Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

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sábado, 5 de abril de 2014

Empate que resta

Undécima fecha. Recibimos al duro Estudiantes de La Plata en el cilindro de Avellaneda. Parecía victoria, parecía derrota, y terminó siendo empate. Esta vez, la salvación llegó de la mano de un fierrazo de Campi a un minuto del final, que puso el tres a tres definitivo. Show de goles, show de errores y show de malas decisiones de Mostaza. Poner a Ibañez de ocho, a Alvarado de cuatro y no tomar a Verón, son decisiones tan determinantes, que pagarlo con un empate, frente a Estudiantes, terminó siendo barato.

Los once que eligió mostaza para salir a la cancha fueron: Saja; Alvarado, Cabral, Saveljich y Cahais; Ibañez, Cerro, Zuculini, De Paul; Viola y Vietto. De entrada la academia se puso en ventaja con un gol típico de Estudiantes. Corner desde la izquierda muy bien ejecutado por De Paul, Cahais la peinó en el primer palo y Saveljich metió el frentazo en el segundo para que la apertura del marcador sea favorable a la academia. Todavía no se habían acomodado en el campo y Racing ya estaba en ventaja.

A partir de ahí, y de la mano de Verón, Estudiantes empezó a dominar el trámite del juego. A los 15 minutos el conjunto platense llegó a la igualdad. Otra vez le hacen un gol a Racing adentro del área chica. El punto negro de la academia. Corner ejecutado por Verón, una serie de rebotes dentro del área, despeje en la línea de Alvarado incluido, y Carillo marcó el empate transitorio.

Con ese uno a uno transitorio el primer tiempo llegó a su fin. Las falencias más grandes de la academia estuvieron en el sector derecho del mediocampo. Flojísimo lo de Ibañez, perdió casi todas las pelotas que tocó. Mal los mediocampistas de contención que en ningún momento pudieron controlar a Verón.

A los quince del segundo tiempo la academia consiguió volver a ponerse en ventaja. La peleó entre tres Viola por derecha, la ganó, se metió al área y tiró el centro, que más que centro fue un pase preciso para De Paul, que venía entrando solo por el medio del área y definió muy bien al palo más libre de un arco casi desguarnecido.

A los 10 minutos entró Hauche por Vietto. El jugador surgido de las divisiones inferiores de Temperley se paró como mediocampista por derecha y no como delantero. Si la intención de Mostaza era cubrir la banda derecha, hubiese sido más atinado poner al juvenil Gómez. Claro que de haberlo hecho, los insultos hubiesen bajado de todos los sectores del cilindro y se hubiesen reproducido masivamente un día después, si el resultado terminaba siendo adverso.

El técnico rival mandó a la cancha a Patricio Rodriguez. Este cambio desnudó las falencias de Alvarado en el carril derecho, falencia que se hizo sentir más aún por la carencia de un jugador en el sector diestro del mediocampo, que tuviera la capacidad de colaborar en la marca y ser salida por ese costado.

A los 24 minutos ingresó Aued por De Paul. Como Rodrigo salió con una contractura, la academia estaba en ventaja, y en el banco no había muchas opciones para ese sector del campo, de este cambio no hay nada para decir.

A los 33 minutos Estudiantes logró volver a empatar el partido con una jugada que marca a las claras los inconvenientes que tuvo Racing en la derecha de su defensa. Rodriguez entro por ese sector dejando tres jugadores en el camino, tiró un centro atrás que Saveljich no llegó a cortar, para que Olivera definiera frente a la débil reacción de Saja. Dos a dos y las cosas se empezaban a complicar. Luego de este gol ingresó Campi por Cerro, el cambio parecía inentendible.

A los 39 minutos de esta etapa complementaria, Estudiantes logró ponerse en ventaja por primera vez en el encuentro. Otra vez Rodríguez ingresó por derecha con gran facilidad, amagó afrente a Campi que derrapó hasta los carteles, acomodó el cuerpo y definió al segundo palo de Saja. Hizo lo que quiso adentro del área, habiendo siete jugadores de Racing, esto muestra  a las claras la poca eficacia para marcar en el cuerpo a cuerpo de algunos de los hombres de la última línea académica.

A un minuto del final, Campi, con un terrible fierrazo desde 30 metros, marcó el empate definitivo. Se pudo ganar, se pudo perder y se terminó empatando. El punto no estaría mal teniendo en cuenta el rival. Ahora, si tomamos en cuenta que jugamos de local, que la campaña es espantosa, (una de las peores de estos 111 años de gloriosa historia) y que estuvimos en ventaja dos veces, claramente perdimos dos puntos. Puntos que no hay que dejar pasar bajo ninguna circunstancia, ya que son vitales para no arrancar de la peor forma posible la próxima temporada, que para peor, se va a ver signada por un acto electoral, justo en la mitad de su desarrollo.

Se rescata como positivo que se le hicieron tres goles a Estudiantes (que hasta este partido solo había recibido 4 tantos en contra en 10 fechas), las ganas, los huevos de algunos jugadores, el nivel que mostró Viola, el hecho de que De Paul volvió a convertir y el hecho de rescatar un punto sobre el final. Como negativo queda que todavía no se logró encontrar la defensa, que varios jugadores no tienen reemplazo en el plantel (como el caso de Villar, que para colmo vive lesionado), que no se pudo marcar a un jugador que tiene 40 años, que mostaza se sigue equivocando en los cambios y en los posicionamientos de los jugadores, y que no podemos cerrar un partido en el que estuvimos dos veces en ventaja. Mucho para mejorar.


El próximo partido será el sábado, a las 20.30 hs, en el José Amalfitani, frente a Vélez Sarsfield. Abrazo racinguista!     

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