Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

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martes, 25 de febrero de 2014

Tercera derrota en fila

Tercera fecha. Visitamos a Arsenal en su estadio. Las dos derrotas previas hacían que Racing debiese tomar este partido como un punto de quiebre. De ganarlo, no hubiese querido decir que iba a pelear el torneo, pero sí alejaba el fantasma de las dos derrotas seguidas, evitaba caer en un pozo, y se aseguraba meterse en el lote de los primeros diez, a punto tal de quedar a tan sólo tres puntos de los líderes. De perderlo, iban a surgir otra vez las dudas, los miedos, los desacoples, la inminencia de un año difícil. Y así fue. No sólo perdió en el resultado. También perdió en el orden defensivo, en la concentración, en la motivación, en la agresividad, en el juego. Lo de Racing fue un desastre, perdido, estuvo mal parado, completamente desconcentrado en las pelotas paradas, dubitativo. Volvió a cero. El equipo del sábado no se diferenció en nada del de las primeras doce fechas del torneo pasado.   

Ante la suspensión de Ortíz, por su tonta expulsión ante Tigre, y las lesiones de José Luís Gomez y Luís Ibañez, los once que eligió Mostaza para salir a la cancha en el viaducto fueron: Saja; Quilez, Saveljich, Campi y Cahais; Villar, Cerro, Zuculini y De Paul; Hauche y Vietto. A cualquiera que veía la formación se le despertaban dudas respecto de los centrales. Saveljich es joven y tiene pocos partidos en primera, pero demostró que puede ser un buen marcador central, si es que está apoyado en una defensa sólida. En el caso de Campi, la situación es parecida, a pesar de tener 22 años, no llega a diez partidos en primera, y se le agrega la salvedad de que siempre que jugó, lo hizo como mediocampista central, parado delante de los zagueros, siendo parte de un núcleo defensivo duro. Ahora bien, la pregunta es ¿pueden ser los centrales de este equipo los dos juntos? Es fácil hablar con el resultado puesto, pero, definitivamente no. Quizás hubiese sido más sensato, parar a Cahais de Central izquierdo, aprovechando su experiencia, el hecho de que es el jugador más antiguo del plantel y el defensor más regular del equipo, y poner a Corvalán en su puesto natural, marcador de punta izquierdo. Lo dicho, es fácil hablar con el resultado puesto, pero, quizás, parar esa defensa hubiese sido lo más sensato.

Como en los dos partidos anteriores, a Racing le volvieron a convertir un gol antes de los 20 minutos de juego. El tanto llegó a los 16 minutos. Tiro libre desde la izquierda de la defensa de Racing, Vietto perdió en el cabezazo, la pelota queda en el corazón del área chica y Villar, en lugar de despejarla al córner o al lateral o fuerte, para adelante, optó por pegarle para arriba, displicentemente, la pelota quedó dentro del área, cabeceó un jugador de arsenal, la pelota se volvió a meter en el área chica, y un nuevo error de Villar, que quiso despejar de chilena (cuando no puede hacerlo ni siquiera de frente), sumado a que Campi dejó libre a Echeverría, le permitieron al defensor marcar el uno a cero parcial. Cuatro errores adentro del área en la misma jugada. Imperdonable. Una sola pifia te puede dejar el arco desguarnecido, cuatro, son directamente un invitación sin cargo para tu gol.

Increíblemente, por las características del rival, y por la ineficacia de Racing para dar vuelta o emparejar un partido, tres minutos después del gol, Arsenal se desconcentró, Gónzalez Piris cometió una mano infantil en el área y penal para Racing. El chino Saja marcó el uno a uno parcial y parecía que el partido empezaba de vuelta.
Pero no. Tres minutos después, nuevo concierto de errores de la academia.  Nos hicieron un gol de lateral. Increíble, el gol más boludo del futbol. Lateral al primer palo, Furch le ganó el salto a Campi (que mide 1,92 mtrs), la peinó, la pelota cruzó toda el área chica, Quiles, todavía no entiendo porque, no la despejó, y Villar, nuevamente cometiendo un error grueso, dejó escapar a Carrera para que este marque el dos a uno en las narices del Chino Saja (quien podría haber salido, y de esta manera cortar el centro).

Como si eso fuera poco, los defensores siguieron cometiendo errores groseros en defensa, lo que a esta altura hacía temer una derrota histórica. 38 minutos de la segunda etapa. Otra vez tiro libre desde la izquierda de la defensa de Racing. La peina un jugador de Arsenal, la pelota sale hacia la derecha, tiran un centro bajo, atrás, Furch anticipa a Saveljich y marca el 3 a 1 definitivo ante la tardía y débil reacción del arquero.
Luego del tercer gol de Arsenal, Campi le cometió un penal innecesario a Zelaya, que el propio delantero de Arsenal, por suerte, estrelló en el travesaño.

En lo que restó del primer tiempo y todo el segundo, la academia no hizo casi nada para descontar en el marcador y ponerse a tiro del empate. Mostaza movió el banco, pero no sirvió de mucho. A los 4 minutos de la segunda etapa ingresó Viola por Quiles, 4 minutos después hizo lo propio Camoranesi por De Paul. Mauro fue, por lejos, el jugador más claro de Racing. Es cierto que no puede jugar más de un tiempo, está lento y no se lo puede tener en cuenta para la recuperación del balón, pero con su claridad, en menos de un tiempo, aportó mucho más que De Paul y Villar en lo que va del torneo.  Lo del pipa fue espantoso, no aporta nada en ofensiva, no vuelve con el mediocampista rival, y ahora le sumó que comete errores gravísimos en defensa. No puede seguir jugando en un nivel tan bajo. Hoy está dando muchísimas ventajas.

El último cambio que hizo Mostaza es inentendible. Puso a Corvalán  por Villar a los 34 del segundo tiempo, para jugar de “doble cinco”, la muestra más clara de que lo único que quería Racing era terminar el partido lo antes posible. Empatarlo, en el nivel y con la apatía que estaba jugando, ya era una quimera.

Tocamos fondo. Peor no se puede jugar. Hay que remontar el barrilete lo más pronto posible, porque sólo tenemos 19 puntos en 23 fechas jugadas. Si no llegamos, al menos, a los 45 puntos, vamos a estar condenados a pelear el descenso tres años seguidos. Para lograr tranquilidad, hay que sumar 26 puntos en estas 15 fechas. Con el nivel que viene mostrando el equipo, la única manera va a ser volver a hacerse fuerte en defensa, no perder el orden y la calma bajo ninguna circunstancia, ser lo más agresivo posible en tres cuartos, presionar la salida rival, como se hizo frente a Colón (para eso los mediocampistas van a tener que mejorar muchísimo su nivel), y sobretodo, valorar todos y cada uno de los puntos en juego, pelearlos y defenderlos con alma y vida.


El próximo partido será ante All Boys, el viernes a las 20.30 hs., en el cilindro de Avellaneda, a ganar como sea. Allí estaremos. Abrazo racinguista!                                                                                                                                 

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