Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

viernes, 26 de abril de 2013

Dolor, bronca y vergüenza

Décima fecha. Recibimos a Colón de Santa Fe en el cilindro de Avellaneda. La idea era que esta columna hablase sólo de ese partido, pero el atraso en la publicación nos obliga a no dejar de mencionar la vergüenza que estos jugadores nos hicieron pasar el miércoles, brindándonos una triste derrota contra los suplentes de un equipo que está penando por mantener la categoría en la primera B Metropolitana.
Respetando el orden cronológico, hablaremos primero del encuentro frente al sabalero. La academia hizo un muy buen partido, demostrando una de las mejores performances desde la llegada del Técnico Luís Zubeldía. Ese viernes por la noche Racing formó con Saja en el arco; Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Bolatti; Villar, Zuculini, Camoranesi, De Paul; y Vietto.
Como dijimos, la academia hizo un muy buen encuentro, con fútbol asociado, toques, juego, concentración. Fue amplio dominador del encuentro, de principio a fin. El primer tiempo fue muy bueno, amén de ello, la academia no pudo marcar en el mismo y se fue cero a cero al descanso.
En el segundo tiempo los de Zubeldía siguieron igual, monopolizando la posesión del balón y las situaciones de gol, solo faltaba la culminación, el último toque, el pase a la red. Hasta que a los 21 minutos llegó el grito tan deseado. Bolatti comandó el ataque. Tocó para Camoranesi, quien abrió con De Paul que apareció por izquierda, el juvenil surgido de las inferiores tiró el centro que Vietto bajó de cabeza, para que el Campeón Mundial, Mauro Camoranesi, marque el uno a cero parcial.
Hasta los 40 minutos el partido que había hecho la academia era perfecto. Colón no estaba en cancha, sólo levantó un poco con el empuje que implicó el ingreso del polaco Bastía. Parecía que iba a ser una muy buena noche y que la academia se iba a meter en la pelea. Pero no fue así.
A los cuarenta minutos se dio la jugada que opacó todo lo bueno hecho en los 85 minutos previos. Achucarro encaró por derecha. Corvalán, quien debía haber obstruído su paso, en lugar de abrirse y cuidar su lateral se metió hacia adentro del campo de juego. El delantero de Colón pateó al arco pero lo hizo tan mal que le salió un centro (si le pegaba mejor la atajaba Saja o se iba afuera), Pillud se durmió y Moreno y Fabianesi lo anticipó, para de esta forma marcar el empate que sería definitivo.
Racing, injusta e increíblemente, perdió dos puntos fundamentales para mantenerse en la vanguardia del torneo.
Parecía que ese iba a ser el golpe más duro de la semana. Pero no. La academia siempre te da sorpresas.
El miércoles enfrentamos a Tristán Suarez por los 16º de final de la Copa Argentina, torneo que otorga una plaza para la Copa Libertadores 2014 y que el año pasado encontró en la academia a uno de sus principales animadores. Tal es así que disputamos la final, luego de haber dejado en el camino al Porvenir, Patronato de Paraná, Sarmiento de Resistencia, Atlético Tucumán y River Plate. Esta vez la historia sería diferente.
Enfrente estaba Tristán Suarez equipo que milita en la Primera B y que cuidó algunos de sus principales jugadores, ya que está peleando por mantener la categoría. El técnico académico decidió utilizar a varios titulares y a otros que no los son, pero que tienen una importante trayectoria en el futbol vernáculo. De esta forma los titulares fueron: De Olivera (que suerte que a partir de Junio no lo veo más en Racing), Lluy (ídem), Ortíz, Migliónico y Corvalán; Fariña, Bolatti, Pelletieri, De Paul; Cámpora y Sand.
