Novena fecha. Recibimos a San Lorenzo en el cilindro de Avellaneda. Sábado por la noche, incipiente primavera, ideal para un chori y un baile a un equipo del mayor generador de humo del futbol local. Que torneo amigos. Es verdad que la academia no está descollando, ni mucho menos. Pero cuantos partidos lindos, algunos históricos, que nos está regalando Racing en este torneo.
En lo que va del campeonato ya ganamos el clásico del barrio y dejamos al vecino en zona de descenso y sin Director Técnico. Vimos debutar a Vietto como titular con tres goles en un partido, vimos atajar un penal a Pelletieri, le ganamos al recién ascendido River, en su cancha por décima vez en la historia y también lo dejamos en zona de descenso. Y todavía había lugar para más, el sábado vimos al chino Saja, quien ya se metió muy intensamente en el corazón de la gente, hacer su primer gol con la celeste y blanca. Y como si fuera poco le metimos cuatro goles al equipo de Tinelli y Caruso. Sí, el equipo que alguna vez fue considerado grande, por vaya uno a saber quién y con qué argumento, se fue de Avellaneda con cuatro pepas en el bolso, dos expulsados, dos goles en contra y el técnico en terapia intensiva.
El marco de público, como acostumbra suceder cuando la academia juega de local, era muy importante. Veníamos de una semana en la que se había hablado mucho del juego de Racing. El director del único diario deportivo del país, se había mostrado muy enojado por volver a ver a su equipo recién ascendido, peleando por mantener la categoría. Su soberbia no le permite ver que su equipo ya no es grande. Y ya no es grande porque sus socios (él entre ellos) han votado dirigencias que lo han llevado a la ruina económica y al descenso deportivo. Lo han bajado de categoría. River ya no es grande. River ya no juega copas, ni pelea campeonatos, pelea por no descender. Todo gracias a las dirigencias Aguilar/Pasarella. El director del Olé debería buscar las causas por las cuales su equipo está como está en su propio club (quizás algún motivo contractual, económico o de alguna otra índole, no se lo permite) y no en clubes ajenos. Y si quiere comparar la grandeza de ambos clubes lo invito a que estudie la historia del fútbol Argentino desde sus orígenes, para que no siga hablando de Racing sin fundamentos ni soporte histórico que lo avale.
Ahora sí, vamos al partido del sábado. El Director Técnico decidió cambiar la formación nuevamente. Esta vez los que salieron a la cancha fueron Saja, Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini, Centurión; Vietto y Cámpora.
El equipo de Boedo (o Bajo Flores o Almagro, no se sabe bien su procedencia) arrancó dominando el juego, con Piatti como eje de su tenencia y dominio del balón. Pero ese dominio de poco le sirvió y muy poco le duró. A los 16 minutos penal para Racing. Centurión tiró un centro por izquierda, Prósperi, que estaba marcando a Villar de espaldas al arco, infantilmente metió el codo en la trayectoria de la pelota y el referí Ceballos cobró penal acertadamente. El chino cambió el penal por gol y engrandeció el ya enorme afecto que la gente tiene hacia él.
A los cuarenta minutos debió salir Piatti lesionado en la visita, y a partir de ahí, el partido fue todo de Racing.
A los tres minutos de la segunda parte una excelente combinación entre Vietto y Centurión terminó en un centro de Luciano que Gentiletti empujó hacia su propia vaya. Empezaba el complemento y Racing ya estaba dos a cero arriba.
A los 18 de esa segunda etapa, Villar y los dos juveniles desfachatados armaron una jugada que terminó en un nuevo centro de Vietto, que Masuero, luego de un, como dijo Martín Marciano, “falso y errático medio escorpión a lo Higuita”, no pudo despejar, quedando el cachorro Cámpora frente al arco, quien solo la tuvo que empujar al gol.
Un minuto después del gol, Gentiletti se fue expulsado en la visita. A los 23 minutos Masuero, al igual que su compañero, siguió el camino anticipado hacía el vestuario visitante. Ambos fueron expulsados correctamente.
A los 32 minutos, y luego de una nueva jugada de Vietto, Prósperi empujó el balón a su propio arco, sellando el 4 a 0 definitivo. El referí del encuentro indicó que el gol fue marcado por el juvenil de Racing. Y es muy probable que tenga razón, ya que si la pelota hubiese ingresado al arco aún sin la intervención del jugador de San Lorenzo, reglamentariamente corresponde que el gol sea adjudicado al jugador que pateó al arco.
A esa altura ya era un baile, San Lorenzo no existía, faltaban 13 minutos, se podría haber hecho uno o dos goles más, pero los jugadores de Racing decidieron bajar la persiana, tocar la pelota y no atacar más. Si pisaban el acelerador hubiese sido una goleada histórica. Los juveniles tenían la intención de ir a fondo, pero los grandes, con Camoranesi a la cabeza, decidieron privilegiar su interés corporativo como jugadores de fútbol, en lugar de buscar una goleada que enriquezca aún más la gloriosa historia del club. Desde este espacio se banca la actitud de los pibes, de tocar, gambetear, tirar chiches y tener todo el tiempo el arco de enfrente en la mira, ellos van a hacer a Racing más grande todavía.
Otra victoria, ya son cinco en el torneo, con solo dos empates y dos derrotas, la campaña viene siendo muy buena, pero a no sacar los pies de la tierra. Tiene razón el chino cuando dice que hay equipos mejores que nosotros, sigamos partido a partido, sumemos lo más que podamos y después vemos para que estamos al final del torneo. Por ahora venimos bien.
El próximo partido es el sábado 06 de Octubre a las 20.20 hs. visitamos a Colón en la Provincia de Santa Fé. Allí estaremos, abrazo Racinguista.
Mariano me gusto mucho la nota que hiciste respecto al partido del sábado muy bien redactado. Te mando un abrazo y espero que puedas estar el sábado en santa fe..... Abrazo Mauricio.
ResponderEliminarMauricio: Me alegra que te haya gustado! Si, ahí estaremos el sábado alentando a la academia, abrazo!
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