Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

martes, 25 de marzo de 2014

Por fin academia!

Novena fecha. Recibimos a Belgrano en el cilindro, rival difícil para enfrentar en medio de una racha de derrotas, pero que esta vez, no fue escollo para que la academia vuelva a quedarse con los tres puntos, después de siete fechas sin conocer la victoria. La academia se impuso por 2 a 0, con goles del Chino Saja y de Gabriel Hauche. El resultado sirve para sostener a Mostaza, quien venía de una semana durísima, alejarse de los puestos más complicados de la tabla de descenso y levantar la confianza de este plantel, que ya estaba por debajo del piso. Se puede.

La academia encaró el encuentro luego de una semana muy complicada, llena de rumores de renuncia del técnico y los dirigentes, se agitó el avispero de las elecciones anticipadas, y hasta se colgaron banderas en contra de Saja, Camoranesi y el propio Mostaza. El panorama, teniendo en cuenta esto, los resultados conseguidos, y el juego del equipo, se vislumbraba oscuro.  Los once que eligió Mostaza para encarar este crucial encuentro fueron: Saja; Saveljich, Yonathan Cabral (de muy buen debut), Cahais y Corvalán; Villar, Zuculini, Campi, De Paul; Viola y Vietto.

Racing arrancó el encuentro nervioso, dormido y desordenado. Belgrano llegaba al área con facilidad y el partido parecía a pedir del picante Pereyra. El mayor punto de exaltación se dio cuando Corvalán se tomó todo el tiempo del mundo para ir sacar un lateral, los insultos, hasta ese momento generales, encontraron el destinatario ideal. La academia hacía agua y corría riesgos de viralizar los nervios. Hasta ahí los arcos se mantenían en cero exclusivamente por el trabajo de Saja, que le ahogó el grito de gol a la visita en tres oportunidades claras.

A los 30 minutos se da una situación que cambia diametralmente el trámite del partido. Viola va a disputar un balón con Lollo, el jugador de Belgrano frena el balón con el brazo, y Laverni no duda en cobrar penal. El chino Saja, con maestría, transforma el penal en gol. Esta jugada y el encono de los jugadores de Belgrano para con el árbitro, hicieron que los nervios se trasladen al plantel rival y el partido quedase a pedir de la academia.

A partir de ahí Racing se pudo reordenar mejor, se tranquilizó y pudo dominar el trámite del partido. La defensa se solidificó, Saveljich, de muy buen encuentro, clausuró el lateral derecho y los centrales pudieron imponerse a los delanteros rivales, gracias al buen trabajo de Cahais y el buen debut de Yonathan Cabral. El juvenil redondeó un muy buen encuentro, solo se equivocó una vez, en un pase atrás para Saja que quedó corto (ese único error fue suficiente para despertar los injustos murmullos de reprobación para un pibe que debutaba, y que hasta ahí, no se había equivocado ni una vez, de hecho fue su único error en el partido). También fue importante el trabajo de De Paul, que fue de menor a mayor, en el segundo tiempo se hizo eje del juego, la pidió, encaró y trató de conectar con los delanteros. Buen partido de Rodrigo, que viene en levantada. Mucho despliegue de Viola.

El punto flojo fueron los mediocampistas centrales. Zuculini está irreconocible, recupera poco, está lento y entrega mal. Esto se potencia por la poca técnica de Campi, quien juega sólo por su altura, ya que muestra muchas falencias para controlar la pelota, es lento para recuperar y muy poco dúctil para distribuir.

Con el resultado a favor y los nervios obnubilando a los jugadores de Belgrano, la academia pudo manejar los tiempos del juego con relativa facilidad. El palo le negó el gol a De Paul, luego de una linda jugada personal en la que encaró de izquierda hacia al centro (lo que mejor hace) y casi cayéndose al piso, le pego al poste más alejado del arquero.    

A los 33 minutos de la segunda etapa Velázquez fue a disputar un balón en el área con villar y le pegó un codazo en la mandíbula. Penal y expulsión. En teoría lo iba a patear Viola, los gritos de la hinchada pidiendo por el Chino, hicieron que el arquero se hiciera cargo por segunda vez de ejecutar la pena máxima. El palo le negó su segundo gol.

