Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

martes, 30 de octubre de 2012

Derrota que aleja

Décimo segunda fecha. Visitamos al tercero, Vélez Sarsfield en su estadio de Liniers. Un partido que en la previa prometía mucho, no tanto por el nivel de juego que venían mostrando ambos equipos como por la posición que ocupan en la tabla.
Un estadio difícil, que en esta década viene siendo esquivo para la academia, ya que la última vez que se pudo llevar una victoria de dicho reducto fue en el año 2002, por dos a cero, con goles de Maximiliano Estévez y Mariano González.
Zubeldía decidió mandar a la cancha a los mismos once jugadores que venían siendo titulares en los anteriores tres partidos, es decir, Saja; Pillud, Ortiz, Cahais, Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini, Centurión; Vietto y Cámpora.
Vélez Sarsfield, sin generar una gran cantidad de opciones de gol, fue superior durante todo el partido. Quizás la diferencia entre éste y los anteriores enfrentamientos con el equipo de Liniers, fue que esta vez, Racing dejó la sensación de que lo podría haber empatado. Sin claridad, sin juego asociado, y sin generar situaciones de gol, Racing empujó. La cuestión es que frente a un equipo armado, ordenado y con las líneas aceitadas, es difícil dar vuelta el partido si uno no tiene un juego ofensivo fluido.
Los de Liniers se pusieron en ventaja a los 15 minutos del primer tiempo. Pratto inició la jugada “pivoteando” para Bella, éste, que tiene muy buena pegada, se acomodó y sacó un zurdazo esquinado, difícil para el Chino, que puedo contener el remate, pero con tanta mala fortuna que el rebote le quedó al delantero Velezano que había iniciado la jugada, quien no tuvo más que empujar el balón al fondo de la red.
Este equipo demostró que no se siente cómodo siendo protagonista del partido, ya lo había sufrido contra Belgrano (encuentro que terminó con dos jugadores más que el rival) y contra Estudiantes. Racing no se siente a gusto cuando está en desventaja, ya que no cuenta con un dominio del balón importante, y consecuentemente se le dificulta sobremanera tener que ir a buscar el partido.
En el segundo tiempo el técnico intentó buscar las armas necesarias para dar vuelta el partido. Busco variantes, cambió nombres y posiciones. A los 16 minutos de esa segunda etapa Camoranesi ingresó por Corvalán, a los 25 Sand hizo lo propio por Cámpora, y la última variante se dio a los 32 minutos de esa segunda etapa con el ingreso de Fariña por Pelletieri.
Racing mejoró con los cambios, mostró más precisión desde los pies de Camoranesi y más movilidad de la mano de Fariña, quien a diferencia de anteriores partidos estuvo más participativo y tocó con criterio. Pero no alcanzó, Racing no pudo dar vuelta la historia en Liniers.
Una pena, llegamos a este partido en el segundo lugar de la tabla de posiciones y lo terminamos en el cuarto puesto, a cinco unidades del puntero, Newell´s.
Atrás quedó una seguidilla de partidos importantes (River, San Lorenzo, Colón, Newell´s y Velez). Nos trajimos dos victorias importantísimas de River y Santa Fe, goleamos a los cuervos en Avellaneda, empatamos con el puntero en casa, pero no pudimos doblegar a Vélez en su estadio. Que este resultado no opaque todo lo bueno que se viene haciendo.
No nos desviemos del objetivo, que sigue siendo sumar una buena cantidad de puntos para estar más tranquilos a futuro, y generar las condiciones necesarias para poder pelear el campeonato. Por supuesto que la ilusión en este va a seguir intacta, ya que estamos a solo cinco puntos de la cima y quedan siete fechas por jugar. Pero no nos volvamos locos, no nos desesperemos si la pelea por el título no se puede sostener. Lo importante es seguir este camino.
Si bien en futbol es imposible proyectar, si Racing sigue por este camino podría terminar el torneo con 32 o 33 puntos, lo cual sería una más que aceptable campaña. Luego, si se puede sumar más y pelear el campeonato hasta el final, bienvenido sea.
