Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

lunes, 10 de diciembre de 2012

Este es el camino

Décimo Novena fecha. Visitamos a Unión en Santa Fe. Último partido de una muy buen campaña de los dirigidos por Zubeldía. El equipo llegó a los 33 puntos, y de esta manera cerró la mejor campaña de los últimos 11 años. Luego del título del 2001, la academia no había superado en ningún torneo la línea de los 32 puntos. Sólo Rivarola (32 puntos, Clausura 2005), Caruso Lombardi (30 puntos Clausura 2009) y Simeone (31 puntos Apertura 2011) habían podido superar los 30 puntos.
El campeonato fue muy bueno. Se pudieron ganar tres de los cuatro clásicos. Aparecieron dos chicos de inferiores, Centurión y Vietto, que son cracks. Saludable aparición de un volante rápido, habilidoso, audaz y corajudo y un delantero fino, buen definidor y habilidoso también, que puede resolver en espacios pequeños. Se ganaron tres de los cuatro clásicos disputados. El Chino Saja y Ortiz se consagraron como referentes. Uno de los chicos de los que hablábamos debutó como titular con tres goles en un partido. Bruno Zuculini se consolidó como “él 5” de Racing. Cahais, más allá de algunos errores infantiles que cometió, se acomodó bien como segundo marcador central. Pillud levantó su nivel. Fariña demostró que se puede contar con él. Villar y Camoranesi se acoplaron bien. Otro de los refuerzos, Perez Guedez, demostró que está a la altura de las circunstancias y que tiene mucho para brindar. El equipo convirtió 26 goles y solo recibió 12 en contra (hasta la fecha 16 solo le habían convertido 7 veces). El chino Saja pudo mantener la valla invicta en 9 de los 19 juegos. En sólo un partido nos convirtieron más de un gol. En el debe queda el bajo nivel mostrado por Hauche, Sand y Corvalán y el descenso en el juego de Pelletieri, quien tuvo una mala segunda parte de campeonato.
Decíamos en columnas anteriores que vamos por el buen camino. Y lo seguimos sosteniendo. Tenemos una dirigencia y un Director Técnico que le hacen bien a Racing. Que están capacitados para estar donde están. Un plantel unido, compacto, sin vedetts, sin declaraciones permanentes a la prensa. Por fin Racing. Por fin perfil bajo, por fin orden, por fin estabilidad, por fin unión, por fin seriedad, por fin grandeza. Sigamos por este camino. Mantengamos el rumbo, este es el modelo a seguir. Por supuesto que hay cosas por mejorar. Por supuesto que este plantel necesita uno o dos refuerzos de primer nivel. Por supuesto que hay que seguir invirtiendo recursos en las divisiones inferiores. No está todo hecho. Falta mucho. Pero hay que seguir así. Este es el camino.
Vayamos al partido. Racing salió a la cancha con Saja en el arco; Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Camoranesi, Pelletieri, Aued (jugó en reemplazo de Zuculini, lesionado), Centurión; Fariña y Vietto. El primer tiempo fue muy bueno. Racing tuvo mucho la pelota y la manejó bien, pudo haberse puesto en ventaja pero no lo supo definir y se fue al descanso empatando 0 a 0.
En el segundo tiempo la academia bajó su nivel, Unión se agrandó y se puso en ventaja a los 24 minutos por intermedio de Correa, quien supo aprovechar un error de Cahais en un tiro de esquina.
Previamente, a los 13 minutos el técnico académico mandó a la cancha a Hauche y Sand en reemplazo de Camoranesi y Vietto. Ninguno de los dos ingresados supieron aprovechar la oportunidad, ya que mostraron nuevamente un nivel muy bajo. Hauche sigue practicando “tiro al bulto” y el Pepe está muy lento.
Puesto que ambos, aparentemente, van a seguir en el club, decisión que comparto (más por el poco recambio que tiene el plantel que por lo que brindaron sendos jugadores en este torneo) van a tener  que trabajar mucho en la pretemporada para estar a tono con el equipo.
A los 29 minutos ingresó Perez Guedes en lugar de Aued. Este chico sí que siempre entra bien. Se quiere comer la cancha. Creo que le puede brindar mucho a este plantel, es una muy buena opción para jugar por afuera en el mediocampo, tanto por izquierda como por derecha.
Luego del gol de Unión Racing levantó, con empuje puso al tatengue contra su arco y pudo llegar al empate sobre el final del encuentro. El gol lo convirtió Centurión de cabeza, luego de un tiro de esquina y de una serie de rebotes dentro del área. Merecido premio para el mejor jugador de Racing de este torneo, quien promediando el segundo tiempo pudo haber hecho el gol del campeonato. Recuperó el balón en campo propio y empezó a correr, en tres cuartos de cancha la tiró para adelante y dejó a dos defensores rivales parados como conos, definió entrando al área pero la pelota se fue cerca del palo. Hubiese sido un golazo.
El torneo inicial 2012 ya es historia. A disfrutar las vacaciones y luego a prepararse con todo para el año que viene. El objetivo de este 2013, esta vez sí, tiene que ser colgarse una medalla en el pecho celeste y blanco.
Siguiendo a la academia les agradece a los lectores el acompañamiento brindado, esperamos haber estado a la altura de un club tan grande como Racing, y si es posible, seguir estándolo. Promediando la pretemporada vamos a hacer un informe con las incorporaciones y desvinculaciones (si es que las hay) y con el cronograma de partidos de la gloriosa para los primeros meses del 2013.
El primer partido de Racing en el 2013 será frente a Boca en Mar del Plata, encuentro correspondiente al torneo de verano. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 3 de diciembre de 2012

El futuro ya llegó!

