Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

martes, 19 de marzo de 2013

Empate que no suma

Sexta fecha. Recibimos a Belgrano en el cilindro. El equipo cordobés es un rival siempre difícil, complicado, duro. Belgrano mantiene la base y el técnico desde que subió a primera hace ya dos temporadas. Es un equipo que saca en promedio entre 25 y 30 puntos por torneo desde su regreso a la máxima divisional. Ya sabíamos de su juego compacto y ordenado desde el torneo pasado, cuando con dos jugadores más que el rival, no pudimos remontar un 0-1 desfavorable en la provincia mediterránea. Es un equipo que sabe manejar los tiempos, enfría los partidos, no los juega. Clara muestra de ello es el hecho de que Olave, su arquero, hace tiempo hasta cuándo van perdiendo. Es un equipo que se siente cómodo jugando en su campo y buscando lastimar de contragolpe, por esa vía logra concretar las pocas ocasiones de gol que genera. Hasta acá una radiografía del equipo conducido con Zielinski (si hiciéramos una radiografía del conjunto de Zubeldía, ¿diferiría mucho?). A partir de acá veremos que pasó el domingo.
La academia formó con Saja; Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Zuculini, Bolatti, De Paul, Camoranesi y Vietto. Racing arrancó bien el partido, se pudo imponer los primeros 10 minutos del juego. Fue superior en el arranque, y esa superioridad quedó demostrada en la apertura del marcador. El primer gol del partido llegó luego de una buena jugada del Luciano Vietto, el canterano recibió el balón por izquierda, dejó pagando a Lollo con un regate y tiró el centro al área, para que Mauro Camoranesi de cabeza le cambiara el palo al golero pirata y marcase el uno a cero parcial. A partir de ahí, a base de empuje, y de errores en la salida de los jugadores de la academia, Belgrano empezó a remontar el partido, empezó a presionar más adelante y fue haciéndose cada vez más protagonista del juego. Poco a poco empezaban a notarse las falencias de Racing en algunos sectores de la cancha. Belgrano iba creciendo en el partido a la vez que la academia empezaba a retrasarse cada vez más en el campo de juego.
El segundo tiempo arrancó de la misma forma en que terminó el primero. Belgrano buscando el partido, presionando arriba y Racing cada vez más desorientado. Así fue que a los cuatro minutos de esa segunda etapa, Ortiz despejó mal el balón, la pelota le cayó a Aquino, el delantero tocó a la izquierda para Quiroga, el lateral mandó el centro para que Márquez le gane en el salto a Corvalán y cabeceara en el área chica, de pique al piso. Increíblemente el Chino Saja sacó el cabezazo con los pies, pero con tanta mala fortuna que el rebote le quedó a Velázquez, quien no tuvo más que poner el pie para marcar el empate.
A partir de ahí, Racing tuvo una sola opción clara y neta de poder quebrar el resultado. Fue una jugada muy linda que hicieron entre De Paul y Fariña, que culminó con un centro al área que éste último no pudo conectar con precisión, de frente, y a quince metros del arco semidesguarnecido. La pelota se fue por arriba del travesaño.
El ingreso de Fariña le cambió la cara al equipo, el joven media punta le da otra velocidad al juego. Y hasta le ofrece al técnico la variante de sumarle precisión a esa velocidad, tanto como un muy buen socio para De Paul y Vietto. A esta altura del torneo ya es hora de que Luís sea titular en este equipo. El cambio cantado parecía ser Camoranesi, pero el experimentado mediocampista tuvo un buen partido el domingo, tiene buen panorama y buena lectura de juego, claro que no puede aportar velocidad, como así tampoco despliegue. Será cuestión del técnico decidir quién debe salir del equipo, la certeza es que Fariña tiene que jugar.
El que está en un nivel muy bajo es Bolatti. El cinco es crack, pero le falta muchísimo en el juego. Está falto de ritmo. Pifia muchísimos pases, cuándo esa fue la principal característica de su juego, el buen pie, el pase preciso para iniciar la jugada. La cuestión es ¿sirve traer un jugador de tamaña categoría, pero que viene de dos años sin jugar, y que para colmo llega dos días antes de que empiece el torneo, por tan solo seis meses? Bolatti es un jugador que necesita rodaje, la precisión se puede trabajar, pero se optimiza cuando se suman minutos de juego. Otra hubiese sido la película si el mediocampista habría podido hacer la pretemporada con el equipo y jugar varios partidos preparatorios. Ya está, la realidad es que hoy su nivel es bajo.
Otro que está muy mal, es Ortíz. El defensor central fue uno de los jugadores más parejos del torneo pasado. Supo darle a esta defensa lo que necesitaba. Experiencia, orden, firmeza, voz de mando. Potenció a Cahais. Pero hoy está pasando un momento muy flojo. Ya de por sí es lento, y Pillud mucho no lo ayuda. Amén de esto, es muy limitado con los pies, es muy difícil que le dé un pase al compañero, es muy poco ductil. La falta de velocidad, sumada a los años, le están sacando changüí y se le está complicando. Ya la semana pasada frente a San Martín, el gurí García le trajo varios problemas. El domingo despejó mal en el gol de Belgrano, y luego se volvió a equivocar de una manera más grosera aún, dando un mal pase atrás que cayó en los pies de Carranza, quien no marcó el gol que le diese la victoria a Belgrano, porque en el arco tenemos a un fenómeno, el mejor arquero de Racing de los últimos veinte años, Sebastián Saja. Si Ortiz sigue en este nivel, nos va a traer varios problemas.
La academia dio un paso atrás en el juego y en la construcción del equipo.
Así las cosas, tenemos ocho puntos en seis fechas y estamos a ocho del puntero Lanús. Si el próximo partido no nos traemos un triunfo de La Plata, todo indica que estaremos condenados a hacer una campaña de mitad de tabla. Estamos a tiempo de mejorar, pero hay que hacerlo ya.
El próximo partido será frente a Estudiantes en el estadio único de La Plata, en principio el sábado 30 de Marzo, en horario a confirmar (el próximo fin de semana no habrá fecha debido a que la Selección Nacional debe enfrentar dos compromisos por las eliminatorias para el mundial de 2014). Allí estaremos. Abrazo racinguista.