El próximo partido nos enfrentamos a Tigre en su estadio. Por el momento se jugaría el Lunes 5 de Noviembre a las 18.00 hs. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 22 de octubre de 2012

Todo sigue igual

Undécima fecha. Recibimos al puntero, Ñewell´s Old Boys de Rosario, en el cilindro de Avellaneda. Un puntero extraño, que llegó a la cima de la tabla legítimamente, ya que es el equipo que mejor viene haciendo las cosas en el torneo, pero más provocado por la medianía general que por virtudes propias. Ñewell´s no es un equipo que tenga mucho poder ofensivo. Acostumbra tener el balón, tiene buena posesión, pero no tiene una elaboración de juego importante, no te bombardea. No acostumbra llegar mucho al arco rival. Con dos o tres situaciones de gol, en varias ocasiones, le ha alcanzo para ganar el partido. Los rosarinos ganaron seis partidos (4 de ellos por 1 gol) y empataron cinco (4 de ellos 0 a 0). Tiene la vaya menos vencida, solo le hicieron cuatro goles en once partidos, es un equipo armado “de atrás para adelante”, que se hace muy fuerte en defensa, difícil de vulnerar, ya que le hicieron goles en solo dos partidos sobre once disputados. Y solo le hicieron cuatro. Pero el sábado Racing demostró que no es invulnerable. La academia le generó cuatro o cinco situaciones de gol claras. Mientras los conducidos por el Tata Martino solo pudieron generar una (un mano a mano que el Chino Saja le tapo a Scocco). En resumen, no son un “equipazo”.  
Clima de partidazo en el cilindro. Cancha llena. Un recibimiento espectacular, capaz de emocionar al más escéptico. El cielo iluminado por el pueblo académico deseoso de festejar. La gente alentando del minuto uno, como siempre. Ensordeciendo la noche de Avellaneda. Como no ilusionarse, como no sentir un nudo en la garganta cuando suena en la voz de 50.000 almas el mítico “…vamos la acadé, hoy te vinimos a ver todos de la cabeza…”, como no recordar la campaña del 2001, como no entusiasmarse. Pintaba para noche ideal.
La academia salió a la cancha con Saja en el arco, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán en defensa; Villar, Pelletieri, Zuculini y Centurión en el mediocampo, Vietto y Cámpora en la delantera. Misma formación que en los dos anteriores encuentros. Los de Zubeldía arrancaron el partido presionando bien arriba, en campo rival. Esa presión estaba dando frutos, ya que Ñewell´s no podía salir limpiamente y Racing mostraba que podía aproximarse al área de enfrente. Así fueron los primeros diez minutos de la etapa inicial, en los que los dirigidos por Zubeldía podrían haberse puesto en ventaja mediante un cabezazo de Cámpora que se estrelló en el travesaño de Guzmán.
A partir de ahí Racing ya no presionó tan arriba, cedió pelota al rival y retrocedió unos metros en el campo de juego. Durante lo que quedó de ese primer tiempo, la academia decidió esperar, cortar con los volantes centrales, o en su defecto con los zagueros (Cahais hizo un partidazo, le ganó casi siempre a Scocco y tuvo dos o tres cruces magistrales), y a partir de ese trabajo, salir rápido con Centurión y Vietto, o con algún pelotazo para Cámpora (que no aguantó una sola pelota de espaldas al arco y definió mal dos ocasiones claras de gol). Los de Zubeldía no suelen generar buen juego asociado (misma falencia del rival y de casi todos los equipos del campeonato), pero cuando aceleran con Centurión y Vietto, pueden lastimar en cualquier momento. Son dos jugadores con un vértigo impresionante, ayer ninguno de los dos estuvieron finos en la gambeta y el pase, pero así todo Racing tuvo varias situaciones de gol claras que no supo aprovechar.
El segundo tiempo mostró a un Racing un poco más animado, más confiado en que el partido se podía ganar. El técnico buscó variantes (ingresaron Sand por Cámpora, Camoranesi por Centurión y Fariña por Villar). Sand entró bien. Aguantó bien de espaldas, pivoteó el juego con criterio, no pesó dentro del área, pero influyó positivamente en la creación desde el toque limpio a los costados. Camoranesi también entró bien, mostrándose como opción por derecha y resolviendo con criterio. Lo de Fariña fue flojo, dio una mano atrás, pero estuvo muy mal con la pelota, no pesó en absoluto.
Racing lo pudo ganar en el segundo tiempo, con un cabezazo de Cámpora que se fue al lado del palo, otro cabezazo, esta vez de Pelletieri, que fue justo al lugar donde estaba parado el arquero rival y con una serie de rebotes que se dieron dentro del área, en la última jugada del partido.
Las cosas siguen como estaban, la academia sigue siendo el único escolta del equipo rosarino, solo nos separan dos puntos y quedan ocho fechas por jugar. Salimos indemnes de una seguidilla de cuatro partidos difíciles, ganándole a River, San Lorenzo y Colón y empatando frente al líder del torneo.
