Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

miércoles, 23 de abril de 2014

Ganó Racing, ganó De Paul

Décimo quinta fecha. La academia visitó a un Argentinos Juniors muy complicado en su lucha por mantener la categoría, en el Diego Armando Maradona. Los conducidos por Mostaza Merlo llegaban al partido con la necesidad de revertir la pálida imagen dejada en los dos últimos encuentros que jugó de local, frente a Olimpo y Gimnasia, en los cuales sacó sólo un punto de seis en juego. El objetivo de mínima, ganar, se logró. Rodrigo De Paul, a un minuto del final del encuentro, con una muy buena jugada individual, le dio un triunfo a la academia extremadamente necesario para su objetivo de sumar la mayor cantidad de puntos posibles, en una temporada que está llegando a su fin y que es la peor del club desde que se juegan dos torneos por año. El otro objetivo, levantar el nivel de juego, sigue sin cumplirse y parece no estar en vías de lograrse.

Mostaza decidió hacer cirugía mayor y sacar del equipo a varios jugadores que parece que estaban en Racing de paseo o disfrutando de una beca deportiva, tal el caso de Alvarado, Villar, Gómez y Luís Ibañez, en consecuencia, los once que salieron a la cancha fueron: Nelson Ibañez, Cerro, Cabral, Cahais y Corvalán; Zuculini, Cerro, Aued, De Paul; Hauche y Viola.

El partido fue muy malo. Racing decidió esperar bien atrás y dejar pasar el tiempo. La propuesta ofensiva de la academia fue prácticamente nula. Como siempre, los laterales no se proyectaron, Campi jugó pegadito a los centrales, los mediocampistas (salvo De Paul) no se comprometieron con el juego y los delanteros se mostraron desconectados y erráticos.

Argentinos tuvo el dominio del juego, del balón y del terreno, y no se puso en ventaja, sólo por la impericia de sus jugadores ofensivos. Salvo Pisculichi, el resto de sus jugadores de ataque carecen de la jerarquía necesaria para lastimar en el fútbol local.

Lo de Racing a nivel colectivo fue muy pobre, y a nivel individual, directamente fue espantoso. Sólo tres jugadores rindieron de forma aceptable. El arquero Ibáñez se mostró seguro, nunca le llegaron con peligro, pero todas las veces que Argentinos merodeó su área se mostró sobrio y sin fisuras. Cabral fue el único defensor que se destacó, firme en la marca y con coraje para pasar al ataque, al punto que fue el protagonista de la única jugada ofensiva que generó la academia (a excepción de la de De Paul que terminó en gol). El defensor tomó la lanza, llegó hasta al área rival, abrió el juego a la derecha y se metió en el corazón del área chica a buscar la descarga, metió un cabezazo en el palo, y en el rebote volvió a cabecear, con tanta mala fortuna que un jugador rival apareció desde el piso, y de cabeza, pudo despejar el balón sobre la línea del área.

Los otros defensores hicieron un partido bastante malo. Cahais mostró serias dificultades a la hora de despejar el balón. Cerro jugó en un puesto que no le sienta bien y eso se notó. Con la carencia de jugadores técnicos que tiene este equipo en el mediocampo, Cerro tendría que ser el mediocampista central indiscutido. El hecho de que Gómez venía jugando bastante mal y Saveljich esté lesionado, sumado a que Alvarado ya jugó de lateral derecho y fue un desastre, no le dejaba muchas opciones a mostaza. Por suerte Saveljich ya está recuperado de su lesión y Cabral rindió muy bien de central, con lo que el polaco podría acomodarse en la banda derecha nuevamente.

El mediocampo de Racing fue una zona fantasma. Zuculini sigue siendo un espectro, flojísimo lo de Bruno, es un jugador muy querido, siempre se brindó al máximo, es un mediocampista completo, que llega al gol, ama los colores, pero está en un nivel inaceptable. No recupera, no la juega bien, pone en riesgo al equipo, y para colmo, en la única jugada que pisó el área rival con peligro (gracias a un magistral pase de De Paul), en lugar de definir o encarar al arquero, se fue de la jugada, a punto tal que terminó en el lateral. Con todo el dolor que genera decirlo, un desastre lo de Zucu.

