Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

domingo, 24 de junio de 2012

Final con derrota, balance y lo que se viene

Décimo novena fecha. Última fecha del torneo. Se termina un certamen y nuevamente llegamos al final sin cumplir las  expectativas. Que enorme distancia separa la algarabía de aquel diciembre en que el Coco Basile volvía hacerse cargo del primer equipo del Racing Club de Avellaneda a la desazón de este presente en que el equipo termina décimo séptimo en la tabla de posiciones, con diez derrotas en su espalda y escapando con la nafta justa de la lucha por mantener la categoría.
De la esperanza puesta en los pies de Giovanni Moreno, los goles de Teófilo Gutierrez, las atajadas de Saja y el quite y distribución de Pelletieri a este presente desesperanzador donde los que salieron a bancar la parada fueron los pibes del club.
Saveljich debutando en primera, Centurión y Vietto jugando su segundo partido, Sainz que no llega a los cinco, Zuculini y Viola tratando de afianzarse en el primer torneo en que juegan como titulares del primer equipo con cierta continuidad. Ya pasó el “affaire” Teófilo, Yacob ya hace meses que entrena en el predio Tita, Moreno ya tomo el avión hacia China, Toranzo ya fue notificado de su no continuidad en el club, Aveldaño y Cáceres, que ante la inminencia del fin de su vínculo contractual, seguramente no seguirán (el técnico pidió por la continuidad de éste último). Océanos de distancia entre Diciembre y Junio.
Así llegamos a la última fecha. Recibimos a Vélez Sarsfield en el cilindro, más allá de la lógica y más allá de la razón, con la esperanza de llevarnos algo que pueda mitigar los días de espera que nos separan del comienzo del próximo torneo. Pero no. La esperanza se vuelve vana con este equipo. Porque este equipo termina como empezó. Mal. Mal en el juego, mal en el compromiso, mal en la concentración (el segundo gol de Velez es una muestra de esto), y por ende, mal en el resultado.
Racing salió a la cancha con un equipo diezmado por las lesiones de algunos, la suspensión de otros y el miedo y la falta de profesionalismo de otros tantos. La academia encaró el partido con algunas variantes tácticas, respecto de los partidos anteriores. En el arco estuvo Saja, en el fondo se paró una línea de tres con Saveljich (quien tuvo un buen debut, concentrado, sin errores ni desatenciones, parece un número dos no muy dúctil pero vivo, de los que no se la complican, habla mucho, ordena, es un buen proyecto), Cáceres y Sainz; en el medio estuvieron Pillud por derecha como lateral-volante, Zuculini, Aued y Centurion. Y acá hay un error del técnico. Si el chico debutó bien por derecha, libre, sin mucha obligación defensiva, ¿Por qué en este partido ubicarlo por izquierda con la obligación de hacer la banda, volviendo y teniendo que marcar nada menos que a Augusto Fernández? A veces parecería que esa claridad de concepto que muestra el entrenador en las conferencias de los viernes no se traslada al campo de juego los días de partido.
Más adelante se ubicaron Hauche y Castro, por momentos abiertos por las bandas, por momentos cerrándose un poco más en busca de creación de juego, quedando Valentín Viola como único delantero neto.
Racing arrancó bien el partido. No se puede decir que dominó, pero sí que fue levemente superior. Vélez no lastimaba, y a pesar de la carencia de poderío ofensivo, Racing insinuaba un poco más.  Hasta que llegó el gol de Vélez. A los 37 minutos de esa primera etapa, Augusto desbordó por izquierda y tiró el centro atrás para que Federico Insúa ponga el primer tanto en el marcador. Una clara muestra de que los buenos jugadores marcan la diferencia. La jerarquía garpa.
