Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

martes, 26 de noviembre de 2013

El nacimiento de un caudillo

Décimo séptima fecha. Recibimos al alicaído River de Ramón en un cilindro a pleno. Un equipo que perdió 11 partidos de 16, y una hinchada que colma el estadio. La fidelidad, esa virtud que siempre caracterizó, y siempre va a caracterizar, a los hinchas del Racing Club de Avellaneda. Ganar este partido era el único premio consuelo que esta hinchada podía recibir en lo que queda del año. Y los jugadores, luego de un semestre para el olvido, lo consiguieron. Con huevos, con actitud, con muy poco futbol, pero con la convicción de que se podía, el equipo quebró una nefasta racha de más de cinco meses sin ganar en el cilindro.

La academia salió a la cancha con un equipo plagado de jugadores defensivos, de poca técnica, a tal punto que el planteo incluyó tres mediocampistas centrales y cuatro defensores, más dos delanteros que hicieron un desgaste enorme. La formación titular estuvo compuesta por: Saja, Gómez, Ortíz, Saveljich y Cahais; Zuculini, Pelletieri, Campi, De Paul; Hauche y Viola.

Racing arrancó el partido presionando bien arriba, tratando de quitarle la pelota al rival entre el mediocampo y tres cuartos, saliendo rápido con los dos delanteros. El planteo inicial fue correcto. A Punto tal que a los 13 minutos, luego de un tiro libre muy bien ejecutado por Rodrigo De Paul, Bruno Zuculini conectó el balón con el hombro y marcó el primer y único gol del encuentro. Un rato después, Zucu hizo una jugada hermosa entrando por derecha, se sacó un jugador de encima en el área y quedo mano a mano con Barovero, por el medió ingresaban Pelletieri y Hauche, esperando un potencial centro que nunca llegó, Bruno optó por patear al primer palo y la pelota se fue afuera.

A partir de ahí, Racing, quizás consciente de la ineficacia de River para generar juego y situaciones de gol, le cedió el protagonismo del partido al rival. Acierto de mostaza, ya que en los 87 minutos que restaban de juego los conducidos por el cuestionado Ramón no pudieron generar una sola situación de gol, amén de un muy buen remate de Teófilo Gutiérrez cuando estaba concluyendo la primera etapa, que el chino Saja, con una espectacular reacción, pudo enviar al córner. El jugador nacido en Barranquilla fue recibido con indiferencia por los hinchas albicelestes cuando ingresó al campo de juego. La única demostración hasta ese momento, fue una ovación al Chino Saja (jugador con el que Teo había tenido el conflicto en el vestuario del club Independiente, que actualmente milita en el Nacional B, el día que el centro delantero jugó su último partido con la celeste y blanca). Luego, durante el partido, Teófilo recibió una silbatina cada vez que entró en contacto con el balón. Más allá de la gran cantidad de goles que Teo marcó con la camiseta de la academia, y de las brillantes actuaciones que supo tener, distintas actitudes poco profesionales y poco respetuosas de tan grande institución, le valieron la reprobación de una hinchada que, de haber hecho las cosas con un poco más de compromiso, le hubiese demostrado su amor de manera incondicional. Podría haber sido ídolo, y hasta ganar algún torneo, pero sólo dejo el dolor y la pena de no poder ser.

El comienzo del segundo tiempo encontró a Racing metido atrás, bien parado, y presto a salir de contragolpe. Tal es así que pudo haber estirado la diferencia en dos situaciones muy claras, que los delanteros no supieron definir. La primera fue una jugada de Hauche por izquierda que tiró el centró atrás para Viola que venía entrando, Titín definió fuerte y cruzado y la pelota se fue rozando el palo izquierdo del guardameta visitante.

La segunda fue una jugada de Zuculini, nuevamente, que llegó hasta el fondo y tiró el centro para Hauche, que apareció solo por el segundo palo, pero el jugador surgido de Temperley, tal como acostumbra, definió mal y la pelota se fue lejos del arco.

Con el correr de los minutos Mostaza fue haciendo cambios como para asegurar el cero en el arco propio y no buscar el segundo en el de enfrente, por lo tanto la academia ya prácticamente no generó situaciones de gol. A los 18 minutos de la segunda parte ingresó Aued por Pelletieri, que se retiró ovacionado por la parcialidad local, a los 22 Luis Ibañez (quien se paró como volante por derecha) hizo lo propio por Hauche, y a los 29 Rodrigo De Paul le dejó su lugar a Battaglia.