El partido que hicieron estos jugadores fue vergonzoso. No solo por el resultado. El juego del equipo fue impresentable. Un rival de muchísimo menor nivel (dos categorías de diferencia y, por lo menos, un cero menos en el salario mensual de cada jugador) dominó el juego y las acciones de peligro de principio a fin. Un partido plagado de errores, en principio del técnico, y luego de todos y cada uno de los que salieron a la cancha. Por empezar no se entiende por que jugó De Olivera. Es malísimo y se le termina el contrato en dos meses ¿Por qué no jugó Galanternik? ¿o Musso?. El gol que le hacen es increíble. El jugador de Suarez le pegó desde 40 metros y la pelota ingresó por el medio del arco. Ya no hay más que decir de este mediocre arquero (junto con Gullota, los dos peores que vi en Racing). El partido que hicieron los laterales fue casi amateur. LLuy tiene el ciclo cumplido en Racing hace ya tres años. Para Corvalán ya no hay excusas, ¿hasta cuándo va a durar su período de adaptación?
Bolatti hizo un buen primer tiempo. Pero el error que comete en el inicio del segundo, es imperdonable. Un jugador que gana decenas de miles de dólares por mes, que jugó en la selección, en Italia y en Brasil, no se puede ir de esa manera de un partido. Lo sacó de su eje un jugador que no tiene la experiencia ni el sueldo que tiene él. Bolatti es un profesional y está defendiendo la camiseta de uno de los tres clubes más importantes del país, no se puede hacer expulsar así (esto no quita que sea un excelente jugador, pero en este partido cometió un error gravísimo). Lo mismo corre para Camoranesi.
Fariña. Como no vendimos a un jugador tan poco comprometido con la causa. Estuvo ausente. Toca cinco pelotas por partido. Y en las cinco quiere “gambetear” a todo el equipo rival, el tema es que generalmente el segundo o el tercero se la quita. El futbol es mucho más simple Fariña. La gambeta es un recurso, lo principal es el toque, el pase, la elaboración, la jugada colectiva. La presión que ejerce la gente de Racing en ciertos momentos (generalmente en el tema ventas) es inentendible. Ofrecieron 4 millones de Euros por Fariña. Era para moño y paquete. Hace tres años está en la primera de Racing y sólo jugó bien dos partidos. Es muy habilidoso, pero poco pillo. O trabaja su cabeza o termina en el fútbol del ascenso, o en su defecto en Chile. Espero que se terminé (desde la gente, por supuesto) lo de “los pibes no se venden”. Empecemos con “las joyas no se venden”. Mejor, que no se malvendan. Y las joyas son Vietto y Centurión (quizás en un futuro podamos incluir a De Paul). El resto, ante una buena oferta, se tiene que ir.
Sand. Pobrecito. Ya no hay más que hablar del Pepe. No merece más chances. En su momento lo banqué, ya que fue un temible goleador (no en Racing, por supuesto). Hoy no está a la altura de las circunstancias y no puede jugar más en la academia. Lo de Cámpora no fue muy diferente.
Un partido que se puede resumir en tres palabras: dolor, bronca y vergüenza.
El próximo partido será frente a Newell´s Old Boys, en el parque de la Independencia, el domingo venidero a las 18.00 hs. Allí estaremos. Abrazo racinguista.
                                                                                                                                                                       

