a la cancha llegaron al club hace un mes. Un equipo no se arma de un día para el otro. No es la manera ideal de encarar una final, vale aclarar que la de ellos, en la previa, tampoco lo era.
Racing salió a la cancha con Saja en el arco, una línea de cuatro en el fondo conformada por Martínez, Ortiz, Cahais y Corvalán; en el mediocampo estuvieron Villar, Pelletieri, Camoranesi y Centurión, y en la delantera, Viola y Sand. Y acá aparece, en mi entender (y en el de muchos otros), el más grande error de Zubeldía, poner a Martínez de lateral derecho. El argumento del DT, antes y después del partido, fue que lo que él busca en ese puesto es marca, y por sobre todo juego aéreo.  Atributos con los que, en teoría, no cuenta Iván Pillud. En lo referente al juego aéreo puede que tenga razón, ya que los únicos cabeceadores que tiene el equipo son Ortiz, Cahais y Sand, mientras que Boca cuenta con Sosa, Schiavi, Caruzzo, Silva y Viatri. Y resultados le ha dado, de hecho los dos goles que tiene Racing en la temporada fueron convertido por esa vía, y no le han marcado tantos de cabeza. Ahora bien, la pelota parada no es la única situación de juego. El juego en su mayor parte transcurre con la pelota en movimiento. La pelota parada no es la única manera de llegar al gol. Hay que saber neutralizar la mayor cantidad de armas de ataque del rival. Como así también, generar diferentes y variadas opciones de ataque propias (los laterales históricamente han sido opciones de ataque muy efectivas). Plantear la formación inicial del equipo solo (o mayormente) en función de la pelota parada, es un error. 
No obstante, el partido empezó siendo favorable para la academia. Racing dominó el juego durante los primeros minutos. De hecho puedo ponerse en ventaja dos veces a través de Pepe Sand, quien en una de las jugadas se demoró y no pudo definir con comodidad, y en la otra, solo en el área chica, definió afuera, aunque muy cerca del palo.
A los 20 minutos de esa primera etapa, y luego de un desconcierto defensivo, Corvalán intentó rechazar un pelotazo de Ustari con tanta mala fortuna que la pelota quedó en los pies de Silva, quien definió por encima del cuerpo de Saja. Este gol hizo que se le quemaran todos los papeles al técnico de Racing. La academia nunca pudo reponerse de semejante mazazo. Quizás falló la “cabeza fría” tan necesaria en las finales y que se fue a buscar en este mercado de pases.
Hasta acá todo había sido de Racing, pero a partir de ese gol empezó el desconcierto.
Racing nunca pudo reponerse. Para colmo a los 16 minutos de la segunda etapa Viatri marcó el 2 a 0 casi sentenciando el partido.
El partido parecía terminado. Pero todavía faltaba algo más. A los 23 minutos, y luego de un corner, Martínez bajó el balón y su remate impactó contra un palo, Valentín Viola se tiró con alma y vida a buscar el rebote y puso el 1-2. Había una esperanza.
Cuando todo indicaba que Racing debía calmarse y buscar la forma adecuada de ir a por el empate, sucedió todo lo contrario. El técnico desde el banco generó nerviosismo, hizo cambios a tontas y a locas, ese nerviosismo se trasladó al campo, y la copa se transformó en una quimera.
Racing terminó al partido a la carga barracas, sin mediocampo y con más voluntad que ideas. Lo pudo empatar en una que volvió a errar el Pepe Sand, pero también la derrota pudo ser más abultada, ya que los delanteros de Boca desperdiciaron infinidad de chances para estirar la ventaja.
La copa ya es pasado. No pudo ser. La calentura no se va a ir, pero ya no hay nada que reprochar. Hubo actitud, hubo emoción, hubo ganas, copamos San Juan y jugamos una final. Pero también hubo errores, asique a replantearse que se hizo mal, corregir errores y mirar para adelante. Es un plantel nuevo que hizo lo que pudo, que cometió errores, al igual que el técnico, pero que se solucionan con tiempo y con trabajo. Los grandes equipos llevan procesos y los procesos llevan tiempo y trabajo. El futbol da revancha, y la vamos a tener si hacemos las cosas bien. Ahora a pensar en el torneo.
El domingo a las 14.50 hs. enfrentaremos a la Asociación Atlética Argentinos Juniors en el Diego Armando Maradona. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

