Primera fecha. Se renuevan las esperanzas y las ilusiones. El mercado de pases fue muy agitado para el mundo Racing. Varios ciclos cumplidos trajeron el consecuente éxodo de jugadores de muy bajo nivel y escaso compromiso. En sintonía con dicha depuración se realizaron varias incorporaciones de jugadores de calidad y comprobada trayectoria. Ahora viene lo más difícil, ensamblar las piezas y armar un buen equipo con los elementos a disposición. La vorágine del futbol actual, no le va a dar al técnico el suficiente tiempo como para hacerlo de la mejor manera. La pelota ya está rodando y a la academia le espera, este miércoles, su primera prueba de fuego. Vayamos al partido de ayer. Recibimos a Atlético de Rafaela en el cilindro. Buen marco de público, las gradas locales cubiertas en un 80% de su capacidad total.
El rival, era a pedido. Un equipo que perdió a su mejor figura (Alexis Castro), que no cuenta con un jugador que, por características, lo pueda reemplazar y que no se ha reforzado ni en calidad ni en cantidad, y para más, lo enfrentamos de local en el cilindro.
La academia arrancó el partido con un 4-4-2 clásico. Saja en el arco. Una línea de cuatro casi completamente diferente a la del torneo pasado, con Saveljich marcando punta derecha, Ortiz de 2, Cahais como marcador central izquierdo y Corvalán debutando en el lateral izquierdo. El mediocampo estuvo integrado por Diego Villar, de buen debut, por derecha, pelletieri y Camoranesi en el centro del campo y el chico Centurión por izquierda. En la delantera Hauche y Sand.
Racing arrancó mejor el partido. Tratando de manejar la pelota por intermedio de Villar y bien parado en defensa. Hasta que a los diez minutos, una distracción de los del fondo le permitió a Carignano poner a Rafaela en ventaja. Por suerte la ventaja duró poco, ya que a raíz de un corner bien ejecutado por Villar, Ortiz de cabeza marcó el empate transitorio, que a la postre sería definitivo.
Lo que mostró Racing ayer no tiene nada que ver con el equipo del año pasado. Por empezar, este equipo no negocia la entrega. La academia encaró el partido con voluntad, disputando la pelota con convicción, y así se mantuvo durante todo el transcurso del juego.
La defensa se mostró mucho más firme y ordenada. El arribo de Ortiz puede ser la causa principal de este mejor posicionamiento defensivo. El tano ordena, habla, acomoda a los compañeros y mantiene la concentración de los cuatro del fondo. Tiene presencia, es fuerte de arriba (ganó tres veces en el área rival) y tiene experiencia. Quizás, en el debe podemos incluir su velocidad. No es de los más rápidos, y ayer, en un par de jugadas, lo hizo notar.
En el lateral derecho estuvo el joven Saveljich, quien le ganó la pulseada a Iván Pillud, quien posiblemente esté pagando con su exclusión, el bajo nivel mostrado en los anteriores torneos. El chico cumplió. Sufrió en la marca los primeros minutos, cuando se vio desbordado un par de veces, pero luego se fue asentando en su nuevo puesto (recordemos que jugó todas las inferiores de central). A fuerza de voluntad, se fue imponiendo y cumplió con lo que el técnico públicamente comentó que le exige: marca y entrega del balón a un compañero.
El lateral izquierdo lo ocupó Corvalán. Y lo hizo bien. Cumplió. Perece ser de los que entregan todo. Fue a varios cruces con convicción y se mostró concentrado. En la faz ofensiva, al igual que Saveljich, prácticamente no mostró nada, ya que se proyectó muy poco.
En el mediocampo Diego Villar comenzó jugando por derecha. Y lo hizo bien. Demuestra buena técnica con la pelota, cubre bien la banda, es un jugador pensante y se nota. Racing va a depender mucho de él para la creación de juego, ya que al parecer, este equipo no va a jugar con un enganche clásico. Es uno de los mejores refuerzos de la academia para este torneo.
Pelletieri fue el cinco clásico. Mostro la entrega de siempre y se lo vio un poco mejor con la pelota en los pies. Camoranesi lo acompañó, en una función que podríamos describir como de “doble cinco con juego”. No se mostró muy participativo, aunque mostró algunos chispazos de su talento. Es otro jugador que Racing va a necesitar y mucho para generar “juego”.
Por la izquierda estuvo Centurión. El caco es un jugador muy veloz y gambeteador. Le pone picante a la ofensiva. Rompe líneas. Pero todavía le falta. A veces abusa de su velocidad y no se detiene a pensar. Si logra mejorar la resolución de las jugadas (saber cuándo tirar el centro, cuando frenar, cuando definir) va a ser un crack. Se lo vio mucho mejor cuando ocupó la franja derecha del mediocampo. En esa posición le hicieron el penal.
La delantera fue el punto más flojo del equipo. Hauche empezó bien, participativo, picante, luego se fue diluyendo y pareciéndose cada vez más al Hauche del año pasado. Le cuesta mucho en el pie y a pie. Casi siempre pierde. La última pelota que tocó antes de salir fue una clara muestra del bajo nivel que está teniendo.
Lo que le pasó a Pepe Sand fue muy raro. Un debut complicado. Se mueve bien de espaldas, la aguanta. Mostró algunas cosas interesantes, aunque Racing no generó mucho juego como para ver qué es lo él Pepe puede dar. Tuvo dos situaciones claras, clarísimas (dos penales) y las falló. Los penales son así. Es nueve. Vive del gol. Pero necesita tiempo. Es apresurado juzgar a un jugador por errar dos penales. Por otro lado, sí hizo un gol, legítimo, pero Pezzota decidió anularlo por un supuesto off side que no existió y que el juez de línea no cobró. Cosas de Pezzota, uno de los peores árbitros del fútbol argentino.
En el final, Zubeldía buscó ganar los tres puntos con los ingresos de Vietto, Fariña y Cámpora por Hauche, Saveljich y Pelletieri, pero no alcanzó.
Nos vamos con la tranquilidad de que el equipo está ordenado, la defensa más firme y de que aparentemente la actitud no se va a negociar. Pero falta, todavía falta generación de juego, asociaciones ofensivas, y sobretodo, gol. Esperemos que se siga mejorando y que logremos el mejor funcionamiento posible.
El miércoles nos espera una final y hay que hacer todo para ganarla. Esperemos corregir errores, mantener el orden, la actitud y el compromiso. La final se juega a las 20.30 hs, en San Juan frente a Boca Juniors. Allí estaremos, abrazo Racinguista.
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