Undécima fecha. Recibimos
al duro Estudiantes de La Plata en el cilindro de Avellaneda. Parecía victoria,
parecía derrota, y terminó siendo empate. Esta vez, la salvación llegó de la
mano de un fierrazo de Campi a un minuto del final, que puso el tres a tres
definitivo. Show de goles, show de errores y show de malas decisiones de
Mostaza. Poner a Ibañez de ocho, a Alvarado de cuatro y no tomar a Verón, son decisiones
tan determinantes, que pagarlo con un empate, frente a Estudiantes, terminó
siendo barato.
Los once que eligió
mostaza para salir a la cancha fueron: Saja; Alvarado, Cabral, Saveljich y
Cahais; Ibañez, Cerro, Zuculini, De Paul; Viola y Vietto. De entrada la
academia se puso en ventaja con un gol típico de Estudiantes. Corner desde la
izquierda muy bien ejecutado por De Paul, Cahais la peinó en el primer palo y
Saveljich metió el frentazo en el segundo para que la apertura del marcador sea
favorable a la academia. Todavía no se habían acomodado en el campo y Racing ya
estaba en ventaja.
A partir de ahí, y de la
mano de Verón, Estudiantes empezó a dominar el trámite del juego. A los 15
minutos el conjunto platense llegó a la igualdad. Otra vez le hacen un gol a
Racing adentro del área chica. El punto negro de la academia. Corner ejecutado
por Verón, una serie de rebotes dentro del área, despeje en la línea de
Alvarado incluido, y Carillo marcó el empate transitorio.
Con ese uno a uno transitorio
el primer tiempo llegó a su fin. Las falencias más grandes de la academia
estuvieron en el sector derecho del mediocampo. Flojísimo lo de Ibañez, perdió
casi todas las pelotas que tocó. Mal los mediocampistas de contención que en
ningún momento pudieron controlar a Verón.
A los quince del segundo
tiempo la academia consiguió volver a ponerse en ventaja. La peleó entre tres
Viola por derecha, la ganó, se metió al área y tiró el centro, que más que
centro fue un pase preciso para De Paul, que venía entrando solo por el medio
del área y definió muy bien al palo más libre de un arco casi desguarnecido.
A los 10 minutos entró
Hauche por Vietto. El jugador surgido de las divisiones inferiores de Temperley
se paró como mediocampista por derecha y no como delantero. Si la intención de
Mostaza era cubrir la banda derecha, hubiese sido más atinado poner al juvenil
Gómez. Claro que de haberlo hecho, los insultos hubiesen bajado de todos los
sectores del cilindro y se hubiesen reproducido masivamente un día después, si
el resultado terminaba siendo adverso.
El técnico rival mandó a
la cancha a Patricio Rodriguez. Este cambio desnudó las falencias de Alvarado en
el carril derecho, falencia que se hizo sentir más aún por la carencia de un
jugador en el sector diestro del mediocampo, que tuviera la capacidad de
colaborar en la marca y ser salida por ese costado.
A los 24 minutos ingresó
Aued por De Paul. Como Rodrigo salió con una contractura, la academia estaba en
ventaja, y en el banco no había muchas opciones para ese sector del campo, de
este cambio no hay nada para decir.
A los 33 minutos
Estudiantes logró volver a empatar el partido con una jugada que marca a las
claras los inconvenientes que tuvo Racing en la derecha de su defensa.
Rodriguez entro por ese sector dejando tres jugadores en el camino, tiró un
centro atrás que Saveljich no llegó a cortar, para que Olivera definiera frente
a la débil reacción de Saja. Dos a dos y las cosas se empezaban a complicar.
Luego de este gol ingresó Campi por Cerro, el cambio parecía inentendible.
A los 39 minutos de esta
etapa complementaria, Estudiantes logró ponerse en ventaja por primera vez en
el encuentro. Otra vez Rodríguez ingresó por derecha con gran facilidad, amagó
afrente a Campi que derrapó hasta los carteles, acomodó el cuerpo y definió al
segundo palo de Saja. Hizo lo que quiso adentro del área, habiendo siete
jugadores de Racing, esto muestra a las
claras la poca eficacia para marcar en el cuerpo a cuerpo de algunos de los
hombres de la última línea académica.
A un minuto del final, Campi,
con un terrible fierrazo desde 30 metros, marcó el empate definitivo. Se pudo
ganar, se pudo perder y se terminó empatando. El punto no estaría mal teniendo
en cuenta el rival. Ahora, si tomamos en cuenta que jugamos de local, que la
campaña es espantosa, (una de las peores de estos 111 años de gloriosa historia)
y que estuvimos en ventaja dos veces, claramente perdimos dos puntos. Puntos
que no hay que dejar pasar bajo ninguna circunstancia, ya que son vitales para
no arrancar de la peor forma posible la próxima temporada, que para peor, se va
a ver signada por un acto electoral, justo en la mitad de su desarrollo.
Se rescata como positivo
que se le hicieron tres goles a Estudiantes (que hasta este partido solo había
recibido 4 tantos en contra en 10 fechas), las ganas, los huevos de algunos
jugadores, el nivel que mostró Viola, el hecho de que De Paul volvió a
convertir y el hecho de rescatar un punto sobre el final. Como negativo queda
que todavía no se logró encontrar la defensa, que varios jugadores no tienen
reemplazo en el plantel (como el caso de Villar, que para colmo vive
lesionado), que no se pudo marcar a un jugador que tiene 40 años, que mostaza
se sigue equivocando en los cambios y en los posicionamientos de los jugadores,
y que no podemos cerrar un partido en el que estuvimos dos veces en ventaja.
Mucho para mejorar.
El próximo partido será el
sábado, a las 20.30 hs, en el José Amalfitani, frente a Vélez Sarsfield. Abrazo
racinguista!
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