lunes, 11 de marzo de 2013

El triunfo de los pibes

Quinta fecha. Visitamos a San Martín de San Juan en su estadio. Un rival que está complicado en la lucha por mantener la categoría, lucha que mantendrá cabeza a cabeza junto con nuestro vecino en desgracia, hasta el final del torneo. Nosotros necesitábamos ganar sí o sí para no volver a ser meros espectadores de este certamen. Y ganamos. No es que el triunfo nos meta en la pelea por el título, pero una nueva derrota nos hubiese dejado sin ningún tipo de aspiración al mismo.
El técnico mantuvo la base del partido anterior, realizó un solo cambio -Cahais por Migliónico-, ergo, los once que salieron al campo en la noche cuyana fueron: Saja; Pillud, Ortiz, Cahais y Garcia; Zuculini, Pelletieri, Bolatti, De Paul; Camoranesi y Vietto.
Racing hizo un muy buen partido, cierto que contra un rival netamente inferior en cuanto a calidad de jugadores. El técnico dijo en la semana que había que retomar el eje del equipo, y que la mejor forma de hacerlo era buscando en las virtudes que supieron destacar a este plantel en el torneo anterior, es decir, consolidarse en el medio y la defensa, ser un equipo sólido y fuerte.
Eso es lo que mostró Racing el sábado. Solidez en defensa y fortaleza en el medio. La defensa no pasó mayores sobresaltos, a excepción de Ortiz, quien en más de una oportunidad se vio con serias dificultades para frenar al gurí Garcia. El delantero ganaba la espalda de Pillud y encaraba  mano a mano al central derecho.
El mediocampo de Racing fue la clave para ganar el partido, los dos jugadores que se pararon como “externos” (Zuculini y De Paul), aunque ninguno de los dos lo sea por naturaleza, hicieron un partidazo. Una clara muestra de esto fue el primer gol. Camoranesi recibió por el medio, hizo la pausa y tocó para De Paul que desbordó por izquierda, el juvenil levantó la cabeza y jugó el balón al medio del área para que Zuculini, entrando como centro delantero, empuje la redonda al fondo del arco. Previo a esto, la academia había hecho una jugada elaborada muy prolija, con quince toques incluidos. Golazo. Lo bien que jugó Zuculini. Se paró de ocho, cubrió la banda, apareció por sorpresa, fue opción, hizo el primer gol, dio el pase del segundo. Noche fantástica de un jugador que es tan hincha como nosotros. El de un lado del alambre, y nosotros del otro. Todos sintiendo lo mismo.
De Paul fue otro que hizo un partidazo. Con dos partidos en primera tiene el orden táctico que muchos jugadores no pueden conseguir después de cinco años jugando al futbol. De Paul es un enganche que colabora con los mediocampistas, se tira al costado, le da una mano al lateral. Por el momento le está tocando cubrir la banda izquierda, y lo está haciendo a la perfección.
Para completar el tridente no hay que olvidarse de Vietto. Delantero de los buenos, de los muy buenos. Rápido, habilidoso, inteligente, le pega fuerte, hace goles, genera espacios, participa en todas las jugadas de ataque. Es un fenómeno. Hizo el segundo, como dijimos, luego de un pase de Zuculini. El tercer gol fue un bombazo de De Paul de treinta metros que pegó en el palo derecho del arquero y se metió. Otro golazo.
¿Se imaginan un equipo con Centurión, Fariña, De Paul y Vietto? Qué lindo sería ¿no? Se especula con que el Caco podría volver en la fecha catorce. Habrá que ver…