Nos fuimos al entretiempo masticando bronca, como en casi todo el torneo. En el segundo tiempo Vélez, sin transpirar, hizo pesar la diferencia de trabajo, categoría y experiencia que hay entre los dos equipos. Racing no existió, fue muy pobre lo que mostró en esta segunda etapa. Y es lógico. Racing ayer terminó con seis jugadores de inferiores en cancha más dos que salieron en el segundo tiempo, y de esos ocho jugadores, cinco tienen menos de diez partidos en primera división. Algunos de estos chicos (Saveljich, Zuculini, Vietto, Viola, Centurión, Fariña) demostraron que tiene condiciones y que pueden jugar en primera. Pero no todos juntos. Pero no ya. Tiene que pasar un periodo de adaptación, tienen que afianzarse en la primera, y eso se logra rodeándolos con jugadores de categoría y experiencia. Los chicos solos no pueden sacar el equipo adelante.
Como el partido venía siendo un trámite, Velez se relajó. Y Racing supo aprovechar esos cinco minutos que le regaló el fortín. Viola logró desbordar a su marcador y tiró el centro pasado para que Pillud de cabeza marque el uno a uno en el marcador. Faltaban nueve minutos para que termine el juego. Faltaban nueve minutos para atesorar un puntito que puede servir, y mucho, para la temporada entrante, en la cual va a ser durísima la lucha de los promedios.
Pero ese punto se esfumó. A los 41 minutos de esa segunda etapa se dio una jugada que refleja a las claras lo que fue la defensa de Racing en este torneo. Marcos Cáceres decidió tomarse una siestita, no pudo proteger el balón contra la línea de fondo, el chico Brian Ferreira le quitó la pelota, tiró el centro atrás y Augusto Fernández sentenció el dos a uno final. Culminando, de esta manera, el peor campeonato de Racing de los últimos cuatro años.
Se viene una temporada que va a ser durísima. A mi entender la copa Sudamericana, y aún la final de la Copa Argentina tienen que ser objetivos secundarios en este Racing modelo 2012/2013. Racing arranca la siguiente temporada con 102 puntos en la tabla de los promedios, no nos olvidemos que San Lorenzo arrancó este torneo con 99 (solo 3 puntos menos) y recién hoy pudo salvarse del descenso directo, pero viéndose condenado a jugar una promoción como consecuencia de su 18º puesto en la antedicha tabla. El año que viene no va a haber promociones. Solo tres descensos directos y por promedio. En esas condiciones, hoy, San Lorenzo estaría condenado a jugar la temporada entrante en la Primera B Nacional.
A no descuidarse. Hay que apuntar todos los cañones al torneo local. Para eso hay que reforzarse y bien. Ya no nos podemos equivocar. Ya no servirán los jugadores desconocidos que vienen de otras latitudes, ya no sirven las apuestas, ya no sirven los desequilibrados, ya no sirven los sin compromiso, ya no sirven los que le dan más el balón a extraños que a propios, ya no sirve la camarilla, ya no sirve la medianía.
Hay que traer un central bueno, de probada experiencia y carácter. Hay que traer un volante que juegue por afuera, un volante creativo y un número nueve de categoría. Es indispensable reforzar esos cuatro puestos, no ya para luchar un campeonato, sino para mantener la categoría. Los dirigentes no pueden fallar, el mánager y el técnico tampoco. A los juveniles hay que llevarlos de a poco. Ayer demostraron que pueden ser parte del plantel, y ocasionalmente, ser titulares. Pero esa no puede ser la norma, porque todavía no tienen la madurez necesaria como para hacerse cargo del equipo. Necesitan de Saja, de Pelletieri, de Cahais, de Viola, y por supuesto, de los cuatro o cinco refuerzos de categoría que tanto estamos pidiendo. Si no hay plata, qu vengan a préstamo, pero que vengan. Y repito, no se puede fallar en la elección.
Ya lo dijo Zubeldía, el desafío es armar todo de nuevo. Hay elementos, pero las bases todavía no están. Esperemos que se tomen decisiones de la manera más acertada posible. Se viene el receso invernal, el blog se tomará vacaciones, pero seguramente a mediados de julio estaremos publicando un informe con las altas y bajas del primer equipo. El siguiente partido es el 8 de Agosto, la final de la Copa Argentina en San Juan frente a Boca Juniors. Esperemos que sea con una victoria. Allí estaremos, abrazo Racinguista.




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