Octava fecha. La academia recibió a Newell´s Old Boys de Rosario en el cilindro de Avellaneda el lunes. El partido finalizó en un empate en uno. Ignacio Scocco abrió el marcador a los 10 minutos del primer tiempo. La academia logró igualar por intermedio de Gustavo Bou a los 27 minutos de la etapa inicial. Racing fue al frente, generó innumerables ocasiones de gol y fue dominador en gran parte del juego. La ineficacia de los delanteros hizo que los de Diego Cocca no pudieran quedarse con los tres puntos.
La academia hizo todo para quedarse
con la victoria pero no supo ni pudo definir el encuentro. Los once que eligió
el entrenador para salir a la cancha fuero: Sebastián Saja; Gastón Díaz
(reemplazó a Ivan Pillud, quién sufrió un esguince de tobillo), Luciano Lollo,
Yonathan Cabral y Leandro Grimi; Marcos Acuña, Ezequiel Videla, Luciano Aued y
Ricardo Centurión; Gabriel Hauche y Gustavo Bou.
Luego de las fuertes declaraciones
del entrenador tras la derrota por Copa Argentina frente a Argentinos Juniors,
los jugadores acusaron el golpe, fueron a buscar la victoria y dejaron todo
para recomponer la imagen con la gente.
La academia empezó mejor el
partido, pero tras una distracción de la defensa, Scocco le ganó la posición a
Gastón Díaz, Luciano Lollo no llegó a cerrar y el centro delantero definió sólo
frente al arquero. Uno a cero inmerecido.
A partir de ahí la jerarquía
individual de los rosarinos se empezó a hacer notar y el domino del juego pasó
al visitante, quién empezó a llegar hasta tres cuartos con tres toques y relativa
facilidad.
La academia empezó a levantar
promediando el primer tiempo de la mano del sacrificio de Videla y del primer
pase de Aued, quien bajaba hasta la posición de los centrales para salir con
pelota dominada.
A los 27 minutos llegó la igualdad.
Gran pase de Luli Aued que Bou pudo dominar y definir con fuerza contra el palo
de Ustari. El arquero rival tuvo un muy buen partido. Le ahogó el grito de gol
a los delanteros de Racing en innumerables ocasiones.
La academia siguió intentando hasta
el final, lo tuvo Hauche con dos tiros en los palos, y con un mano a mano que
le sacó Ustari, lo tuvo Bou y no supo definir.
Muy buen partido de Cabral, que
ganó casi todos los mano a mano y hasta supo llegar con pelota dominada al área
chica del rival. La falta de experiencia en ese sector del campo hizo que no se
anime a definir. Videla también hizo un gran juego. A base de sacrificio,
quites, orden y precisión en el pase, de a poco va poniéndose a la gente en el
bolsillo. Acuña mejoró mucho. Aued redondeó un buen partido.
El punto flojo fueron los
laterales. Gastón Díaz se durmió en el primer gol. Leandro Grimi fue desbordado
permanentemente y con asombrosa facilidad. Ninguno de los dos supo aportar
mucho en ataque.
El empate no sirve desde el resultado.
Sí desde el juego. Los jugadores se brindaron al máximo, intentaron en todo
momento y supieron tener la fortaleza anímica para no derrumbarse luego del gol
del rival a poco de comenzado el juego. De haber tenido delanteros con mayor
jerarquía la academia se hubiese impuesto en el marcador sin mayores
inconvenientes.
La pálida imagen dejada en la
derrota frente a Argentinos Juniors pedía a gritos un cambio urgente de
actitud, de nombres y de juego. Se dieron las tres cosas. Ahora falta
mantenerlo en el tiempo, y mejorar (y mucho), en la definición. Que atacar y
dominar los encuentro se haga una costumbre. Las chances están, hay que liquidar
los partidos. Si se logra eso, se va a hacer una buena campaña.
Falta ver cuál
es el verdadero Racing, si el triste equipo que se arrastró en el segundo
tiempo frente a un equipo de Nacional B, o la tromba que se llevó por delante a
uno de los tres mejores equipos del fútbol argentino de los últimos cuatro años.
Habrá que ver.
Lo que viene son los 34 minutos que
restan jugar frente a Boca en la bombonera, el jueves a las 18.15. Luego, el
domingo, enfrentaremos a Belgrano en Córdoba, a las 16, con arbitraje de Néstor
Pitana. Abrazo racinguista!
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