Segunda fecha. Luego de
la categórica victoria frente a Colón de Santa Fe en el inicio del torneo, nos
tocó visitar al último ganador del certamen local, sí que mediocre, pero
campeón al fin. Cancha difícil si las hay, un reducto que siempre se le hizo
complicado a la academia, amén de algunos resultados recientes positivos, como
la última goleada que le propinamos con Zubeldía como DT, y otro histórico
partido en que pudimos clavar cuatro tantos en el score final, allá por el año
2004, con Ubaldo Matildo Fillol como técnico y con un Gastón Casas que marcó
dos tantos y se vistió de goleador para la ocasión, ya que su cosecha en Racing
fue por demás escasa.
Los once que eligió
mostaza para intentar seguir por la senda del triunfo fueron: Saja, Gómez,
Ortíz, Saveljich y Cahais; Villar, Zuculini, Campi, De Paul; Viola y Hauche. No
fue bueno lo de la academia. Si bien mostró actitud y orden, cometió errores
que pagó muy caro, tanto en defensa como en la transición ofensiva y la
definición de las pocas jugadas que pudo generar.
El gol tempranero marcó
el destino del partido. Si bien se contaron con dos o tres jugadas que pudieron
torcer la historia, no fueron más que arrestos individuales que se consiguieron
más por desatención del rival que por virtudes propias. Nicolás Blandi fue el
autor de ese primer y único gol del encuentro, el reloj marcaba que se habían
jugado sólo 7 minutos. Un grosero error de Cahais (si bien es cierto que la
pelota se le vino muy encima) le permitió al ex centro delantero de Boca
rematar al arco con una linda pirueta y sin demasiada resistencia de un
desguarnecido Chino Saja.
Hasta el gol, San Lorenzo
había sido una tromba. A partir de ahí, la academia se pudo imponer un poco más
en el mediocampo y de esa manera, tener un poco más de dominio del balón y, en
consonancia, de las acciones de juego. Viola y Hauche se mostraron
participativos pero erráticos en la definición, Valentín lo tuvo con un remate
de afuera del área en el primer tiempo, que contuvo el arquero rival y Gabriel,
en el segundo tiempo, mano a mano con el arquero, no pudo definir con comodidad
ante la salida de Torrico y la pelota se fue al lado del palo. Vale recordar
que ninguno de los dos es 9 de área y mucho menos goleador, los dos son
delanteros que desequilibran, que pueden desbordar, asistir, buscar la banda,
pero que, por características, se les complica la tarea dentro del área. La
academia carece de un centro delantero natural, que se mueva bien dentro de la
zona de disparo y eso lo puede llegar a pagar caro, más aun teniendo en cuenta
la grave lesión que sufrió en su rodilla el recién llegado delantero
Colombiano, Wason Rentería. Ante la carencia de ese goleador, no estaría mal
que mostaza lleve al banco a Juan Dinenno, que es pibe, tiene muy pocos minutos
en primera, pero al menos es un nueve de área, aún de a poco, se le podrían ir
dando minutos.
En el entretiempo hizo su
debut Francisco Cerro, quien se ubicó en el lateral derecho, en reemplazo de
José Luís, que se tuvo que retirar con un traumatismo en el rostro. Aunque no
es su puesto natural, aceptable labor del ex jugador de Vélez. En el segundo
tiempo la academia lo pudo igualar, primero con una de Hauche que se fue junto
al palo del arquero, luego un mano a mano de Vietto, que había ingresado a los 7
minutos de esa etapa por Gastón Campi, quien, esta vez, no tuvo un gran
rendimiento, perdió mucho en el medio y no se pudo imponer de arriba en las
pelotas paradas. A los 16 minutos de esa etapa final ingresó Mauro Camoranesi,
por Valentín Viola, no aportó mucho el volante nacido en Mar del Plata y de
larga trayectoria en el futbol italiano.
Luego, sobre el final, Pancho Cerro pudo haber marcado la igualdad,
entrando al área por derecha, pero su remate fue desviado por Torrico.
Se podría haber empato,
faltó estar un poco más fino en el área. Da bronca perder, quizás, a pesar de
haber sido superados durante los primeros 20 minutos de juego, no lo merecimos.
Pero ya está, no nos podemos detener en esta derrota. Hay que corregir errores.
De última perdimos con el campeón y el torneo recién comienza. Hay tiempo de
reencauzar la nave. Se viene Tigre de local, un rival difícil, pero a la vez un
partido ideal para retomar la senda de la ilusión.
Lo dicho, el próximo partido será ante Tigre,
el martes, a las 21.30 horas, en el cilindro de Avellaneda. Allí estaremos, Abrazo
racinguista!
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