Décimo Octava fecha. Recibimos a All Boys en el cilindro de Avellaneda. Sábado por la noche. Último partido de local del año 2012. Había que ganar. Porque esto es Racing. Y también para alcanzar el objetivo de superar los treinta puntos. Y también para engordar el colchón de puntos acumulados en el porcentual de tres años. El sistema de promedios de descenso hace que estos partidos que, prima facie, no definen nada, a la postre, a veces sean fundamentales. Mucha gente no se da cuenta que para los promedios se toman en cuenta 114 partidos. Seis campeonatos. Tres temporadas. Nosotros tuvimos problemas con los promedios entre el año 2008 y el año 2011. Sabemos bien que una campaña mala (menos de 48 puntos en el año o temporada) te trae problemas de descenso por tres años. Contrario sensu, dos buenas campañas seguidas (más de 55 puntos por año) te dejan bastante tranquilo para la temporada que le sigue. Racing acumula una temporada de 52 puntos (2010/2011), otra de 50 (2011/2012) y en la actual (2012/2013) ya tiene 32. Si la academia lograra terminar esta temporada con 60 puntos, tendría la suficiente tranquilidad para encarar la temporada 2013/2014 sin ningún tipo de problemas con la tabla maldita. Parece un objetivo magro e insulso. Parece. Pero si miramos como está el vecino (si, ese cuyo técnico le pide a sus hinchas que “alienten”) en la tabla de los promedios, nos damos cuenta que no es una campaña para despreciar…
Todos queremos salir campeón. Pero esto no se logra de un día para el otro. La historia indica que un equipo que suma 19 puntos en un torneo, muy difícilmente pueda coronarse en el torneo que le sigue. Ahora bien, si uno logra subir el piso, y hacer campañas que merodeen los 30 puntos, el objetivo de la consagración se vuelve más consistente, queda mucho más a mano. Como quien dice, “se sientan las bases”.
Este Racing tuvo una virtud muy grande. Nunca se salió del objetivo. Y ese objetivo, era lógico, prudente y posible. Al técnico no lo sacó del eje la derrota frente a Belgrano con dos jugadores más, tampoco la derrota con el líder Velez (que a la postre seria el campeón), ni las importantes victorias conseguidas en el monumental, en Santa Fe, en Mendoza, en el cilindro contra los vecinos y contra el equipo de Tinelli. Si el objetivo hubiese sido conquistar el torneo desde el minuto uno, después de la derrota frente Estudiantes en Avellaneda hubiésemos caído en el monumental. Y la derrota en cancha de Boca hubiese sido un golpe tan duro que no hubiésemos podido salir victoriosos en los encuentros siguientes. Este equipo demostró que las derrotas no lo golpearon y pudo pasar página. Nunca se desvió del objetivo y siempre se lo tomó en serio.
Tenemos una dirigencia eficiente. Que hace cuatro años viene haciendo las cosas como para posicionar a Racing en lo más alto del futbol argentino. Un técnico que está compenetrado a fondo con el proyecto. Que en poco tiempo conoció la idiosincrasia del club y lo que Racing necesita. Un plantel equilibrado con jugadores de experiencia que apuntalaron un vestuario desmembrado, donde muchos jugadores consagrados se bancaron ser suplentes. Jugadores que tiene dos o tres años en el club y se empezaron a asentar correctamente,  jugadores surgidos de inferiores, que jugaron su primer torneo como titulares, la rompieron y no se creen vedettes. Un plantel de trabajo, perfil bajo, sin declaraciones rimbombantes y vende humo. La trilogía necesaria para pelear campeonatos. Es de esperar que sigamos por el mismo camino.
El partido fue entretenido. Racing hizo un muy buen primer tiempo. Los dirigidos por Zubeldía salieron a la cancha con Saja en el arco, la defensa estuvo integrada por Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán. En el  mediocampo estuvieron Pelletieri y Zuculini como “doble cinco”. En la derecha del mediocampo estuvo Mauro Camoranesi, quien fue el encargado de administrar el balón y lo hizo muy bien. Centurión jugó por la banda izquierda. Arriba se movieron Fariña por el centro, como “mediapunta” y Vietto de delantero, moviéndose muy bien tanto dentro como fuera del área. A pesar de no haber marcado, fue fundamental en la gestación de los primeros dos goles de la academia.
Como dijimos, la academia hizo un muy buen primer tiempo. Administró el balón, tuvo las opciones de gol, y mostró superioridad desde el principio hasta el fin de esa primera etapa.
A los 21 minutos de juego llegó el primer gol de la noche. La jugada la hizo Vietto. Enganchó en un costado, trabó, ganó, se la llevó de pecho, superó a tres rivales, peleó tanto que parecía que la bola se le iba larga, pero pudo llegar hasta la línea y tirar el centro atrás. Después lo que hizo Fariña en el área fue propio de un definidor de gran categoría. Con un movimiento de cadera se sacó de encima a un defensor, después engancho frente a otro, para terminar definiendo con gran categoría ante la salida del arquero. GOLAZO.
Luego, a los 28 minutos llegó el segundo. Otra muestra de que Vietto es crack. El joven cordobés recibió de Centurión por la banda izquierda a la altura de la línea del área grande, levantó la cabeza como hacen los grandes, vio entrar a Camoranesi por el segundo palo y se la tiró por arriba de todos los rivales. Mauro solo la tuvo que empujar al gol. Un gol fruto del encuentro entre dos tipos que piensan. Uno (Camoranesi) para ir a buscarla a donde no hay nadie, el otro (Vietto), para tirarla ahí. Así es el futbol, tan simple y tan complejo a la vez.
En lo que quedaba del primer tiempo la academia se floreó y pudo haber marcado el tercero.
El segundo tiempo fue diferente, All Boys se adelantó en el campo, y Racing ya no estuvo tan preciso y compenetrado como en el primero. Tal es así que a los 5 minutos de esa segunda etapa llegó el descuento de los de Romero, mediante un tiro de Sanchez de afuera del área que se coló contra el palo izquierdo del Chino Saja.
A partir de ahí, All Boys emparejó el partido, y hasta lo pudo haber empatado. No fue bueno el desempeño de Racing en ese segundo tiempo. El alivio recién pudo llegar a los 42 minutos cuando Villar, luego de un rebote en un defensor, pudo marcar el 3 a 1 definitivo, para cerrar el partido.
Hay que hacer notar que otra vez Centurión fue víctima de faltas alevosas que no son sancionadas, como el terrible pisotón de Ahumada que no fue castigado ni siquiera con amarilla. Esperemos que para el próximo torneo se pueda solucionar este problema. Yo no pido protección especial, sino, tan solo, que sancionen como corresponde, ya que en lo que va del torneo, por lo menos Cubero, Echeverría y Ahumada se tendrían que haber ido expulsados por los alevosos golpes que le dieron al pibe.
Falta una fecha para llegar al final del torneo. Esperemos que sea con 35 puntos, lo que redondearía una campaña muy buena. Sería la frutilla del postre.
El último partido es frente a Unión en Santa Fé. Todavía no está definida ni la fecha, ni el horario. De todas maneras, como siempre… Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 27 de noviembre de 2012

Fin del sueño (por ahora)

Décimo Séptima fecha. Visitamos a Boca Juniors en su estadio. Había que ganar para mantener la distancia de tres puntos que nos llevaba el líder, Vélez Sarsfield, quien antes de que empiece a rodar el balón en la bombonera, venció a All Boys, sobre la hora, en Floresta.
Pero no se pudo. No se jugó bien. No se estuvo a la altura de las circunstancias. A los pibes no les salió una, los del fondo se equivocaron como pocas veces en este campeonato, y, como nunca en este año y medio que está en el club, fallo la última trinchera, el mejor arquero de Racing de los últimos diez años, el Chino Saja.
La falta de experiencia (este equipo tiene 4 jugadores titulares que tienen menos de 21 años), la falta de roce en partidos importantes, la falta de un generador de juego cerebral, fueron factores que le truncaron a Racing el sueño de pelear por el campeonato.
Ya está. Se perdió la chance de pelear por conseguir el título en este torneo. Eso no tiene que tirar abajo todo lo bueno que se está haciendo. Mantengamos lo positivo. Potenciemos lo que está. No lo barramos, como hicimos en otros momentos y terminamos lamentando. Mantengamos el Técnico. Mantengamos la solidez defensiva. Mantengamos la fortaleza grupal. Mantengamos a los chicos que subieron a primera. Consolidémoslos. Mantengamos el perfil bajo. Mantengamos el trabajo. Hay que traer un mediocampista creativo y un delantero de categoría. Es lo que necesita Racing. La academia está fuerte en defensa, tiene un arquerazo, en el medio tiene a Zuccu que es un León, por afuera tiene a Centurión, Villar, Perez Guedez, en la ofensiva tiene un definidor bárbaro, como Vietto, que es un delantero muy inteligente y a Fariña que también tiene desequilibrio. Falta creación de juego. Uno que piense. Y un delantero de categoria. El bajo nivel mostrado por Sand, Cámpora y Hauche hacen imprescindible la contratación de un delantero de jerarquía para pelear el campeonato. Solo se pueden traer dos refuerzos. No nos podemos equivocar. Ni en la elección del puesto a reforzar, ni en la elección individual de cada jugador.
El partido fue raro. Boca pegó en los momentos justos y acertó en nuestra área. Quizás ese penal no cobrado a Centurión hubiese cambiado la historia. Ya el hecho de que nos cobren un penal en la cancha de Boca sería un hecho tan inusual que cambiaría la historia.
A los 12 minutos llegó el primer gol del partido. Corner para Boca, Caruzzo saltó solo, (Bruno Zuculini, muy nervioso durante los primeros minutos del partido, era el encargado de tomarlo y ni lo molestó) y la puso contra el palo izquierdo del chino Saja. Uno a cero para Boca y mal augurio para Racing. Que nos hagan un gol de cabeza tras un tiro de esquina es algo inusual para este equipo (si no me equivoco es el primer gol de cabeza a la salida de un corner, que nos hacen en el campeonato). Mal indicio.
Darle vuelta un partido a un equipo de Falcioni es una tarea de difícil concreción. Si no tenés paciencia, no pensás y no ponés la pelota contra el piso, es más difícil todavía. A partir de ahí Boca hizo pesar el oficio y sin mucho esfuerzo pudo dominar el partido a gusto.
Para peor, a los 37 minutos de esa primera etapa, Paredes, con un tiro de afuera del área que el Chino no logró ver a causa de que tenía la visión obstruida por jugadores propios y rivales, puso el dos a cero parcial. Eso fue un mazazo para Racing, que solo pudo acudir a pelotazos para los tres de arriba. El nivel de Villar, Zuculini y Pelletieri fue muy malo, los tres se vieron desbordados, no pudieron acertar en el primer pase. Tanto defensiva como ofensivamente tuvieron un muy mal partido. A zuculini se lo vió muy nervioso, Pelletieri no le da un pase a un compañero, y el error de Villar en el segundo gol de Boca es grave. Practicamente le da el pase al rival. 
Los de arriba tampoco estuvieron finos. Centurión empezó bien, a los tres minutos Paredes le cometió un penal que Delfino decidió ignorar, desbordó por izquierda, hizo amonestar a Sosa, pero luego se fue desinflando hasta desaparecer de la cancha. Fariña intentó todo el tiempo pero no le salió una. Y a Vietto le tocó bailar con la más fea. Un pibe de 18 años, menos de quince partidos en primera y contextura pequeña, contra dos centrales grandotes, de experiencia y largo trayecto recorrido en el futbol profesional. Se la aguantó bastante bien, pero no pudo hacer mucho.
A los 10 minutos del segundo tiempo ingresaron Hauche por Villar y Camoranesi por Zuculini. Mauro le cambió la cara a la academia. Se hizo dueño del mediocampo, manejo la pelota con criterio, hizo a Racing más profundo. Pero no fue suficiente para cambiar la historia.
A los 24 de la segunda etapa, a pesar de que Racing mejoraba en el juego, Paredes de tiro libre (el Chino se paró muy mal) marcó el tres a cero para Boca y sentenció la historia. Hauche descontó a siete minutos del final. Luego de esa jugada Vietto estrelló un cabezazo contra el palo. Qué lindo hubiera sido un 2-3 con 5 minutos por jugar. No hubiese cambiado la historia, pero quizás dejaba lugar a un empate épico.
La lucha por el título ya es pasado. Pero quedan seis puntos por jugar que pueden coronar una muy buena campaña para la academia. No nos olvidemos que este fue un torneo de transición para Racing. Llegaron varios refuerzos, se consolidaron muchos chicos. La institución encontró un Director Técnico que encaja a la perfección con lo que se necesita en el futbol actual.
Ahora queda mantener la estructura, traer dos refuerzos de categoría que le den el plus que le falta a este plantel para luchar con más fuerza por un título. Soy un convencido de que se están haciendo las cosas bien y de que el club está sentando las bases para un futuro promisorio. Una derrota no nos tiene que desviar del camino.
El próximo fin de semana la academia se medirá frente a All Boys en su último partido de local en este año. En un principio estaba pautado para el domingo 2 de Diciembre a las 17.00 hs. Los resultados de esta última fecha hicieron que el partido pudiera jugarse el domingo a las 19.00 hs o trasladarse al sábado. Todavía no está definido, de todas maneras… Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 20 de noviembre de 2012

Vamos vamos los pibes!

