Tercera fecha. Visitamos
a Tigre en su estadio. Enfrentamos a un equipo bastante limitado, al menos
desde los nombres, un plantel que cuenta con mucha menos jerarquía que el
nuestro. Un equipo que se reforzó con jugadores que fueron descartados de otros
planteles (a uno lo conocemos bien, de su breve y reciente, triste paso por el
club). Y nos pasó por arriba. No nos dejó reaccionar. Nos dominó en todas las
líneas. El partido que hizo Racing en lo colectivo, y cada jugador en el plano
individual, fue lamentable.
El equipo formó con Saja
en el arco, la línea de cuatro defensores estuvo conformada por Pillud,
Migliónico, Cahais e Ibañez; en el mediocampo estuvieron Villar y Pelletieri;
delante de ellos tres se ubicaron De Paul, Vietto y Regueiro, quedando Valentín
Viola como el jugador más adelantado.
Racing estuvo flojo en
todos los sectores de la cancha. Saja no reaccionó jamás (no tuvo nada que ver en
ninguno de los tres goles, pero tampoco mostró actitud a la hora de hablar y
ordenar la defensa). Pillud que suele alternar una bien y dos mal, esta vez
hizo todo incorrectamente. Migliónico, que le gusta salir en la radio y buscar
el porqué de su no titularidad, el domingo encontró la respuesta. Fue un
desastre. Desordenado, a destiempo, culpable de los goles, y para colmo lo
echan de manera infantil. Un jugador experimentado, que hizo toda su carrera en
Europa, expulsado por entrar en el juego de un pibito de 20 años que
prácticamente debuta en el futbol argentino. Es cierto que el titular, Ortiz,
está pasando por un momento muy flojo también. Cahais es el más parejito de
esta defensa, pero pobre, solo no puede hacer nada. Es difícil para un defensor
cuando los compañeros muestran tantas falencias. El debut de Ibañez fue para el
olvido. Dicen que anda bien y que es bueno en las pelotas paradas. No lo
demostró. En la marca fue un flan y no pateó un tiro libre bien.
El mediocampo está muy
descompensado. Este equipo no recupera, no marca, no aprieta en campo rival.
Hace meses que venimos debatiendo el tema de la posesión de pelota en Racing.
El técnico ha planteado en su momento que este no es un equipo que base su
juego en torno de la posesión del balón, sino que es un equipo vertical, cuyo
fuerte es cortar y salir rápido de contra, esto basado en características de
los jugadores. En este punto hay que hacer una salvedad. Por un lado esto nos
lleva a un juego poco vistoso, aburrido, que no llama la atención, pero que,
hasta hoy, le había dado resultados. La velocidad de Vietto, Fariña y Centurión
había logrado que este equipo merodee los 30 puntos en dos torneos
consecutivos. Ahora bien, este nuevo Racing, desordenado en el fondo, perdió
fricción en el medio. No corta el avance del contrario. Los jugadores ofensivos
no presionan la salida rival, y al perder a Zuculini por lesión, Pelletieri
quedó solo en la contención y se vio desbordado permanentemente. Ni Villar, ni
De Paul, ni Regueiro dieron una mano en la marca. Entonces, si lo que querés es recuperar y
salir rápido de contra, ¿Quién recupera? ¿Pelletieri solo? No puede. Como
consecuencia, Racing pierde la pelota (en realidad nunca la tiene), no la
recupera, los rivales empiezan a dominar, se acercan cada vez a nuestro arco, y
la defensa empieza a hacer agua por todos lados. Esto te lleva a una pérdida de
confianza absoluta. Este equipo carece de juego (eso desde que empezó este
ciclo), pero ahora sumó dos carencias que son mortales, carencia de orden y de
seguridad defensiva.
No es la primera vez que
este equipo pasa por bajones pronunciados (la primera vez fue entre las fechas
5 y 6 del torneo Inicial 2012, en las que perdió con Estudiante y con Belgrano,
la segunda fue promediando el Final 2013, entre las fechas 10 y 16, que de 7
partidos, solo pudo ganar uno). En ambas situaciones el técnico supo cambiar y
resurgir. Esta vez la situación parece diferente. El equipo está jugando peor
que nunca, recibió dos goleadas en contra en tres fechas, tiene un panorama
complicado en la sudamericana y la relación con la gente está muy desgastada.
Se vienen tres partidos
que serán claves. El técnico tiene la ventaja que en ninguno de los tres podrá
estar la parcialidad académica. Esto le va a dar un changüí estas tres fechas,
le va a quitar un poco de presión. Racing deberá, como mínimo, sacar cuatro
puntos de los dos partidos que debe enfrentar por torneo local y pasar de ronda
en la Copa. Si no consigue al menos uno de estos dos objetivos, la situación se
va a complicar, máxime teniendo en cuenta que la relación con la gente viene
muy desgastada. La gente recién podrá concurrir al estadio en la fecha 6 frente
a Lanús en el cilindro. Ese es el plazo que tiene el técnico para redondear la
situación.
Finalizando el análisis
del partido, hay que agregar que los goles de Tigre fueron convertidos por Araujo,
a los 17 minutos del primer tiempo y a los 8 del segundo, Sand estiró la cuenta
a los 14 y Rodrigó de Paul descontó, poniendo cifras definitivas, a los 25 del
segundo tiempo. Es increíble como Racing, con veinte minutos por jugar más el
descuento, no pudo generar una sola situación de gol.
Respecto del gol de Sand,
no me parece mal que lo grite. Ahora bien, no es necesario gritarlo así. Correr
80 metros para gritárselo a tu ex club, tu ex técnico y tus ex compañeros. No
es necesario porque se lo hiciste a un equipo al cual le cobraste una cifra
millonaria por tus servicios y solo hiciste 2 goles en treinta partidos. No es
necesario porque se lo hiciste a un equipo que dirige un técnico que te dio confianza,
que te hizo ganar una cifra millonaria y que te banco más de lo que cualquiera
hubiera hecho. Y no es necesario porque enfrente estaban tus ex compañeros, los
que te bancaron en uno de los peores momentos de tu carrera, los que se vieron
perjudicados futbolística y económicamente debido a tu tristísimo desempeño. En
fin, no es necesario, zorete.
El próximo partido es el viernes
a las 20.10 hs, en el cilindro de Avellaneda, contra Arsenal, último encuentro
en que el público académico tendrá vedado su ingreso al Estadio, cuando el
equipo haga las veces de local, puesto que es la última fecha de suspensión. Abrazo
racinguista!
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