domingo, 5 de agosto de 2012

Debut con esperanza

Primera fecha. Se renuevan las esperanzas y las ilusiones. El mercado de pases fue muy agitado para el mundo Racing. Varios ciclos cumplidos trajeron el consecuente éxodo de jugadores de muy bajo nivel y escaso compromiso. En sintonía con dicha depuración se realizaron varias incorporaciones de jugadores de calidad y comprobada trayectoria. Ahora viene lo más difícil, ensamblar las piezas y armar un buen equipo con los elementos a disposición. La vorágine del futbol actual, no le va a dar al técnico el suficiente tiempo como para hacerlo de la mejor manera. La pelota ya está rodando y a la academia le espera, este miércoles, su primera prueba de fuego.  Vayamos al partido de ayer. Recibimos a Atlético de Rafaela en el cilindro. Buen marco de público, las gradas locales cubiertas en un 80% de su capacidad total.
El rival, era a pedido. Un equipo que perdió a su mejor figura (Alexis Castro), que no cuenta con un jugador que, por características, lo pueda reemplazar y que no se ha reforzado ni en calidad ni en cantidad, y para más, lo enfrentamos de local en el cilindro.
La academia arrancó el partido con un 4-4-2 clásico. Saja en el arco. Una línea de cuatro casi completamente diferente a la del torneo pasado, con Saveljich marcando punta derecha, Ortiz de 2, Cahais como marcador central izquierdo y Corvalán debutando en el lateral izquierdo. El mediocampo estuvo integrado por Diego Villar, de buen debut, por derecha, pelletieri y Camoranesi en el centro del campo y el chico Centurión por izquierda. En la delantera Hauche y Sand.
Racing arrancó mejor el partido. Tratando de manejar la pelota por intermedio de Villar y bien parado en defensa. Hasta que a los diez minutos, una distracción de los del fondo le permitió a Carignano poner a Rafaela en ventaja. Por suerte la ventaja duró poco, ya que a raíz de un corner bien ejecutado por Villar, Ortiz de cabeza marcó el empate transitorio, que a la postre sería definitivo.
Lo que mostró Racing ayer no tiene nada que ver con el equipo del año pasado. Por empezar, este equipo no negocia la entrega. La academia encaró el partido con voluntad, disputando la pelota con convicción, y así se mantuvo durante todo el transcurso del juego.
La defensa se mostró mucho más firme y ordenada. El arribo de Ortiz puede ser la causa principal de este mejor posicionamiento defensivo. El tano ordena, habla, acomoda a los compañeros y mantiene la concentración de los cuatro del fondo. Tiene presencia, es fuerte de arriba (ganó tres veces en el área rival) y tiene experiencia. Quizás, en el debe podemos incluir su velocidad. No es de los más rápidos, y ayer, en un par de jugadas, lo hizo notar.
En el lateral derecho estuvo el joven Saveljich, quien le ganó la pulseada a Iván Pillud, quien posiblemente esté pagando con su exclusión, el bajo nivel mostrado en los anteriores torneos. El chico cumplió. Sufrió en la marca los primeros minutos, cuando se vio desbordado un par de veces, pero luego se fue asentando en su nuevo puesto (recordemos que jugó todas las inferiores de central). A fuerza de voluntad, se fue imponiendo y cumplió con lo que el técnico públicamente comentó que le exige: marca y entrega del balón a un compañero.
El lateral izquierdo lo ocupó Corvalán. Y lo hizo bien. Cumplió. Perece ser de los que entregan todo. Fue a varios cruces con convicción y se mostró concentrado. En la faz ofensiva, al igual que Saveljich, prácticamente no mostró nada, ya que se proyectó muy poco.
En el mediocampo Diego Villar comenzó jugando por derecha. Y lo hizo bien. Demuestra buena técnica con la pelota, cubre bien la banda, es un jugador pensante y se nota. Racing va a depender mucho de él para la creación de juego, ya que al parecer, este equipo no va a jugar con un enganche clásico. Es uno de los mejores refuerzos de la academia para este torneo.
Pelletieri fue el cinco clásico. Mostro la entrega de siempre y se lo vio un poco mejor con la pelota en los pies. Camoranesi lo acompañó, en una función que podríamos describir como de “doble cinco con juego”. No se mostró muy participativo, aunque mostró algunos chispazos de su talento. Es otro jugador que Racing va a necesitar y mucho para generar “juego”.
Por la izquierda estuvo Centurión. El caco es un jugador muy veloz y gambeteador. Le pone picante a la ofensiva. Rompe líneas. Pero todavía le falta. A veces abusa de su velocidad y no se detiene a pensar. Si logra mejorar la resolución de las jugadas (saber cuándo tirar el centro, cuando frenar, cuando definir) va a ser un crack. Se lo vio mucho mejor cuando ocupó la franja derecha del mediocampo. En esa posición le hicieron el penal.
La delantera fue el punto más flojo del equipo. Hauche empezó bien, participativo, picante, luego se fue diluyendo y pareciéndose cada vez más al Hauche del año pasado. Le cuesta mucho en el pie y a pie. Casi siempre pierde. La última pelota que tocó antes de salir fue una clara muestra del bajo nivel que está teniendo.
Lo que le pasó a Pepe Sand fue muy raro. Un debut complicado. Se mueve bien de espaldas, la aguanta. Mostró algunas cosas interesantes, aunque Racing no generó mucho juego como para ver qué es lo él Pepe puede dar. Tuvo dos situaciones claras, clarísimas (dos penales) y las falló. Los penales son así. Es nueve. Vive del gol. Pero necesita tiempo. Es apresurado juzgar a un jugador por errar dos penales. Por otro lado, sí hizo un gol, legítimo, pero Pezzota decidió anularlo por un supuesto off side que no existió y que el juez de línea no cobró. Cosas de Pezzota, uno de los peores árbitros del fútbol argentino.
En el final, Zubeldía buscó ganar los tres puntos con los ingresos de Vietto, Fariña y Cámpora por Hauche, Saveljich y Pelletieri, pero no alcanzó.
Nos vamos con la tranquilidad de que el equipo está ordenado, la defensa más firme y de que aparentemente la actitud no se va a negociar. Pero falta, todavía falta generación de juego, asociaciones ofensivas, y sobretodo, gol. Esperemos que se siga mejorando y que logremos el mejor funcionamiento posible.
El miércoles nos espera una final y hay que hacer todo para ganarla. Esperemos corregir errores, mantener el orden, la actitud y el compromiso. La final se juega a las 20.30 hs, en San Juan frente a Boca Juniors. Allí estaremos, abrazo Racinguista.