Sexta fecha. Visitamos a Belgrano en el Mario
Alberto Kempes. Un rival complicado, pero que por su estilo de juego, es mucho
más difícil de vulnerar cuando juega de visitante que cuando lo hace de local.
De hecho, se le venía haciendo esquiva la victoria en Córdoba durante este
campeonato. Nosotros veníamos entonados por el emotivo triunfo del pasado lunes
ante San Martín de San Juan.
La campaña de Racing, hasta el partido de
ayer, era de buena a muy buena. El equipo se encontraba segundo en la tabla de
posiciones, a un punto del puntero, invicto, con tres triunfos y dos empates, el
clásico en el bolsillo, nueve goles a favor y tres en contra. Si miramos solo
la tabla, podríamos decir que la campaña es, definitivamente, muy buena.
Ahora bien, el juego de los de Zubeldía,
hasta el momento, venía sufriendo altibajos. Por momentos demostró que se puede
hacer firme atrás y ser un equipo ordenado, por caso, contra Argentinos Juniors
y en el clásico, no pasó ningún sobresalto defensivo, prácticamente el rival no
generó una sola situación de gol en sendos partidos. Más allá de esa firmeza
defensiva (recibió solo cuatro goles en seis fechas), la mayor carencia del
equipo está en el trato de pelota y la creación de juego. El equipo tiene más
posesión de pelota que en el torneo pasado. Eso está claro. Ahora bien, todavía
no logra lastimar con esa posesión. No es profundo, no es punzante. Falta la sorpresa
de los laterales (Corvalán viene teniendo un nivel bajo y Pillud alterna buenas
y malas, puede tener un partido bueno, como contra San Martín de San Juan y uno
malo, como el de ayer). Le falta claridad en la elaboración de la jugada. Falta
gestación. Camoranesi fue el jugador apuntado a esos fines. Para eso se trajo
al ex jugador de Lanús. Para el pase fino. Para el pase largo, para hacer la
pausa y explotar la velocidad de Centurión con un pase al vacío. En definitiva,
para ser la manija del equipo. De hecho el técnico así lo dejó entrever en
varias conferencias. Pero Camoranesi, que es un jugador de jerarquía, todavía
no la está haciendo pesar. No gravita lo suficiente en los partidos. No habilita
a los compañeros. No está siendo el cerebro que este equipo necesita. Es un
jugador muy inteligente, quizás todavía le falte en el aspecto físico para
poder plasmar sus condiciones. El equipo lo necesita, porque no tiene otro
jugador “creativo”, el único es Fariña, y, lamentablemente, el juvenil surgido
de la cantera, todavía no demostró estar a la altura de la primera división. La
tonta expulsión frente a San Martín es un claro ejemplo de ello.
Siendo tan bajo el nivel de Camoranesi, la
faz ofensiva del equipo queda casi con exclusividad en los pies de Centurión.
Como juega ese pibe. Es crack. Es rápido, es habilidoso, atrevido, y tiene unos
huevos bárbaros. Lo cagan a trompadas, literalmente, y el pibe sigue. Sigue
encarando, sigue gambeteando, sigue escupiendo en la cara a la mediocridad y la
cobardía. Y no lo cuida nadie. Porque los rivales le pegan, los referís hacen
la vista gorda, y la prensa, con esa habilidad inusual que tiene para
discriminar al pobre y al marginado, en general, se hace bien la boluda.
Justamente ayer, Pier Barrios se fue expulsado por pegarle en la cara. Esto
pasa todos los partidos, y los árbitros amonestan. Ayer, por lo menos en esa
jugada, Abal aplicó el reglamento (en el penal a Vietto se olvidó). Un golpe en
la cara, es roja. Presten atención. En todos los partidos a Centurión le pegan
en la cara. Eso es expulsión. No es discrecional del árbitro, como en otras
jugadas, en las que puede poner amarilla o roja, según se criterio. Un golpe de
puño en la cara es expulsión. Esto es reglamentario e indiscutible. No es
discrecional. Espero que empiecen a cumplir el reglamento porque a este pibe lo
van a romper todo. A los mediocres les caen mal este tipo de jugadores. Vos
seguí así maestro, que en la tribuna disfrutamos tus gambetas.
El partido fue malísimo. Racing formó con
Galanternik en el arco (de buen debut, sobrio, prácticamente no tuvo fisuras, salvo
el rebote en el gol, de todas maneras Belgrano no inquietó casi nunca), Pillud,
Ortiz, Cahais y Corvalán, Villar, Pelletieri, Camoranesi y Centurión, Hauche y
Sand. El primer tiempo fue muy malo, prácticamente no hubo jugadas de peligro
para ninguno de los dos. Parecía que se moría en 0 a 0. Hasta que a los 46
minutos Quiroga sacó un bombazo de 25 metros que Galanternik pudo rechazar,
pero con tanta mala fortuna que ese rechazo le cayó a Carranza, quien de cabeza
marcó el uno a cero para el conjunto cordobés. Al descanso en desventaja.
Inmerecida, pero desventaja al fin.
El segundo tiempo arrancó con un Racing
que se empezó a hacer dueño de la pelota, pero careciendo absolutamente de
ideas. A los 15 minutos se fue expulsado Zapata en el local y a los 19 Pier
Barrios. El partido estaba a pedir nuestro. Con dos jugadores de más, faltando
26 minutos y frente a un equipo limitadísimo. Que se abroquela muy bien atrás,
pero que cuenta con jugadores muy toscos (no nos olvidemos que el seis es
Aveldaño, el peor defensor central que tuvo Racing en los últimos veinte años).
Así y todo, los de Zubeldía no le pudieron generar una sola situación de gol
clara. Solo un tiro de Cámpora. Y nada más. El mismo DT dijo en conferencia de
prensa: “tendríamos que haber tirado mil centros”. Exactamente. Si no hay
ideas, si te cierran por el medio, tira centros. Una y otra vez, que la pelota
merodee el área contraria. Alguien va a agarra un rebote en algún momento. Estas
con dos jugadores más, dos nueves metidos en el área, aprovechalos.
No se pudo. El juego llego a su fin, no
pudimos revertir el resultado en condiciones inmejorables, y nos volvimos de la
Docta con las manos vacías. Ahora a mejorar el circuito ofensivo y seguir
buscando la tan mentada “regularidad”
El próximo partido es el sábado 15 de
septiembre a las 20.20 hs. Recibiremos a Estudiantes de La Plata en el cilindro
de Avellaneda. Allí estaremos, abrazo Racinguista.
La verdad no se puede entender como un equipo juega un partido bien, y a la semana siguiente tan mal, uno te ilusiona, el otro te hace caer a la realidad (nos esta pasando seguido).
ResponderEliminarCreo que lo mas positivo seria perder la menor cantidad de partidos, tratar de sumar alrededor de 30 puntos (para nada fácil con estos altibajos), y apuntar a formar un plantel que dentro de uno o dos años, con mas conocimiento, mas aceitado, intente luchar por el campeonato sin ningún tipo de excusas.
Ojo también seria lindo agarrar una racha de tres partidos con victoria, para por lo menos mantenernos en los puestos de arriba hasta el final del campeonato, aunque hay que ser objetivos, y salvo un cambio rotundo, no estamos para ser campeones ahora mismo.
Emiliano de marmol
Emiliano: Si, yo pienso parecido. Es un equipo en formación, creo que a eso se deben los vaivenes. Lo importante es mantenerse en la pelea. Mas allá de que no se pueda campeonar, por lo menos terminar lo mas arriba posible. Yo creo que tenemos material para llegar a los 30 puntos.
ResponderEliminarAbrazo!