Esta vez mostaza acertó con los cambios. Gabriel Hauche ingresó a los 30 minutos de la segunda etapa por Luciano Vietto (quien nuevamente redondeó un partido muy flojo), a los 43 peleó un balón con dos defensores rivales, la ganó, tocó para Viola, Titín le devolvió la pared, y el ex delantero de Argentinos Juniors, esta vez, abrió bien los ojos y definió con un tiro rasante y fuerte al palo más alejado de Olave, dos a cero, partido cerrado y a respirar otra vez.

Quedaba tiempo para la última. Luis Ibañez, que había ingresado a los 37 por De Paul, recibió un centro de Hauche que cruzó toda el área, gambeteó un par de veces y definió por encima del arquero rival, la pelota pegó en el travesaño. Por tercera vez, los palos le negaban el gol a la academia en la soleada tarde de Avellaneda.

Se empezó muy mal y se terminó relativamente bien. Al parecer mostaza encontró el lateral derecho, Saveljich hizo un muy buen trabajo, jugó concentrado, al límite y ganó casi todos los mano a mano que disputó. Todavía falta encontrar el lateral izquierdo, el doble cinco, los delanteros y la tan mentada regularidad, pavada de objetivo. Ojalá sea el primer paso para lograr todo lo que le falta a este equipo, que es mucho, y poder redondear una campaña, al menos, decorosa. La academia necesita sacar, como mínimo, 22 de los 30 puntos que quedan en juego, para que en la temporada 2014/2015 el camino no sea tan cuesta arriba, de todos modos va tener que llegar a los 60 puntos, si no quiere atar el futuro a los vaivenes de la tabla maldita por dos años más.

Se cortó la sumatoria de derrotas, que era lo más importante. Ahora viene lo más difícil, que es, primero, lograr intensidad, convicción y regularidad, y segundo, poder transformar esta victoria en una racha.


El próximo partido será frente a Atlético de Rafaela, en su estadio, el próximo sábado, a las 20.30. hs, Abrazo racinguista!                                                                                                                                                                          

miércoles, 19 de marzo de 2014

Seguimos en caída libre

Octava fecha. Visitamos a Newel´s Old Boys en su estadio del Parque de la Independencia. Otra vez la derrota castiga a este plantel diezmado, carente de rebeldía, coraje, concentración, amor propio y vergüenza deportiva. Mostaza dijo que le jugamos de igual a igual a un rival difícil, pero la realidad indica que fue Newell´s quien manejo el partido a su antojo. Es cierto que la academia contó con un par de chances, pero producto de la vulnerabilidad, notoria, de la defensa rival, y no por méritos propios.

La academia volvió a mostrar una defensa insegura, dubitativa y errante, un mediocampo frágil, poco dúctil para el manejo del balón y de escasa intensidad en la presión, y una delantera extremadamente débil, poco productiva y para nada precisa. Un combo de terror, preocupante. Esta suma de carencias hace que la academia no logre siquiera empatar. Y los rivales suman, todos. Colón, All Boys, Tigre, Godoy Cruz, Olimpo y Rafaela son mucho más equipo que Racing. Tienen conciencia de grupo y de situación. Son compactos, duros, no se entregan, se nota que van a pelear  hasta el último día. El más flojo es Quilmes (el tema es que al cervecero lo agarró Caruso, y es harto conocido lo que Caruso logra en estas instancias). Racing es todo lo contrario. No hay compromiso, no se ve esa entrega necesaria para enfrentar momentos como estos. Por supuesto que no hay dominio de balón, circulación, volumen de juego y mucho menos situaciones de gol. El tema es que ni siquiera es eso lo que estamos necesitando. Necesitamos un equipo aguerrido, compacto, intenso, con las características necesarias para encarar una situación como esta. El problema no es la escasa cantidad de situaciones que se generan (muy pocos equipo generan más de dos o tres situaciones por partido), el problema es la facilidad con la que a Racing le convierten. Nos hicieron goles en todos los partidos desde la fecha 2. La mayoría, adentro del área chica. Esto es inadmisible en un momento como este. Por características, a este equipo lo único que le queda es jugar al límite, no guardarse nada. Hasta el momento, los jugadores parecen no entender esto, el sábado es la última chance de que se den cuenta, sino, lamentablemente, esto va a ser irreversible.

Los once que salieron a la cancha el domingo fueron: Saja; Gómez, Alvarado, Saveljich y Corvalán; Zuculini, Campi, Ibañez y De Paul; Hauche y Viola.