Campi. Que jugador raro, es increíble que juegue al futbol profesional, no marca, no llega nunca a la jugada, acompaña con la mirada, es extremadamente lento y torpe. Es prácticamente imposible que acierte un pase. Se salva porque se ubica bien y gana de arriba, si no fuese por eso, no se entiende como juega en primera.

El gol llegó a un minuto del final del encuentro. De la mano del único jugador de este plantel que puede desequilibrar y generar peligro ofensivo. Rodrigo De Paul. El juvenil oriundo de Sarandí recibió libre por izquierda a la altura del círculo central, encaró en diagonal hacia el arco rival, con un quiebre de cintura dejó en el camino a su marcador y antes de ingresar al área definió con un derechazo fuerte, bajo y recto que se coló junto al palo derecho del arquero. Golazo y tres puntos que se van para Avellaneda.

Desde este espacio Rodrigo fue muy criticado, por no ponerse el equipo al hombro, por no definir las jugadas, por errar el último pase. Pero ha crecido mucho. Pudo corregir falencias, mejorar la puntada final, afinar el pase, madurar, y hoy por hoy es el mejor jugador del equipo. El que puede generar algo distinto, el que puede dar el pase que lastima, y por suerte está convirtiendo. Esperemos que siga por esta senda.


El próximo partido será en el cilindro, el próximo sábado, a las 20.30 hs y frente al Quilmes de Caruso, que se juega una de sus últimas fichas para permanecer en primera. Allí estaremos. Abrazo racinguista!      

miércoles, 16 de abril de 2014

Racing perdió dos puntos

Décimo tercera fecha. Luego del batacazo en Liniers, la academia debía refrendar la buena senda de local, con su público y frente a un rival de mucho menor poderío. El empate y el desarrollo del juego dejaron en evidencia las carencias que tiene Racing para ser protagonista de un partido. Le cuesta horrores cuando el rival cede iniciativa, este equipo carece de argumentos para ser protagonista, a punto tal que pudo haber pagado mucho más caro el hecho de haber dejado en el rival la iniciativa de juego.

Los once que eligió mostaza para comenzar el encuentro fueron: Saja; Gómez, Alvarado, Saveljich y Cahais; Villar, Zuculini, Campi, De Paul; Viola y Vietto. El partido fue muy malo, no tuvo intensidad, ni acciones de peligro en ninguno de los dos arcos. La academia se repitió constantemente en pelotazos frontales que fueron rechazados una y otra vez por Furios sin ningún tipo de inconvenientes. El juego había arrancado con una jugada de De Paul por izquierda, con caño incluido, que hacía presumir un buen partido del de Sarandí, pero el correr de los minutos lo fueron apagando hasta redondear un partido apenas discreto.

El trámite del partido, parejo y trabado, con un Racing que no se animaba a salir y un Olimpo al que no le interesaba, hacían prever que, de haber un gol, este llegaría fruto de algún error. Y así fue. A los 17 minutos se produjo el concierto de errores, a esta altura habitual, de los dirigidos por Merlo. Zuculini (de pésimo partido) entregó corto un pase en la salida. Saveljich no llegó a recibir ante el atore de Valencia, el delantero colombiano robó y encaró sólo hacia el arco, el chino salió desarmado pero pudo llegar al balón, con tanta mala suerte que el mismo rebotó en el delantero de Olimpo y terminó con destino de red.

Fue muy flojo el nivel de zucu. Bruno viene redondeando un torneo muy malo. No recupera como solía hacer, pierde infinidad de balones, entrega mal, ya no llega a posiciones ofensivas y por momentos se lo nota desorientado y mal parado. Quizás le haya jugado en contra la definición tan prematura de su pase al Manchester City. La gente lo adora, y está bien que así sea, porque ama el club, es hincha, siempre se brindó al cien por cien, rara vez se lesiona y siempre va para adelante. Pero su pésimo nivel, hizo que se gane algunos injustos silbidos. Tan malo es el momento que atraviesa que, aparentemente, perdería su puesto en el próximo partido.