Cuando se habla de estos chicos no hay que olvidarse del responsable de que estén jugando en la primera división. Si bien se reconoce y valoriza el trabajo que se hace en inferiores para que estos chicos aprendan conceptos, perfeccionen la técnica, conozcan de táctica y se formen como jugadores y personas, el principal responsable de que estén jugando en primera es Luís Zubledía. Zubeldía es el que decide si estos chicos van a jugar en el predio Tita el sábado o en el cilindro el domingo.
Este es un técnico que sabe hacer rendir a los jugadores. Que los protege, los cuida, les quita responsabilidades, no los quema. Este técnico engorda las arcas del club. Cuando él llegó, ninguno de estos chicos era tenido en cuenta. Centurión nunca había entrenado en primera y se manejaba la opción de dejarlo libre. Fariña había tenido oportunidades pero nunca había rendido (se especulaba con darlo a préstamo). Vietto había jugado pocos minutos. De Paul ni hablar. Zuculini no era tenido en cuenta, llevaba dos años y medio con el plantel de primera, pero no era titular y tenía pocas chances. Hizo debutar a Saveljich, Galanternik y García.
Como todo técnico, se puede coincidir o no con la forma en que se plantean los partidos, con los cambios que se hacen en el partido mismo, con los nombres de los titulares, pero hay algo en Zubeldía que es indiscutible. La capitalización del equipo. ¿Cuánto valen Zuculini, De Paul, Fariña, Vietto y Centurión? Me hablarán de resultados. Este técnico sacó 33 puntos en el torneo Inicial 2012 (la mejor marca de los últimos 22 torneos, sí VEINTIDOS -u once años, como más les guste-. Y llegó a la final de la Copa Argentina 2012 (la perdió, es verdad, pero yo sigo prefiriendo jugar la final, que quedar afuera en 16avos)
Este equipo perdió partidos claves, es cierto. A mi entender la antedicha final de la copa, y el tan mentado último clásico de la fecha tres. Algunos agregarán la serie con Colón de la Sudamericana 2012 (yo no creo que se deba tener en cuenta, ya que Racing no contaba con el plantel necesario -en cantidad de jugadores- para afrontar los dos torneos, y era primordial sacar una buena cantidad de puntos en el Inicial 2012). Ahora bien, luego de esos dos golpes (tres, si se quiere), el final siempre fue el mismo: el equipo se levantó, mostró carácter, y gano. No es lo mismo perder el clásico y después cuatro partidos más, que solo perder el clásico. No es lo mismo perder la final de la copa, que perder la final de la copa y al toque tres partidos más. No perdamos la capacidad de abstracción, no nos olvidemos lo caro que pagábamos las derrotas en el pasado. Zubeldía nos enseñó a pagar los errores con tres puntos. No con quince. Yo no me olvido la época en que perder un partido importante era el inicio de la catástrofe. Ya no tiene que ser así. Tenemos que entender que el resultado de un partido no puede ser el termómetro que marque los tiempos de un club tan grande como Racing. Yo también me quedé muy caliente con el clásico, pero no podemos detenernos ahí, hay que seguir, por grandeza y por historia, hay que hacerse más grande cada día. Hay que entender que ya pasó, no se va a jugar de vuelta, ni tampoco termino el campeonato. Hay ganar, ganar y ganar. No nos salgamos del camino. Estamos haciendo las cosas bien, no cambiemos. Mantengamos lo bueno que se hizo. La manera de mejorarlo es con Zubledía. Un técnico hecho para la medida de este Racing.
El próximo partido es el domingo a las 18.10 Hs., frente a Belgrano de Córdoba, en el cilindro de Avellaneda, hay que ganar para prenderse arriba. Allí estaremos. Abrazo racinguista.