miércoles, 17 de abril de 2013

Así si!

Novena fecha. Visitamos al equipo de Tinelli y el Papa en su estadio de Villa Soldati. Parada brava si tenemos en cuenta la semana que habíamos pasado, luego de haber dejado una imagen muy pálida frente al recién ascendido River. No tan brava si lo que tenemos en cuenta es el historial entre ambos equipos, el lugar que ocupa San Lorenzo en la tabla de posiciones y de promedios y la diferencia que hay siempre entre un equipo grande, campeón mundial y otro de menor talla, que no ha logrado títulos importantes a nivel internacional.
El director técnico de la academia decidió que los once que salieran a la cancha fuesen: Saja en el arco; una línea de cuatro defensores conformada por Pillud, Ortíz, Cahais y Corvalán; Bolatti como mediocampista “tapón”, el cinco surgido de las inferiores de Belgrano de Córdoba se paró delante de los defensores centrales;  en el mediocampo estuvieron Villar, Camoranesi, Zuculini y Rodrigo De Paul, quedando Luciano Vietto como único punta definido.
El partido comenzó siendo adverso para la academia, ya que a los 6 minutos del primer tiempo, y luego de una corrida de más de ochenta metros, Héctor Villalba marcó el uno a cero parcial para el equipo de Almagro (que hace las veces de local en Villa Soldati). No te pueden hacer un gol así. En el futbol actual nadie recorre ochenta metros, se mete al área, y define mano a mano con el arquero. Cahais no puede perder una pelota donde la perdió. El equipo retrocedió muy mal.
Zubeldía dice que en el futbol argentino no se revierten resultados. Racing hacía más de dos años que no daba vuelta un partido (89 partidos, de los cuales en 23 arrancó perdiendo). Pintaba feo. Por suerte el equipo mostró una imagen diferente a la dejada en el encuentro anterior. Los jugadores no se desmoronaron, al contrario, demostraron ímpetu, mantuvieron el orden, y fueron en busca del empate.
A los nueve minutos llegó el empate parcial. Lindo centro de Villar por derecha y hermosa definición de Bruno Zuculini, uno que juega, sufre y corre como hincha. El Chino saja en una espectacular doble intervención, evitó que el equipo que hacía de local en el barrio de Boedo, antes de que su cancha se transformase en un supermercado, se vuelva a poner en ventaja. A los 38 minutos, luego de un corner que Ortiz bajó de cabeza y que Cahais no puedo aprovechar, apareció Zucu nuevamente y puso a la academia arriba en el marcador.
Muy buen primer tiempo de Racing, que supo reponerse, e irse al vestuario con una victoria en un partido que comenzó siendo adverso. Pero habría más para el segundo tiempo.
A los 18 minutos se dio la jugada más linda del partido. Vietto encaró por el medio del ataque académico, tocó de taco para Camoranesi, y este, de primera, siguió abriendo para De Paul. El elegante mediocampista,  surgido de las divisiones menores, se acomodó, abrió el pie y acomodó la pelota en el ángulo superior izquierdo del arco que defiende Matías Ibáñez. Golazo. Una pinturita que muestre cabalmente la categoría que tiene este jugador.
Pero eso no era todo. Faltaba la perlita del mejor jugador del equipo. Pelotazo de Corvalán para Vietto, que picó solo desde mitad de cancha, dejó pagando dos veces a Mercier, entró al área y colocó la redonda contra el palo del arquero rival.
Partidazo. Así sí Zubeldía. Esta vez el técnico planteó muy bien el partido, con cuatro mediocampistas apretando la salida rival, ahogando al adversario, con carácter, quizás falto la firmeza en defensa a que nos tiene acostumbrados el técnico, pero el Chino apareció en su máximo esplendor para solucionar las situaciones de peligro que generó San Lorenzo.
El técnico aún no encontró regularidad ni identidad. Esperemos que este haya sido el primer paso para poder conseguirlas. El equipo aún está en falta, pero ha mostrado una importante mejoría. Con la mitad del torneo por recorrer, y la Copa Argentina a punto de empezar para nosotros, podemos redondear un muy buen semestre. Esperemos poder lograrlo. Profundizando virtudes y corrigiendo errores, este puede llegar a ser un buen equipo.
El próximo partido será frente a Colón de Santa Fe, el viernes a las 21.15 hs., en el cilindro de Avellaneda. Allí estaremos. Abrazo racinguista.

