Décimo sexta fecha. Visitamos
a Quilmes en su estadio. La academia llegó al centenario con la obligación de
llevarse los tres puntos, para de esta forma cumplir el único, último y triste
objetivo que le queda en este torneo: no terminar últimos. De no ser por la
quita de 6 puntos que la FIFA le aplicó a Colón, ese objetivo ya sería una
quimera, puesto que el sabalero quedó último con 6 unidades (juega hoy con Rafaela
de local, y de ganar alcanzaría la línea de la academia), nosotros ocupamos la
anteúltima ubicación con 9 puntos, y luego, la posición 18º, en estos momentos
está ocupada por Olimpo, que ayer, luego de su victoria frente al alicaído
River, llegó a los 14 puntos.
La academia salió a la
cancha con Saja en el arco, la línea de cuatro defensores, tal como viene
siendo últimamente, estuvo integrada por Gómez, Ortiz, Saveljich y Corvalán; en
el mediocampo estuvo la sorpresa, puesto que Mostaza decidió incluir a Hauche
por el suspendido Villar en la banda derecha, Zuculini y Campi se repartieron
el mediocampo y el intrascendente Rodrigo De Paul ocupó la banda izquierda, en
la delantera estuvieron Viola y Vietto. El trámite del partido hizo que la
academia cambie enseguida su objetivo primario de conseguir los tres puntos por
uno mucho más módico: el de no irse con las manos vacías. Fue muy flojo lo de
la academia. La peor producción del ciclo Mostaza. El planteo táctico con
Hauche de volante por derecha fue desacertado. Que mal que está Hauche. Es un
desastre por donde se lo mire. Decide siempre mal, no da un pase bien, no se
saca un jugador de encima. Lo único que mostró fue un tiro al arco que le tapo
Peratta. Sólo eso. No hizo nada bien. Desde que yo recuerde, Hauche solo jugó
bien en el torneo de verano 2013, cuando parecía que podía tener un nivel
aceptable y así ganarse su lugar en Racing, el delantero optó por irse a ser
suplente por seis meses a un equipo chico de Italia, dejándonos con un jugador
menos días antes de empezar el torneo. Hay jugadores que manejan muy mal su carrera.
No supo aprovechar su momento, efímero, es cierto, pero fue la única vez que
pareció ganarse un lugar. Hoy, en este nivel, es difícil que vuelva a tener una
chance.
En el primer tiempo
Quilmes fue superior. Racing se mostró superado en todas las líneas. El gol parecía
estar al caer, hasta que llegó. A los 40 minutos tiro libre para Quilmes que Zacaría
estrechó en la barrera, en el rebote Ortíz salió tarde (habilitando a Caneo),
tan tarde, que dio el paso adelante cuando la pelota ya había salido en
dirección al talentoso volante Quilmeño. El tano se equivocó, dos veces, ya que
primero lo habilitó, y luego lo dejó solo.
Así las cosas la academia
se fue al descanso en desventaja y luego de haber dejado una imagen muy pálida.
En el inicio del complemento ingresó Juan Dinenno por Luciano Vietto, quien se
retiró con una dolencia muscular. Racing salió más compenetrado a jugar el segundo
tiempo, se paró más adelante y empezó a dominar el juego, tal es así que los 3
minutos pudo llegar a la igualdad. Centro de Rodrigo De Paul, Dinenno cabeceó y
la pelota dio en el palo, en el rebote cabeceó Valentín Viola y el arquero
Peratta respondió con magnificencia, nuevo rebote, y esta vez sí, el juvenil centrodelantero
surgido de las divisiones inferiores pudo conectar el balón y convertir su
primer gol en primera. El juvenil había ingresado unos minutos frente a
Estudiantes y Argentinos Juniors pero no se le había dado, esta vez sí, luego
de tres minutos en cancha, pudo darse el gusto. Esperemos que sea el primero de
una larga lista.
A los 15 minutos Valentín
Viola debió dejar el campo de juego, también por una molestia física, en su
lugar ingresó Ismael Quiles, pasando Gabriel Hauche a integrar el ataque, una
clara muestra de lo que Mostaza pretendía para la media hora que quedaba de
juego. Un minuto más tarde ingresó Luciano Aued por Rodrigo De Paul.
A partir de ahí la
academia se metió atrás, intento enfriar el partido y aguantar. Quilmes tomó el
dominio absoluto del juego y los de Mostaza se dedicaron a despejar todo lo que
pudieron. El final sirvió para engrandecer la figura de Esteban Saveljich, que
despejó todo lo que le pasó cerca. Excelente proyecto de marcador central el
polaco.
Como dijo mostaza: antes
lo perdíamos, trajimos un punto y no es para despreciar.
El próximo partido es el domingo
24 de noviembre, a las 21.15 hs., el rival es el mediocre River de Ramón. Hay
que ganar. Por la mala campaña, por el rival, que viene mal y eso hay que
aprovecharlo, y sobre todo, por la gente, que se bancó la pésima campaña,
acompañando al equipo en todo momento. Allí estaremos. Abrazo racinguista!
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