Décimo Sexta fecha. Recibimos a Quilmes en el cilindro de Avellaneda. Lunes por la noche, calorcito típico de fines de Noviembre. A salir rápido del laburo y llegar al coliseo como sea, antes de las 20.15 hs. Las ilusiones, que parecían sepultadas luego de apático empate frente al equipo de los Grondona (gol lícito injustamente anulado a Pelletieri mediante) resurgieron luego de ese domingo de sendas e inesperadas derrotas de los dos punteros.
Ilusión, esperanza, ansiedad y entusiasmo brotaban de todos lados en el cilindro. El rival, no era de los más complicados para un momento como este, sin embargo, en los primeros 20 minutos, nos hicieron pasar más de un sofocón.
El joven técnico académico alineo un equipo muy similar al que se había traído los tres puntos de Mendoza, con un solo cambio, Pelletieri por Camoranesi, quien había llegado al límite de amonestaciones. De esta manera la academia alistó a Saja en el arco; Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Pelletieri, Zuculini; Villar, Fariña, Centurión y Vietto.
Los primeros minutos fueron complicados para Racing. Costó hacer pie, acomodarse en la cancha y poder recuperar el balón. Quilmes tuvo una chance clarísima para ponerse en ventaja a los 10 minutos, pero el arquerazo que tenemos, que sacó un cabezazo esquinado, dificilísimo, y la mala pericia de Cauteruccio para definir, hicieron que el partido siguiera cero a cero.
A partir de ahí Racing se empezó a acomodar un poco mejor en la cancha. Empezó a buscar a los de arriba con mayor precisión. Zuculini se empezó a hacer patrón del medio campo. Recuperó muchísimo, y cada vez está mejor con la pelota en los pies, piensa, entrega bien, busca el hueco. Y tiene solo 19 años. Quizás la sublime actuación de los ligeritos tape un poco su excelente trabajo, pero con Bruno, sin dudas, estamos en presencia de quien va a ser un gran número cinco de Racing.
A los 32 minutos de la parte inicial llegó el primero y empezó la fiesta. Fariña encaró por el medio, enganchó, lo bajaron, el juez dejó seguir, y la bocha le quedó a Centurión que la puso fuerte abajo y contra un palo desde la medialuna del área. A partir de ahí todo fue de la academia. Futbol, gambeta, baile y goles.
A los 39 minutos pelotazo de Saja, la peinó Villar, falló el defensor central de Quilmes, Vietto la paró de pecho y la dejó para Fariña, quien se sacó de encima a Lima con un toque, definió sutilmente con la parte externa del botín, ante la salida del arquero rival y la puso contra un palo. Golazo
Nos fuimos al entretiempo exultantes, deseosos de ver como seguía la cosa. El segundo tiempo fue todo de la academia, el cervecero solo contó con un tiro de afuera del área de Cauteruccio que el Chino Saja mandó al corner.
A los 21 minutos de la segunda etapa, Hauche (que había ingresado por Villar) jugó el balón del medio hacia la izquierda para Centurión, el pibe, que es un fenómeno, le metió un pase magistral a Fariña para que este defina con gran categoría entre las piernas del arquero rival. A esa altura era tres a cero y baile. Los pibes se estaban floreando. La pisaban, tocaban, triangulaban, se buscaban  permanentemente. Baile y fiesta.
Y había lugar para un gol más. A los 38 minutos de esa segunda etapa, Perez Guedes (que había ingresado por Centurión) abrió hacia la derecha para Hauche, Gaby corrió unos metros, tiro un centro perfecto, y el mismo Perez Guedes entrando por detrás de todos la puso de cabeza contra el segundo palo del arquero. Futbol y goles.
Pudieron ser uno o dos más, si Hauche estaba más preciso en la definición, pero a quien le importa. Lo que parecía una quimera, hoy son tres puntos de diferencia. Quedan nueve puntos en juego. Tres fechas. Si bien parece difícil que Lanús y Velez dejen más puntos en el camino, como no ilusionarse.
Nos queda ganar en la bombonera y esperar. Ahora bien, si no se da, la campaña de todos modos es excelente. Encontramos el técnico a la medida del club. Perfil bajo, inteligente, preparado, supo traer los jugadores de experiencia que se necesitaban (Ortiz, Villar, Camoranesi), sabe manejar a los chicos de inferiores, los pone cuando hay que ponerlos, ni los quema por ponerlos pronto, ni los bajonea por no ponerlos nunca. Trabaja los partidos. Se puede equivocar, como se equivocan todos, pero hoy, sin dudas, es el técnico ideal para el club. El equipo está en formación, y así todo ya llegó a los 29 puntos, estando a tres de los dos punteros y con tres partidos por jugar. No nos olvidemos que de los once titulares de este equipo, solo cuatro integraban la formación habitual del campeonato anterior. Ortiz, Corvalán y Villar llegaron en este torneo, Zuculini, Fariña, Vietto y Centurión, muchas veces ni siquiera iban al banco. Es el perfil de entrenador para este plantel, esta dirigencia y este momento. Una vez que hacemos las cosas bien en todos los aspectos, solo queda acompañar y esperar. Vamos por todo, pero hicimos mucho, no nos olvidemos.
Dato para tener en cuenta: El Chino Saja atajó 55 partidos en Racing, en 32 no le hicieron goles. Quedate a vivir acá Chino! Contrato de cinco años para el mejor arquero de Racing de los últimos años. Arquerazo, referente y líder positivo.
Con toda la ilusión encima visitamos a Boca en su estadio el próximo domingo a las 19.15 hs. A ganar y esperar. A mantenerse ahí, agazapados. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 19 de noviembre de 2012

No lo soñé

Décimo Quinta fecha. Visitamos a Godoy Cruz en el mundialista de Mendoza, el jueves por la tarde. Mucho calor en la provincia del sol y del buen vino. Un Godoy Cruz que venía con altibajos y un técnico en la cuerda floja.
Los dirigidos por Luís Zubeldía hicieron un muy buen partido y se trajeron los tres puntos de la Provincia tombina. El entrenador decidió salir a la cancha con Saja en el arco, la misma defensa que vino jugando casi todo el campeonato, es decir, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán. En el mediocampo estuvieron Villar, Zuculini, Camoranesi y Centurión, Fariña como enlace y Vietto de punta.
El nuevo sistema le permitió a Centurión jugar con mayor libertad en ofensiva. Esto fue una de las claves del partido, ya que el pibe estuvo en un muy buen nivel. Desequilibró siempre que se lo propuso y demostró que cuando se junta con Fariña y Vietto pueden generar mucho peligro. Con estos tres jugadores arriba Racing vuela.
La falta de experiencia propia de tres jugadores que tienen entre 18 y 20 años hace que a veces esa velocidad extrema no se transforme en precisión. Pero para eso estuvieron Villar y Camoranesi. La combinación de los tres ligeritos con estos dos jugadores, más cerebrales y experimentados, es lo que le puede dar más pausa al equipo, el pase más preciso en ofensiva y el manejo de los tiempos del juego cuando sea necesario.   
Racing dominó el partido durante los noventa minutos de juego. Sin embargo, la jugada más clara del primer tiempo la tuvo Godoy Cruz. La academia manejó el balón y las acciones durante esa primera etapa, pero no lo pudo plasmar ni en el resultado ni en ocasiones nítidas de gol. Nos fuimos al entretiempo con sensación de superioridad pero con escases de “punch” en ofensiva.
El segundo tiempo lo encontró a Racing dominando, pero esta vez con más vértigo en ofensiva.  A los tres minutos Fariña encabezó el ataque por el centro del campo de juego, rodeado de cuatro jugadores rivales, tocó al vacío para Centurión que subía como un tren por izquierda, el juvenil de la bicicleta a Santana llegó hasta el fondo, se metió en el área y tiró el pase atrás, que luego de un rebote en un defensor tombino le calló en los pies al muy inteligente Luciano Vietto, que, ubicado donde debía hacerlo, solo tuvo que empujarla a la red.
A los 21 minutos de la segunda etapa, Vietto encaró solo frente a Ibañez, quien salió descontrolado del área, y no solo tocó el balón con las manos fuera de los límites de la misma, sino que también le pegó un terrible planchazo al juvenil de la camiseta 36. El arquero se fue expulsado por un “doble motivo”. A partir de ahí todo fue de Racing. Si hubiésemos estado más finos en ofensiva podríamos haber vuelto a Avellaneda con más tantos en el resultado final.
Racing hizo un muy buen partido. Sin errores, sin fisuras. Con la misma receta que aplicó durante casi todo el torneo. Arranca con un arquero de selección, una defensa que cada vez está más firme. Ortiz sigue siendo impecable. Cahais cometió un solo error, grosero, pero solo uno. Pillud y Corvalán están mejorando su nivel. No pasan sobresaltos en defensa y tratan de subir poco, pero con criterio, cuando la jugada lo pide. Zuculini fue el volante más retrasado y otra vez fue un león.  Villar y Camoranesi son los encargados de “descansar” el balón. Y en la ofensiva se vislumbra el único cambio en la manera de jugar del equipo. Ya no más “delantero central”. El bajo nivel de Cámpora y Sand (también de Hauche) le abrió las puertas a Luís Fariña. La impresión que dejo el partido fue que el juvenil enlace, o “mediapunta”, puede formar un tridente muy peligroso con Centurión y Vietto.
Los resultados del fin de semana, increíblemente, le abrieron una nueva puerta a las chances de Racing. Perdió Velez (quedó con 32 puntos), perdió Ñewell´s (29), hoy se enfrentan el tercero Lanús (29) con el cuarto, Belgrano (26). Nosotros tenemos 26 puntos, esta tarde tenemos que ganar, y después, meter capote.
Lo dicho, esta tarde-noche, a las 20.15 hs enfrentamos a Quilmes en el cilindro de Avellaneda, después se vienen Boca (v), All Boys (l) y Unión de Santa fe (v). A ganar todo. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 12 de noviembre de 2012

