Quinta fecha. Noche de lunes. Recibimos a San Martín de San Juan en el cilindro de Avellaneda luego de la eliminación de la Copa Sudamericana a manos de Colón. Eliminación que, a mi entender, a la larga terminará siendo positiva, puesto que le va a permitir al técnico, quien no cuenta con un plantel amplio en cantidad, encarar de lleno y con exclusividad el Torneo Inicial 2012.
Como la Copa ya es historia, pasemos a analizar el partido de anoche. Y qué partido Racing. Memorable. Fue uno de esos partidos que uno recordará durante mucho tiempo. Partidos diferentes, especiales. Hay partidos que uno recuerda durante muchos años, a veces por el marco, a veces por el resultado histórico, a veces porque se llega a una meta o se cumple un logro. Ayer el cilindro de Avellaneda cumplió 62 años, y hubo no uno, sino dos jugadores que hicieron que ese partido pase directamente a la categoría de partido “gratamente memorable”, algunos lo recordarán como “el partido de los tres goles del pibe Vietto”, otros, como “el día que Pelletieri atajó un penal”
Uno a veces se cuestiona y se pregunta ¿Por qué voy a la cancha? ¿Por qué se deja de lado a personas importantes en la vida de uno o fechas especiales por ir a ver a Racing? ¿Por qué el hincha posterga momentos importantes de su vida personal para ir a ver a la academia? El partido de anoche tiene todas las respuestas. O al menos una gran parte de ellas. No caigo en un lugar común si digo que el hincha de Racing es especial. Es especial porque se bancó muchas malas. Pero muchas. Y con estoicismo. Basta ver el miedo que tienen los de la otra vereda por una vez que tienen que pelear por mantener la categoría. Hablando mal y pronto, “están todos cagados”. Nosotros estamos curtidos. Porque las pasamos todas. Porque no tenemos un Grondona. Porque siempre nos tocó luchar contra todo y contra todos. No tenemos ni tuvimos miedo. Porque somos de Racing más allá de todo. Y ese ser de Racing más allá de todo nos hace disfrutar el doble estas caricias, estos guiños del destino. Digerimos un descenso, tres concursos preventivos, una quiebra, nos bancamos no jugar, defendimos del remate nuestra sede, padecimos equipos lastimosos. Por eso seguimos de pie, por eso estamos siguiendo a la academia, seguimos una esperanza, porque queremos recibir esas caricias, sea una, dos, pocas o muchas. Y si no hay caricias seguiremos viniendo, porque también sabemos bancar los cachetazos. Hoy disfrutamos este presente. Hoy disfrutamos esta realidad. Nosotros peleando el torneo. Nosotros con un pibe de 18 años que juega por primera vez de titular y hace tres goles. Nosotros con un jugador de campo que ataja un penal. Ustedes peleando por no descender. Ustedes con “refuerzos” que no debutaron porque están rotos. Ustedes con defensores de casi cuarenta años que se lesionan o se hacen expulsar. Nosotros tranquilos y contentos, ustedes tristes y todos cagados, amargados.
Racing salió a la cancha con De Olivera en el arco, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán en la defensa, Villar, Pelletieri, Aued y Centurión en el mediocampo, y Vietto y Sand en la delantera.
El partido comenzó siendo favorable para la academia, los mediocampistas eran dueños del juego, manejaban la pelota. Desde la recuperación de Aued (de buen primer tiempo) y los desbordes de Centurión, la academia iba dominando el partido, lentamente se iba imponiendo. Faltaba quizás, movilidad en ataque y situaciones de peligro. Hasta que a los 40 minutos apareció el pibe Vietto y con un terrible derechazo desde afuera del área que se coló en el ángulo superior derecho del arco defendido por Pocrnjic, marcó el uno a cero parcial. Así nos fuimos al entretiempo.
En el segundo tiempo Racing arrancó dormido. A los 2 minutos Pelletieri dio un mal pase en una zona peligrosa y Riaño, el jugador que mas inquietó del conjunto Sanjuanino, no perdonó. Con un potente remate que se coló junto al palo derecho de De Olivera, marcó el empate parcial.
A partir de ahí San Martín se empezó a acomodar mejor en el partido, y comenzó a dominar la pelota, tal es así que a Racing le costó mucho recuperar el balón durante esos primeros diez minutos.
Pero, en el mejor momento del conjunto hasta ayer comandado por el colo Sava, Pillud trepó por derecha e hizo una linda jugada individual que culminó con un centro pasado que el juvenil Vietto mandó de cabeza al fondo de la red.
A partir de ahí todo fue de Racing, San Martín se desmoronó. Fue un golpe muy fuerte para un equipo que venía de capa caída. A los 24 minutos Pelletieri empezó a remendar el error cometido en la jugada del gol convertido por la visita. Encaró por derecha, en posición de ocho, con un firulete se sacó de encima a su marcador, y tiró un centro que Villar le bajó de cabeza al joven maravilla, para que el talentoso jugador surgido de la cantera, con una linda volea, redondee su noche ideal. Tres a uno. Tres goles de Vietto, joven delantero de tan solo 18 años y tres partidos en primera (en ninguno de ellos había arrancado de titular).
Ya era una fiesta y parecía que eso era todo. Pero no. Faltaba la frutilla del postre.
A los 43 minutos de la etapa final De Olivera le cometió penal a Riaño, el delantero de San Martín, y en consecuencia fue amonestado. Como el arquero de Racing ya había sido amonestado previamente por demorar, esta segunda tarjeta equivalió a su expulsión. El técnico de Racing ya había agotado los tres cambios (Perez Guedes por Villar, Fariña por Centurión y Cámpora por Vietto). Había que ver quién era el valiente que se ponía el buzo. Y se lo puso Pelletieri. Se lo veía muy chiquito al pulpo debajo de los tres palos. Solo quedaba implorar que Caprari la tirase afuera. Pero no. No la tiró afuera, le pego esquinado, contra un palo. Y Pelletieri se lo atajó! Increíble, memorable, inédito, el pulpo voló hacia su derecha y pudo desviar el remate del delantero rival. No solo eso, en el rebote, el mismo pulpo se arrojó sobre el balón, que estaba ahí, como esperando que entrase un delantero de San Martín y la empujare al gol. Novelesco. Les contaremos a nuestros nietos que estuvimos ahí, y vimos como Pelletieri abandonó la cinco, se puso el buzo, los guantes, y atajó un penal.
El domingo a las 14.10 hs. enfrentaremos a Belgrano en la provincia de Córdoba, con la ilusión de seguir peleando en lo más alto de la tabla de posiciones. Allí estaremos, abrazo Racinguista.
Bien monoooo!!! Segui escribiendo asi! con el corazon!
ResponderEliminarGracias Martín!
ResponderEliminar