Por suerte la academia pudo recuperarse rápido y llegar al empate. A los 25 minutos, luego de un corner pasado de De Paul, y con posterioridad a que se ensucie la jugada, Campi encontró el rebote en el segundo palo y con un zurdazo cruzado marcó el empate que a la postre sería definitivo.

Con el uno a uno en el tablero los equipos se fueron al entretiempo.

En el arranque del segundo tiempo, a los cuatro minutos, ingresó Aued por Zuculini. El cambio le dio mayor fluidez al mediocampo de Racing, pero no pudo ganar, ni en profundidad, ni en intensidad. El segundo tiempo fue tan chato como el primero. La academia no inquietó para nada al arquero rival, Olimpo tampoco lo hizo pero defendió bastante lejos de su arco.

A los 23 minutos ingresó Hauche por Villar y a los 38 hizo lo propio Roger Martinez por Valentín Viola. El cambio de Hauche pareció que podía darle más fuerza al ataque académico pero no fue así, el de Roger fue puesto por puesto.

Recién al final la academia se animó un poquito más y pudo haber logrado la victoria en dos jugadas anuladas por posición fuera de juego y mediante un disparo de Hauche que un defensor rival rechazó de cabeza dentro del área chica.

Un empate siempre es mejor que una derrota. Pero Racing necesita sumar muchos puntos de cara a la temporada que viene que va a ser más que dura. En estos partidos, de local y frente a rivales tan débiles, la academia  no debe dejar pasar la oportunidad de sumar de a tres. Queda poco y la cosecha de puntos de la temporada sigue siendo extremadamente escasa.


El próximo partido será otra vez en el cilindro, el próximo jueves, a las 20.10 hs y frente a Gimnasia y Esgrima La Plata. Allí estaremos. Abrazo racinguista!                                                                                                         

jueves, 10 de abril de 2014

Triunfazo!

Décimo segunda fecha. La academia visitó a Vélez, uno de los tres mejores equipos de los últimos diez años y se trajo un triunfo histórico. Lo aguantó todo el partido y sobre el final se trajo tres puntos importantísimos de un reducto que venía siendo extremadamente adverso, al punto que hace doce años que no podía ganar en el Amalfitani.

Merlo armó un esquema conservador, acorde al rival que debía enfrentar. Sabido es que los de Liniers con pelota y espacios te pintan la cara. Las características de los mediocampistas, tornan altamente complicado poder quitarle la pelota y retenerla, para así manejar los tiempos del partido. La única herramienta que Merlo tenía a mano era achicarle los espacios a Vélez, para que los mediocampistas y delanteros se sintieran incómodos y se les complique la elaboración colectiva. Racing puso mucha gente en campo propio.

Los once que eligió mostaza para buscar la heroica en Liniers fueron: Saja; Gómez, Saveljich, Alvarado, Cahais e Ibañez; Cerro, Campi, Zuculini; Hauche; Viola.

De entrada Racing tuvo dos jugadas para abrir el marcador, una de Hauche y otra de Ibañez que el arquero Sosa pudo resolver en sendas ocasiones enviando el balón al corner.
A partir de ahí el partido fue todo de Vélez, manejó la pelota, las situaciones y el tiempo de juego. La gran virtud de Racing fue el orden y la concentración. Racing no apretaba arriba, ni recuperaba el balón en el medio. Esperaba atrás. Le cerró bien todos los caminos. Vélez llegaba hasta tres cuartos con facilidad, pero no podía resolver, no encontraba espacios en los últimos metros. Racing lo puso incómodo en esa zona. La acumulación de jugadores en defensa hizo que los delanteros de Vélez no pudiesen recibir con comodidad en ningún momento.

En el segundo tiempo la academia endureció su postura defensiva. Gómez siguió sin pasar al ataque, como en casi toda la primera etapa. A los 14 minutos, Ibañez le dejó su lugar a Cabral, quien se acomodó en la zaga, pasando Cahais a cubrir el lateral izquierdo.

En las pocas que Racing recuperaba en el medio, salía rápido de contra con Zuculini y los delanteros, que no estuvieron finos para definir esos contragolpes.