¿Era todo? pregunté. Soy un iluso

Décimo Cuarta fecha. Recibimos al equipo del poder, Arsenal de Sarandí, en el cilindro de Avellaneda. El agónico empate frente a Tigre nos había casi eliminado de la lucha por el campeonato, pero la igualdad de Ñewell´s, el viernes, frente a Quilmes, nos dejaba una luz de esperanza. El propio Racing con su carencia absoluta de juego hizo que esa pequeña luz se apague del todo.
Luís Zubeldía decidió que Racing salga a la cancha con Saja en el arco, una línea de cuatro defensores conformada por Villar, Ortiz, Cahais y Pillud, en el mediocampo estuvieron Camoranesi, Pelletieri, Zuculini y Centurión, y la delantera la conformaron Vietto y Sand.
El primer tiempo fue horrible. Racing no juego a nada y Arsenal solo se dedicó a hacer correr el reloj. Campestrini hizo tiempo de manera alevosa cada vez que tuvo que sacar del arco. El árbitro Rapalini lo amonestó recién a los 45 minutos del segundo tiempo. Una cargada.
El planteo de Zubledía fue, por lo menos, “raro”. Paró a Villar cuatro. El barba cumplió. Pero no es su puesto, no se aprovechan sus características. Villar no es un volante externo que desborda, tira el centro y hace el ida y vuelta. Villar es un volante de buen pie, inteligente. Que puede iniciar las jugadas, asociarse con otros volantes y dar juego a los delanteros. Ponerlo de lateral derecho es anularlo. No tiene sentido. Tirando a Villar a la defensa nos quedamos sin el único mediocampista que puede juntarse con Camoranesi en el armado.
Pillud jugó de marcador de punta izquierdo y cumplió. Jugo bien. No pasó grandes riesgos en defensa y subió con criterio, fue salida, entrego bien. Pero es un caso diferente al de Villar. Si bien se le cambió el perfil, el puesto es el mismo. Pillud es marcador de punta. Si bien toda su carrera jugó por derecha, demostró que es más fácil acostumbrarse a cambiar de perfil que cambiar de función (que es lo que pasó con Villar)  
La defensa de Racing no tiene grandes problemas. El chino te salva siempre. Aparece cuando lo tiene que hacer, el terrible cabezazo que sacó al final del partido lo muestra a las claras. El disparo  fue perfecto, entraba justo en el ángulo. Pero apareció el Chino. Arquero de Selección. Saja tranquilamente podría estar jugando Champions League.
Los centrales se acoplaron muy bien. Ortiz es experiencia y categoría, lo que necesitaba Cahais (que está demostrando que puede ser el seis de Racing)
En el mediocampo aparecen todos los problemas de Racing. El doble cinco mete y recupera, pero los dos son muy limitados con la pelota en los pies. Pelletieri en el mano a mano es un león, pero hace cuatro partidos que no le da un pase a un compañero. Zucu está para cortar, es muy pibe todavía para caerle encima con la elaboración de juego, tiene 19 años. Camoranesi no aguanta. Se nota que tiene jerarquía, lo demuestra cuando traslada y cuando entrega el balón, siempre al compañero mejor ubicado. Pero no le da el cuero para ponerse el equipo al hombro. De por sí no es un generador de juego, ni un estratega. Encima el físico no lo acompaña, puede jugar solo 60/65 minutos, y en un nivel que no pasa de discreto.
El mejor arma que tiene Racing en ataque es Centurión. Pero nos pasa lo mismo que con Zuculini. Está muy verde. Es su primer campeonato como titular. Le falta aprender mucho todavía. En el pie a pie no lo para nadie, siempre que encara gana, es explosivo. Pero a veces, la inexperiencia, ese proceso de aprendizaje del que está siendo parte, le hace errar el pase, demorarse antes de entregar el balón, dudar en pegarle al arco. En resumen, es un crack, pero todavía pichón. Es el jugador que más faltas recibió en el torneo. Ya decíamos la semana pasada que hay que cuidarlo un poco más. Bien trabajado nos va a dar muchas alegrías y le va a hacer mucho bien a Racing desde lo futbolístico y desde lo económico, luego de una potencial venta. Pero, lo dicho, hay que saber trabajarlo bien.
La delantera ayer estuvo muy floja. Para hablar de Vietto tenemos que decir lo mismo que dijimos de Zuculini y de Centurión. No le podemos exigir mucho a Vietto, cuando se gastaron fortunas para traer un nueve goleador y de experiencia, cuando entra Cámpora y no hace nada, cuando entra Hauche y no le sale una bien. Está bien que a los delanteros ayer no les llego una pelota de gol. Pero ellos tampoco hicieron mucho por generar situaciones.
El segundo tiempo fue más de lo mismo. La academia intentó un poco más que en el primero. Pero sin ideas, sin claridad, sin juego asociado, sin paciencia para buscar el arco contrario, sin tratar de despejar los obstáculos. Da la impresión que cuando Racing enfrenta a un equipo más debíl, que no busca el arco contrario pero se abroquela bien atrás, el partido va a terminar cero a cero. Y así fue ayer. En gran medida, porque el Racing de hoy, también es eso. Bien parado atrás y que arriba sea lo que sea. Lo que salga.
Da la impresión de que esto es lo que tiene Racing hoy. Ahora bien, ¿Se pude hacer algo mejor con esto? Lo que hizo Racing en Santa Fe, frente a Colón, demuestra que sí. Ese partido se jugó muy bien. Luego el equipo empezó a decaer. Entonces, ¿No será mejor volver a las fuentes? ¿Volver al equipo que mejor rindió en este torneo? Yo creo que lo mejor sería volver a la defensa que se usó en todo el torneo (Pillud, Ortiz, Cahais y Covalán), dejar a Zuculini de cinco, ya que viene haciendo muy bien su trabajo, Villar como volante por derecha y Centurión por izquierda. La duda estaría en el acompañante de Zuculini. El próximo partido Pelletieri no lo podrá disputar por acumulación de amarillas. ¿Seguirá Camoranesi como falso enganche o ingresará Fariña? La delantera es lo que más dudas deja, Vietto parece tener su lugar asegurado, pero ¿Quién es su compañero ideal? ¿Sand? ¿Cámpora? ¿Hauche? Hasta el momento ninguno cumplió.
Será tarea del técnico armar el equipo que mejor le pueda rendir para sumar la mayor cantidad de puntos de acá al final del certamen. Ya que la lucha por el título se transformó en una quimera, por lo menos terminemos lo más arriba posible.
 El próximo partido enfrentamos a Godoy Cruz en Mendoza. Por el momento se jugaría el jueves 15 de Noviembre a las 17.00 hs. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 6 de noviembre de 2012

