Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Notoria levantada


Octava fecha. La academia recibió a Newell´s Old Boys de Rosario en el cilindro de Avellaneda el lunes. El partido finalizó en un empate en uno. Ignacio Scocco abrió el marcador a los 10 minutos del primer tiempo. La academia logró igualar por intermedio de Gustavo Bou a los 27 minutos de la etapa inicial. Racing fue al frente, generó innumerables ocasiones de gol y fue dominador en gran parte del juego. La ineficacia de los delanteros hizo que los de Diego Cocca no pudieran quedarse con los tres puntos.

La academia hizo todo para quedarse con la victoria pero no supo ni pudo definir el encuentro. Los once que eligió el entrenador para salir a la cancha fuero: Sebastián Saja; Gastón Díaz (reemplazó a Ivan Pillud, quién sufrió un esguince de tobillo), Luciano Lollo, Yonathan Cabral y Leandro Grimi; Marcos Acuña, Ezequiel Videla, Luciano Aued y Ricardo Centurión; Gabriel Hauche y Gustavo Bou.
Luego de las fuertes declaraciones del entrenador tras la derrota por Copa Argentina frente a Argentinos Juniors, los jugadores acusaron el golpe, fueron a buscar la victoria y dejaron todo para recomponer la imagen con la gente. 

La academia empezó mejor el partido, pero tras una distracción de la defensa, Scocco le ganó la posición a Gastón Díaz, Luciano Lollo no llegó a cerrar y el centro delantero definió sólo frente al arquero. Uno a cero inmerecido.

A partir de ahí la jerarquía individual de los rosarinos se empezó a hacer notar y el domino del juego pasó al visitante, quién empezó a llegar hasta tres cuartos con tres toques y relativa facilidad.
La academia empezó a levantar promediando el primer tiempo de la mano del sacrificio de Videla y del primer pase de Aued, quien bajaba hasta la posición de los centrales para salir con pelota dominada.

A los 27 minutos llegó la igualdad. Gran pase de Luli Aued que Bou pudo dominar y definir con fuerza contra el palo de Ustari. El arquero rival tuvo un muy buen partido. Le ahogó el grito de gol a los delanteros de Racing en innumerables ocasiones.
La academia siguió intentando hasta el final, lo tuvo Hauche con dos tiros en los palos, y con un mano a mano que le sacó Ustari, lo tuvo Bou y no supo definir.

Muy buen partido de Cabral, que ganó casi todos los mano a mano y hasta supo llegar con pelota dominada al área chica del rival. La falta de experiencia en ese sector del campo hizo que no se anime a definir. Videla también hizo un gran juego. A base de sacrificio, quites, orden y precisión en el pase, de a poco va poniéndose a la gente en el bolsillo. Acuña mejoró mucho. Aued redondeó un buen partido.

El punto flojo fueron los laterales. Gastón Díaz se durmió en el primer gol. Leandro Grimi fue desbordado permanentemente y con asombrosa facilidad. Ninguno de los dos supo aportar mucho en ataque.

El empate no sirve desde el resultado. Sí desde el juego. Los jugadores se brindaron al máximo, intentaron en todo momento y supieron tener la fortaleza anímica para no derrumbarse luego del gol del rival a poco de comenzado el juego. De haber tenido delanteros con mayor jerarquía la academia se hubiese impuesto en el marcador sin mayores inconvenientes.

La pálida imagen dejada en la derrota frente a Argentinos Juniors pedía a gritos un cambio urgente de actitud, de nombres y de juego. Se dieron las tres cosas. Ahora falta mantenerlo en el tiempo, y mejorar (y mucho), en la definición. Que atacar y dominar los encuentro se haga una costumbre. Las chances están, hay que liquidar los partidos. Si se logra eso, se va a hacer una buena campaña. 
Falta ver cuál es el verdadero Racing, si el triste equipo que se arrastró en el segundo tiempo frente a un equipo de Nacional B, o la tromba que se llevó por delante a uno de los tres mejores equipos del fútbol argentino de los últimos cuatro años. Habrá que ver.

Lo que viene son los 34 minutos que restan jugar frente a Boca en la bombonera, el jueves a las 18.15. Luego, el domingo, enfrentaremos a Belgrano en Córdoba, a las 16, con arbitraje de Néstor Pitana. Abrazo racinguista!

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