A los 20 minutos ingresó Vietto por Hauche y a los 23 hizo lo propio el luli Aued por Cerro. Estos cambios serían determinantes para el desarrollo del juego. Fueron los nombres decisivos de la victoria académica.

Vélez atacaba y atacaba, cada vez ponía más gente en ataque. El turo mandó a la cancha a un volante ofensivo (Correa) y dos delanteros (Nanni y Cáseres), en lugar de tres mediocampistas. Esto fue perjudicial para Vélez, porque si bien amontonaba jugadores en ofensiva, cada vez era menos claro por la carencia de elaboración. Vélez atacaba, pero no lastimaba.

Tan volcado en ofensiva estaba Vélez y tan seguro de que el triunfo suyo era cuestión de tiempo, que su técnico protestó con vehemencia por los tres minutos adicionados, por considerarlos escasos, teniendo en cuenta el desarrollo del juego.

En esos 180 segundos de recupero, más precisamente a los 46 minutos, se dio la jugada que le dio a la academia el triunfo en Liniers después de doce años. El Luli Aued recibió en el área, hizo la pausa y metió un taco exquisito para Vietto. El juvenil, ducho para moverse en el rectángulo donde se definen los partidos, la cruzó picándola por sobre el cuerpo del arquero Sosa y la pelota entró mansita, girando, brillando, hermosa, pegándose contra el palo y besando la red.  Tacazo, golazo, triunfazo!

Como se disfrutan estos triunfos, por el rival, por la situación, por la necesidad, por la angustia. Valen el triple. Que sirva para enderezar la nave. Ganar orden, recuperar confianza, levantar en el juego, y poder sumar lo más posible para que esta pésima campaña no hipoteque el futuro por completo. Lo que queda es clave. Racing tiene 28 puntos. Quedan 21 en juego. Si la academia mete capote y consigue la máxima cantidad de puntos, cosa altamente improbable y de muy difícil concreción, por las características propias de la academia y por las del torneo, la permanencia en primera no correrá riesgo alguno, alcanzará con sumar 45/50 puntos en la próxima temporada. Si se llegan a 45 puntos (cinco triunfos y dos empates), la academia se verá obligada a alcanzar los 50/55 puntos en la temporada 2014/2015 para no sufrir a futuro. En cambio, si la academia no consigue llegar a los cuarenta puntos, la próxima temporada se presentará en extremo difícil, ya que la academia estaría en la obligación de sumar aproximadamente 60 puntos, cosa harto difícil en el fútbol local.


El próximo partido será en el cilindro. El próximo sábado, a las 19.20 hs., recibiremos a Olimpo de Bahía Blanca, de irregular campaña. Allí estaremos. Abrazo racinguista!                                                                             

sábado, 5 de abril de 2014

Empate que resta

Undécima fecha. Recibimos al duro Estudiantes de La Plata en el cilindro de Avellaneda. Parecía victoria, parecía derrota, y terminó siendo empate. Esta vez, la salvación llegó de la mano de un fierrazo de Campi a un minuto del final, que puso el tres a tres definitivo. Show de goles, show de errores y show de malas decisiones de Mostaza. Poner a Ibañez de ocho, a Alvarado de cuatro y no tomar a Verón, son decisiones tan determinantes, que pagarlo con un empate, frente a Estudiantes, terminó siendo barato.

Los once que eligió mostaza para salir a la cancha fueron: Saja; Alvarado, Cabral, Saveljich y Cahais; Ibañez, Cerro, Zuculini, De Paul; Viola y Vietto. De entrada la academia se puso en ventaja con un gol típico de Estudiantes. Corner desde la izquierda muy bien ejecutado por De Paul, Cahais la peinó en el primer palo y Saveljich metió el frentazo en el segundo para que la apertura del marcador sea favorable a la academia. Todavía no se habían acomodado en el campo y Racing ya estaba en ventaja.

A partir de ahí, y de la mano de Verón, Estudiantes empezó a dominar el trámite del juego. A los 15 minutos el conjunto platense llegó a la igualdad. Otra vez le hacen un gol a Racing adentro del área chica. El punto negro de la academia. Corner ejecutado por Verón, una serie de rebotes dentro del área, despeje en la línea de Alvarado incluido, y Carillo marcó el empate transitorio.