Cuando terminó el partido Mostaza le preguntó qué edad tenía a Zuculini. “Veinte” le contestó Bruno. “Y ya sos caudillo” le dijo Merlo. La estatua viviente tiene razón. Bruno es caudillo. Ayer en todos los reportajes que le hicieron no paró de decir lo mucho que quiere al club. Mira futbol, observa a los mejores. Hace dos años que es el corazón del equipo. Es el pulmón. Las corre todas, llega al área, empuja, hace goles. La gente lo quiere. Y sobre todo, respira Racing todo el tiempo. Vive Racing, lo siente como un hincha más, y ese es el principal factor para convertirse en lo que es, un caudillo.

El próximo partido es el viernes las 20.20 hs., frente a Rosario Central en el gigante de Arroyito, para el mismo, el técnico aguarda las recuperaciones de Villar, Vietto, Pelletieri y Corvalán de sendas molestias físicas. De llegar en condiciones, seguramente, los tres primeros serían titulares. Abrazo racinguista! 


lunes, 18 de noviembre de 2013

Un punto que no se desprecia

Décimo sexta fecha. Visitamos a Quilmes en su estadio. La academia llegó al centenario con la obligación de llevarse los tres puntos, para de esta forma cumplir el único, último y triste objetivo que le queda en este torneo: no terminar últimos. De no ser por la quita de 6 puntos que la FIFA le aplicó a Colón, ese objetivo ya sería una quimera, puesto que el sabalero quedó último con 6 unidades (juega hoy con Rafaela de local, y de ganar alcanzaría la línea de la academia), nosotros ocupamos la anteúltima ubicación con 9 puntos, y luego, la posición 18º, en estos momentos está ocupada por Olimpo, que ayer, luego de su victoria frente al alicaído River, llegó a los 14 puntos.

La academia salió a la cancha con Saja en el arco, la línea de cuatro defensores, tal como viene siendo últimamente, estuvo integrada por Gómez, Ortiz, Saveljich y Corvalán; en el mediocampo estuvo la sorpresa, puesto que Mostaza decidió incluir a Hauche por el suspendido Villar en la banda derecha, Zuculini y Campi se repartieron el mediocampo y el intrascendente Rodrigo De Paul ocupó la banda izquierda, en la delantera estuvieron Viola y Vietto. El trámite del partido hizo que la academia cambie enseguida su objetivo primario de conseguir los tres puntos por uno mucho más módico: el de no irse con las manos vacías. Fue muy flojo lo de la academia. La peor producción del ciclo Mostaza. El planteo táctico con Hauche de volante por derecha fue desacertado. Que mal que está Hauche. Es un desastre por donde se lo mire. Decide siempre mal, no da un pase bien, no se saca un jugador de encima. Lo único que mostró fue un tiro al arco que le tapo Peratta. Sólo eso. No hizo nada bien. Desde que yo recuerde, Hauche solo jugó bien en el torneo de verano 2013, cuando parecía que podía tener un nivel aceptable y así ganarse su lugar en Racing, el delantero optó por irse a ser suplente por seis meses a un equipo chico de Italia, dejándonos con un jugador menos días antes de empezar el torneo. Hay jugadores que manejan muy mal su carrera. No supo aprovechar su momento, efímero, es cierto, pero fue la única vez que pareció ganarse un lugar. Hoy, en este nivel, es difícil que vuelva a tener una chance.

En el primer tiempo Quilmes fue superior. Racing se mostró superado en todas las líneas. El gol parecía estar al caer, hasta que llegó. A los 40 minutos tiro libre para Quilmes que Zacaría estrechó en la barrera, en el rebote Ortíz salió tarde (habilitando a Caneo), tan tarde, que dio el paso adelante cuando la pelota ya había salido en dirección al talentoso volante Quilmeño. El tano se equivocó, dos veces, ya que primero lo habilitó, y luego lo dejó solo.