El único que mostró compromiso y actitud fue De Paul. La pidió, encaró, pisó el área rival. No le da el cuero para ser el conductor de Racing, pero por lo menos lo intenta. Alvarado hizo su debut y cumplió, aunque el primer gol fue, en gran medida, culpa suya, ya que perdió el balón en ofensiva. Esto no quita el error garrafal que cometió Gómez. Es inadmisible el cagadón que se mandó. Primero perdió en velocidad cuando tenía dos metros de ventaja, después se recuperó y en lugar de despejar se hizo un nudo con la pelota, que le quedó servida al rival para que tirara al centro al área para que un pibe de 16 años le gane en el área chica al arquero más caro del fútbol argentino. Saveljich también erró en esta jugada, tranquilamente la podía haber tirado al corner, pero calculó mal el cabezazo. Como siempre, la academia regaló el primer tiempo, los primeros 15 minutos fueron de terror.

En el segundo tiempo, Mostaza decidió sacar a los dos mejores que tenía en cancha, De Paul e Ibañez. El lateral (que jugó de doble cinco) a los 5 minutos le dejó su lugar a Guillermo Hauche, quien hizo su debut. De Paul dejó la cancha a los 22 minutos, en su lugar ingresó Camoranesi, muchos dirán que no se compromete del todo (de hecho, aparentemente, no tenía muchas ganas de ingresar), pero al menos es el único que puede darle un pase a un compañero, es el único que podría asociarse con De Paul, el tema es que mostaza decidió sacar a Rodrigo. Previamente, a los 11 minutos ingresó Vietto por Gabriel Hauche.

Los cambios no modificaron el rumbo del partido, lo de Racing siguió siendo poco productivo. Cuando el partido se moría, Zuculini se hizo un nudo con la pelota en la mitad de cancha, Corvalán no pudo despejar, y Trezeguet, aprovechando que el arquero estaba en otra, definió con maestría para sellar el dos a cero definitivo.

Otra vez las manos vacías, otra vez la desazón, la desesperanza. Otra vez los nervios, la angustia y la calculadora. Lo que nos va a hacer sufrir este plantel de acá hasta el final del campeonato es incalculable. Hoy parece más fácil rezar para que los de abajo no saquen la cantidad de puntos necesaria, que esperar un cambio radical de este tibio y mediocre plantel.

Las palabras ya sobran todas, los análisis también, lo único que nos va a salvar es un cambio radical de actitud. Y este plantel, sinceramente, no sé si conoce el significado de esa palabra.

El próximo partido será frente a Belgrano, el sábado, a las 17.00. hs, en el cilindro de Avellaneda, con arbitraje del nefasto Saúl Laverni. Allí estaremos, Abrazo racinguista!              

miércoles, 12 de marzo de 2014

Nueva derrota

Séptima fecha. Recibimos a Boca Juniors en el cilindro de Avellaneda, con un marco de público impactante, que no se condice para nada con la campaña que está sosteniendo la academia, los jugadores, al igual que en los últimos tres partidos, volvieron a mostrar una imagen deslucida.

Este equipo, nuevamente, se hizo amigo de la derrota. Al igual que en el torneo pasado, la derrota es el resultado más frecuente en el marcador de los partidos de Racing. Una tras otra, se acumulan y nos castigan, y ellos ahí, impávidos, con miedo de atacar, sin entregarse, dudando, atentos al boliche de moda, de fiesta en fiesta, preocupados más por hacerse millonarios en el menor tiempo posible, que en ser un deportista de élite, que se brinde, que se entregue, que de su vida, no ya por él club, por el juego mismo. Yo puedo entender que despotrique contra su trabajo un operario de una fábrica, que se levanta a las 5 de la mañana, viaja dos horas en tren y colectivo y se pasa después, diez, doce horas, repitiendo movimientos en una máquina, pero que estos pibes no se tomen enserio su trabajo, que es un deporte, un juego, es inadmisible. No puede ser que desprecien su tarea, ya ni siquiera me detengo en la camiseta, a muchos de estos pibes, ni siquiera les importa el fútbol. La carencia de carácter de este equipo es altamente alarmante, pierde un partido y después lo siguen otros cinco, le hacen un gol y uno ya sabe que le hacen otro. El goleador es el arquero. Los delanteros no conocen el área rival, nunca han entrado.

Los once que alineó mostaza para salir a la cancha fueron: Saja; Quiles, Saveljich, Cahais y Corvalán; Zuculini, Cerro, Campi, De Paul; Hauche y Viola.

