Novena fecha. Recibimos en el cilindro a un San Lorenzo golpeadísimo, comprometido con el promedio del descenso. Una semana especial, ya que el Coco había manifestado que de perder, se iría. En la vereda de enfrente, debutaba un conocido por nosotros, Caruso Lombardi.
El gran enigma era saber cómo responderían los jugadores ante semejante manifestación del Director Técnico. Algunos habían declarado en la semana, como Viola, bancando a Basile, y otros, como Litch, cuestionando los dichos del entrenador, sí, Litch…
Caruso dijo en la previa que venía a buscar el punto. Y así fue. El desarrollo del juego lo confirmó. Racing arrancó enchufado, queriendo ganar el partido, San Lorenzo, metidito atrás, ordenado con dos líneas de cuatro delante de Migliore.
Racing tenía la pelota pero no generaba grandes chances, salvo un tiro de afuera de Gio, que de a poco va levantando su nivel, ayer se lo vio más comprometido con el equipo, tocando más simple, cuidando la pelota; un fierrazo de Pillud que Migliore con mucho esfuerzo pudo mandar al corner, y un par de centros que Teo no pudo definir.
Hasta que a los 32 minutos llegó el gol. Tiro libre por derecha. Gio se la pisa a Pillud, éste tira el centro pasado y por atrás de todo aparece Matías Martínez que le gana muy bien a su marcador y de cabeza establece el uno a cero a parcial. ¿Cómo es eso que el Coco no trabaja las pelotas y paradas y Caruso sí? Todos los técnicos trabajan, el tema es que tienen diferentes métodos…
El festejo del gol llamando a sus compañeros y abrazando al entrenador es una muestra de la postura que parte del plantel tomó respecto del tema Basile. El nivel de Litch, es otra…
A partir de ahí, San Lorenzo reaccionó y fue en búsqueda del empate. Estos fueron los peores minutos de Racing en el juego. La igualdad llegó a los 41 minutos. Bufarini le pego al arco de lejos y mal, pero con tanta suerte que luego de un rebote la pelota le queda a Nicolás Bianchi, habilitado por un metro merced a una nueva siesta que estaba durmiendo el pelado Aveldaño. Todos sus compañeros salieron y el se quedó parado, como preguntándose cuál es el sentido de la vida, porque venimos a este mundo. La cuestión es que el central de San Lorenzo aprovechó esa desconexión sideral del pelado, la toco al medio y Giglioti sólo frente al arco, la empujó al gol.
Y así nos fuimos al descanso con el partido uno a uno y una calentura total.
El segundo tiempo fue similar, San Lorenzo metido atrás, haciendo tiempo, cediendo pelota y terreno al rival. Y Racing fue, sin muchas luces pero fue. Un tiro de Castro en el palo, otro de Pelletieri que se fue afuera. Y no mucho más, salvo una jugada clarísima comandada por Castro que no vio (o no quiso dársela) a Viola que entraba solo, si el jugador surgido de Gimnasia, tocaba el balón, Valentín quedaba solo frente a Migliore con todo el arco a disposición, el volante, que no tuvo un mal partido, prefirió hacer una jugada individual que termino con un tiro que pasó cerca del palo izquierdo del arquero. Esa fue la jugada más clara, esa pudo haber sido la jugada que le de los tres puntos a Racing. Pero no fue.
Y así se fue muriendo el partido, dejando un sabor agridulce. Se jugó con más actitud, se jugó más concentrado, se puso mucho en el medio, los defensores ganaron más de lo que perdieron (sobretodo Martinez, que no solo hizo el gol, sino que también salvo uno en la línea, y levantó bastante su nivel respecto de las flojas actuaciones que venía teniendo), pero sigue habiendo falencias, jugar con Aveldaño de 2 es dar muchas ventajas, sigue faltando elaboración de juego y sigue fallando la definición, los tres de arriba no están en su mejor nivel. El partido que viene es ideal para que la empiecen a meter.
Se viene el clásico, el partido que hay que ganar si o si, el partido que no admite otro resultado.
La cita, por ahora, es el sábado a las 12.00 hs, en la obra en construcción. Hay que ganar, es la chance del despegue, la última.
Allí estaremos, abrazo Racinguista.
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