Se viene Vélez Sarsfield, otro partido muy difícil, frente a uno de los mejores y más regulares equipos de los últimos cinco años. Ganar sería importantísimo y nos daría un envión anímico impresionante para encarar el final del torneo. Empatando seguiríamos siendo segundos, y en el peor de los casos -si es que Ñewell´s gana- quedaríamos a cuatro puntos de la cima quedando siete fechas por jugar. Hay que plantear el partido inteligentemente, ya que es un rival de nivel. Si se puede ganar, perfecto, si no se puede, hay que traerse un punto que nos acerque al objetivo, y a la vez nos mantenga en el segundo lugar de la tabla de posiciones.
El próximo partido, como dijimos, es frente a Vélez Sarsfield en el José Amalfitani, el próximo sábado 27 de Octubre a las 20.20 hs. A copar Liniers. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Tres al hilo

Décima fecha. Visitamos a Colón de Santa Fe en su estadio, el Brigadier General Estanislao López, antes conocido como “cementerio de los elefantes”. Partimos al mediodía, ansiosos, expectantes, con la ilusión de ganar y quedar en lo más alto de la tabla, al menos por unas horas, tranquilos también, con el aplomo que da saber que el equipo está haciendo las cosas bien. Este es un equipo ordenado, solidario, aguerrido, concentrado, lo que le falta en posesión y creación de juego, le sobra en velocidad y eficacia. Vietto y Centurión arriba, vuelan.
El partido pintaba chivo. Colón es uno de los animadores del torneo, si ganaba se ponía a un punto de Ñewell`s, allá siempre complican, y para colmo veníamos con el antecedente de habernos enfrentado por la Copa Sudamericana, de la cual nos eliminaron luego de ganarnos bien los dos partidos. Si con todas estas circunstancias que referimos Colón no nos pateó al arco, podemos reiterar que este equipo está haciendo las cosas bien.
Racing salió a la cancha con los mismos once que venían de vapulear al equipo de Tinelli. Es decir, el Chino en el arco, una línea de cuatro conformada por Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini y Centurión en el mediocampo, Vietto y Cámpora en la delantera.
Sorprendentemente, a diferencia de lo que propuso en el último partido jugado como visitante, la academia salió a apretar en campo rival. El primer tiempo fue muy bueno. Racing apretaba arriba y recuperaba el balón en campo de Colón. Para esto fue fundamental el trabajo de los jugadores de ataque, Villar y Centurión por afuera, y Cámpora y Vietto por adentro hacían que el equipo prácticamente no le deje armar juego a colón. El sabalero no podía salir, tanto es así que no generó una sola situación de gol. Bruno Zuculini también fue muy importante en este aspecto. El pibe se comió la cancha, recuperó muchísimo y jugó con criterio. Pelletieri también cortó, pero no fue tan claro a la hora del pase.
Racing anuló a Colón, lo dominó en el mediocampo, pese al muy buen trabajo de Bastía (eternamente gracias Polaco, mi generación nunca va a olvidar el título del 2001), y a partir de ahí pudo crecer en confianza y manejar el juego.
La velocidad que le imprimen al ataque de Racing Vietto y Centurión, está muy por encima de la media de los defensores del futbol argentino. Si bien ninguno de los dos hizo un buen partido, es impresionante lo que obligan. Centurión puede desbordar en cualquier momento. Puede chocar mil veces contra su marcador, pero porque mil veces lo encara. Cuando pasa es medio gol. Cuando frena es medio gol. Cuando piensa es medio gol. Y Vietto tiene la frialdad de un delantero que jugó diez años en Europa. Puede estar errático 85 minutos, pero cuando tiene una clara… si, es medio gol.
En el segundo tiempo la academia no salió a apretar tan arriba como en el primero, cuestión lógica teniendo en cuenta el desgaste que hizo Racing en el primer tiempo. Es lógico que los de arriba se empiecen a cansar y el balón se empiece a recuperar un poco más atrás, esto hizo que aparezca la enorme figura del Tano Ortiz. Que acierto fue la incorporación del ex Vélez. No para de hablar, ordena, saca, acomoda la defensa. Se acopló muy bien con Cahais. El trabajo de los laterales fue muy bueno también. Corvalán, tan criticado en los partidos anteriores (que injusto es el hincha a veces, en su afán de buscar un chivo expiatorio que pueda redimir sus frustraciones, se la agarra con un pibe que tiene cinco partidos en el club) hizo un buen trabajo, lo mismo Pillud. Si bien no fueron salida permanente, ambos clausuraron sus laterales y no fueron desbordados en ningún pasaje del partido.