La academia mantuvo la apatía que venía demostrando a lo largo de las últimas fechas, se volvió a mostrar como un equipo desordenado, impreciso, que carece de creación y juego ofensivo. Lo mejor que había mostrado en el verano y en el primer partido del torneo frente a Colón, que era la presión en tres cuartos para recuperar rápido la pelota, se esfumó por completo, ya no existe. Este equipo ya no presiona ni en la mitad, simplemente, espera.

Los errores, que empiezan desde el banco de suplentes, se multiplican en el campo de juego. Es inadmisible que Quiles haya vuelto a jugar en Racing. Es un desastre, no marca, no tiene proyección, no tiene conceptos, la manera en que lo pasan en el primer gol, es de jugador amateur. El otro lateral no es mucho más. Los centrales están pasando un mal momento también. Los mediocampistas centrales no recuperan, hasta Zuculini esta flojo. Cerro, que había sido el distribuidor contra All Boys, ya no se hizo cargo de la salida. El encargado del primer pase fue Campi, el jugador menos dotado técnicamente de este plantel, y eso sí, claramente, es un error del técnico. No se puede hacer cargo de la pelota un jugador que no puede dar un pase a 10 metros.

De Paul hace una bien y tres mal. Es cierto que pide la pelota y se hace cargo, pero carece de panorama. Él sólo, no se puede poner el equipo al hombro. Sus mejores momentos se dan cuando está en cancha Camoranesi, un jugador de 37 años, que está en el ocaso de su carrera, es el único que puede llegar a ser la manija de éste equipo. Los delanteros, que de por sí no son goleadores, están cada vez más lejos del arco.

El primer gol del partido llegó a los 28 minutos de la primera parte. Racing retrocedió mal, Zuculini y Quiles quedaron pagando, Insúa desbordó y tiró un centro atrás para que Sanchez Miño, solo, fusilara al Chino Saja y dejara en evidencia a toda la defensa local.

Racing se fue al descanso completamente desconcertado. A los 6 minutos del segundo tiempo ingresó Camoranesi por Cerro, quien se desgarró y se perderá, al menos, los próximos dos partidos. El ingreso de Camora le cambió la cara a la academia, ordenó el equipo y lo hizo más profundo. Racing se empezó a imponer en el juego y la remontada parecía posible. Lo tuvo Cahais primero, con un muy buen cabezazo de pique al suelo, que Orión alcanzó a manotear con lo justo, en el rebote, Vietto (ingresó a los 8 minutos por Viola) sólo, estrelló un cabezazo contra el palo.

A los 22 minutos el cata Díaz lo agarró a Saveljich en el área y el árbitro Trucco pitó el penal. El chino Saja transformó el penal en gol y la remontada parecía posible. Pero no, este Racing no se cree ni a sí mismo. En lugar de aprovechar el envión anímico que significó el empate, e ir con todo por la hazaña, se volvió a dormir en defensa. A los 30 minutos Giglitti entró al área, remató sin marca, el chino Saja dejó el rebote cortito, y Erbes marcó el dos a uno definitivo.

Otra vez la derrota nos golpea en la cara. Otra vez la mala racha que no se termina. Otra vez la calculadora. Los agoreros de siempre nos ven en otra categoría y ya piden cambio de plantel entero, cambio de técnico y cambio de autoridades. Yo no. Sí o sí hay que esperar hasta Junio. Ahora no se puede hacer nada, los errores ya se cometieron, lo que te va a salvar o a condenar se juega en estas doce fechas, y lo tenés que hacer con este equipo, no te queda otra. Por eso, lo que hay que cambiar es la cabeza. Hay que jugar a morir, la gente, los dirigentes, el técnico y todos y cada uno de los jugadores tienen que tener en mente lo mismo: a morir por estos 36 puntos, es lo único que importa. Ningún agitador con ínfulas de próximo presidente va a torcer la cuestión ahora. Los que te salvan o condenan, hoy, son los que están, los de afuera, al menos por ahora, colaboren, aunque más no sea, con apoyo y silencio. Para las elecciones falta, para el cambio de jugadores, también. Cambiar el técnico ahora, sería otra locura, que nos puede llegar a hacer perder 3 o 4 partidos que serían los de la condena definitiva. Apoyo y paciencia, en junio decidimos.

