Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

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martes, 9 de septiembre de 2014

Otro arbitraje nefasto

Sexta fecha. La academia volvió a perder a causa de un desempeño arbitral deficiente y parcial de Andrés Merlos. Los dirigidos por Diego Cocca se pusieron arriba en el marcador a través de Adrián Centurión al minuto de juego. A base de penales ignorados por un lado y sancionados por el otro, Lanús llegó al empate promediando el primer tiempo y se puso en ventaja minutos después. Sobre el final, cuando todo Racing estaba volcado al ataque y era desorden y corazón, el granate marcó el 3 a 1 definitivo.

Otra vez la academia se vio perjudicada por un arbitraje malo técnicamente y por demás tendencioso. El mismo referí que no cobró penal ante una fuerte infracción a Centurión, ni tampoco lo hizo por un grosero agarrón a Luciano Lollo, ambas dentro del área de Lanús, si sancionó la pena máxima en el área custodiada por Sebastián Saja, por una mano discutible de Gastón Díaz. Es curioso, porque dentro del área granate hubo dos manos similares, pero en ese caso el referí consideró que fueron casuales, sin intención.

La academia salió a la cancha con Sebastián Saja en el arco, una línea de cuatro compuesta por: Iván Pillud, Luciano Lollo, Yonathan Cabral y Leandro Grimi; en el medio campo estuvieron Gastón Díaz, Ezequiel Videla, Nelson Acevedo y Adrián Centurión; la delantera la conformaron Gabriel Hauche y Gustavo Bou.

La academia se puso rápido en ventaja. Al minuto de juego Hauche comandó el ataque por derecha y cruzó el balón para Centurión que entró por sorpresa por la izquierda del ataque local y definió cayéndose, contra el palo más alejado de Agustín Marchesín.

Racing dominaba el balón, las situaciones y el ritmo del partido. La prematura lesión de Hauche, que tuvo que salir a los 19 minutos de la primera etapa (se confirmó que tiene un desgarro) le hizo perder fuerza y precisión al ataque local.

A los 32 minutos Adrián Centurión cayó derribado en el área visitante por una terrible y ostensible falta. El árbitro decidió ignorar la infracción y no cobrar el evidente penal. Al minuto, una imprudente mano levantada por Gastón Díaz en el área, fue sancionada con la pena máxima. Romero transformó el penal en gol y Lanús llegó a la igualdad transitoria.

Sobre el final del primer tiempo Nelson Acevedo perdió un balón en el medio campo con el equipo saliendo, el rival jugó rápido y no perdonó, González marcó el 2 a 1 parcial con el que los equipos se fueron al descanso.

En el entretiempo el técnico decidió que Luciano Aued reemplace a Nelson Acevedo, de bajo rendimiento. El equipo salió al segundo tiempo con la misma intensidad que al primero. Se hizo dueño del balón, se impuso en el juego y contó con las chances de gol que el arquero rival, figura del encuentro, tapó con maestría. Un cabezazo de Centurión, un disparo fuerte de Bou, todas eran atajadas por Agustín Marquesín.

La academia no pudo llegar al empate y a falta de segundos para que termine el encuentro, Silvio Romero marcó el 3 a 1 definitivo. Racing intenta jugar, cuida el balón, busca el arco de enfrente, es preciso y no sufre demasiado en defensa. Hace casi todo bien, pero hay algo que no puede manejar: la impericia y parcialidad de quienes deben impartir justicia. Si hay algo que criticar de los últimos partidos de la academia, es el nivel de los árbitros. Esperemos que empiecen a dirigir imparcialmente y ahí veremos para que estamos.

El próximo partido es el domingo a las 18.15, frente a Boca, en su estadio. Abrazo racinguista!

  

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