Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

martes, 29 de mayo de 2012

Victoria con Fernet

Décimo sexta fecha. Visitamos a Belgrano en el Mario Alberto Kempes con la necesidad imperiosa de ganar. Decíamos en la columna anterior que había que sacar al menos seis puntos de estos últimos doce que están en juego. Tres, ya están en el bolsillo.
Vivimos una semana convulsionada, algo habitual en el Racing de estos últimos dos meses. Cuando nos habíamos desacostumbrado a que Racing sea noticia por los escándalos extradeportivos, estos regresaron al club y se empezaron  a repetir casi semanalmente.
Esta vez fue la amenaza, intimidación con arma de fuego mediante, al jugador más talentoso que tiene este plantel.
Desde este lugar repudiamos enfáticamente dicha agresión y exigimos a las autoridades policiales y judiciales a cargo de la investigación que hagan todo lo que tienen que hacer para que se identifique a los agresores. La integridad y el prestigio de esta institución tan grande llamada Racing Club, así como la del jugador Giovanni Moreno, así lo exigen. Desde acá un abrazo y todo el apoyo para el jugador.
Ahora si, nos metemos en el análisis del partido.
Racing formó con Saja en el arco, Pillud, Cáceres, Martínez y Cahais, Zuculini, Pelletieri, Castro, Gio; Viola y Caballero.
El encuentro fue chato. Belgrano es un equipo que no tiene al arco de enfrente como premisa. Racing tiene una carencia de juego preocupante. No genera situaciones de gol. En el primer tiempo no llegamos con claridad al arco defendido por Olave ni siquiera en una sola oportunidad.
La defensa esta vez no pasó mayores sobresaltos, y las veces que se vio desbordada, el chino Saja, nuevamente, pudo sacar las papas del fuego, ahogando el grito de gol de Belgrano en dos oportunidades claras (una de Marco Pérez y otra de Matías Giménez al final del encuentro). El travesaño también, esta vez, jugó para nosotros, negándole la posibilidad de convertir a Matías Giménez, luego de un potente tiro de media distancia.
Por lo que decíamos mas arriba muchas miradas iban estar posadas en Giovanni Moreno. ¿Cómo reaccionó el 10? La pidió, desequilibró, la aguantó, jugó bien de primera, y como si esto fuera poco, marcó el único gol del partido, el que le daría a la postre el triunfo a la academia. Corner desde la derecha, Gio tocó corto con Castro, este devolvió de primera y el numero diez nacido en Envigado, se sacó dos marcadores de encima y definió rectó abajo, junto al palo de Olave, quien no mostró un buena reacción ante el remate.
Ese gol, y un tiro bajo cruzado de Viola sobre el final del encuentro, que esta vez si Olave pudo detener con pericia, fue todo lo que mostró Racing en ofensiva, poco, muy poco.
Sin embargo con eso alcanzó, y sirvió para que la academia se traiga de la Docta tres puntos vitales para encarar el tramo final del campeonato local con mayor tranquilidad, como así también la semifinal de la Copa Argentina.

El siguiente partido es el próximo domingo a las 19.30 hs. en la Ciudad de Salta, frente a River, por la Semifinal de la Copa Argentina, luego, el siguiente fin de semana, recibiremos a Colón en el cilindro de Avellaneda.
Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 21 de mayo de 2012