Empate con sabor a derrota

Décimo Tercera fecha. Visitamos a Tigre en el monumental de Victoria. Mucho calor en la nochecita de lunes. Nos enfrentamos al anteúltimo equipo de la tabla de posiciones, el cual no ganó en todo el campeonato, viene de jugar entre semana por Copa Sudamericana, y volverá a hacerlo este jueves, en Paraguay frente a Cerro Porteño, con la obligación de levantar un resultado adverso.
En la previa ya habían ganado Vélez, Belgrano y Boca, pero el puntero, Newell´s, no había logrado conseguir más que un punto en su visita a Mendoza. Estaban todas las condiciones dadas para traerse un triunfo y seguir prendidos en la lucha. Pero no pudo ser, el empate de Tigre llegó a los 43 del segundo tiempo, y con él la bronca de no conseguir lo que habíamos ido a buscar.
Zubeldía decidió patear el tablero y poner en cancha un equipo muy diferente, en el esquema y los intérpretes, al que venía siendo titular en los últimos cuatro partidos. Ingresaron Migliónico, Camoranesi y Sand por Pillud, Corvalán y Cámpora. Racing salió a la cancha con Saja en el arco, una línea de tres defensores conformada por Migliónico; Ortiz y Cahais, en el mediocampo estuvieron Villar, Pelletieri, Zuculini, Centurión y Camoranesi como una especie de enlace con los delanteros, la ofensiva estuvo conformada por Vietto (de muy buen partido) y Sand.
Con el resultado puesto, uno se pregunta si fue buena la decisión de hacer tantos cambios. Más aun teniendo en cuenta que Pillud venía levantando mucho su nivel, y Corvalán, luego de que le haya costado mucho, parecía que estaba haciendo pie en el primer equipo.
Amén de lo dicho, el primer tiempo de Racing fue muy bueno. Ganó el partido en presencia, se hizo dueño de la pelota, creó las mejores situaciones de gol. Camoranesi, por momentos, cumplió bien su función de “enlace”, trianguló con Villar y Centurión, Sand pivoteó bien, armó una linda jugada en el inicio del match, Vietto mostró que en cualquier momento genera una situación de gol, es rápido, movedizo, preciso y está siempre metido. Centurión desbordó como siempre, en el pie a pie es imparable, Echeverría le hizo un penal clarísimo, que el árbitro Giannini decidió ignorar. Como si fuera poco, el mismo Echeverría, minutos después de esa jugada, le pegó un terrible codazo en la mandíbula, el juez del partido ni siquiera amonestó. El partido pasado Cubero, éste Echeverría. ¿Hasta cuando le van a pegar a Centurión? ¿Cuál es el problema con Centurión? ¿Por qué las faltas bruscas, groseras, violentas y golpes de puño que le cometen no son sancionadas en muchos casos ni siquiera con amarilla? Es momento que los dirigentes, el técnico y los referentes del plantel empiecen a cuidar a esta joya, porque lo van a romper todo, y el equipo a cambio no puede conseguir siquiera que amonesten al rival. ¿Cuál es la forma de hacerlo? Los dirigentes tiene que apretar en AFA, el técnico tiene que hacer mención en las conferencias de prensa, y los referentes del plantel, ante la primer patada que le dan, tienen que encarar al árbitro y presionarlo para que no lo sigan cagando a patadas, o en su defecto que expulse a los carniceros. Ayer Corvalán se fue expulsado por dos pataditas, y los que sacudieron a Centurión todo el partido, ni siquiera vieron la amarilla.
Así las cosas, la academia llegaba al final del primer tiempo siendo superior pero sin poder plasmarlo en el resultado. Hasta que a los 43 minutos, luego de una jugada confusa, el menor de los hermanos Zuculini, previo acomodar la pelota con la mano, definió con categoría sobre el cuerpo del arquero Garcia. Nos íbamos al entretiempo uno a cero arriba. Justicia.
Con el resultado a favor, todo indicaba que Racing iba a manejar la pelota, hasta que Tigre se descuidase y de esta forma poder convertir el segundo gol.
Nada de esto sucedió. El segundo tiempo de Racing fue un desastre de principio a fin. Se metió peligrosamente muy atrás, le regaló la pelota a Tigre, dejo que el rival hiciese lo que quisiese, los jugadores de Racing se pararon adelante del área, se dedicaron a revolear la pelota y a esperar que corra el reloj. Villar pasó a jugar de cuatro, a los 22 minutos el técnico mandó a la cancha a Corvalán en lugar de Camoranesi, para armar una línea de cinco en el fondo. A los 33 minutos entró Aued por Centurión, este cambio fue decir “jugar este partido ya no me interesa, solo voy a ocupar espacio atrás para que no me llegues con facilidad”. Que poco le aporta Aued a este equipo.
A los 39 minutos ingresó Hauche (que podría haber liquidado el partido, pero definió mal) en lugar de Sand. Tigre se venía cada vez más, Racing cometía fouls innecesarios cerca del área, pero los de Gorosito no podían resolver. Hasta que a los 43 minutos tuvieron un tiro libre en tres cuartos de cancha recto al arco. Donati le pegó medianamente fuerte, la pelota se desvió en Zuculini y el chino nada pudo hacer. Se acabó la suerte que tuvimos durante todo ese fatídico segundo tiempo. El futbol nos demuestra, una vez más, que no se puede depender solo de la suerte. Todo lo malo que hizo la academia en esos últimos 45 minutos, se vio reflejado en ese gol.
Ahora no vale de nada lamentarse, hay que recuperarse. Mejorar, y mucho. Esto no se termina, la lucha por el campeonato parece haber quedado lejos, pero no hay que bajar los brazos. Hay que volver a ganar para mantenerse en el lote de arriba. Todavía quedan 18 puntos en juego. No tenemos que desesperarnos si la lucha por el título se vuelve de difícil concreción. Hay que seguir sumando. No nos olvidemos que el objetivo son las 30 unidades. Al final, si alcanza para más y se puede pelear arriba, mejor. No tiremos abajo los puntos conseguidos y sigamos anotando porotos.
No hay que caerse Racing.
El próximo partido enfrentamos a Arsenal en el cilindro de Avellaneda. Por el momento se jugaría el Domingo 11 de Noviembre a las 20.30 hs. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 30 de octubre de 2012

Derrota que aleja

Décimo segunda fecha. Visitamos al tercero, Vélez Sarsfield en su estadio de Liniers. Un partido que en la previa prometía mucho, no tanto por el nivel de juego que venían mostrando ambos equipos como por la posición que ocupan en la tabla.
Un estadio difícil, que en esta década viene siendo esquivo para la academia, ya que la última vez que se pudo llevar una victoria de dicho reducto fue en el año 2002, por dos a cero, con goles de Maximiliano Estévez y Mariano González.
Zubeldía decidió mandar a la cancha a los mismos once jugadores que venían siendo titulares en los anteriores tres partidos, es decir, Saja; Pillud, Ortiz, Cahais, Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini, Centurión; Vietto y Cámpora.
Vélez Sarsfield, sin generar una gran cantidad de opciones de gol, fue superior durante todo el partido. Quizás la diferencia entre éste y los anteriores enfrentamientos con el equipo de Liniers, fue que esta vez, Racing dejó la sensación de que lo podría haber empatado. Sin claridad, sin juego asociado, y sin generar situaciones de gol, Racing empujó. La cuestión es que frente a un equipo armado, ordenado y con las líneas aceitadas, es difícil dar vuelta el partido si uno no tiene un juego ofensivo fluido.
Los de Liniers se pusieron en ventaja a los 15 minutos del primer tiempo. Pratto inició la jugada “pivoteando” para Bella, éste, que tiene muy buena pegada, se acomodó y sacó un zurdazo esquinado, difícil para el Chino, que puedo contener el remate, pero con tanta mala fortuna que el rebote le quedó al delantero Velezano que había iniciado la jugada, quien no tuvo más que empujar el balón al fondo de la red.
Este equipo demostró que no se siente cómodo siendo protagonista del partido, ya lo había sufrido contra Belgrano (encuentro que terminó con dos jugadores más que el rival) y contra Estudiantes. Racing no se siente a gusto cuando está en desventaja, ya que no cuenta con un dominio del balón importante, y consecuentemente se le dificulta sobremanera tener que ir a buscar el partido.
En el segundo tiempo el técnico intentó buscar las armas necesarias para dar vuelta el partido. Busco variantes, cambió nombres y posiciones. A los 16 minutos de esa segunda etapa Camoranesi ingresó por Corvalán, a los 25 Sand hizo lo propio por Cámpora, y la última variante se dio a los 32 minutos de esa segunda etapa con el ingreso de Fariña por Pelletieri.
Racing mejoró con los cambios, mostró más precisión desde los pies de Camoranesi y más movilidad de la mano de Fariña, quien a diferencia de anteriores partidos estuvo más participativo y tocó con criterio. Pero no alcanzó, Racing no pudo dar vuelta la historia en Liniers.
Una pena, llegamos a este partido en el segundo lugar de la tabla de posiciones y lo terminamos en el cuarto puesto, a cinco unidades del puntero, Newell´s.
Atrás quedó una seguidilla de partidos importantes (River, San Lorenzo, Colón, Newell´s y Velez). Nos trajimos dos victorias importantísimas de River y Santa Fe, goleamos a los cuervos en Avellaneda, empatamos con el puntero en casa, pero no pudimos doblegar a Vélez en su estadio. Que este resultado no opaque todo lo bueno que se viene haciendo.
No nos desviemos del objetivo, que sigue siendo sumar una buena cantidad de puntos para estar más tranquilos a futuro, y generar las condiciones necesarias para poder pelear el campeonato. Por supuesto que la ilusión en este va a seguir intacta, ya que estamos a solo cinco puntos de la cima y quedan siete fechas por jugar. Pero no nos volvamos locos, no nos desesperemos si la pelea por el título no se puede sostener. Lo importante es seguir este camino.
Si bien en futbol es imposible proyectar, si Racing sigue por este camino podría terminar el torneo con 32 o 33 puntos, lo cual sería una más que aceptable campaña. Luego, si se puede sumar más y pelear el campeonato hasta el final, bienvenido sea.
El próximo partido nos enfrentamos a Tigre en su estadio. Por el momento se jugaría el Lunes 5 de Noviembre a las 18.00 hs. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 22 de octubre de 2012

