Primera fecha. Se acabó
la espera. Arrancó la ilusión. Recibimos a Colón, en el cilindro de Avellaneda,
en el tan ansiado debut, muchas casualidades con el Racing modelo Apertura
2001. Volvió Mostaza. Volvió Topper. Hay dos colombianos y un “pancho” en el
plantel. Pero todo eso son datos “de color”, no servirán de nada si el equipo
no se hace las cosas bien y se mantiene unido y concentrado en un objetivo. Eso
sólo podremos saberlo con el correr del torneo.
Los once que eligió
Mostaza para arrancar el certamen fueron: Saja; Gómez, Ortíz, Saveljich y
Cahais; Villar, Zuculini, Campi, De Paul; Hauche y Viola. Los mismos que
terminaron jugando el torneo anterior y que tan bien lo hicieron en el torneo
de verano.
La academia arrancó con
todo, presionando en tres cuartos de cancha, saliendo rápido por los costados y
tratando de recuperar el balón en bloque cuando lo perdía. Lo de Racing en el
primer tiempo fue muy bueno. Planteó el partido con mucha intensidad y buscando
ser protagonista en todo momento.
La primera alegría del
torneo llegó a los 37 minutos de esa etapa inicial. De Paul salió rápido por
izquierda, se sacó tres jugadores de encima y abrió para Villar, quien tiró un
preciso centro para que Valentín Viola, con una chilena sumamente precisa y
hermosa, marcara lo que fue el mejor gol de la fecha y, posiblemente, del
torneo. Delirio en Avellaneda, explotó un cilindro colmado de gente, que hacía
imposible no compararlo con el del Apertura 2001, un marco digno de un equipo
convencido.
Todo lo bueno hecho en
ese primer tiempo, Racing lo coronó sobre el final de esa etapa. Mal saque de
arco de Montoya que un Hauche, concentradísimo, enchufadísimo y rapidísimo,
plasmó en el segundo gol del encuentro.
Excelente primer tiempo
de Gómez, De Paul, Hauche y Viola. Muy bien Zucu también, el león de siempre en
el mediocampo.
En el segundo tiempo la
academia se retrasó peligrosamente. Le cedió pelota y terreno al rival. Y eso
Colón lo aprovechó con unos cuantos centros a la medialuna del área, que
desnudaron falencias entre los centrales académicos, ese bloque que se mostró
inexpugnable en el verano, desnudó errores que pueden traer más de un dolor de
cabeza.
A los 33 minutos de la
segunda etapa ingresó Luís Ibañez por Zuculini, que se retiró con un leve
esguince de tobillo que, en principio, no le impediría jugar el próximo
encuentro. A los 34 ingresó Luciano Vietto por Valentín Viola, la figura de la
cancha, y a los 41, hizo lo propio Claudio Corvalán por Rodrigo De Paul, de
gran partido, él juvenil se movió bien por la izquierda, por momentos se mostró
como conductor, le falta, quizás, mayor continuidad y un poco más de colaboración
con el lateral izquierdo, ya que en varios partidos, en que el rival aproveche
mejor los costados del campo de juego, va a ser necesario.
Para el final quedó la
frutilla del postre. Gabriel Hauche la peleó y ganó por derecha, ingresó al
área, y envió un centro atrás para que, Vietto, sólo la empuje al fondo de la
red y marque el tres a cero definitivo. Gran comienzo de la academia. El debut
ideal, soñado, jugando bien, goleando, con variantes y pocas fisuras. No hay
que dejar de ver el pésimo momento que está pasando el rival. Pero, de todas
maneras, siempre es bueno arrancar el certamen ganando, más aun, goleando, más
teniendo en cuenta que el debut victorioso venía siendo esquivo desde hace seis
torneos. Se ganó y fuimos superiores, pero a no sacar los pies del suelo. Hay
mucho por corregir, hay fisuras, hay escases y falencias en algunos sectores
del campo, y un largo, muy largo camino por recorrer.
El próximo partido será ante
el último campeón, San Lorenzo, en su estadio, el próximo sábado a las 20.30
hs. Abrazo racinguista!
No hay comentarios:
Publicar un comentario