Con ese uno a uno transitorio el primer tiempo llegó a su fin. Las falencias más grandes de la academia estuvieron en el sector derecho del mediocampo. Flojísimo lo de Ibañez, perdió casi todas las pelotas que tocó. Mal los mediocampistas de contención que en ningún momento pudieron controlar a Verón.

A los quince del segundo tiempo la academia consiguió volver a ponerse en ventaja. La peleó entre tres Viola por derecha, la ganó, se metió al área y tiró el centro, que más que centro fue un pase preciso para De Paul, que venía entrando solo por el medio del área y definió muy bien al palo más libre de un arco casi desguarnecido.

A los 10 minutos entró Hauche por Vietto. El jugador surgido de las divisiones inferiores de Temperley se paró como mediocampista por derecha y no como delantero. Si la intención de Mostaza era cubrir la banda derecha, hubiese sido más atinado poner al juvenil Gómez. Claro que de haberlo hecho, los insultos hubiesen bajado de todos los sectores del cilindro y se hubiesen reproducido masivamente un día después, si el resultado terminaba siendo adverso.

El técnico rival mandó a la cancha a Patricio Rodriguez. Este cambio desnudó las falencias de Alvarado en el carril derecho, falencia que se hizo sentir más aún por la carencia de un jugador en el sector diestro del mediocampo, que tuviera la capacidad de colaborar en la marca y ser salida por ese costado.

A los 24 minutos ingresó Aued por De Paul. Como Rodrigo salió con una contractura, la academia estaba en ventaja, y en el banco no había muchas opciones para ese sector del campo, de este cambio no hay nada para decir.

A los 33 minutos Estudiantes logró volver a empatar el partido con una jugada que marca a las claras los inconvenientes que tuvo Racing en la derecha de su defensa. Rodriguez entro por ese sector dejando tres jugadores en el camino, tiró un centro atrás que Saveljich no llegó a cortar, para que Olivera definiera frente a la débil reacción de Saja. Dos a dos y las cosas se empezaban a complicar. Luego de este gol ingresó Campi por Cerro, el cambio parecía inentendible.

A los 39 minutos de esta etapa complementaria, Estudiantes logró ponerse en ventaja por primera vez en el encuentro. Otra vez Rodríguez ingresó por derecha con gran facilidad, amagó afrente a Campi que derrapó hasta los carteles, acomodó el cuerpo y definió al segundo palo de Saja. Hizo lo que quiso adentro del área, habiendo siete jugadores de Racing, esto muestra  a las claras la poca eficacia para marcar en el cuerpo a cuerpo de algunos de los hombres de la última línea académica.

A un minuto del final, Campi, con un terrible fierrazo desde 30 metros, marcó el empate definitivo. Se pudo ganar, se pudo perder y se terminó empatando. El punto no estaría mal teniendo en cuenta el rival. Ahora, si tomamos en cuenta que jugamos de local, que la campaña es espantosa, (una de las peores de estos 111 años de gloriosa historia) y que estuvimos en ventaja dos veces, claramente perdimos dos puntos. Puntos que no hay que dejar pasar bajo ninguna circunstancia, ya que son vitales para no arrancar de la peor forma posible la próxima temporada, que para peor, se va a ver signada por un acto electoral, justo en la mitad de su desarrollo.

Se rescata como positivo que se le hicieron tres goles a Estudiantes (que hasta este partido solo había recibido 4 tantos en contra en 10 fechas), las ganas, los huevos de algunos jugadores, el nivel que mostró Viola, el hecho de que De Paul volvió a convertir y el hecho de rescatar un punto sobre el final. Como negativo queda que todavía no se logró encontrar la defensa, que varios jugadores no tienen reemplazo en el plantel (como el caso de Villar, que para colmo vive lesionado), que no se pudo marcar a un jugador que tiene 40 años, que mostaza se sigue equivocando en los cambios y en los posicionamientos de los jugadores, y que no podemos cerrar un partido en el que estuvimos dos veces en ventaja. Mucho para mejorar.


