Novena fecha. Recibimos a
Belgrano en el cilindro, rival difícil para enfrentar en medio de una racha de
derrotas, pero que esta vez, no fue escollo para que la academia vuelva a
quedarse con los tres puntos, después de siete fechas sin conocer la victoria.
La academia se impuso por 2 a 0, con goles del Chino Saja y de Gabriel Hauche.
El resultado sirve para sostener a Mostaza, quien venía de una semana durísima,
alejarse de los puestos más complicados de la tabla de descenso y levantar la
confianza de este plantel, que ya estaba por debajo del piso. Se puede.
La academia encaró el
encuentro luego de una semana muy complicada, llena de rumores de renuncia del
técnico y los dirigentes, se agitó el avispero de las elecciones anticipadas, y
hasta se colgaron banderas en contra de Saja, Camoranesi y el propio Mostaza.
El panorama, teniendo en cuenta esto, los resultados conseguidos, y el juego
del equipo, se vislumbraba oscuro. Los
once que eligió Mostaza para encarar este crucial encuentro fueron: Saja;
Saveljich, Yonathan Cabral (de muy buen debut), Cahais y Corvalán; Villar,
Zuculini, Campi, De Paul; Viola y Vietto.
Racing arrancó el encuentro
nervioso, dormido y desordenado. Belgrano llegaba al área con facilidad y el
partido parecía a pedir del picante Pereyra. El mayor punto de exaltación se dio
cuando Corvalán se tomó todo el tiempo del mundo para ir sacar un lateral, los
insultos, hasta ese momento generales, encontraron el destinatario ideal. La academia
hacía agua y corría riesgos de viralizar los nervios. Hasta ahí los arcos se
mantenían en cero exclusivamente por el trabajo de Saja, que le ahogó el grito
de gol a la visita en tres oportunidades claras.
A los 30 minutos se da
una situación que cambia diametralmente el trámite del partido. Viola va a
disputar un balón con Lollo, el jugador de Belgrano frena el balón con el
brazo, y Laverni no duda en cobrar penal. El chino Saja, con maestría,
transforma el penal en gol. Esta jugada y el encono de los jugadores de
Belgrano para con el árbitro, hicieron que los nervios se trasladen al plantel
rival y el partido quedase a pedir de la academia.
A partir de ahí Racing se
pudo reordenar mejor, se tranquilizó y pudo dominar el trámite del partido. La defensa
se solidificó, Saveljich, de muy buen encuentro, clausuró el lateral derecho y
los centrales pudieron imponerse a los delanteros rivales, gracias al buen
trabajo de Cahais y el buen debut de Yonathan Cabral. El juvenil redondeó un
muy buen encuentro, solo se equivocó una vez, en un pase atrás para Saja que
quedó corto (ese único error fue suficiente para despertar los injustos
murmullos de reprobación para un pibe que debutaba, y que hasta ahí, no se
había equivocado ni una vez, de hecho fue su único error en el partido).
También fue importante el trabajo de De Paul, que fue de menor a mayor, en el
segundo tiempo se hizo eje del juego, la pidió, encaró y trató de conectar con
los delanteros. Buen partido de Rodrigo, que viene en levantada. Mucho despliegue
de Viola.
El punto flojo fueron los
mediocampistas centrales. Zuculini está irreconocible, recupera poco, está
lento y entrega mal. Esto se potencia por la poca técnica de Campi, quien juega
sólo por su altura, ya que muestra muchas falencias para controlar la pelota,
es lento para recuperar y muy poco dúctil para distribuir.
Con el resultado a favor
y los nervios obnubilando a los jugadores de Belgrano, la academia pudo manejar
los tiempos del juego con relativa facilidad. El palo le negó el gol a De Paul,
luego de una linda jugada personal en la que encaró de izquierda hacia al
centro (lo que mejor hace) y casi cayéndose al piso, le pego al poste más
alejado del arquero.
A los 33 minutos de la
segunda etapa Velázquez fue a disputar un balón en el área con villar y le pegó
un codazo en la mandíbula. Penal y expulsión. En teoría lo iba a patear Viola,
los gritos de la hinchada pidiendo por el Chino, hicieron que el arquero se
hiciera cargo por segunda vez de ejecutar la pena máxima. El palo le negó su
segundo gol.
Esta vez mostaza acertó
con los cambios. Gabriel Hauche ingresó a los 30 minutos de la segunda etapa
por Luciano Vietto (quien nuevamente redondeó un partido muy flojo), a los 43
peleó un balón con dos defensores rivales, la ganó, tocó para Viola, Titín le
devolvió la pared, y el ex delantero de Argentinos Juniors, esta vez, abrió
bien los ojos y definió con un tiro rasante y fuerte al palo más alejado de Olave,
dos a cero, partido cerrado y a respirar otra vez.
Quedaba tiempo para la
última. Luis Ibañez, que había ingresado a los 37 por De Paul, recibió un
centro de Hauche que cruzó toda el área, gambeteó un par de veces y definió por
encima del arquero rival, la pelota pegó en el travesaño. Por tercera vez, los
palos le negaban el gol a la academia en la soleada tarde de Avellaneda.
Se empezó muy mal y se
terminó relativamente bien. Al parecer mostaza encontró el lateral derecho,
Saveljich hizo un muy buen trabajo, jugó concentrado, al límite y ganó casi
todos los mano a mano que disputó. Todavía falta encontrar el lateral
izquierdo, el doble cinco, los delanteros y la tan mentada regularidad, pavada
de objetivo. Ojalá sea el primer paso para lograr todo lo que le falta a este
equipo, que es mucho, y poder redondear una campaña, al menos, decorosa. La
academia necesita sacar, como mínimo, 22 de los 30 puntos que quedan en juego,
para que en la temporada 2014/2015 el camino no sea tan cuesta arriba, de todos
modos va tener que llegar a los 60 puntos, si no quiere atar el futuro a los
vaivenes de la tabla maldita por dos años más.
Se cortó la sumatoria de
derrotas, que era lo más importante. Ahora viene lo más difícil, que es,
primero, lograr intensidad, convicción y regularidad, y segundo, poder
transformar esta victoria en una racha.
El próximo partido será
frente a Atlético de Rafaela, en su estadio, el próximo sábado, a las 20.30.
hs, Abrazo racinguista!