Todo sigue igual

Undécima fecha. Recibimos al puntero, Ñewell´s Old Boys de Rosario, en el cilindro de Avellaneda. Un puntero extraño, que llegó a la cima de la tabla legítimamente, ya que es el equipo que mejor viene haciendo las cosas en el torneo, pero más provocado por la medianía general que por virtudes propias. Ñewell´s no es un equipo que tenga mucho poder ofensivo. Acostumbra tener el balón, tiene buena posesión, pero no tiene una elaboración de juego importante, no te bombardea. No acostumbra llegar mucho al arco rival. Con dos o tres situaciones de gol, en varias ocasiones, le ha alcanzo para ganar el partido. Los rosarinos ganaron seis partidos (4 de ellos por 1 gol) y empataron cinco (4 de ellos 0 a 0). Tiene la vaya menos vencida, solo le hicieron cuatro goles en once partidos, es un equipo armado “de atrás para adelante”, que se hace muy fuerte en defensa, difícil de vulnerar, ya que le hicieron goles en solo dos partidos sobre once disputados. Y solo le hicieron cuatro. Pero el sábado Racing demostró que no es invulnerable. La academia le generó cuatro o cinco situaciones de gol claras. Mientras los conducidos por el Tata Martino solo pudieron generar una (un mano a mano que el Chino Saja le tapo a Scocco). En resumen, no son un “equipazo”.  
Clima de partidazo en el cilindro. Cancha llena. Un recibimiento espectacular, capaz de emocionar al más escéptico. El cielo iluminado por el pueblo académico deseoso de festejar. La gente alentando del minuto uno, como siempre. Ensordeciendo la noche de Avellaneda. Como no ilusionarse, como no sentir un nudo en la garganta cuando suena en la voz de 50.000 almas el mítico “…vamos la acadé, hoy te vinimos a ver todos de la cabeza…”, como no recordar la campaña del 2001, como no entusiasmarse. Pintaba para noche ideal.
La academia salió a la cancha con Saja en el arco, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán en defensa; Villar, Pelletieri, Zuculini y Centurión en el mediocampo, Vietto y Cámpora en la delantera. Misma formación que en los dos anteriores encuentros. Los de Zubeldía arrancaron el partido presionando bien arriba, en campo rival. Esa presión estaba dando frutos, ya que Ñewell´s no podía salir limpiamente y Racing mostraba que podía aproximarse al área de enfrente. Así fueron los primeros diez minutos de la etapa inicial, en los que los dirigidos por Zubeldía podrían haberse puesto en ventaja mediante un cabezazo de Cámpora que se estrelló en el travesaño de Guzmán.
A partir de ahí Racing ya no presionó tan arriba, cedió pelota al rival y retrocedió unos metros en el campo de juego. Durante lo que quedó de ese primer tiempo, la academia decidió esperar, cortar con los volantes centrales, o en su defecto con los zagueros (Cahais hizo un partidazo, le ganó casi siempre a Scocco y tuvo dos o tres cruces magistrales), y a partir de ese trabajo, salir rápido con Centurión y Vietto, o con algún pelotazo para Cámpora (que no aguantó una sola pelota de espaldas al arco y definió mal dos ocasiones claras de gol). Los de Zubeldía no suelen generar buen juego asociado (misma falencia del rival y de casi todos los equipos del campeonato), pero cuando aceleran con Centurión y Vietto, pueden lastimar en cualquier momento. Son dos jugadores con un vértigo impresionante, ayer ninguno de los dos estuvieron finos en la gambeta y el pase, pero así todo Racing tuvo varias situaciones de gol claras que no supo aprovechar.
El segundo tiempo mostró a un Racing un poco más animado, más confiado en que el partido se podía ganar. El técnico buscó variantes (ingresaron Sand por Cámpora, Camoranesi por Centurión y Fariña por Villar). Sand entró bien. Aguantó bien de espaldas, pivoteó el juego con criterio, no pesó dentro del área, pero influyó positivamente en la creación desde el toque limpio a los costados. Camoranesi también entró bien, mostrándose como opción por derecha y resolviendo con criterio. Lo de Fariña fue flojo, dio una mano atrás, pero estuvo muy mal con la pelota, no pesó en absoluto.
Racing lo pudo ganar en el segundo tiempo, con un cabezazo de Cámpora que se fue al lado del palo, otro cabezazo, esta vez de Pelletieri, que fue justo al lugar donde estaba parado el arquero rival y con una serie de rebotes que se dieron dentro del área, en la última jugada del partido.
Las cosas siguen como estaban, la academia sigue siendo el único escolta del equipo rosarino, solo nos separan dos puntos y quedan ocho fechas por jugar. Salimos indemnes de una seguidilla de cuatro partidos difíciles, ganándole a River, San Lorenzo y Colón y empatando frente al líder del torneo.
Se viene Vélez Sarsfield, otro partido muy difícil, frente a uno de los mejores y más regulares equipos de los últimos cinco años. Ganar sería importantísimo y nos daría un envión anímico impresionante para encarar el final del torneo. Empatando seguiríamos siendo segundos, y en el peor de los casos -si es que Ñewell´s gana- quedaríamos a cuatro puntos de la cima quedando siete fechas por jugar. Hay que plantear el partido inteligentemente, ya que es un rival de nivel. Si se puede ganar, perfecto, si no se puede, hay que traerse un punto que nos acerque al objetivo, y a la vez nos mantenga en el segundo lugar de la tabla de posiciones.
El próximo partido, como dijimos, es frente a Vélez Sarsfield en el José Amalfitani, el próximo sábado 27 de Octubre a las 20.20 hs. A copar Liniers. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Tres al hilo

