Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

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Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

sábado, 30 de agosto de 2014

Hijos nuestros

Segunda fecha. La academia derrotó a San Lorenzo el domingo, en un cilindro de Avellaneda colmado, por dos tantos contra cero. Luciano Lollo cuando moría el primer tiempo y Facundo Castillón en el epílogo del encuentro le dieron la victoria a la academia, que ya se impuso en los tres encuentros que disputó en la temporada.
El conjunto conducido por Diego Cocca salió a la cancha con los siguientes titulares: Sebastián Saja; Iván Pillud, Luciano Lollo, Yonathan Cabral y Leandro Grimi; Gastón Díaz, Ezequiel Videla, Nelson Acevedo y Marcos Acuña; Gabriel Hauche y Diego Milito.
A pesar de que el encuentro fue bastante trabado y disputado, los conducidos por Diego Cocca intentaron llevar adelante su idea de juego, tratando de darle destino seguro al balón y de encontrar los espacios a partir de la tenencia y circulación. Si bien no se mostró un juego descollante, si se hizo presente el carácter y la solidaridad necesarios para imponerse a un rival de jerarquía.
El propio técnico reconoció que la academia no jugó como el pretende, pero que es importante sumar de a tres para poder consolidar la idea con tiempo y tranquilidad. La concatenación de victorias le da al equipo la confianza necesaria para desarrollar el juego de tenencia que pretende el entrenador.
La academia pudo consolidarse en el juego a raíz del excelente trabajo que realizó Ezequiel Videla. El mediocampista, de último paso por Colón de Santa Fe, fue el eje del equipo, tanto a la hora de recuperar el balón, como al momento de dar el primer pase, fundamental para darle una tenencia segura al esférico. El volante mostró un gran sentido de la ubicuidad, parándose siempre en el lugar adecuado para recuperar la pelota a espaldas de los mediocampistas o saliendo al costado a cubrir a los laterales. Asimismo, se mostró permanentemente como salida entre los dos centrales.  
El gol llegó sobre el final de la primera etapa, luego de una buena combinación entre Marcos Acuña y Gastón Díaz. El mediocampista derecho tiró un centro preciso para la aparición de Lollo por el segundo palo, que cabeceó de manera brillante al ángulo más alejado del arquero rival.
Más allá del gol, el defensor central surgido de Belgrano de Córdoba redondeó un excelente partido, mostrándose impasable en el uno a uno. Junto con Videla fueron las dos figuras del encuentro.
En el segundo tiempo Racing siguió haciendo su trabajo, más allá de estar arriba en el marcador nunca sufrió embestidas del equipo rival, que apenas pudo pisar el área de Racing una sola vez y sobre el final del encuentro.
Promediando la etapa complementaria el entrenador decidió el ingreso de Facundo Castillón por Diego Milito y el de Ricardo Centurión por Marcos Acuña. Apenas ingresado, el juvenil surgido de las inferiores hizo amonestar a Néstor Ortigoza luego de pisarle la pelota cerca del banderín del corner.
A falta de diez minutos para finalizar el encuentro Gabriel Hauche se fue expulsado por un planchazo al mismo Ortigoza en la puerta del área rival. La falta fue totalmente innecesaria, pero estuvo bien expulsado por llegar tarde y fuerte. De todas maneras el árbitro Néstor Pitana no mostró el mismo criterio al momento de sacar tarjetas, puesto que los jugadores de San Lorenzo cometieron reiteradas faltas violentas en el primer tiempo que no fueron sancionadas siquiera con tarjeta amarilla.
La jugada de la expulsión fue similar a la de Nicolás Sánchez la semana pasada. Dos faltas innecesarios, lejos del arco propio y con el resultado a favor. El equipo hizo un gran esfuerzo para suplir la inferioridad numérica y se pudo quedar con los tres puntos, pero son errores que no se pueden volver a repetir, lo dijimos la semana pasada, en otro momento del torneo te puede costar partido.
Sobre el final del encuentro Facundo Castillón le ganó el mano a mano a Fabricio Fontanini, luego de un saque largo de Sebastián Saja y con una definición exquisita por sobre el cuerpo del arquero rival, marcó el dos a cero definitivo.
Gran partido de la academia. Orden, sacrificio, solidaridad y tenencia de balón. No jugó muy lindo, pero sí jugó muy bien. Se puede mejorar, pero no hay dudas de que este es el camino que debe seguir el equipo para, por primera vez en mucho tiempo, encariñarse con la victoria y consolidar un plantel querido por la gente.
El próximo partido será el viernes a las 20.30 horas, frente a Tigre, en su estadio de Victoria. Abrazo racinguista.



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