El próximo partido será el domingo a las 17.10. hs, en Rosario, frente a Ñewell´s, a jugarlo como la final que es. Abrazo racinguista!  

jueves, 6 de marzo de 2014

Nada

Sexta fecha. Visitamos a Lanús en su estadio, reducto en el cual la academia no consigue un triunfo desde el año 2007. Los antecedentes pintaban mal, más si tenemos en cuenta la actualidad de Lanús, equipo que viene trabajando bien hace años, que logró cierta regularidad y que, sobre todo, y a diferencia de Racing, cuenta con un plantel de jerarquía.

En la columna anterior dejábamos un mensaje de optimismo respecto de lo que podría brindar Racing, en este encuentro y en lo que queda del torneo, basándonos más en la remontada del final del torneo anterior, y en lo que podría lograr Merlo como motivador y “tacticista”, que en el juego demostrado por este plantel. Ahora bien, la falta de actitud y concentración, es un tiro en el pecho del optimismo. Si no se entrega un mínimo de agresividad y compromiso, es imposible salir de esta mala racha. Ya está demostrado que el cambio de técnico no es la solución, por acá ya pasaron experimentados, sin experiencia, jóvenes, viejos, nuevos, de trayectoria, exitosos, mediocres,  históricos, triunfadores y la cosa no cambia. La costumbre de echar al técnico cada 10 partidos nos trajo muchos más problemas que soluciones. No sé si será mostaza él que revierta esto, pero sí sé que, al menos hasta junio, es y debe seguir siendo el técnico de Racing. Los balances se hacen en el mercado de pases invernal, ahí será momento de ver quien sigue y quien se va, por ahora se necesitan a todos arriba del barco y dando lo mejor de sí.

La academia salió a la cancha con Saja en el arco, la defensa estuvo integrada por Gómez, Saveljich, Cahais y Corvalán; en el mediocampo estuvieron Hauche, Zuculini, Campi, Cerro y Villar; y en la delantera, Luciano Vietto. Fernando Ortíz no fue de la partida, debido a que padece una osteocondritis en su rodilla izquierda, lesión por la cual será intervenido quirúrgicamente y, probablemente, se pierda lo que resta del torneo. Una mala más para la academia que no para de acumular frustraciones.

El primer tiempo del equipo fue desastroso. Faltó agresividad, concentración, intensidad. Los defensores ni siquiera pudieron rechazar con eficacia. Los centrales, especialmente Saveljich, dejaron cortos todos los rechazos, los laterales se vieron desbordados y nunca pasaron la mitad de cancha. Gómez apareció en el torneo pasado como el lateral del futuro, mostró proyección, habilidad, talento, precisión. Ayer, todo eso, lo dejo en el olvido. Otro jugador que empieza a preocuparse por el contrato a los 10 partidos de debutar en primera. ¿Qué pasa en Racing con los jugadores de inferiores? Todos piden por favor un minuto en primera, y cuando tiene 10 partidos empiezan a hacer quilombo, se borran, se ponen en estrellas. Es larga la lista: Yacob, Mercado, José Luís Fernández, Matías Sánchez, Fariña, Centurión, y ahora De Paul, Vietto y Gómez. Esto no puede seguir así, estos chicos tienen que entender que jugar en Racing, ya de por sí, es un privilegio, y que ellos son patrimonio del club. Racing no se creó para enriquecer a estos pibes, estos pibes tiene que enriquecer a Racing, porque el club los banca, los forma, les da un nombre y por sobre todo, porque les da una de las tres camisetas más importantes del país. Quizás la solución sea que estos pibes, para debutar en primera, previamente, tengan un contrato firmado por tres o cuatro años, y si no, afuera. Basta de agrandar a éstos pibes, se deben a Racing, no al revés.

El mediocampo, superpoblado, también fue un desastre. No presionaron, no quitaron, no pudieron adueñarse de la pelota en ningún momento. Tres jugadores rivales dominaron a cinco propios en esa zona del campo durante todo el primer tiempo.

El gol llegó a los 28 minutos de la primera etapa. Lo peor de todo, es que era altamente previsible. Dos minutos antes Barrientos metió un tiro desde afuera del área que reventó el travesaño. El chino Saja, ni siquiera había visto la pelota. La defensa de Racing se desconcentra, pifia, rechaza mal, y Saveljich la deja cortita para que Barrientos, casi desde el mismo lugar que había pateado un rato antes, someta a Saja con un disparo no muy fuerte ni esquinado, que se metió contra el palo izquierdo del arquero. Era atajable. El chino reaccionó tarde.

