Novena
fecha. La academia visitó a Belgrano en Córdoba y se trajo una contundente
victoria por cuatro tantos contra uno. Los goles los anotaron Gustavo Bou y
Marcos Acuña en dos oportunidades cada uno, César Pereyra marcó el tanto de los
cordobeses. Esta victoria es vital para confirmar la levantada que el equipo
había mostrado en los dos partidos anteriores, en los que había puesto contra
las cuerdas a Newell´s y había dado vuelta el épico partido contra Boca en su
estadio.
El
once inicial que dispuso el entrenador para enfrentar a Belgrano alistó a:
Sebastián Saja; Gastón Díaz, Luciano Lollo, Yonathan Cabral, Leandro Grimi;
Marcos Acuña, Ezequiel Videla, Luciano Aued, Ricardo Centurión; Gustavo Bou y
Diego milito.
La
academia entró un tanto desordenado en el encuentro. Tal es así que a los 7
minutos de la primera etapa, una distracción defensiva de Gastón Díaz y Luciano
Lollo le permitió al picante Pereyra marcar el uno a cero parcial para los
locales. A partir de ahí la academia se acomodó mejor en el partido, empezó a
dominar el balón y a acercarse al arco custodiado por Juan Carlos Olave.
Primero lo tuvo Milito y no pudo definir con claridad. Más tarde, a los 17
minutos de la etapa inicial, un centro largo y preciso de Gastón Díaz encontró
muy bien posicionado a Gustavo Bou, quién con un certero y potente cabezazo que
se coló en el ángulo superior derecho del arco visitante, marcó el empate
transitorio y el primero de su cuenta personal.
La
academia no se conformó con el empate y siguió atacando insistentemente, hasta
que a los 25 minutos, una muy linda jugada colectiva terminó con un centro de
Milito al corazón del área que Olave no pudo despejar y Marcos Acuña mandó al
fondo de la red con un cabezazo.
Un
minuto después del gol, Pier Barrios lo pisó a Bou, que estaba tirado en el
piso, y se fue expulsado por el árbitro Néstor Pitana. En la misma jugada debió
ser expulsado Guillermo Farré quién le cometió la infracción a Bou y luego le
pegó un cachetazo a Ricardo Centurión.
Parecía
que el jugador de más le iba a dar el dominio del balón exclusivamente a la
academia. No fue así. Belgrano no se derrumbó. Sin ideas claras, pero con
prepotencia y violencia, los piratas siguieron metidos en el partido.
Luego
de desperdiciar innumerables ocasiones de gol, entre ellas una muy buena jugada
individual de Centurión por izquierda, en la que se sacó de encima tres
jugadores con un firulete, y terminó con un centro atrás que Acevedo, solo
frente al arquero, tiró por arriba del travesaño, llegó la tranquilidad para la
academia. A los 35 minutos de la etapa final, Saja sacó largo y encontró a Bou
sólo, que no tuvo inconvenientes para sacarse de encima a su marca y definir
con maestría por sobre el cuerpo del arquero. Tres a uno y partido liquidado.
Un
rato después de esa jugada, a los 39 minutos, el Chino Saja abandonó el campo
de juego con una molestia en el ligamento de la rodilla izquierda. En su lugar
ingresó Nelson Ibañez, quién se quedó con la cinta de capitán.
A
cinco minutos del final se fue expulsado César Pereyra. El atacante rival
insultó y pisó al árbitro y este no dudó en expulsarlo.
Para
el final del encuentro quedaría el segundo gol de Acuña. Buen pase filtrado de
Acevedo, que había ingresado por Milito a los 19 minutos de la etapa complementaria,
que el volante surgido de Ferro transformó en gol, coronando así un cuatro a
uno inapelable.
El
juego y el resultado ratifican la levantada del equipo de Cocca, que había
comenzado en el parido ante Ñewell´s, y que, ojalá, se extienda por muchos
partidos más.
Fundamental
la vuelta de Milito. El príncipe tiene jerarquía. Juega, hace jugar, maneja los
tiempos, coordina los ataques, arrastra marcas, obliga. Cuando se fue a Italia era
un buen jugador, que prometía mucho más de lo que había mostrado. Volvió siendo
un crack. Buen partido de Grimi, que ayudó mucho en la marca. Y ni que hablar
de Acuña y Bou. Aparte de los goles, ambos redondearon un excelente encuentro.
Acuña mostró mucha dinámica, se mostró mucho como salida por derecha y manejó
el balón con criterio. El delantero está prendido fuego. Cinco goles en seis
días. Uno sirvió para igualar el encuentro con un equipo difícil como Ñewell´s,
dos para dar vuelta el resultado contra Boca, y estos últimos dos para traerse
tres puntos de una cancha que siempre resulta difícil.
El
próximo partido será frente a Atlético de Rafaela, el domingo, a las 21.30, en
el cilindro de Avellaneda, con arbitraje de Patricio Loustou. Allí estaremos.
Abrazo racinguista!
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