lunes, 8 de abril de 2013

Otra derrota evitable

Octava fecha. Enfrentamos a River Plate por segunda vez desde su regreso a primera división, luego de que el club de Nuñez haya perdido la categoría en el año 2011. En el gallinero metimos un triunfazo, ahora había que jugar la revancha en Avellaneda.
Ya en el viaje de ida hablábamos con los pibes de la carencia de juego de este equipo. Para hacer un balance yo creo que habría que esperar hasta el final del campeonato, pero hasta el momento podríamos decir que Zubeldía es un técnico que sacó sus mayores réditos con la promoción de jugadores de las divisiones menores. Ese es su mayor mérito. A algunos los hizo debutar (De Paul, Centurión), a otros los consolidó (Zuculini, Vietto) y a otros les da chances que no saben aprovechar (Fariña). Esto y los puntos conseguidos en el Torneo Inicial 2012 son sus mejores cartas de presentación. Ahora bien, tiene en él debe un aspecto muy importante que es la falta de identidad. Es un técnico que cambia esquemas y nombres casi todos los partidos. No se sabe a qué juega este Racing. Nunca pudo consolidar un “equipo”. No se sabe si tiene un enganche, dos, ninguno, generalmente juega con un delantero solo, no se sabe si va a poner mediocampistas que cubran las bandas o si va a dejar esa función en los marcadores de punta. Lo único claro que tiene este equipo es que Saja es el arquero, Ortiz el dos que le pega de punta y para arriba, y Vietto el único delantero, el jugador que jugando solo en los últimos 2800 metros cuadrados, tiene la obligación de generar jugadas y hacer goles. En los últimos cuatro partidos Racing hizo solo dos goles. El técnico juega con línea de cuatro en el fondo, después con tres, a veces con dos números cinco, a veces con tres, cambia en el fondo. Pero arriba no cambia, Vietto solo, pero no sólo en el área, sólo en un cuarto del campo de juego. Así no puede.
Jugar así el campeonato pasado era entendible. Veníamos de un torneo pésimo, habíamos sufrido varias goleadas, teníamos problemas con el descenso, había varios motivos para desarrollar un juego mezquino, veloz, contragolpeador, cuidadoso. Hoy la situación es diferente. No hay problemas de descenso, la defensa, salvo algún sobresalto, está bastante segura, la gente está tranquila. El domingo entramos a la cancha con 11 puntos, estábamos a seis del puntero Lanús, que debía enfrentar a Boca Juniors. Velez ya había perdido, Ñuls terminó perdiendo, si ganábamos hubiésemos superado a River en cantidad de puntos. De local, cancha llena, el antecedente reciente del papelón en el último clásico. Estaba todo dado para salir con confianza a apretar arriba, a comerse al rival, era el partido para empezar a crecer en serio. Pero no, otra vez el técnico decidió encarar el juego metidito en el campo propio, sin presionar la salida rival, sin intenciones de buscar el arco contrario, sin querer ser protagonista. Hoy, esto es injustificable.
Racing salió a la cancha con Saja en el arco, Pillud, Ortíz, Cahais y Migliónico (no es lateral, es central. Juega muy bien de zaguero, no así en la punta, tenemos que evitar seguir haciendo estos experimentos sin sentido, más aun estando Corvalán, lateral izquierdo “natural”, sentado en el banco); Zuculini, Bolatti, De Paul, Camoranesi, Fariña y Vietto.
El primer tiempo fue todo de River. Racing fue una lágrima, la única aproximación fue el cabezazo de Bruno que se estrelló en el travesaño. A los 11 minutos, y luego de un corner, Gonzalez Pires marcó de cabeza el uno a cero parcial en favor del equipo que ascendió la temporada anterior.
En el segundo tiempo Racing adelantó a sus tres mediocampistas ofensivos y pudo llegar un poquito más. No fue gran cosa lo que pudieron hacer, pero sin dudas fue un poco mejor que la pálida imagen mostrada durante los primeros 45 minutos.
El técnico mandó a la cancha a Villar a los 18 minutos, y el Pipa en los 27 minutos que jugó mostró que tiene que ser titular. No es que sea un fenómeno. Pero por lo menos es número ocho, sabe cubrir la banda, dar una mano en defensa y acompañar a los de arriba. Con las carencias que viene teniendo este equipo (en cuanto a presión, generación y dinámica por derecha) el jugador surgido de las divisiones inferiores de Ñuls puede tapar varios huecos.
El otro cambio fue el de Cámpora por Bolatti, este último en un muy bajo nivel. El cachorro hizo un gol ni bien entró que fue anulado por posición fuera de juego. En la cancha parecía que, efectivamente, estaba en “orsai”, luego de verlo por la televisión me quedaron mis dudas, entiendo que está en la misma línea que el último defensor de River.
Ya en el final, luego de un mal pase de Bruno, Lanzini marcó el 2 a 0 final, luego de correr cincuenta metros solo con el balón y gambetear al Chino, que esta vez, no nos pudo salvar.
El arbitraje fue desastrozo, dejó pegar a los jugadores rivales con total impunidad, no dio un penal que fue clarísimo. Es la segunda vez que nos dirige este infeliz en este torneo. La anterior fue contra Argentinos Juniors. Ese día le hicieron un penal a Vietto. Diaz estaba a cinco metros de la jugada. Vietto estaba un metro adentro del área cuando recibió la falta. Este tipo, increíblemente, cobró tiro libre. Es pésimo técnicamente. Si al menos se equivocara para los dos lados sería equitativo. Pero no, las dos veces que nos dirigió, si bien su desempeño fue malo, nos perjudicó a nosotros, no al rival.
Se viene San Lorenzo, cancha grande, no podemos seguir dando ventajas. Que vuelva Corvalán al lateral izquierdo, si Bolatti está tan mal físicamente que no juegue, si Fariña quiere seguir hueveando que juegue en reserva, Camoranesi lo mismo, Villar tiene que jugar. Hay mucho que mejorar, sobre todo en el planteo de los partidos.
Lo dicho, el próximo partido será frente a San Lorenzo en el Bajo Flores, el Sábado 13 de Abril, a las 18.10 hs. Allí estaremos. Abrazo racinguista.