Que se termine este torneo

Décimo quinta fecha. Recibimos a Boca Juniors en el cilindro de Avellaneda. Un clásico. Un nuevo clásico que no se podía perder. Un nuevo clásico que se perdió. Un nuevo partido importante que se pierde. Una nueva muestra de las limitaciones de este plantel.
Teníamos que ganar. Para olvidarnos de una puta de vez del promedio. Para empezar a levantar cabeza. Para no terminar tan mal el torneo. Para darle una alegría a la gente. Pero no. Este equipo volvió a perder. Este equipo volvió a ser superado. Este equipo volvió a carecer de juego. Este equipo volvió a carecer de ganas, de “espíritu”, de “alma”. Este equipo volvió a defraudar a la gente.
Zubeldía salió a la cancha con lo que tiene, y lo que tiene es poco. Este equipo no tiene un número 2 como la gente. Este equipo no tiene mediocampistas que jueguen por afuera. Este equipo no tiene un organizador de juego. Este equipo no tiene buen pase. Este equipo no tiene laterales que lleguen al fondo y tiren un centro. Este equipo no tiene delanteros que hagan goles. Hauche debe tener 10 goles en 80 partidos en Racing. Caballero hizo 5 goles en 60 partidos. Santander no hizo un gol.
Racing salió a la cancha con Saja, Pillud, Cáceres, Martínez y Cahais (a veces la gente pide al que está afuera. Pero en este caso los que están afuera son Litch y Aveldaño, quienes demostraron en reiteradas ocasiones estar en un pésimo nivel), en el medio jugaron Pelletieri y Zuculini, los dos recuperaron bastante, sobre todo Pelletieri, pero perdieron muchas pelotas y dieron muchos pases mal. Por afuera jugaron Viola y Castro. El juvenil de la cantera fue de lo más insinuante que mostró Racing. Castro poco y nada. Arriba jugó Gio de media punta y Caballero de nueve. Gio arrancó bien y terminó muy mal. No genera peligro, no se pone el equipo al hombro, no da los pases incisivos que solía dar, pierde muchas pelotas innecesariamente, está lejos del gol. Es primordial recuperar a Gio. Esta difícil. Está muy lejos de lo que supo demostrar y no parece en vías de recuperación. Ojala Zubeldía pueda lograrlo, va a tener que trabajar mucho. Sobre todo en la parte anímica. Caballero es impresentable. Es el jugador más torpe que vi. No aguanta una pelota. No da un pase bien. Se cae siempre. Solo corre.
El primer tiempo de Racing no fue malo. Boca tuvo la pelota pero no logró inquietar durante todo ese primer tiempo. En cambio los dirigidos por Zubeldía tuvieron las ocasiones de gol más claras. El empate, hasta ahí era justo.
En el segundo tiempo Racing se quedó, no aguantó la intensidad que había mostrado durante la primera etapa. Boca con poco fue superior. Boca es un equipo ordenado, firme atrás y que sabe aprovechar las pocas situaciones que genera. Eso, hoy en día, es suficiente para ganarle a este Racing. Porque justamente de eso carece Racing, no es firme atrás, no genera las pocas situaciones de gol que genera, y cuando le hacen un gol se desordena por completo.
Quedan cuatro fechas. Racing necesita estos puntos como el agua. Estos cuatro partidos son fundamentales para encarar la temporada que viene. La cantidad de puntos que saquemos en estas cuatro fechas va a determinar el panorama que va a enfrentar la academia el semestre que viene. En estos partidos que vienen se va a marcar el piso de puntos que vamos a tener que hacer durante la temporada 2012/2013. Y sabemos que no es para nada fácil tener que encarar un año con la obligación de hacer una gran cantidad de puntos. Sabemos porque nosotros ya lo vivimos en la temporada 2007/2008, sabemos porque le pasó a River en la temporada pasada y porque le está pasando a San Lorenzo en esta. Es primordial que los jugadores entiendan esto y salgan a encarar estos cuatro partidos con la concientización que corresponde.
Es primordial revertir esto y empezar a ganar.
El siguiente partido es el próximo sábado en la Ciudad de Córdoba, frente a Belgrano, a las 20.20 hs
Allí estaremos, abrazo Racinguista.