El juego daba la impresión de que iba a terminar empatado. Si hubiese sido así, nos hubiéramos lamentado por los dos puntos perdidos, ya que la academia había hecho los méritos suficientes para traerse los tres puntos de Santa Fe.
Pero a los 39 minutos se dio la jugada que pinta a la perfección a este equipo. Centurión vuelve a desbordar por izquierda, está vez frena, la toca al medio para Camoranesi (que había entrado a los 25 minutos de la segunda parte en lugar de Cámpora) quien sin siquiera parar el balón, lo mete de un toque entre los defensores para la entrada de Vietto, que la toca sutilmente por encima del cuerpo del arquero. Golazo. Desborde de Centurión, pase de relojero de Camoranesi y definición exquisita de Vietto. Un detalle para tener en cuenta (muy bien señalado por mi amigo Marcos Mavar): inmediatamente después de dar el pase gol, Camoranesi vuelve a ocupar posición. La semana pasada decíamos que Mauro iba a ser uno más que pasó por Racing. Le pifiamos, y feo. El tipo es campeón mundial, se banca ser suplente, juega 20 minutos y te da un pase gol que te hace ganar el partido. No queda más que pedir disculpas, y aprender de la experiencia. A no criticar jugadores al pedo. Una cosa es putear a un Toranzo que robó dos años acá, y otra cosa es criticar a un campeón del mundo por una actitud que no compartimos. Nuevamente las disculpas.
Es un orgullo que este plantel cuente con jugadores como Camoranesi y como Sand, que con la trayectoria que tienen se bancan ir al banco sin armar puterios. No nos olvidemos de los mediocres del año pasado, todos ignotos, perdedores, sin trayectoria, que no les gustaba ir al banco ni que el técnico les de indicaciones. Sigo agradeciendo a la dirigencia y a Zubeldia por habernos sacado de encima a todos esos jugadores “falopa” que encima tenían aires de “crack”.
Es lindo verse arriba en la tabla de posiciones. Es lindo tener un equipo que juega como tal, con jugadores compenetrados con la causa, que tienen claro el objetivo. El equipo va de menor a mayor. Es lindo ilusionarse. Es lindo ver el cilindro lleno, con clima de puntero. Pero a no volverse locos. Ya sabemos cómo somos, y ya sabemos cómo es la prensa con Racing. Si ganamos el próximo partido nos van a tildar de “él candidato” y si perdemos nos van a matar. Que un resultado no nos cambie. Que la ansiedad no nos desvíe del objetivo. Partido a partido. Mantengamos la cautela. No somos el Barcelona, ni el Manchester. Simplemente somos un equipo ordenado, solidario, sin mucha vocación ofensiva, pero preciso y efectivo. Sigamos sumando y al final veremos hasta donde llega Racing.
El próximo partido, frente al puntero Ñewell´s Old Boys, se va a hacer esperar una semana más, ya que este fin de semana juega la selección, en principio se jugaría el sábado 20 de Octubre a las 20.20 hs. en el cilindro de Avellaneda. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 2 de octubre de 2012

Bailando a San Lorenzo

Novena fecha. Recibimos a San Lorenzo en el cilindro de Avellaneda. Sábado por la noche, incipiente primavera, ideal para un chori y un baile a un equipo del mayor generador de humo del futbol local. Que torneo amigos. Es verdad que la academia no está descollando, ni mucho menos. Pero cuantos partidos lindos, algunos históricos, que nos está regalando Racing en este torneo.
En lo que va del campeonato ya ganamos el clásico del barrio y dejamos al vecino en zona de descenso y sin Director Técnico. Vimos debutar a Vietto como titular con tres goles en un partido, vimos atajar un penal a Pelletieri, le ganamos al recién ascendido River, en su cancha por décima vez en la historia y también lo dejamos en zona de descenso. Y todavía había lugar para más, el sábado vimos al chino Saja, quien ya se metió muy intensamente en el corazón de la gente, hacer su primer gol con la celeste y blanca. Y como si fuera poco le metimos cuatro goles al equipo de Tinelli y Caruso. Sí, el equipo que alguna vez fue considerado grande, por vaya uno a saber quién y con qué argumento, se fue de Avellaneda con cuatro pepas en el bolso, dos expulsados, dos goles en contra y el técnico en terapia intensiva.
