Décimo sexta fecha. Mucho se habló en la semana de este encuentro. La situación del equipo rival, peleando codo a codo por no descender con nuestro vecino del barrio, hizo que se levantaran muchas suspicacias sobre este partido. Los mismos hinchas de la academia se debatían entre la conveniencia de ganar o no este juego. En lo personal, yo voy a verlo a Racing ganar siempre, en cualquier cancha y contra cualquier rival. Por supuesto que no voy a caer en la hipocresía de decir que no me importa que los amargos se vayan a la B o no. Por supuesto que quiero que desciendan, que sufran, que quemen su cancha, que aparezcan en tele llorando, que rompan todo, que se corra el velo de corrupción que ha marcado su historia en las últimas cuatro décadas y que jueguen el torneo Nacional varios años, que recorran las canchas de Villa San Carlos, Duglas Haig, Defensa y Justicia y Crucero del Norte, porque de esta forma se va a hacer justicia. Y si eso pasa, lo voy a disfrutar como el que más. También sería hipócrita si dijese que la derrota del viernes me dolió en el alma. No. De todas las derrotas, ni hablar que esta es la menos dolorosa. Tres puntos menos para mí y vos con la soga el cuello, a segundos de patear el banquito con la punta de las zapatillas, es negocio.
El partido en sí fue un asco. No difirió mucho de lo que viene mostrando la academia en este semestre. Racing salió a la cancha con el chino en el arco; Pillud, Ortíz, Cahais y Corvalán; Villar, Pelletieri, Zuculini, De Paul; Fariña y Centurión. Al igual que durante todo el torneo, faltó juego asociado, manejo de la redonda, ataques por sorpresa. Le faltó de todo a Racing. Pero le faltó de todo como en todo el campeonato, por eso estamos en el lugar que estamos, con veinte puntos, seis derrotas, deambulando en la mitad de tabla. Muchos boludos, el presidente de los amargos a la cabeza, salieron a cuestionar a los jugadores de Racing por lo que hicieron o dejaron de hacer en este partido. Yo le propongo a esos boludos, incluido el tipo que los está por mandar al descenso por primera vez en su sospechosa historia, que repase videos de los partidos de Racing y Quilmes de este torneo y se va a dar cuenta de algo. Si hubo un equipo que el viernes no dio todo lo que puede dar, ese es Quilmes. Yo vi jugar al conjunto de De Felippe muchísimo mejor de lo que lo hizo el viernes. Que vea el video del partido con Colón, con Lanús, con Estudiantes, el primer tiempo con San Lorenzo. En cambio Racing, salvo dos o tres partidos (San Lorenzo, Colón, San Martín) jugó así de mal casi todo el torneo. La academia tuvo una gran deuda de juego con sus hinchas en este torneo, son contados los pasajes en que pudo sostener un juego aceptable. ¿Qué les hizo pensar a estos tipos que gritaron los goles de Velez en su cancha que esto iba a cambiar el viernes? ¿De dónde sacaron que Racing iba a mejorar el juego asqueroso que había mostrado en todo el torneo en el partido que ellos necesitaban? Parece una cargada, nos han robado toda la vida (penales increíbles en clásicos, entrega de partidos, árbitros que nos dieron con todo para bajarnos cuando peleamos torneos, que nos hicieron mierda cuando jugamos la promo, etc) y ahora resulta que nosotros tenemos que dar lo que no tenemos para darle una mano a ellos, y si no es que “fuimos para atrás”. Una cosa de locos. Ah, y mírate el video de Tigre-Independiente macetero (el de hace tres semanas).
Siguiendo con el partido del viernes el gol es un error grosero de Ortiz. Escuche por ahí que lo mataron a Cahais. Es verdad que el seis no llegó a cerrar, pero el máximo responsable fue el tano, que quiso dejar a Cauteruccio en orsai, y al no lograrlo, dejo el arco desguarnecido y a la defensa saliendo, sin posibilidad de reacción.
Después de eso, en un fútbol tan cerrado como el de hoy, y frente a un rival que se está jugando la vida, es muy difícil dar vuelta el partido. Así y todo la academia tuvo una muy buena chance de empatarlo, pero Trípodi con maestría evitó dos veces (primero frente a Cámpora y después sacándole una bola increíble con el pecho a Zuculini) que su valla fuese vulnerada.