lunes, 14 de mayo de 2012

Manos vacías otra vez

Décimo cuarta fecha. Visitamos a Argentinos Juniors en el Diego Armando Maradona. Un reducto siempre difícil para Racing. Desde que Argentinos volvió a hacer de local en dicho estadio, la academia solo pudo imponerse una vez, el Chocho LLop era el técnico y ganamos uno a cero con gol de Leandro González.
Generalmente, así como no se dan los resultados, no suelen darse lindos encuentros en este estadio. Se dan partidos trabados, luchados, la cancha es chica y se pelea mucho más de lo que se juega. Zubeldía supo ver el partido así y planteó un equipo más para luchar que para jugar.
Racing salió a la cancha con Saja en el arco, una línea de cuatro en el fondo, más bien una obra maestra del terror en el fondo, integrada por Cáceres, Martinez, Aveldaño y Litch. En el medio paró un doble cinco con Pelletieri y Zuculini, Viola por derecha y Aued por izquierda. La delantera estuvo conformada por Hauche (quien nuevamente jugó en un pésimo nivel) y Caballero.
El partido fue trabado desde el comienzo. Poco pase corto, mucho pelotazo, poco juego colectivo, mucha lucha. Los dos equipos se prestaban la pelota. Hasta que a los ocho minutos de esa primera etapa, Escudero (si, Escudero el carnicero ese que juega de tres) ganándole con una facilidad inusitada a su marcador, tiró un centro pasado que cayó en los pies de Litch (Si, Litch, el tres de Racing) quien,  solo y sin ningún rival que lo molestase, habilitó de manera increíble a un jugador del equipo contrario, Juan Ramirez, para que de esta forma el ignoto mediocampista de Argentinos Juniors marque su primer gol en primera.
Párrafo aparte para Litch. No marca, lo desbordan siempre. Nunca le da la pelota a un compañero, juega de tres y creo que nunca lo vi tirar un centro. Y como si todo eso fuera poco, le da la pelota a los rivales dentro del área para que fusilen a su propio arquero. Es inentendible como sigue jugando en la primera de Racing. Su ciclo está terminado hace rato, no puede jugar más con esta camiseta.
La ventaja de Argentinos Juniors duró poco, ya que a los trece minutos de esa primera etapa Caballero peinó una pelota para Viola, quien fue más veloz que su marcador y definió de buena manera cara a cara frente al arquero rival.
El resto del primer tiempo fue parejo, luchado, se pegó mucho. Quizás Racing fue levemente superior a su rival durante esa primera etapa.
El segundo tiempo de Racing fue lamentable. Se refugió atrás y le regaló la pelota a Argentinos, rival que no hizo méritos con la redonda, pero como bien dijo Martín Marciano, sabe jugar este tipo de partidos. Sabe sacar rédito de las pelotas divididas, pelea, espera y golpea cuando lo tiene que hacer.
Zubeldía noto la apatía de Racing en ese segundo tiempo y a los 23 minutos decidió mandar a la cancha a Cahais y a Giovanni Moreno en lugar de Litch y Aued. A los 32 minutos ingresó Santander en lugar de Caballero. Dichos cambios no pudieron torcer el rumbo del partido ni mucho menos.
Racing siguió cerrado atrás, desorientado, sin peso ofensivo. Sin generar situaciones de riesgo, salvo una jugada individual de Santander, quién le robó la pelota a un defensor rival y definió cruzado abajo frente a la salida de Ojeda, quién tapó bien su remate.
El partido parecía encaminarse hacia un empate, ya que si bien Racing no generaba peligro, un  Argentinos Juniors muy limitado tampoco lo hacía.
Hasta que a los 43 minutos de esa etapa final, apareció J. J. Morales. O quizás deberíamos decir, hasta que nuevamente apareció el error garrafal y habitual de Aveldaño. Hacía ocho meses que Morales no metía un gol. Aveldaño ni siquiera hizo el esfuerzo de tapar el remate al arco, ni siquiera molestó a Morales, ni siquiera movió su pierna. Se quedó parado, como es habitual. Falló, como es habitual. Nos hizo perder puntos, como es habitual. Es otro jugador (junto a Litch) que no puede jugar más en Racing. No solo porque es malo. No solo porque no está concentrado para jugar. No solo porque comete faltas infantiles cerca del área. No solo porque siempre queda enganchado habilitando a sus rivales. Sino también porque en Junio termina su contrato y no va a renovar. Y de acá al final de su contrato quedan cinco partidos. No tiene sentido que Aveldaño juegue los últimos cinco partidos de este campeonato, porque no le aporta nada a Racing. Solo aporta sus errores. Es hora de darle lugar a Sainz, o a Cahais, quien ya demostró ser mucho más que Aveldaño.
Era un empate y nos fuimos con las manos vacías, así fue como este equipo sumó una nueva derrota.
El siguiente partido es el próximo domingo, frente a Boca Juniors, aparentemente a las 17.10 hs, en el cilindro de Avellaneda.
Allí estaremos, abrazo Racinguista.