El marco de público, como acostumbra suceder cuando la academia juega de local, era muy importante. Veníamos de una semana en la que se había hablado mucho del juego de Racing. El director del único diario deportivo del país, se había mostrado muy enojado por volver a ver a su equipo recién ascendido, peleando por mantener la categoría. Su soberbia no le permite ver que su equipo ya no es grande. Y ya no es grande porque sus socios (él entre ellos) han votado dirigencias que lo han llevado a la ruina económica y al descenso deportivo. Lo han bajado de categoría. River ya no es grande. River ya no juega copas, ni pelea campeonatos, pelea por no descender. Todo gracias a las dirigencias Aguilar/Pasarella. El director del Olé debería buscar las causas por las cuales su equipo está como está en su propio club (quizás algún motivo contractual, económico o de alguna otra índole, no se lo permite) y no en clubes ajenos. Y si quiere comparar la grandeza de ambos clubes lo invito a que estudie la historia del fútbol Argentino desde sus orígenes, para que no siga hablando de Racing sin fundamentos ni soporte histórico que lo avale.
Ahora sí, vamos al partido del sábado. El Director Técnico decidió cambiar la formación nuevamente. Esta vez los que salieron a la cancha fueron Saja, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini, Centurión; Vietto y Cámpora.
El equipo de Boedo (o Bajo Flores o Almagro, no se sabe bien su procedencia) arrancó dominando el juego, con Piatti como eje de su tenencia y dominio del balón. Pero ese dominio de poco le sirvió y muy poco le duró. A los 16 minutos penal para Racing. Centurión tiró un centro por izquierda, Prósperi, que estaba marcando a Villar de espaldas al arco, infantilmente metió el codo en la trayectoria de la pelota y el referí Ceballos cobró penal acertadamente. El chino cambió el penal por gol y engrandeció el ya enorme afecto que la gente tiene hacia él.
A los cuarenta minutos debió salir Piatti lesionado en la visita, y a partir de ahí, el partido fue todo de Racing.
A los tres minutos de la segunda parte una excelente combinación entre Vietto y Centurión terminó en un centro de Luciano que Gentiletti empujó hacia su propia vaya. Empezaba el complemento y Racing ya estaba dos a cero arriba.
A los 18 de esa segunda etapa, Villar y los dos juveniles desfachatados armaron una jugada que terminó en un nuevo centro de Vietto, que Masuero, luego de un, como dijo Martín Marciano, “falso y errático medio escorpión a lo Higuita”, no pudo despejar, quedando el cachorro Cámpora frente al arco, quien solo la tuvo que empujar al gol.
Un minuto después del gol, Gentiletti se fue expulsado en la visita. A los 23 minutos Masuero, al igual que su compañero, siguió el camino anticipado hacía el vestuario visitante. Ambos fueron expulsados correctamente.
A los 32 minutos, y luego de una nueva jugada de Vietto, Prósperi empujó el balón a su propio arco, sellando el 4 a 0 definitivo. El referí del encuentro indicó que el gol fue marcado por el juvenil de Racing. Y es muy probable que tenga razón, ya que si la pelota hubiese ingresado al arco aún sin la intervención del jugador de San Lorenzo, reglamentariamente corresponde que el gol sea adjudicado al jugador que pateó al arco.
A esa altura ya era un baile, San Lorenzo no existía, faltaban 13 minutos, se podría haber hecho uno o dos goles más, pero los jugadores de Racing decidieron bajar la persiana, tocar la pelota y no atacar más. Si pisaban el acelerador hubiese sido una goleada histórica. Los juveniles tenían la intención de ir a fondo, pero los grandes, con Camoranesi a la cabeza, decidieron privilegiar su interés corporativo como jugadores de fútbol, en lugar de buscar una goleada que enriquezca aún más la gloriosa historia del club. Desde este espacio se banca la actitud de los pibes, de tocar, gambetear, tirar chiches y tener todo el tiempo el arco de enfrente en la mira, ellos van a hacer a Racing más grande todavía. 
Otra victoria, ya son cinco en el torneo, con solo dos empates y dos derrotas, la campaña viene siendo muy buena, pero a no sacar los pies de la tierra. Tiene razón el chino cuando dice que hay equipos mejores que nosotros, sigamos partido a partido, sumemos lo más que podamos y después vemos para que estamos al final del torneo. Por ahora venimos bien.
El próximo partido es el sábado 06 de Octubre a las 20.20 hs. visitamos a Colón en la Provincia de Santa Fé. Allí estaremos, abrazo Racinguista.