Décima fecha. Visitamos a Colón de Santa Fe en su estadio, el Brigadier General Estanislao López, antes conocido como “cementerio de los elefantes”. Partimos al mediodía, ansiosos, expectantes, con la ilusión de ganar y quedar en lo más alto de la tabla, al menos por unas horas, tranquilos también, con el aplomo que da saber que el equipo está haciendo las cosas bien. Este es un equipo ordenado, solidario, aguerrido, concentrado, lo que le falta en posesión y creación de juego, le sobra en velocidad y eficacia. Vietto y Centurión arriba, vuelan.
El partido pintaba chivo. Colón es uno de los animadores del torneo, si ganaba se ponía a un punto de Ñewell`s, allá siempre complican, y para colmo veníamos con el antecedente de habernos enfrentado por la Copa Sudamericana, de la cual nos eliminaron luego de ganarnos bien los dos partidos. Si con todas estas circunstancias que referimos Colón no nos pateó al arco, podemos reiterar que este equipo está haciendo las cosas bien.
Racing salió a la cancha con los mismos once que venían de vapulear al equipo de Tinelli. Es decir, el Chino en el arco, una línea de cuatro conformada por Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini y Centurión en el mediocampo, Vietto y Cámpora en la delantera.
Sorprendentemente, a diferencia de lo que propuso en el último partido jugado como visitante, la academia salió a apretar en campo rival. El primer tiempo fue muy bueno. Racing apretaba arriba y recuperaba el balón en campo de Colón. Para esto fue fundamental el trabajo de los jugadores de ataque, Villar y Centurión por afuera, y Cámpora y Vietto por adentro hacían que el equipo prácticamente no le deje armar juego a colón. El sabalero no podía salir, tanto es así que no generó una sola situación de gol. Bruno Zuculini también fue muy importante en este aspecto. El pibe se comió la cancha, recuperó muchísimo y jugó con criterio. Pelletieri también cortó, pero no fue tan claro a la hora del pase.
Racing anuló a Colón, lo dominó en el mediocampo, pese al muy buen trabajo de Bastía (eternamente gracias Polaco, mi generación nunca va a olvidar el título del 2001), y a partir de ahí pudo crecer en confianza y manejar el juego.
La velocidad que le imprimen al ataque de Racing Vietto y Centurión, está muy por encima de la media de los defensores del futbol argentino. Si bien ninguno de los dos hizo un buen partido, es impresionante lo que obligan. Centurión puede desbordar en cualquier momento. Puede chocar mil veces contra su marcador, pero porque mil veces lo encara. Cuando pasa es medio gol. Cuando frena es medio gol. Cuando piensa es medio gol. Y Vietto tiene la frialdad de un delantero que jugó diez años en Europa. Puede estar errático 85 minutos, pero cuando tiene una clara… si, es medio gol.
En el segundo tiempo la academia no salió a apretar tan arriba como en el primero, cuestión lógica teniendo en cuenta el desgaste que hizo Racing en el primer tiempo. Es lógico que los de arriba se empiecen a cansar y el balón se empiece a recuperar un poco más atrás, esto hizo que aparezca la enorme figura del Tano Ortiz. Que acierto fue la incorporación del ex Vélez. No para de hablar, ordena, saca, acomoda la defensa. Se acopló muy bien con Cahais. El trabajo de los laterales fue muy bueno también. Corvalán, tan criticado en los partidos anteriores (que injusto es el hincha a veces, en su afán de buscar un chivo expiatorio que pueda redimir sus frustraciones, se la agarra con un pibe que tiene cinco partidos en el club) hizo un buen trabajo, lo mismo Pillud. Si bien no fueron salida permanente, ambos clausuraron sus laterales y no fueron desbordados en ningún pasaje del partido.
El juego daba la impresión de que iba a terminar empatado. Si hubiese sido así, nos hubiéramos lamentado por los dos puntos perdidos, ya que la academia había hecho los méritos suficientes para traerse los tres puntos de Santa Fe.
Pero a los 39 minutos se dio la jugada que pinta a la perfección a este equipo. Centurión vuelve a desbordar por izquierda, está vez frena, la toca al medio para Camoranesi (que había entrado a los 25 minutos de la segunda parte en lugar de Cámpora) quien sin siquiera parar el balón, lo mete de un toque entre los defensores para la entrada de Vietto, que la toca sutilmente por encima del cuerpo del arquero. Golazo. Desborde de Centurión, pase de relojero de Camoranesi y definición exquisita de Vietto. Un detalle para tener en cuenta (muy bien señalado por mi amigo Marcos Mavar): inmediatamente después de dar el pase gol, Camoranesi vuelve a ocupar posición. La semana pasada decíamos que Mauro iba a ser uno más que pasó por Racing. Le pifiamos, y feo. El tipo es campeón mundial, se banca ser suplente, juega 20 minutos y te da un pase gol que te hace ganar el partido. No queda más que pedir disculpas, y aprender de la experiencia. A no criticar jugadores al pedo. Una cosa es putear a un Toranzo que robó dos años acá, y otra cosa es criticar a un campeón del mundo por una actitud que no compartimos. Nuevamente las disculpas.
Es un orgullo que este plantel cuente con jugadores como Camoranesi y como Sand, que con la trayectoria que tienen se bancan ir al banco sin armar puterios. No nos olvidemos de los mediocres del año pasado, todos ignotos, perdedores, sin trayectoria, que no les gustaba ir al banco ni que el técnico les de indicaciones. Sigo agradeciendo a la dirigencia y a Zubeldia por habernos sacado de encima a todos esos jugadores “falopa” que encima tenían aires de “crack”.
Es lindo verse arriba en la tabla de posiciones. Es lindo tener un equipo que juega como tal, con jugadores compenetrados con la causa, que tienen claro el objetivo. El equipo va de menor a mayor. Es lindo ilusionarse. Es lindo ver el cilindro lleno, con clima de puntero. Pero a no volverse locos. Ya sabemos cómo somos, y ya sabemos cómo es la prensa con Racing. Si ganamos el próximo partido nos van a tildar de “él candidato” y si perdemos nos van a matar. Que un resultado no nos cambie. Que la ansiedad no nos desvíe del objetivo. Partido a partido. Mantengamos la cautela. No somos el Barcelona, ni el Manchester. Simplemente somos un equipo ordenado, solidario, sin mucha vocación ofensiva, pero preciso y efectivo. Sigamos sumando y al final veremos hasta donde llega Racing.
El próximo partido, frente al puntero Ñewell´s Old Boys, se va a hacer esperar una semana más, ya que este fin de semana juega la selección, en principio se jugaría el sábado 20 de Octubre a las 20.20 hs. en el cilindro de Avellaneda. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 2 de octubre de 2012

Bailando a San Lorenzo

Novena fecha. Recibimos a San Lorenzo en el cilindro de Avellaneda. Sábado por la noche, incipiente primavera, ideal para un chori y un baile a un equipo del mayor generador de humo del futbol local. Que torneo amigos. Es verdad que la academia no está descollando, ni mucho menos. Pero cuantos partidos lindos, algunos históricos, que nos está regalando Racing en este torneo.
En lo que va del campeonato ya ganamos el clásico del barrio y dejamos al vecino en zona de descenso y sin Director Técnico. Vimos debutar a Vietto como titular con tres goles en un partido, vimos atajar un penal a Pelletieri, le ganamos al recién ascendido River, en su cancha por décima vez en la historia y también lo dejamos en zona de descenso. Y todavía había lugar para más, el sábado vimos al chino Saja, quien ya se metió muy intensamente en el corazón de la gente, hacer su primer gol con la celeste y blanca. Y como si fuera poco le metimos cuatro goles al equipo de Tinelli y Caruso. Sí, el equipo que alguna vez fue considerado grande, por vaya uno a saber quién y con qué argumento, se fue de Avellaneda con cuatro pepas en el bolso, dos expulsados, dos goles en contra y el técnico en terapia intensiva.
El marco de público, como acostumbra suceder cuando la academia juega de local, era muy importante. Veníamos de una semana en la que se había hablado mucho del juego de Racing. El director del único diario deportivo del país, se había mostrado muy enojado por volver a ver a su equipo recién ascendido, peleando por mantener la categoría. Su soberbia no le permite ver que su equipo ya no es grande. Y ya no es grande porque sus socios (él entre ellos) han votado dirigencias que lo han llevado a la ruina económica y al descenso deportivo. Lo han bajado de categoría. River ya no es grande. River ya no juega copas, ni pelea campeonatos, pelea por no descender. Todo gracias a las dirigencias Aguilar/Pasarella. El director del Olé debería buscar las causas por las cuales su equipo está como está en su propio club (quizás algún motivo contractual, económico o de alguna otra índole, no se lo permite) y no en clubes ajenos. Y si quiere comparar la grandeza de ambos clubes lo invito a que estudie la historia del fútbol Argentino desde sus orígenes, para que no siga hablando de Racing sin fundamentos ni soporte histórico que lo avale.
Ahora sí, vamos al partido del sábado. El Director Técnico decidió cambiar la formación nuevamente. Esta vez los que salieron a la cancha fueron Saja, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini, Centurión; Vietto y Cámpora.
El equipo de Boedo (o Bajo Flores o Almagro, no se sabe bien su procedencia) arrancó dominando el juego, con Piatti como eje de su tenencia y dominio del balón. Pero ese dominio de poco le sirvió y muy poco le duró. A los 16 minutos penal para Racing. Centurión tiró un centro por izquierda, Prósperi, que estaba marcando a Villar de espaldas al arco, infantilmente metió el codo en la trayectoria de la pelota y el referí Ceballos cobró penal acertadamente. El chino cambió el penal por gol y engrandeció el ya enorme afecto que la gente tiene hacia él.
A los cuarenta minutos debió salir Piatti lesionado en la visita, y a partir de ahí, el partido fue todo de Racing.
A los tres minutos de la segunda parte una excelente combinación entre Vietto y Centurión terminó en un centro de Luciano que Gentiletti empujó hacia su propia vaya. Empezaba el complemento y Racing ya estaba dos a cero arriba.
A los 18 de esa segunda etapa, Villar y los dos juveniles desfachatados armaron una jugada que terminó en un nuevo centro de Vietto, que Masuero, luego de un, como dijo Martín Marciano, “falso y errático medio escorpión a lo Higuita”, no pudo despejar, quedando el cachorro Cámpora frente al arco, quien solo la tuvo que empujar al gol.
Un minuto después del gol, Gentiletti se fue expulsado en la visita. A los 23 minutos Masuero, al igual que su compañero, siguió el camino anticipado hacía el vestuario visitante. Ambos fueron expulsados correctamente.
A los 32 minutos, y luego de una nueva jugada de Vietto, Prósperi empujó el balón a su propio arco, sellando el 4 a 0 definitivo. El referí del encuentro indicó que el gol fue marcado por el juvenil de Racing. Y es muy probable que tenga razón, ya que si la pelota hubiese ingresado al arco aún sin la intervención del jugador de San Lorenzo, reglamentariamente corresponde que el gol sea adjudicado al jugador que pateó al arco.
A esa altura ya era un baile, San Lorenzo no existía, faltaban 13 minutos, se podría haber hecho uno o dos goles más, pero los jugadores de Racing decidieron bajar la persiana, tocar la pelota y no atacar más. Si pisaban el acelerador hubiese sido una goleada histórica. Los juveniles tenían la intención de ir a fondo, pero los grandes, con Camoranesi a la cabeza, decidieron privilegiar su interés corporativo como jugadores de fútbol, en lugar de buscar una goleada que enriquezca aún más la gloriosa historia del club. Desde este espacio se banca la actitud de los pibes, de tocar, gambetear, tirar chiches y tener todo el tiempo el arco de enfrente en la mira, ellos van a hacer a Racing más grande todavía. 
Otra victoria, ya son cinco en el torneo, con solo dos empates y dos derrotas, la campaña viene siendo muy buena, pero a no sacar los pies de la tierra. Tiene razón el chino cuando dice que hay equipos mejores que nosotros, sigamos partido a partido, sumemos lo más que podamos y después vemos para que estamos al final del torneo. Por ahora venimos bien.
El próximo partido es el sábado 06 de Octubre a las 20.20 hs. visitamos a Colón en la Provincia de Santa Fé. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 25 de septiembre de 2012