Así las cosas la academia se fue al descanso en desventaja y luego de haber dejado una imagen muy pálida. En el inicio del complemento ingresó Juan Dinenno por Luciano Vietto, quien se retiró con una dolencia muscular. Racing salió más compenetrado a jugar el segundo tiempo, se paró más adelante y empezó a dominar el juego, tal es así que los 3 minutos pudo llegar a la igualdad. Centro de Rodrigo De Paul, Dinenno cabeceó y la pelota dio en el palo, en el rebote cabeceó Valentín Viola y el arquero Peratta respondió con magnificencia, nuevo rebote, y esta vez sí, el juvenil centrodelantero surgido de las divisiones inferiores pudo conectar el balón y convertir su primer gol en primera. El juvenil había ingresado unos minutos frente a Estudiantes y Argentinos Juniors pero no se le había dado, esta vez sí, luego de tres minutos en cancha, pudo darse el gusto. Esperemos que sea el primero de una larga lista.

A los 15 minutos Valentín Viola debió dejar el campo de juego, también por una molestia física, en su lugar ingresó Ismael Quiles, pasando Gabriel Hauche a integrar el ataque, una clara muestra de lo que Mostaza pretendía para la media hora que quedaba de juego. Un minuto más tarde ingresó Luciano Aued por Rodrigo De Paul.

A partir de ahí la academia se metió atrás, intento enfriar el partido y aguantar. Quilmes tomó el dominio absoluto del juego y los de Mostaza se dedicaron a despejar todo lo que pudieron. El final sirvió para engrandecer la figura de Esteban Saveljich, que despejó todo lo que le pasó cerca. Excelente proyecto de marcador central el polaco.

Como dijo mostaza: antes lo perdíamos, trajimos un punto y no es para despreciar.

El próximo partido es el domingo 24 de noviembre, a las 21.15 hs., el rival es el mediocre River de Ramón. Hay que ganar. Por la mala campaña, por el rival, que viene mal y eso hay que aprovecharlo, y sobre todo, por la gente, que se bancó la pésima campaña, acompañando al equipo en todo momento. Allí estaremos. Abrazo racinguista!  

lunes, 11 de noviembre de 2013

Un error, una derrota

Décimo quinta fecha. Recibimos al Argentinos Juniors de Caruso Lombardi en el cilindro de Avellaneda. Envalentonados por las dos victorias en fila en condición de visitante, los jugadores de Merlo buscaban romper el maleficio de local, para de esta forma, volver al triunfo después de cinco meses. No pudo ser. El equipo de Caruso hizo su juego, lo de siempre, espero bien atrás, con una defensa bien ordenada que se refugia en la solidez de sus centrales, con un Migliore que hizo tiempo desde la primera vez que tocó el balón hasta la última vez que tuvo que sacar del arco, pegando mucho, cortando el juego permanentemente con fouls tácticos en el mediocampo, de esos que no son ostentosos pero sí constantes, cada vez que la academia lograba juntarse, asociar un poco el juego y salir, Argentinos Juniors cometía una infracción, un auténtico equipo de Caruso.

Escuché por ahí que “…Caruso le ganó el duelo táctico a Mostaza…”, para nada. Ganó el partido, no el duelo táctico. El partido se definió por un error individual y puntual. Racing no lo ganó por esa impericia grave que tiene, para traducir en gol las jugadas que genera. A esto le sumó el error habitual, ese que cometió en todos los partidos del campeonato (salvo en los últimos dos). Ese error que ya le costó once derrotas, fue el que ayer le dio los tres puntos al equipo de La Paternal.

La academia salió a la cancha con los mismos once que habían ganado en Bahía Blanca y en La Plata, es decir: Saja, Gómez, Ortíz, Saveljich y Corvalán; Villar, Zuculini, Campi y De Paul; Viola y Vietto.

Racing fue el protagonista del partido. Fue quien tuvo la pelota y lo fue a buscar. Otra cosa que escuché fue que Racing no presionó arriba. Es cierto, no lo hizo. No lo hizo porque Argentinos no sale jugando de abajo. No suele manejar el balón en campo propio. Apuesta al pelotazo para los veloces Villalva y Droopy Gómez. No es un equipo que se entretenga con la pelota ni que lateralice, busca cortar el avance rival y salir rápido de contra, así sea en un corner rival o con pelota en movimiento. No se desprotege, si por alguna razón pierde el balón en el medio y se ve en la posibilidad de ser superado numéricamente, en seguida corta el juego con foul. No le molestan las pelotas paradas en contra. Ayer, entre corners y tiros libres cercanos al área, la academia debe haber tenido más de quince jugadas. Y no le pudo sacar provecho a ninguna.

