Décimo segunda fecha. La
academia visitó a Vélez, uno de los tres mejores equipos de los últimos diez
años y se trajo un triunfo histórico. Lo aguantó todo el partido y sobre el
final se trajo tres puntos importantísimos de un reducto que venía siendo
extremadamente adverso, al punto que hace doce años que no podía ganar en el
Amalfitani.
Merlo armó un esquema
conservador, acorde al rival que debía enfrentar. Sabido es que los de Liniers
con pelota y espacios te pintan la cara. Las características de los
mediocampistas, tornan altamente complicado poder quitarle la pelota y
retenerla, para así manejar los tiempos del partido. La única herramienta que Merlo
tenía a mano era achicarle los espacios a Vélez, para que los mediocampistas y
delanteros se sintieran incómodos y se les complique la elaboración colectiva.
Racing puso mucha gente en campo propio.
Los once que eligió
mostaza para buscar la heroica en Liniers fueron: Saja; Gómez, Saveljich,
Alvarado, Cahais e Ibañez; Cerro, Campi, Zuculini; Hauche; Viola.
De entrada Racing tuvo
dos jugadas para abrir el marcador, una de Hauche y otra de Ibañez que el
arquero Sosa pudo resolver en sendas ocasiones enviando el balón al corner.
A partir de ahí el
partido fue todo de Vélez, manejó la pelota, las situaciones y el tiempo de
juego. La gran virtud de Racing fue el orden y la concentración. Racing no
apretaba arriba, ni recuperaba el balón en el medio. Esperaba atrás. Le cerró
bien todos los caminos. Vélez llegaba hasta tres cuartos con facilidad, pero no
podía resolver, no encontraba espacios en los últimos metros. Racing lo puso
incómodo en esa zona. La acumulación de jugadores en defensa hizo que los
delanteros de Vélez no pudiesen recibir con comodidad en ningún momento.
En el segundo tiempo la
academia endureció su postura defensiva. Gómez siguió sin pasar al ataque, como
en casi toda la primera etapa. A los 14 minutos, Ibañez le dejó su lugar a
Cabral, quien se acomodó en la zaga, pasando Cahais a cubrir el lateral
izquierdo.
En las pocas que Racing
recuperaba en el medio, salía rápido de contra con Zuculini y los delanteros,
que no estuvieron finos para definir esos contragolpes.
A los 20 minutos ingresó
Vietto por Hauche y a los 23 hizo lo propio el luli Aued por Cerro. Estos
cambios serían determinantes para el desarrollo del juego. Fueron los nombres decisivos
de la victoria académica.
Vélez atacaba y atacaba,
cada vez ponía más gente en ataque. El turo mandó a la cancha a un volante
ofensivo (Correa) y dos delanteros (Nanni y Cáseres), en lugar de tres
mediocampistas. Esto fue perjudicial para Vélez, porque si bien amontonaba
jugadores en ofensiva, cada vez era menos claro por la carencia de elaboración.
Vélez atacaba, pero no lastimaba.
Tan volcado en ofensiva
estaba Vélez y tan seguro de que el triunfo suyo era cuestión de tiempo, que su
técnico protestó con vehemencia por los tres minutos adicionados, por
considerarlos escasos, teniendo en cuenta el desarrollo del juego.
En esos 180 segundos de
recupero, más precisamente a los 46 minutos, se dio la jugada que le dio a la
academia el triunfo en Liniers después de doce años. El Luli Aued recibió en el
área, hizo la pausa y metió un taco exquisito para Vietto. El juvenil, ducho
para moverse en el rectángulo donde se definen los partidos, la cruzó picándola
por sobre el cuerpo del arquero Sosa y la pelota entró mansita, girando,
brillando, hermosa, pegándose contra el palo y besando la red. Tacazo, golazo, triunfazo!
Como se disfrutan estos
triunfos, por el rival, por la situación, por la necesidad, por la angustia. Valen
el triple. Que sirva para enderezar la nave. Ganar orden, recuperar confianza,
levantar en el juego, y poder sumar lo más posible para que esta pésima campaña
no hipoteque el futuro por completo. Lo que queda es clave. Racing tiene 28 puntos.
Quedan 21 en juego. Si la academia mete capote y consigue la máxima cantidad de
puntos, cosa altamente improbable y de muy difícil concreción, por las características
propias de la academia y por las del torneo, la permanencia en primera no
correrá riesgo alguno, alcanzará con sumar 45/50 puntos en la próxima temporada.
Si se llegan a 45 puntos (cinco triunfos y dos empates), la academia se verá
obligada a alcanzar los 50/55 puntos en la temporada 2014/2015 para no sufrir a
futuro. En cambio, si la academia no consigue llegar a los cuarenta puntos, la
próxima temporada se presentará en extremo difícil, ya que la academia estaría
en la obligación de sumar aproximadamente 60 puntos, cosa harto difícil en el
fútbol local.
El próximo partido será en
el cilindro. El próximo sábado, a las 19.20 hs., recibiremos a Olimpo de Bahía
Blanca, de irregular campaña. Allí estaremos. Abrazo racinguista!
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