Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

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martes, 4 de marzo de 2014

Una distracción que costó dos puntos

Quinta fecha. Recibimos a All Boys en el cilindro de Avellaneda. Las tres derrotas en fila hacían despreciar cualquier resultado que no fuese la victoria. La situación de Racing en ambas tablas (posiciones y descensos), hacían imperioso conseguir los tres puntos, en una, por la lejanía con los puestos de vanguardia, en la otra, por lo comprometido que puede llegar a estar el futuro, si no se llega a los 45/48 puntos en la temporada. La localía y la debilidad del rival, aportaban lo suyo.

Ante las bajas obligadas por suspensión de Zuculini y Hauche, más las ausencias por lesión de José Luís Gómez y Luís Ibañez, el once titular que decidió alinear mostaza estuvo compuesto por: Saja; Mauro Bazán (hizo su debut con la camiseta de Racing, redondeó un partido discreto), Ortíz, Saveljich, Cahais; Villar, Campi, Cerro, De Paul; Viola y Vietto.

El primer tiempo de Racing fue aceptable. No fue del todo claro, ni le imprimió al juego la intensidad que supo darle en el torneo de verano, en el primer partido del torneo frente a Colón, y en la derrota de local frente a Tigre. Así y todo, Racing tuvo la pelota y contó con un par de situaciones para ponerse en ventaja. Tal es así que a los 35 minutos, luego de un buen centro pasado de De Paul, Villar marcó el uno a cero con una buena definición frente a Cambiasso. Esta fue la única jugada en la que los dos volantes “técnicos” de la academia pudieron juntarse, sumado a una jugada individual de De Paul, en la que encaró de izquierda hacia al medio, y definió con un tiro cruzado que se fue muy cerca del palo izquierdo del arquero visitante. Los dos volantes externos vienen aportando muy poco. Si bien son dos volantes que se distinguen más por el manejo que por la dinámica, ninguno de los dos le está ofreciendo al equipo ni manejo, ni pase profundo, ni intensidad, ni pausa, ni precisión. El trabajo de ellos dos, y el de los delanteros, ha sido muy pobre. Suele caérsele a los defensores porque vienen cometiendo errores tontos en defensa, que nos cuestan los partidos, eso es cierto, los seis goles que nos hicieron en estas cuatro fechas, fueron todos adentro del área chica. Ahora bien, los encargados de crear juego están ausentes y los delanteros no están aportando mucho. La caída del equipo es general. Pero se puede mejorar, hay que recuperar la intensidad, la confianza y la agresividad, de esa forma, la levantada será posible.

A los once minutos del complemento, Ingresó Ismael Quiles por Mauro Bazán, lesionado. El juvenil tuvo un debut aceptable. Se mostró firme en la marca, pero un poco desprolijo en la salida, no pasó sobresaltos, y eso, en un primer partido, en este Racing, ya es bastante.

Racing tuvo un par de jugadas para liquidar el partido, pero volvió a carecer de pericia para definir, volvió a pagar la falta de un delantero definidor, contundente. A los 28 minutos Mostaza puso a Corvalán por De Paul, esto motivó el fastidio de los hinchas y las críticas de la prensa en general. Ahora bien, el mediocampista estaba cansado y lo estaban encarando a Cahais mano a mano, su salida era cantada. La academia no tenía en el banco a un jugador que pudiese colaborar en la banda izquierda, quizás Luciano Aued pueda hacer ese trabajo, pero, ¿hubiese dado más garantías que Corvalán? ¿Está para cubrir la banda izquierda? Mostaza puso a Corvalán, porque no tenía en el banco a otro jugador que pudiese hacer ese trabajo. Se lo critica porque retrocedió el equipo, se metió atrás. Ahora bien, con estos jugadores, ¿qué otra cosa podría haber hecho? Cerro, que hizo un muy buen partido, y fue el mejor de Racing, es un volante de salida, Villar no es seguro en la tenencia, Campi no puede tener la pelota más de 10 segundos. Mostaza hizo lo más lógico, ante la carencia de ideas de All Boys, la fragilidad del mediocampo, y las pocas situaciones que Racing estaba despilfarrando en ataque, optó por cerrar el partido, ceder terreno y pelota, y cortar al borde del área, para salir rápido. Quizás el error fue esperar tan atrás. Si se paraba diez metros adelante, ¿hubiese cambiado la historia? Imposible saberlo.

Si se tiene en cuenta el momento y la circunstancia en que All Boys llegó al empate, tan mal no estuvo lo de Mostaza, hasta los 42 minutos del segundo tiempo, el rival ni se acercó al arco de Saja. Y si bien Bustamente, que es el jugador que convirtió, estaba habilitado por lo justo, cinco compañeros de él, aparecieron en posición adelantada, dentro del área chica, obstaculizando claramente la visión del arquero. La jugada del gol es el karma de Racing de estas fechas: el gol en el área chica. Esto no es error del técnico, esto es cien por ciento distracción de los jugadores. Nos hacen goles adentro del área. Y ya nos hicieron muchos, seis en cuatro partidos.

Racing tiene que volver a la senda del realismo. Este equipo está para morder, pelear. No tiene jugadores virtuosos, no le queda otra que apostar a la intensidad y la concentración. Esas cualidades que supo mostrar al final del torneo pasado. Se está creando un fantasma de crisis, mismo desde los propios hinchas, que no es tal. Racing se desconcentró, pero no es un desastre. Salvo Arsenal, ningún equipo lo pasó por arriba. El problema no está en el juego, con lo poco que tiene, está generando tres o cuatro situaciones de gol por partido. El problema es que no las concreta, y que, al menos una vez por partido, se desconcentra en defensa. Esto es lo que tiene que solucionar Racing. Este equipo no es el desastre del año pasado. Demostró que puede tener carácter, concentración e intensidad, el tema es que tiene que recuperarlos. Racing se tiene que mentalizar en que tiene que ser un equipo duro, intenso, eficaz. La cuestión pasa por recuperar esas armas. Se viene un partido difícil, si Racing entiende que lo es, y lo trabaja como tal, se puede traer un buen resultado. Para eso hay que ser intenso, hay que apretar la salida de Lanús, ser efectivo en las pocas situaciones que se puedan generar, y no perder la concentración en defensa nunca. Estamos a tiempo de mejorar, sólo es cuestión de reconocer el objetivo: acercarse lo más posible a los 30 puntos.  


Lo dicho, el próximo partido será frente a Lanús, en su estadio, el próximo miércoles a las 18.00 hs., con el arbitraje de Néstor Pitana. Recordamos la restricción de ingreso para el público visitante. Abrazo racinguista!          

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