Bienvenido a Primera División

Octava fecha. Visitamos a River Plate en el Antonio Vespucio Liberti, luego de su paso por el torneo Nacional B. Enfrentamos a un equipo que de a poco se está adaptando a la categoría. A priori parecía un partido complicado, ya que estos equipos suelen luchar muchos los partidos y pelear cada punto con alma y vida. Finalmente no fue así, River no mostró mayores resistencias, y a la academia le alcanzó con dos aproximaciones al arco defendido por Barovero para volverse de Nuñez con los tres puntos en el bolsillo.
Parece que la historia está cambiando. Con estos tres puntos Racing llegó a 14 en el torneo, se encuentra quinto en la tabla de posiciones y sin problemas con el promedio de descenso. Como contracara, este triunfo académico dejó al equipo comandado por Matias Almeyda en zona de descenso. El conjunto millonario se encuentra anteúltimo en la tabla de promedios, superando solo a Independiente, equipo que parecería condenado a jugar la siguiente temporada en la segunda división del futbol argentino.
El partido fue muy malo. Racing salió a la cancha con un esquema diferente. Saja en él arco. Una defensa integrada por cinco jugadores, Pillud, Ortíz, Migliónico, Cahais y Villar, en el mediocampo estuvieron Pelletieri y Zuculini como doble cinco, raspando y metiendo. Bruno hizo un partido bárbaro, recuperó mucho, entrego bien, auxilió a sus compañeros. Un poco desordenado, como siempre, pero muy voluntarioso. La parte ofensiva del equipo estuvo a cargo de Centurión (de flojo partido, mostró su nivel más bajo desde que está en la primera división. De todos modos, un mal partido lo tiene cualquiera), Vietto y Sand.
El primer tiempo fue de lo más feo que se vio en el campeonato. Racing no pateó al arco, y el equipo que hace su presentación en primera división tuvo una sola jugada de gol.
El segundo tiempo no cambió mucho, siguió siendo un partido feo, trabado, los de Zubeldía entregaron el dominio del balón, con buen tino, ya que enfrente había un equipo sin ideas, carente de creación. Más allá de los ingresos de Lanzini y Mora, River nunca pudo generar peligro, solo una jugada aislada que terminó con un certero cabezazo del delantero Uruguayo que el Chino Saja mandó al corner, luego de una monumental estirada hacia el ángulo superior izquierdo.
El gol de Rácing, único del partido, llego de cabeza por intermedio de Matías Cahais, luego de un corner y de un excelente movimiento en el área del defensor académico, dejando atrás a su marcador.
Ganamos en una cancha que durante el siglo pasado se nos hizo muy difícil. Hoy parece que soplan nuevos vientos, River Plate ya no es lo que era. De a poco va dejando atrás un pasado lleno de gloria y se va metiendo en un presente lleno de incertidumbre, con cambios de categoría que empiezan a hacerse habituales, un equipo sin ideas, un presidente impresentable, un futuro que pinta bien negro, alejado de torneos internacionales, de la lucha por los torneos locales, con la cabeza puesta en mantener la categoría. Un club completamente distinto, de ser uno de los más grandes del país, pasó a conformarse con no volver a jugar el torneo Nacional B, objetivo que, a esta altura del torneo, parece muy ambicioso.
Racing ganó. Sin jugar bien, muy atrás, pero ganó. Se mostró firme en defensa contra un equipo que no lo complicó en ningún momento. A disfrutar el triunfo contra el ex equipo grande. En cuanto a lo estrictamente futbolístico, hay que mejorar y mucho. Con este nivel solo se les podrá ganar a los equipos más débiles (San Martín, River, Indeprimente), pero se va a complicar ante equipos mejor armados y con más poderío ofensivo, como Velez y Newell´ s.  
El próximo partido es el sábado 29 de Septiembre a las 20.20 hs. frente a San Lorenzo, en el cilindro de Avellaneda. Allí estaremos, abrazo Racinguista.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Perdidos

Séptima fecha. Recibimos a Estudiantes en el cilindro. Un rival complicado, que no tiene mucha vocación ofensiva, pero que sí es aguerrido, molesto, tiene buena altura y trabaja mucho los partidos. Racing venía golpeado después del duro golpe recibido en Córdoba. Pero con la chance de revertir esa pálida imagen de local y frente a un rival que no va a ser animador del campeonato.  Pero la academia fue un desastre. Una lágrima. Volvió a mostrar el pésimo nivel de juego mostrado la fecha anterior. Un equipo sin rumbo futbolístico, sin ideas, sin elaboración.  
El técnico dijo que no nos pasaron por arriba y que si hubiésemos empatado los dos partidos, nadie hubiese dicho nada. Quizás sea cierto que no nos pasaron por arriba (frente a Belgrano al menos, frente a Estudiantes, me quedan mis dudas). Ahora bien, respecto de empatar los dos partidos, seguramente que nadie hubiese dicho nada. Pero nadie hubiese dicho nada, porque de haber empatado estos dos últimos partidos, tendríamos trece puntos y estaríamos a solo tres de Boca, que ya ganó hoy domingo y es el único puntero del torneo. La gente “tira la bronca” por haber perdido, pero por sobre todo, por haber jugado tan mal.
Este equipo sufrió un retroceso. Fue de mayor a menor, llegando a mostrar un nivel muy bajo. Si no se logra el vuelo futbolístico pretendido, y consecuentemente se dificulta el acceso a la victoria, el menos que se mantenga el orden, que se venda cara la derrota. Si no podemos jugar, batallemos e intentemos hasta que salga.
Soy partidario de bancar los proyectos y de hacer balances al final del torneo. Creo que el técnico tiene crédito. Pero también pienso que tiene que despabilar, hay mucho por mejorar. Más allá de que colectivamente no se logra el objetivo, individualmente hay jugadores en un nivel muy bajo, por caso, Camoranesi. El ex jugador de la Juventus es un fantasma, no recupera, no distribuye, está mal físicamente. Y el técnico no lo saca. Ayer el ingreso de Fariña (más allá de que no creo que sea un “salvador”, ni mucho menos) en su lugar, era cantado. Hay una regla no escrita del futbol que dice que a la cancha tienen que salir los que estén mejor. Y hoy es claro que Vietto está mejor que Hauche y que Zuculini, por ejemplo, está mejor que Camoranesi. El caso Sand es discutible. Ayer la gente lo chifló. Yo no comparto. Primero porque no concuerdo con chiflar a un jugador que tiene diez partidos en el club, segundo porque Sand es goleador, y como tal, hay que bancarlo. Al menos un campeonato. En mi opinión Sand ayer no debió haber salido.
Anoche la academia formó con Saja, Pillud, Ortiz, Cahais (de pésimo partido) y Corvalán, Villar, Pelletieri, Camoranesi, Centurión, Hauche y Sand. El primer tiempo de Racing fue muy malo. Generó una sola situación de gol, un centro de Hauche que Sand no pudo conectar de cabeza casi adentro del área chica. En cambio Estudiantes tuvo cuatro o cinco situaciones de gol claras que el Chino Saja pudo neutralizar.
Para el segundo tiempo la academia no cambió nada, no mejoró, ni defensiva ni ofensivamente. A los seis minutos, y luego de una jugada increíble por la cantidad de torpezas que se cometieron, Estudiantes marcó el primer y único gol de la noche. Pelotazo de Desábato a la espalda de los defensores que Fernández bajó al medio del área, ni Ortiz ni Cahais pudieron despejar el balón, y Nuñez, luego de una serie de rebotes, vulneró la vaya académica, tras una floja respuesta del chino Saja.
Zubledía sacó a Corvalán (supuestamente lesionado) y cuando se esperaba el ingreso de un jugador con características ofensivas, puso a Luciano Aued. Al mismo tiempo (16 minutos) ingresó Vietto (en buen nivel) por Hauche. A los 19 minutos, ingresó Cámpora por Sand. Personalmente creo que el cambio era Fariña por Camoranesi.
Racing intentó, más por inercia que por convicción. Fue a buscar el empate con más voluntad que ideas. Esa escases de ideas hizo que el objetivo no se lograra y quedemos con las manos vacías nuevamente y con más dudas que certezas.
Todavía falta, recién van siete fechas, y estamos a tan solo cinco puntos del puntero. Con esto no digo que estemos para pelear el campeonato, pero sí que con esfuerzo y mejorando el nivel de juego, podemos mantenernos en el pelotón de los primeros seis o siete equipos. No es fácil, hay que mejorar y mucho. Si no se puede con los que están, hay que buscar variantes en el banco. No hay mucho, pero creo que hay dos o tres jugadores que podrían tener su oportunidad. Estamos a tiempo de enderezar el rumbo y de hacer un campeonato digno. El domingo se viene un partido duro, contra un rival que viene de ascender, en una cancha en la que siempre nos costó. Pero lindo para empezar a revertir la situación y darle una alegría a la gente.
El próximo partido es el domingo 23 de Septiembre a las 15.30 hs. frente a River Plate, en su estadio. Lindo partido para volver a la senda del triunfo. Allí estaremos, abrazo Racinguista.