viernes, 8 de marzo de 2013

Empate

Cuarta fecha. Recibimos al puntero Lanús en el cilindro. Todavía dura la bronca por el poco compromiso demostrado por los jugadores en el partido más importante del año. El clima en las tribunas era tenso. No hay triunfo que tape el enojo. El técnico y los jugadores lo saben.
Es importante que los hinchas hagamos saber el descontento. Pero también es importante levantarse. Este equipo ya sufrió cachetazos y supo rehacerse. Si nos quedamos anclados en el partido que se perdió contra el vecino en desgracia, no vamos a poder mirar para adelante.
Hay que dar vuelta la página y empezar a escribir el capítulo que diga “Torneo Final 2013”. Empecemos de vuelta, estamos a tiempo de hacer un campeonato digno. Sentarse en la falta de actitud del clásico va a generar descontento, malestar, reproches, y lo más probable es que el equipo se caiga y la situación termine en una campaña de 20 puntos, hay que cambiar la situación, hay que apuntar a estar en lote de arriba. Y se puede.
Dejé pasar varios días desde el partido con Lanús para poder hacer el análisis con mayor objetividad. La realidad es que el equipo mostró una imagen diferente a la dejada en el partido anterior (es verdad que no hacía falta mucho para superar esa pálida actuación)
La academia salió a la cancha con Saja en el arco, la línea de cuatro estuvo compuesta por Pillud, Ortíz, Migliónico y Garcia, en el mediocampo estuvieron Zuculini, Bolatti y Pelletieri, De Paul jugó como volante por la izquierda, Camoranesi se paró de “mediapunta”, y Vietto fue el único delantero del equipo.
Prima facie parecía un equipo mezquino, y así lo fue. Hay que entender que enfrente estaba Lanús, puntero del campeonato, con puntaje ideal, nueve puntos sobre nueve posibles, cero goles en contra y ocho a favor. Lanús juega bien, tiene una defensa firme, volantes que rotan permanentemente y ocupan muy bien sus posiciones, y tres delanteros de categoría que pueden lastimar en cualquier momento.
Racing no hizo mal las cosas, le cortó los caminos al rival, paró el “triple cinco” en la línea de la mitad de la cancha, cosa que el terreno para jugar de Lanús se achique y no pueda generar espacios con facilidad. En la faz defensiva la academia cumplió, en parte gracias al trabajo de Migliónico, defensor central que sabe pararse bien y maneja muy bien los tiempos, quien no es titular por el buen nivel que viene teniendo Cahais en la zaga, y porque Ortiz es un estandarte de este equipo. Podemos estar tranquilos con los centrales que tenemos.
En el mediocampo se hizo bien el trabajo de recuperación, pero a la hora de la generación de juego, Racing sigue teniendo una cuenta pendiente. Zuculini se paró bien de ocho, recuperó mucho, pero tiene grandes problemas a la hora de la entrega del balón. De todo modos es fundamental por lo que contagia, tendría que haber sido titular frente al equipo de los Grondona.
Es para destacar el nivel de De Paul. El juvenil es un enganche nato, elegante, inteligente. Pero lo llamativo fue la corrección táctica que demostró. Si bien no es un jugador de ida y vuelta, cubrió muy bien el carril izquierdo, se ubicó bien, le dio una mano a Garcia en la marca y se mostró concentrado los noventa minutos.
En ofensiva Racing mostró poco y nada, recién pudo levantar un poco el nivel cuando entro Fariña. Luís le da verticalidad al equipo, con su ingreso Racing gana velocidad y revulsión en los últimos cuarenta metros. También ingresaron en el segundo tiempo Perez Guedes y LLuy.
Si bien no hizo un buen partido, la academia se mostró solidario e inteligente, dos virtudes que ni asomaron en el partido anterior.
El rival de la próxima fecha es San Martín de San Juan. Escuché varios comentarios viles y cobardes al respecto de este partido. Solo quiero decir que Racing es grande. El primer gigante del país, y tiene que salir a ganar siempre, en todos lados, en cualquier circunstancia y contra cualquier rival.
Lo dicho, el próximo partido es el sábado a las 20.00 Hs., frente a San Martín de San Juan, en la provincia cuyana. Allí estaremos. Abrazo racinguista.