Racing se fue al descanso sin patear al arco rival.

En el entretiempo ingresó De Paul por Villar, y a los 14 del complemento hizo lo propio Valentín Viola por Campi. Los cambios le dieron otra cara a la academia. Si bien no fue un derroche de virtudes, pudo asociarse un poco más y llegar un par de veces al área rival. La pregunta es ¿para qué desperdiciar un tiempo? Si logras armar un equipo compacto, duro en defensa, inexpugnable, es entendible el retroceso y la especulación, más ante un rival y una cancha harto difíciles. Ahora, si ya sabes que tu defensa no da garantía alguna, trata que el rival se acerque lo menos posible.

Racing tuvo dos jugadas claves para empatar el partido, pero el mal momento que está atravesando Luciano Vietto se lo impidió. La primera fue un centro que tiró De Paul por izquierda, que el delantero pudo conectar, pero terminó en las manos de Marchesín. La segunda fue cuando el partido se moría, Vietto recibió sólo en área, y en lugar de jugar con Viola, que estaba sólo al lado suyo, adentro del área chica y con el arco de frente, definió mal ante la salida del arquero, que no sin fortuna, pudo desviar el remate al tiro de esquina.

Otra derrota, y ya van 4 en 6 partidos. La cosecha de puntos de Racing en la temporada es la más escasa desde el retorno de la democracia al club. Se acabaron las excusas y los tiempos. El domingo se viene un clásico frente a un rival que tampoco da pie con bola, solo sirve ganar, sino el futuro se adivina oscuro, aún más que en la temporada 2007/2008, en la que terminamos jugando la promoción. Sabemos que la jerarquía del plantel es escasa, ahora bien, la actitud y la entrega no se pueden negociar, ya no más. A ganar o ganar.


El próximo partido será el domingo a las 21.30. hs, en el cilindro de Avellaneda, frente a Boca Juniors, a dejar la piel. Allí estaremos. Abrazo racinguista!                                                                                                         

martes, 4 de marzo de 2014

Una distracción que costó dos puntos

Quinta fecha. Recibimos a All Boys en el cilindro de Avellaneda. Las tres derrotas en fila hacían despreciar cualquier resultado que no fuese la victoria. La situación de Racing en ambas tablas (posiciones y descensos), hacían imperioso conseguir los tres puntos, en una, por la lejanía con los puestos de vanguardia, en la otra, por lo comprometido que puede llegar a estar el futuro, si no se llega a los 45/48 puntos en la temporada. La localía y la debilidad del rival, aportaban lo suyo.

Ante las bajas obligadas por suspensión de Zuculini y Hauche, más las ausencias por lesión de José Luís Gómez y Luís Ibañez, el once titular que decidió alinear mostaza estuvo compuesto por: Saja; Mauro Bazán (hizo su debut con la camiseta de Racing, redondeó un partido discreto), Ortíz, Saveljich, Cahais; Villar, Campi, Cerro, De Paul; Viola y Vietto.

El primer tiempo de Racing fue aceptable. No fue del todo claro, ni le imprimió al juego la intensidad que supo darle en el torneo de verano, en el primer partido del torneo frente a Colón, y en la derrota de local frente a Tigre. Así y todo, Racing tuvo la pelota y contó con un par de situaciones para ponerse en ventaja. Tal es así que a los 35 minutos, luego de un buen centro pasado de De Paul, Villar marcó el uno a cero con una buena definición frente a Cambiasso. Esta fue la única jugada en la que los dos volantes “técnicos” de la academia pudieron juntarse, sumado a una jugada individual de De Paul, en la que encaró de izquierda hacia al medio, y definió con un tiro cruzado que se fue muy cerca del palo izquierdo del arquero visitante. Los dos volantes externos vienen aportando muy poco. Si bien son dos volantes que se distinguen más por el manejo que por la dinámica, ninguno de los dos le está ofreciendo al equipo ni manejo, ni pase profundo, ni intensidad, ni pausa, ni precisión. El trabajo de ellos dos, y el de los delanteros, ha sido muy pobre. Suele caérsele a los defensores porque vienen cometiendo errores tontos en defensa, que nos cuestan los partidos, eso es cierto, los seis goles que nos hicieron en estas cuatro fechas, fueron todos adentro del área chica. Ahora bien, los encargados de crear juego están ausentes y los delanteros no están aportando mucho. La caída del equipo es general. Pero se puede mejorar, hay que recuperar la intensidad, la confianza y la agresividad, de esa forma, la levantada será posible.