Racing pudo hacerse dueño del juego gracias al gran trabajo de Villar. El pipa hizo capote en el medio, manejó los hilos del partidos, casi todos los balones pasaron por sus pies. Apareció por derecha, por el medio y hasta por izquierda. Ayer no se paró como un ocho bien definido, estático, que sólo se dedique a “hacer la banda”, sino que se movió bastante libre en tres cuartos. Su gran trabajo compensó la apatía de De Paul, quien es el que debería hacerse conductor del equipo. El juvenil sigue demostrando la misma displicencia, falta de panorama y compromiso que en todo el campeonato. No se hace eje. No conduce, pero me parece que esto se debe más a que no lo sabe hacer a que esté pasando un mal momento. Decide mal. Siempre. Es hora de que empiece a jugar Aued en ese sector. Por supuesto que el Luli no es conductor, no tiene la pegada de De Paul ni la visión de Villar. Pero es un jugador “táctico”. Puede colaborar con el lateral izquierdo “cerrando la banda”, tiene entrega y experiencia. Es lento, pero le puede dar mejor destino al balón del que le da De Paul, quizás no solucione nada en ofensiva, pero si puede darle equilibrio al mediocampo y permitir que Villar juegue más libre.

Vietto fue otro que tuvo un mal partido. Definió mal todas las que tuvo y abuso mucho de la jugada individual, que además, fue siempre infructuosa. Los dos goles que le marcó al lobo hicieron pensar que recuperaría el asombroso nivel que tuvo en sus primeros torneos en primera. Ayer volvió a retroceder dos casilleros. Quizás, uno o dos partidos en el banco no le vendrían mal.

El gol llegó a los 7 minutos del segundo tiempo. Corvalán calculó mal un pique y Gómez le ganó con una facilidad inaudita en el mediocampo. El jugador de Argentinos, rápido y vivo, enseguida descargó para Boyero, quien quedó solo, porque Campi y Saveljich fueron a encimar a Gómez y Ortiz fue encima de Villalva (el otro jugador rival que aparece en la jugada), luego, el alto delantero de Argentinos definió como si fuese el pipa Higuaín. Fuerte, bajo y cruzado al segundo palo del Chino.

Mostaza puso a Hauche por Corvalán a los 12 minutos de esa primera etapa, luego, a los 20, a Luciano Aued por De Paul y a los 39 a Juan Dinenno por Viola. Racing lo pudo haber empatado en varias oportunidades, la más clara un cabezazo de Bruno al medio del arco que empujó Dinenno en la línea y el balón, increíblemente, pegó en el travesaño.

No se pudo ganar de local. Se mostraron las mismas falencias que en el resto del torneo (grave incapacidad para definir las situaciones que se generan, errores individuales groseros, desconcentraciones colectivas en defensa y poco volumen de juego), pero al menos se vio la actitud y compromiso que mostaza le imprimió al equipo desde su llegada, así como también un poco más de juego asociado. No se fue tan efectivo como contra gimnasia, pero al menos no fue tan tibio como contra Rafaela.


El próximo partido es el sábado 17 de noviembre, a las 18.00 hs., frente a Quilmes en su estadio. Diego Villar no podrá jugar por haber llegado al límite de las cinco amonestaciones. Abrazo racinguista!  

lunes, 4 de noviembre de 2013

Volvió Vietto

Décimo cuarta fecha. Visitamos a Gimnasia y Esgrima La Plata en su estadio, y nos trajimos una nueva victoria para, de esta manera, sumar dos en fila. Al Rey Mostaza, le tocó un debut difícil en el inicio de su tercera etapa como Técnico de la Institución, este Racing maltrecho debía enfrentar al siempre respetable Vélez Sarsfield, como local, y luego se le venían dos paradas bravas de visitante. Primero Olimpo, y después, Gimnasia. El equipo, con Mostaza a la cabeza, el que todo lo puede, sacó 6 puntos de 9 posibles. Ni el más optimista esperaba lograr esa cantidad de puntos en las tres fechas que pasaron. Ante Vélez el equipo ya había mostrado una notable mejoría, sobre todo en lo que a orden y actitud respecta. Contra Olimpo y Gimnasia, el equipo mejoró también en la posesión de balón, y en generación de juego, y pudo plasmar esa mejoría en resultados positivos.