El partido llegó a su fin y con él, aparentemente, también el ciclo de Zubeldía a cargo de la Dirección Técnica del club. Hay mucho para decir acerca del trabajo del técnico en este proceso. Asimismo acerca de si debía continuar o no.
A mi entender, el trabajo del técnico habría que dividirlo en tres aspectos. Respecto del juego, respecto de los resultados y respecto del trabajo institucional.
Respecto del juego es donde más falencias podemos encontrar. El DT nunca logró consolidar el equipo, ni encontró una identidad. Nunca logró llegar a un nivel de juego que satisfaga estándares mínimos de aceptación. En esto, en gran parte, tienen la culpa los dirigentes. Pero eso ya lo analizamos en la columna anterior.
Respecto de los resultados podemos decir que cosechó buenas y malas. En el ámbito local yo creo que la tarea está aprobada. Hizo un excelente torneo Inicial, cosechando 33 puntos por primera vez en doce años y llegó a la final de la Copa Argentina 2012. En este torneo todavía quedan 9 puntos en juego que son vitales para saber si el trabajo fue satisfactorio o no. Ya que, en mi opinión, si se llega a los 25 puntos, el objetivo esta logrado (esto por la mala performance de los dirigentes en el mercado de pases del verano, ya que de haber hecho las cosas de manera más prolija y acertada, el piso deberían haber sido los treinta puntos). En la Sudamericana 2012 quedamos afuera en primera ronda y en la Copa Argentina 2013 también (con el agravante de que en este caso fue frente a Tristán Suarez). Podemos decir que si bien no descolló, si es por los resultados, el Técnico merecería una temporada más en el cargo. Más cuando muchos de los jugadores fueron promovidos por él.
En el aspecto institucional fue donde mejor hizo las cosas Zubeldía. Primero y principal promovió juveniles como nunca se vio en la historia reciente del club. Pidió hacer la pretemporada en las instalaciones de Racing, con lo que las arcas de la institución se vieron robustecidas al no tener que gastar una fortuna en hoteles de lujo y predios caros con los que hacen negocio dirigentes espurios y empresarios chupa sangre de los clubes. Siempre puso el nombre de Racing por sobre todo. Siempre hizo referencia a Racing institución, a la grandeza e historia del club. En este aspecto es el técnico que más le deja al club en los últimos años.
Por todo esto es que yo pienso que el técnico debió tener una oportunidad más. Pocas veces se trabajó de manera tan profesional en Racing.
Ahora bien si los dirigentes deciden que el DT no debe continuar, habrá que traer otro para que ocupe el cargo. Se nombraron a Sava, Falcioni, Ardiles y Berizzo. De Berizzo no voy a hablar porque en Estudiantes dirigió 15 partidos y perdió 20. De Ardiles tampoco porque hace 10 años que no dirige. Quedan Falcioni y Sava.
Si lo que se pretende es un trabajo a largo plazo y continuar con la línea de Zubeldía en cuanto al trabajo Institucional, creo que el más indicado es el colorado. Si lo que se pretende es mejorar el juego, también. Ahora si lo que se quiere es conseguir resultados rápidos sin importar la promoción de juveniles, ni el trabajo institucional, el indicado es el ex DT de Boca. Si aspiramos a mejorar en el juego, no hace falta más que ver los videos de los equipos que dirigió Julio Cesar (Boca, Colón, Gimnasia, amargos) para saber que no es por ahí la cosa.
En fin, será decisión de los dirigentes. Esperemos que no se equivoquen, que mantengan lo que está bien, y que se corrija lo que todavía no se pudo hacer de manera correcta.
Se viene el último clásico del año. Hay que ganarlo como sea. Por la historia, para entrar en la Sudamericana, para darle una alegría a la gente, y porque creo que el técnico de lo merece. La cita es frente a Boca Juniors, el próximo domingo a las 14.15 hs. Allí estaremos. Abrazo racinguista.
Aclaración sobre la encuesta: La misma terminó con 15 votos a favor de la continuidad del DT y 16 en contra. Pareja la cosa.
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