miércoles, 3 de abril de 2013

El Camporazo

Séptima fecha. Visitamos a Estudiantes en el estadio único de La Plata. Partido aburrido en la ciudad de las diagonales. Muchos cabeceadores, mucho pelotazo, fricción, roces, gran cantidad de faltas, pero fútbol, de eso sí que nada, el juego asociado no apareció por la capital de la Provincia de Buenos Aires. Los jugadores de Racing no dieron tres pases seguidos (vale aclarar que los de Estudiantes tampoco).
Zubeldía juntó en cancha a De Paul, Camoranesi, Fariña y Vietto, pero estos no conectaron en toda la noche. No se juntaron en ningún momento del partido. No pudieron triangular, generar juego, ni siquiera un buen pase aislado. De Paul, como muchos temíamos, jugó de volante izquierdo con grandes responsabilidades defensivas, motivo por el cual, en más de una ocasión término jugando de lateral izquierdo. ¿Puede un jugador que está marcando punta tener resto para elaborar una jugada de gol?, ¿para pisar el área rival con frecuencia? En el fútbol actual los laterales se proyectan cada vez menos. Con suerte queda algún que otro lateral que pasa dos o tres veces por partido al ataque. ¿Es conveniente utilizar un arma ofensiva importante (como puede llegar a ser el juvenil), un jugador que ya demostró que puede hacer goles de media distancia, dar un pase preciso y romper líneas, para marcar el lateral? Eso queda para el debate. Con el resultado puesto se puede decir que el técnico acertó. Si nos guiamos por el desarrollo del partido en sí, deberíamos  decir que no. Más allá de que De Paul jugó bien, de hecho fue uno de los pocos que tuvo una actuación aceptable (junto a Saja, Cahais y Migliónico), sufrió mucho en el retroceso. Durante un pasaje importante del partido (casi todo el primer tiempo) Estudiantes aprovechó el terreno que quedaba entre Cahais y De Paul y desbordó mucho por la izquierda. Luego se pudo acomodar un poco mejor, pero no influyó mucho en ofensiva.
El resto de los jugadores “ofensivos” estuvieron ausentes. Camoranesi no entró demasiado en juego. Fariña la pide muy atrás y decide mal. El sábado se cansó de intentar una gambeta que nunca le salió. Tiene que aprender a tocar, buscar la pared con De Paul, con Camoranesi, tiene que pensar más. Es habilidoso. Pero la gambeta tiene que ser un recurso más, la excepción, no “él recurso”, y se tiene que tirar de tres cuartos para adelante, no se puede gambetear adelante del círculo central, es improductivo y peligroso. Si tenés un cinco de buen pie como Bolatti (mas allá de que aún no haya jugado bien) sumado a Camoranesi, De Paul, Fariña y Vietto, la pelota tiene que circular. Fariña tiene que aprender esto si quiere ser un buen jugador, sino, nos vamos a lamentar no haberlo vendido en 4 millones de Euros. Puede ser un gran jugador, pero tiene que pensar más y decidir mejor. Tocar, buscar el espacio, aprovechar el vacio y gambetear cuando la jugada lo pide. No siempre.
En la faz defensiva el equipo mejoró. Está bien, está recuperando la firmeza que supo tener en el torneo anterior. Tal es así que en las últimas cuatro fechas le metieron un solo gol, cuando en las primeras tres había recibido cinco.  
Migliónico se acopló bien, es un jugador muy regular. Hoy por hoy está por encima de Ortiz. Cahais está en un muy buen nivel. Es muy importante en este equipo. Esta firme, sólido, no comete errores como solía hacer. Se pulió. Se fue convirtiendo en un zaguero sólido, que gana de arriba y en el mano a mano.
El partido parecía que iba a terminar en empate. Era lo más lógico según él horrible espectáculo que habían brindado ambos equipos. Pero esta vez la suerte estuvo de nuestro lado, de la misma manera que tantas veces nos fue esquiva (como en el partido del torneo anterior, cuando en un juego igual de feo que este, fueron ellos los que nos ganaron con un gol de chiripa), esta vez nos sonrió.
A los 42 minutos corner para la academia. Ortiz ganó en el cabezazo, la pelota le quedó a Migliónico, que incomodo no pudo definir, y ahí fue cuando apareció el cachorro Cámpora para con un derechazo certero marcar el gol que le dio a la academia 3 puntos vitales para meterse en el pelotón de arriba.
Con este triunfo los dirigidos por Luís Zubeldía alcanzan los 11 puntos en el torneo y se ubican 7º en la tabla de posiciones a 6 unidades del líder Lanús.
Al igual que en el torneo anterior Racing sufrió un bajón. La diferencia está en que en el anterior fue entre la fecha 6 y 7 y la eliminación de la Copa Sudamericana, y en este, fue en el inicio del torneo. En el torneo anterior el técnico movió piezas y terminó armando un buen equipo. En este le costó reemplazar a Centurión (de hecho aún no lo hizo, ya que ofensivamente este equipo -hasta el momento- es inferior al del Inicial 2012) pero puedo restablecer la firmeza defensiva, y con los resultados a favor puede ser que se vaya acomodando en los puestos de vanguardia del torneo.      
El próximo partido será frente a River en el cilindro de Avellaneda, el domingo 07 de Abril, a las 14.15 hs. Allí estaremos. Abrazo racinguista.