Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

martes, 18 de febrero de 2014

Primer paso

Primera fecha. Se acabó la espera. Arrancó la ilusión. Recibimos a Colón, en el cilindro de Avellaneda, en el tan ansiado debut, muchas casualidades con el Racing modelo Apertura 2001. Volvió Mostaza. Volvió Topper. Hay dos colombianos y un “pancho” en el plantel. Pero todo eso son datos “de color”, no servirán de nada si el equipo no se hace las cosas bien y se mantiene unido y concentrado en un objetivo. Eso sólo podremos saberlo con el correr del torneo.

Los once que eligió Mostaza para arrancar el certamen fueron: Saja; Gómez, Ortíz, Saveljich y Cahais; Villar, Zuculini, Campi, De Paul; Hauche y Viola. Los mismos que terminaron jugando el torneo anterior y que tan bien lo hicieron en el torneo de verano.
La academia arrancó con todo, presionando en tres cuartos de cancha, saliendo rápido por los costados y tratando de recuperar el balón en bloque cuando lo perdía. Lo de Racing en el primer tiempo fue muy bueno. Planteó el partido con mucha intensidad y buscando ser protagonista en todo momento.

La primera alegría del torneo llegó a los 37 minutos de esa etapa inicial. De Paul salió rápido por izquierda, se sacó tres jugadores de encima y abrió para Villar, quien tiró un preciso centro para que Valentín Viola, con una chilena sumamente precisa y hermosa, marcara lo que fue el mejor gol de la fecha y, posiblemente, del torneo. Delirio en Avellaneda, explotó un cilindro colmado de gente, que hacía imposible no compararlo con el del Apertura 2001, un marco digno de un equipo convencido.

Todo lo bueno hecho en ese primer tiempo, Racing lo coronó sobre el final de esa etapa. Mal saque de arco de Montoya que un Hauche, concentradísimo, enchufadísimo y rapidísimo, plasmó en el segundo gol del encuentro.

Excelente primer tiempo de Gómez, De Paul, Hauche y Viola. Muy bien Zucu también, el león de siempre en el mediocampo.

En el segundo tiempo la academia se retrasó peligrosamente. Le cedió pelota y terreno al rival. Y eso Colón lo aprovechó con unos cuantos centros a la medialuna del área, que desnudaron falencias entre los centrales académicos, ese bloque que se mostró inexpugnable en el verano, desnudó errores que pueden traer más de un dolor de cabeza.
A los 33 minutos de la segunda etapa ingresó Luís Ibañez por Zuculini, que se retiró con un leve esguince de tobillo que, en principio, no le impediría jugar el próximo encuentro. A los 34 ingresó Luciano Vietto por Valentín Viola, la figura de la cancha, y a los 41, hizo lo propio Claudio Corvalán por Rodrigo De Paul, de gran partido, él juvenil se movió bien por la izquierda, por momentos se mostró como conductor, le falta, quizás, mayor continuidad y un poco más de colaboración con el lateral izquierdo, ya que en varios partidos, en que el rival aproveche mejor los costados del campo de juego, va a ser necesario.

Para el final quedó la frutilla del postre. Gabriel Hauche la peleó y ganó por derecha, ingresó al área, y envió un centro atrás para que, Vietto, sólo la empuje al fondo de la red y marque el tres a cero definitivo. Gran comienzo de la academia. El debut ideal, soñado, jugando bien, goleando, con variantes y pocas fisuras. No hay que dejar de ver el pésimo momento que está pasando el rival. Pero, de todas maneras, siempre es bueno arrancar el certamen ganando, más aun, goleando, más teniendo en cuenta que el debut victorioso venía siendo esquivo desde hace seis torneos. Se ganó y fuimos superiores, pero a no sacar los pies del suelo. Hay mucho por corregir, hay fisuras, hay escases y falencias en algunos sectores del campo, y un largo, muy largo camino por recorrer.

El próximo partido será ante el último campeón, San Lorenzo, en su estadio, el próximo sábado a las 20.30 hs. Abrazo racinguista!  

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