Décimo segunda fecha. Y el campeonato ya está terminado para Racing. Al igual que en todos los años (salvo en el 2008, cuando peleamos por no descender), llega la mitad del certamen y la academia ya no tiene más nada que hacer. Esto ya cansa. No puede ser que todos los campeonatos pase lo mismo. Acá hay algo estructural que está afectando la consolidación del club en un lugar de privilegio. Recuperamos la democracia en 2008. El número de socios creció a pasos agigantados. Se armaron planteles de jerarquía, se trajeron técnicos de primer nivel. De un año a esta parte se intenta mantener una línea. Se promocionan juveniles que rinden en gran nivel.
¿Y el equipo? El equipo todos los torneos hace lo mismo, se traiga a los jugadores que se traiga, lo entrene el técnico que sea, nunca pelea seriamente un campeonato. Desde el 2001 a esta parte se jugaron 24 torneos. Racing peleó solo uno (el clausura 2005, con Rivarola como DT). Es una locura, es inadmisible. En ese lapso salieron campeones Lanús, Argentinos Juniors, Estudiantes (dos veces!), Arsenal, Banfield (si, si, Arsenal y Banfield, dos equipos del ascenso, semi amateurs -si bien es cierto que ambos, de la mano de padrinos sumamente poderosos y acaudalados-). Y Racing no puede pelear un campeonato.
Las dos últimas chances de pelear este torneo las desperdició por timorato, por falto de convicción, por poca osadía. Teníamos que ganar en Rosario. Dar una muestra de carácter (toda una quimera en este plantel que perdió la Final de una Copa, perdió con Tristán Suarez y perdió el clásico más importante de los últimos años, contra el peor equipo de los amargos de las últimas décadas -como los está ayudando Tony Soprano, a esta altura es obseno-) y también perdió. Tuvo la última chance contra Velez (tiene 10 puntos y está 17º ), de local, y empató.
Un punto de seis en la parte crucial del torneo (lo mismo que en el torneo pasado, a diferencia que aquella vez empato con Ñuls, y perdió con Velez). El torneo anterior tenía una justificación: había que engordar el promedio del descenso, muchos de los jugadores eran nuevos en el club, los chicos (Centurión, Vietto) estaban jugando sus primeros partidos en primera. Era entendible. Y teniendo en cuenta que venía de sacar nueve puntos de nueve en juego, también valorable. Hoy la situación es diferente. Los 16 puntos en la tabla, por condiciones objetivas, no son los esperados. El juego, mediocre, impreciso, defensivo, tampoco. Este equipo juega mal. Jugó bien con San Lorenzo. Dio vuelta el partido, fue efectivo y goleó. Más que satisfactorio, pero nunca pudo repetir esa performance.
Con Newell,s empezó perdiendo. Inmerecidamente. A los 32 minutos ya estaba dos a cero abajo. A los 39 minutos expulsaron a Villar. Ya vio muchas rojas el Pipa. Tendría que solucionar eso, aparte de su juego. Parecía irremontable. Hasta que a los 44 minutos apareció el crack. Que fenómeno. Juega él solo en un tercio del campo de juego. Y hace estragos. Tres goles en un partido sin que nadie lo acompañe en ofensiva. Al minuto del segundo tiempo metió el dos a dos. Remontada en 120 segundos de juego. A los 3 minutos de esa segunda parte Pablo Perez marcó el tres a dos, otra vez a pelear de abajo. A los 4 minutos lo expulsan a Milton Casco -gracias a la avivada de Pillud, que lo fue a buscar en mitad de cancha, sabiendo que tenía amarilla y que lo tenía que bajar sí o sí porque se escapaba-. A los 16 minutos la joya completó su hat trick. Tres a tres, parecía que el milagro era posible. Y ahí Racing se quedó. No apretó el acelerador, no lo fue a buscar, no se lo llevó por delante (como debió haber hecho -estando diez contra diez- si es que pretende pelear el torneo), amén de una jugada aislada en la que Cámpora quedó mano a mano con el arquero rival, y no pudo definir con precisión. A los 46 minutos, Maxi Rodriguez, inmerecidamente, le dio la victoria definitiva al conjunto Rosarino. Que mal que está Ortiz. Hay que replantearse si vamos a encarar el semestre que viene con este número 2. Está muy lento, pierde todas, se está parando mal, no llega nunca y genera desconfianza en sus compañeros, lo está salvando Cahais, que en este torneo viene siendo el mejor defensor de Racing, por lejos.
Con Vélez tampoco demostró carácter para llevarse por delante a un rival que está de paseo en este torneo. Fue un partido parejo. Si bien Racing tuvo las dos más claras (la de Zucu es increíble), no fue un claro dominador del juego. Se notaba que a Velez este partido no le interesaba. Pareció que a Racing tampoco. Qué manera de desperdiciar chances, Fariña. Es momento que Cámpora entre por Luís, en pocos minutos demostró que puede ser un mejor acompañante para Vietto, de lo que puede llegar a ser el juvenil surgido de las divisiones inferiores del club.
Quedan siete fechas. Veintiún puntos, fundamentales para decidir el futuro del Técnico. No sólo por las unidades por sacar, sino también por el juego. En puntos, la deuda no es tan grande, sacando 14 o 15, no estaría mal, ya que entraría en la Copa Sudamericana y quedaría con un buen colchón para encarar con tranquilidad la siguiente temporada. En el juego, la deuda sí es más grande. No sólo porque no lo hace bien, sino porque tampoco ha logrado una identidad. No elabora, en este campeonato no defiende de manera ordenada, no genera situaciones de gol, ni tampoco protagoniza los encuentros.
Éste es el mayor déficit de este técnico. La promoción de juveniles, su mayor virtud. De hecho en el partido frente Velez, hizo su aparición en el primer equipo, Leonardo Rolheiser, volante central . Creo que ambas deben ser analizadas a la hora de hablar de la renovación del contrato. Por otro lado ¿hay algún técnico en la actualidad que puede darle un plus a este equipo? ¿Qué logre un mejor juego, pero que a la vez, respete la promoción de jugadores juveniles y logre consolidarlos en primera? Les dejo los interrogantes.
El próximo partido será frente a Arsenal, en el cilindro de Avellaneda, el sábado venidero a las 20.15 hs. Allí estaremos. Abrazo racinguista.
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