martes, 8 de mayo de 2012

Un triunfo necesario

Décimo tercera fecha. Recibimos a Estudiantes en el cilindro de Avellaneda. Un rival siempre difícil, complicado. Un rival con el que siempre hay “pica”, al menos desde la década del sesenta. Tal es así que con la victoria en este último encuentro el historial quedó igualado. De todas formas un rival que venía mal, con cambio de técnico incluido en la última semana.
Nosotros veníamos de un duro golpe en cancha de Lanús, donde el equipo se había mostrado “ausente”, sin compromiso ni ideas.
De movida se vio un Racing diferente. El técnico, previo haber reconocido sus errores en el planteo frente a Lanús en la conferencia de prensa que habitúa brindar con posterioridad al último entrenamiento de la semana, decidió introducir cinco cambios respecto del equipo que había sido derrotado en la fecha anterior (ingresaron Zuculini, Castro, Fariña, Viola y Caballero en reemplazo de Litch, Toranzo, Moreno, Hauche y Santander) .
El equipo se paró con una línea de cuatro defensores (Pillud, Cáceres, Aveldaño y Cahais), dos volantes de contención (Zuculini y Pelletieri), tres jugadores que cumplían la función de mediocampistas ofensivos o “mediapunta” (Viola, Fariña y Castro) y un delantero neto (Caballero).
El equipo se mostró concentrado de entrada, con mayor actitud y compromiso que en el encuentro anterior. El ingreso de Zuculini por Toranzo es escencial en este aspecto, ya que ambos juegan en un sector clave de la cancha, y el menor del clan Zucu contagia mucho más, se brinda mucho más y le da más recuperación al equipo de lo que puede hacer el tibio jugador surgido de las inferiores de River. Zuculini demostró una vez más que es el complemento perfecto para Pelletieri. Cuando juegan los dos juntos, Racing se hace más fuerte en el medio, y desde ahí se le facilita hacerse dueño del juego.
Si bien el equipo mostraba actitud y concentración, no podía generar juego, se le dificultaba generar situaciones de gol. Hasta que los mediocampistas ofensivos externos cambiaron de sector. Castro pasó a jugar a la derecha y Viola se empezó a mover por izquierda. El juvenil hizo un muy buen partido por ese sector, ganándole siempre a Cellay en el mano a mano.
De a poco Racing se iba adueñando del partido, con algunos encuentros muy interesantes entre Viola, Fariña y Castro, quienes hicieron un muy buen partido. A Castro le falta serenarse a la hora de resolver las jugadas. El día que consiga eso va a ser un gran jugador, ya que es veloz, tiene dinámica, despliegue, sabe con la pelota, pero lo dicho, resuelve mal. Viola ya está asentado como para ser titular en la primera. Por rendimiento, ya se ganó su puesto.
A media que Racing se iba imponiendo en el partido, el arco de enfrente empezaba a vislumbrarse con mayor claridad, hasta que a los 38 minutos de esa primera parte, Pillud tiró un buscapié venenoso desde la derecha  que fue conectado por Aveldaño para marcar el primer gol del partido.
Nos fuimos 1 a 0 arriba al entretiempo.
El segundo tiempo fue otra cosa. Racing cedió terreno y pelota al rival. Se refugió bastante atrás, lo cual siempre puede traer complicaciones. Aveldaño, como ya es su costumbre, cometió varias infracciones cerca del área, algo siempre peligroso, sobre todo frente a rivales como Arsenal, o en este caso Estudiantes, que cuentan con buenos cabeceadores, buenos pegadores, y trabajan bien la pelota parada. Por suerte, esta vez, supimos manejar ese aspecto y no nos convirtieron por esa vía.
Los mediocampistas ofensivos empezaron a cansarse y Racing no pudo aprovechar los pocos contragolpes que se le presentaban. A los 9 minutos ingresó Giovanni Moreno por Luís Fariña, quien se retiró por un golpe. Luego, a los 28 minutos, y con la clara intención de cerrar el partido, Zubeldía mando a la cancha a Matias Martinez por Pablo Caballero.
Estudiantes tenía la pelota pero sin crear situaciones claras de gol. El partido se iba muriendo de esta forma. La expulsión de Braña a los 40 minutos de la segunda parte hacía creer que el partido ya estaba terminado. Pero no. Faltaba la frutilla del postre. A los 45 minutos de esa segunda parte, Moreno recibió un lateral desde la derecha, se sacó de encima un rival tirando la pelota por un costado y yendo a buscarla por el otro y ante la salida de Andujar se la punteó por encima del cuerpo de manera exquisita. Golazo y partido terminado.
Por la situación en que nos encontrábamos, un triunfo muy necesario.
El siguiente partido es el próximo miércoles a las 20.00 hs en Catamarca y frente a Atlético Tucumán por la Copa Argentina. Luego, el domingo a las 17.10 hs, visitamos a la Asociación Atlética Argentinos Juniors en el Diego Armando Maradona.
Allí estaremos, abrazo Racinguista.