A los once minutos del complemento, Ingresó Ismael Quiles por Mauro Bazán, lesionado. El juvenil tuvo un debut aceptable. Se mostró firme en la marca, pero un poco desprolijo en la salida, no pasó sobresaltos, y eso, en un primer partido, en este Racing, ya es bastante.

Racing tuvo un par de jugadas para liquidar el partido, pero volvió a carecer de pericia para definir, volvió a pagar la falta de un delantero definidor, contundente. A los 28 minutos Mostaza puso a Corvalán por De Paul, esto motivó el fastidio de los hinchas y las críticas de la prensa en general. Ahora bien, el mediocampista estaba cansado y lo estaban encarando a Cahais mano a mano, su salida era cantada. La academia no tenía en el banco a un jugador que pudiese colaborar en la banda izquierda, quizás Luciano Aued pueda hacer ese trabajo, pero, ¿hubiese dado más garantías que Corvalán? ¿Está para cubrir la banda izquierda? Mostaza puso a Corvalán, porque no tenía en el banco a otro jugador que pudiese hacer ese trabajo. Se lo critica porque retrocedió el equipo, se metió atrás. Ahora bien, con estos jugadores, ¿qué otra cosa podría haber hecho? Cerro, que hizo un muy buen partido, y fue el mejor de Racing, es un volante de salida, Villar no es seguro en la tenencia, Campi no puede tener la pelota más de 10 segundos. Mostaza hizo lo más lógico, ante la carencia de ideas de All Boys, la fragilidad del mediocampo, y las pocas situaciones que Racing estaba despilfarrando en ataque, optó por cerrar el partido, ceder terreno y pelota, y cortar al borde del área, para salir rápido. Quizás el error fue esperar tan atrás. Si se paraba diez metros adelante, ¿hubiese cambiado la historia? Imposible saberlo.

Si se tiene en cuenta el momento y la circunstancia en que All Boys llegó al empate, tan mal no estuvo lo de Mostaza, hasta los 42 minutos del segundo tiempo, el rival ni se acercó al arco de Saja. Y si bien Bustamente, que es el jugador que convirtió, estaba habilitado por lo justo, cinco compañeros de él, aparecieron en posición adelantada, dentro del área chica, obstaculizando claramente la visión del arquero. La jugada del gol es el karma de Racing de estas fechas: el gol en el área chica. Esto no es error del técnico, esto es cien por ciento distracción de los jugadores. Nos hacen goles adentro del área. Y ya nos hicieron muchos, seis en cuatro partidos.

Racing tiene que volver a la senda del realismo. Este equipo está para morder, pelear. No tiene jugadores virtuosos, no le queda otra que apostar a la intensidad y la concentración. Esas cualidades que supo mostrar al final del torneo pasado. Se está creando un fantasma de crisis, mismo desde los propios hinchas, que no es tal. Racing se desconcentró, pero no es un desastre. Salvo Arsenal, ningún equipo lo pasó por arriba. El problema no está en el juego, con lo poco que tiene, está generando tres o cuatro situaciones de gol por partido. El problema es que no las concreta, y que, al menos una vez por partido, se desconcentra en defensa. Esto es lo que tiene que solucionar Racing. Este equipo no es el desastre del año pasado. Demostró que puede tener carácter, concentración e intensidad, el tema es que tiene que recuperarlos. Racing se tiene que mentalizar en que tiene que ser un equipo duro, intenso, eficaz. La cuestión pasa por recuperar esas armas. Se viene un partido difícil, si Racing entiende que lo es, y lo trabaja como tal, se puede traer un buen resultado. Para eso hay que ser intenso, hay que apretar la salida de Lanús, ser efectivo en las pocas situaciones que se puedan generar, y no perder la concentración en defensa nunca. Estamos a tiempo de mejorar, sólo es cuestión de reconocer el objetivo: acercarse lo más posible a los 30 puntos.  


Lo dicho, el próximo partido será frente a Lanús, en su estadio, el próximo miércoles a las 18.00 hs., con el arbitraje de Néstor Pitana. Recordamos la restricción de ingreso para el público visitante. Abrazo racinguista!