El próximo partido será el sábado, a las 20.30 hs, en el José Amalfitani, frente a Vélez Sarsfield. Abrazo racinguista!     

martes, 1 de abril de 2014

Un punto que suma

Décima fecha. Visitamos a Rafaela en su estadio, con la premisa de sumar de a tres para mantener la racha positiva, instaurada una semana atrás frente a Belgrano. Si tomamos en cuenta el desarrollo del partido, el empate es un buen resultado, ya que, pese a que la academia se puso en ventaja primero, Rafaela lo dio vuelta en seguida y los dirigidos por Merlo recién pudieron poner el empate definitivo a ocho minutos del final del encuentro. Si tenemos en cuenta el claro penal no cobrado por Delfino cuando se moría el partido, la sensación que queda es la de haber perdido dos puntos.

La academia salió a la cancha con Saja; Cerro, Salvejich, Alvarado, Cahais y Corvalán; Campí; Hauche, Zuculini, De Paul; y Vietto. Planteo atípico el de Mostaza. La defensa se paró con una línea de cinco, delante de ellos se paró Campi; una línea media de tres jugadores y Vietto solo arriba.

El primer tiempo fue deslucido. En la más clara de Rafaela, Saja salvó su valla dos veces en la misma jugada, ante sendos tiros de Federico González. En el otro arco, la más clara fue un tiro de media distancia de Hauche que dio en el palo. En el rebote Vietto la empujó al gol, pero la jugada fue mal anulada por una supuesta posición adelantada de Luciano, que estaba perfectamente habilitado.  

En el entretiempo ingresó Luis Ibañez por Corvalán, quien se retiró lesionado producto de un violento patadón de Niz.

El segundo tiempo arrancó bien para la academia. A los cinco minutos encaró De Paul de izquierda hacia el centro, descargó para Vietto, quien le puso un pase exquisito a Cerro que venía entrando por derecha, el ex Vélez tiró el centro al corazón del área chica y el rebote le quedó a De Paul, quién definió con precisión al primer palo del arquero.

Duró poco la alegría. A los siete minutos un error de los dos centrales le permitió a Rafaela llegar al empate transitorio a través de Albertengo. A los catorce, el Polaco Bastía le dio la ventaja transitoria a los de Burruchaga. Este gol fue calcado al gol que nos hizo Erbes hace tres partidos. ¿Cómo puede ser que el cinco rival llegue hasta el área chica nuestra para definir solo? Campi  lo miró y lo dejó ir sólo.

A partir de ahí Rafaela se retrasó. Mostaza mandó a la cancha a Dinneno en lugar de Campi, a los 20 minutos. Luego, a los 28, ingresó Roger Martinez por De Paul. Ingresó bien el colombiano. Movedizo, la pidió, encaró y llegó al fondo. Se ganó la posibilidad de tener más minutos en cancha. Sobre todo teniendo en cuenta el poco recambio que tiene este equipo y la anemia ofensiva que muestra partido a partido.

A los 37 minutos llegó la jugada que puso cifras definitivas al encuentro. Cerro ingresó al área y sacó un fuerte remate que fue rechazado por el arquero, el rebote le quedo a Vietto y el delantero, con un lindo disparo, bajo y esquinado, desde la medialuna del área le puso cifras definitivas al encuentro.

Para el final quedó un penalazo que le hizo el arquero rival a Cerro, a quien se llevó puesto en el área. El árbitro, Delfino, reconoció en la semana que fue un error no haber cobrado ese penal.

Se podría haber ganado, pero también se podría haber perdido. El punto suma, la situación que atraviesa el equipo obliga a sumar puntos todos los partidos, para no penar la temporada que viene. Si se puede ganar todo lo que se juegue en casa y sumar lo más posible afuera, la temporada que viene no va a ser tan angustiante como lo sería de no sacar, por lo menos, quince o dieciséis puntos de acá hasta el final del torneo.

El próximo partido será el martes, a las 20.10 hs, en el cilindro de Avellaneda, frente a estudiantes de La Plata. Allí estaremos. Abrazo racinguista!