Sexta fecha. La academia volvió a perder a
causa de un desempeño arbitral deficiente y parcial de Andrés Merlos. Los
dirigidos por Diego Cocca se pusieron arriba en el marcador a través de Adrián
Centurión al minuto de juego. A base de penales ignorados por un lado y sancionados
por el otro, Lanús llegó al empate promediando el primer tiempo y se puso en
ventaja minutos después. Sobre el final, cuando todo Racing estaba volcado al
ataque y era desorden y corazón, el granate marcó el 3 a 1 definitivo.
Otra vez la academia se vio perjudicada por
un arbitraje malo técnicamente y por demás tendencioso. El mismo referí que no
cobró penal ante una fuerte infracción a Centurión, ni tampoco lo hizo por un
grosero agarrón a Luciano Lollo, ambas dentro del área de Lanús, si sancionó la
pena máxima en el área custodiada por Sebastián Saja, por una mano discutible
de Gastón Díaz. Es curioso, porque dentro del área granate hubo dos manos
similares, pero en ese caso el referí consideró que fueron casuales, sin
intención.
La academia salió a la cancha con Sebastián
Saja en el arco, una línea de cuatro compuesta por: Iván Pillud, Luciano Lollo,
Yonathan Cabral y Leandro Grimi; en el medio campo estuvieron Gastón Díaz,
Ezequiel Videla, Nelson Acevedo y Adrián Centurión; la delantera la conformaron
Gabriel Hauche y Gustavo Bou.
La academia se puso rápido en ventaja. Al
minuto de juego Hauche comandó el ataque por derecha y cruzó el balón para
Centurión que entró por sorpresa por la izquierda del ataque local y definió cayéndose,
contra el palo más alejado de Agustín Marchesín.
Racing dominaba el balón, las situaciones y
el ritmo del partido. La prematura lesión de Hauche, que tuvo que salir a los
19 minutos de la primera etapa (se confirmó que tiene un desgarro) le hizo
perder fuerza y precisión al ataque local.
A los 32 minutos Adrián Centurión cayó
derribado en el área visitante por una terrible y ostensible falta. El árbitro
decidió ignorar la infracción y no cobrar el evidente penal. Al minuto, una
imprudente mano levantada por Gastón Díaz en el área, fue sancionada con la
pena máxima. Romero transformó el penal en gol y Lanús llegó a la igualdad
transitoria.
Sobre el final del primer tiempo Nelson
Acevedo perdió un balón en el medio campo con el equipo saliendo, el rival jugó
rápido y no perdonó, González marcó el 2 a 1 parcial con el que los equipos se
fueron al descanso.
En el entretiempo el técnico decidió que
Luciano Aued reemplace a Nelson Acevedo, de bajo rendimiento. El equipo salió al
segundo tiempo con la misma intensidad que al primero. Se hizo dueño del balón,
se impuso en el juego y contó con las chances de gol que el arquero rival, figura
del encuentro, tapó con maestría. Un cabezazo de Centurión, un disparo fuerte
de Bou, todas eran atajadas por Agustín Marquesín.
La academia no pudo llegar al empate y a falta
de segundos para que termine el encuentro, Silvio Romero marcó el 3 a 1 definitivo.
Racing intenta jugar, cuida el balón, busca el arco de enfrente, es preciso y
no sufre demasiado en defensa. Hace casi todo bien, pero hay algo que no puede
manejar: la impericia y parcialidad de quienes deben impartir justicia. Si hay
algo que criticar de los últimos partidos de la academia, es el nivel de los árbitros.
Esperemos que empiecen a dirigir imparcialmente y ahí veremos para que estamos.
El próximo partido es el domingo a las
18.15, frente a Boca, en su estadio. Abrazo racinguista!
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