Décimo segunda fecha. Visitamos al tercero, Vélez Sarsfield en su estadio de Liniers. Un partido que en la previa prometía mucho, no tanto por el nivel de juego que venían mostrando ambos equipos como por la posición que ocupan en la tabla.
Un estadio difícil, que en esta década viene siendo esquivo para la academia, ya que la última vez que se pudo llevar una victoria de dicho reducto fue en el año 2002, por dos a cero, con goles de Maximiliano Estévez y Mariano González.
Zubeldía decidió mandar a la cancha a los mismos once jugadores que venían siendo titulares en los anteriores tres partidos, es decir, Saja; Pillud, Ortiz, Cahais, Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini, Centurión; Vietto y Cámpora.
Vélez Sarsfield, sin generar una gran cantidad de opciones de gol, fue superior durante todo el partido. Quizás la diferencia entre éste y los anteriores enfrentamientos con el equipo de Liniers, fue que esta vez, Racing dejó la sensación de que lo podría haber empatado. Sin claridad, sin juego asociado, y sin generar situaciones de gol, Racing empujó. La cuestión es que frente a un equipo armado, ordenado y con las líneas aceitadas, es difícil dar vuelta el partido si uno no tiene un juego ofensivo fluido.
Los de Liniers se pusieron en ventaja a los 15 minutos del primer tiempo. Pratto inició la jugada “pivoteando” para Bella, éste, que tiene muy buena pegada, se acomodó y sacó un zurdazo esquinado, difícil para el Chino, que puedo contener el remate, pero con tanta mala fortuna que el rebote le quedó al delantero Velezano que había iniciado la jugada, quien no tuvo más que empujar el balón al fondo de la red.
Este equipo demostró que no se siente cómodo siendo protagonista del partido, ya lo había sufrido contra Belgrano (encuentro que terminó con dos jugadores más que el rival) y contra Estudiantes. Racing no se siente a gusto cuando está en desventaja, ya que no cuenta con un dominio del balón importante, y consecuentemente se le dificulta sobremanera tener que ir a buscar el partido.
En el segundo tiempo el técnico intentó buscar las armas necesarias para dar vuelta el partido. Busco variantes, cambió nombres y posiciones. A los 16 minutos de esa segunda etapa Camoranesi ingresó por Corvalán, a los 25 Sand hizo lo propio por Cámpora, y la última variante se dio a los 32 minutos de esa segunda etapa con el ingreso de Fariña por Pelletieri.
Racing mejoró con los cambios, mostró más precisión desde los pies de Camoranesi y más movilidad de la mano de Fariña, quien a diferencia de anteriores partidos estuvo más participativo y tocó con criterio. Pero no alcanzó, Racing no pudo dar vuelta la historia en Liniers.
Una pena, llegamos a este partido en el segundo lugar de la tabla de posiciones y lo terminamos en el cuarto puesto, a cinco unidades del puntero, Newell´s.
Atrás quedó una seguidilla de partidos importantes (River, San Lorenzo, Colón, Newell´s y Velez). Nos trajimos dos victorias importantísimas de River y Santa Fe, goleamos a los cuervos en Avellaneda, empatamos con el puntero en casa, pero no pudimos doblegar a Vélez en su estadio. Que este resultado no opaque todo lo bueno que se viene haciendo.
No nos desviemos del objetivo, que sigue siendo sumar una buena cantidad de puntos para estar más tranquilos a futuro, y generar las condiciones necesarias para poder pelear el campeonato. Por supuesto que la ilusión en este va a seguir intacta, ya que estamos a solo cinco puntos de la cima y quedan siete fechas por jugar. Pero no nos volvamos locos, no nos desesperemos si la pelea por el título no se puede sostener. Lo importante es seguir este camino.
Si bien en futbol es imposible proyectar, si Racing sigue por este camino podría terminar el torneo con 32 o 33 puntos, lo cual sería una más que aceptable campaña. Luego, si se puede sumar más y pelear el campeonato hasta el final, bienvenido sea.
El próximo partido nos enfrentamos a Tigre en su estadio. Por el momento se jugaría el Lunes 5 de Noviembre a las 18.00 hs. Allí estaremos, abrazo Racinguista.