La academia salió a la cancha con los mismos once que le ganaron a Olimpo, es decir: Saja; Gómez, Ortíz, Saveljich y Corvalán; Villar, Zuculini, Campi, De Paul; Viola y Vietto. El equipo mantuvo la solidez que supo mostrar la fecha anterior, frente a Olimpo. Ortíz levantó su nivel, que se está pareciendo más al que mostró en su primer semestre en Racing, está más ordenado, lo cual le permite acomodar a sus compañeros, recuperó firmeza y prestancia, quizás esto se deba a que encontró un muy buen ladero en Saveljich, el polaco tiene un temple admirable. Juega concentrado, es áspero y va muy bien de arriba.

Los laterales están muy bien, firmes, concentrados. Gómez puede llegar a formar un muy buen tándem con Villar. El barba se la devuelve redonda para salir y le cubre bien la espalda cuando el juvenil pasa al ataque. Corvalán está un poco más sólo, esto se debe a las características de De Paul, que no es un jugador que este acostumbrado al retroceso. El lateral surgido de Quilmes no pasa tanto al ataque como Gómez, pero se entiende, lo más urgente en este equipo era recuperar el equilibrio y la firmeza defensiva. En base a eso, el mugre, poco a poco, fue levantando su nivel. Siempre es preferible que los laterales pasen poco, por sorpresa, cuando nadie se lo espera, y no que estén subiendo permanentemente, haciendo al equipo previsible y vulnerable. Se tiene que soltar un poco más, pero para eso el equipo debe tener mayor solidez.

La gran y grata sorpresa de estos dos partidos fue el juvenil Gastón Campi. Gran acierto de Mostaza. El lungo defensor pasó de alternar en la reserva como defensor central y lateral, a ser uno de los dos mediocampistas centrales titulares del primer equipo. Un juvenil que debuta a los 22 años y que al segundo partido marca su primer gol. Puntazo de mostaza. Campi es áspero en la marca, aprovecha bien su altura en el juego aéreo y en lo que lleva jugado, casi siempre le entrega la pelota a un compañero, cosa que en el fútbol de hoy, no es para despreciar.

El primer gol llegó a los 27 minutos de la primera etapa. Corner de la derecha ejecutado bien por De Paul, Campi la peinó en el primer palo y Vietto apareció por el segundo para marcar de cabeza su primer gol en el campeonato. Primer gol que marca un delantero de Racing en las 14 fechas que van del torneo.

Nueve minutos después llegó el segundo. Pelota parada, esta vez desde la izquierda, nuevamente ejecutada por De Paul. Gastón Campi apareció en el segundo palo para hacer valer sus 193 cm, y con un fuerte cabezazo, poner las cosas dos a cero arriba.
A los 38 llegó el descuento de Gimnasia por intermedio de Pereyra. El primer tiempo terminó dos a uno en favor de Racing.

En el segundo tiempo Racing dejó jugar a Gimnasia, presionó la salida rival, pero no lo hizo tan lejos como en el primer tiempo. Los laterales ya prácticamente no subieron, Mostaza puso a Aued por De Paul y trató de enfriar el juego.

A los 18 del segundo tiempo llegó el tercero. Linda maniobra de Viola por derecha, entrando al área como wing, con un hermoso gesto técnico se sacó a dos jugadores de encima y tiró el centro para que Vietto la baje y le rompa el arco a Monetti. Tres a uno que a la postre sería definitivo.

Volvió Vietto. Luciano hizo un buen partido, se pudo sacar la mufa de no marcar en 13 fechas. Hizo uno de cabeza y otro de zurda. Bajó a jugar al medio, descargó bien. Volvió a ser ese delantero imposible de marcar para los rivales. Al igual que Saja y Ortiz, levantó muchísimo con la llegada de mostaza. Lo de Viola también es para destacar. Corrió mucho, hizo un desgaste enrome, participó mucho del juego, por los costados es muy difícil de parar. Con el correr de los partidos Valentín y Luciano pueden llegar a hacer una dupla temible.

Se ganaron dos partidos clave. Para encontrar el equipo, para ganar confianza, para sumar y salir del fondo de la tabla, para no sufrir a futuro con los promedios de descenso y, sobretodo, para devolverle la alegría a la gente. Ahora hay que ganar de local. Confianza sobra. Con mostaza, todo es posible.


El próximo partido es el domingo 10 de noviembre, a las 16.00 hs., en el cilindro de Avellaneda, frente a Argentinos Juniors, allí estaremos. Abrazo racinguista!