Cuarta fecha. Recibimos a
Arsenal en el cilindro de Avellaneda en la noche del viernes, en lo que fue el
último partido de Luís Zubeldía como técnico de la academia. Racing sumó una
nueva derrota, la tercera en las cuatro fechas que van del Torneo Inicial 2013,
cuarta se incluimos el partido de ida de la Copa Sudamericana.
La academia formó con
Saja; Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Centurión, Villar, Pelletieri, De Paul;
Vietto y Viola. Racing volvió a jugar mal. Si bien es cierto que mostró una
leve mejoría respecto de los partidos anteriores, lo mostrado no fue suficiente
para, al menos, hacer una campaña digna.
Sin entrar todavía a
discutir si el despido del técnico fue o no acertado, podemos decir que Racing
no mereció perder el partido del viernes. Lo dicho, la academia no jugó bien.
Ni mucho menos. Pero Arsenal no hizo nada para ganar el partido. Un empate hubiese
sido el resultado más justo. Y eso, sólo porque los jugadores ofensivos de
Racing están pasando, todos, por su peor momento. Centurión no termina una
jugada bien. Vietto y Viola, si bien es cierto que la pelota no les llega,
están en un muy bajo nivel. De Paul fue el único que intentó algo, pero no paso
de eso, meras intenciones. Esta vez la defensa estuvo un poco más ordenada. De
hecho si el línea (o en última instancia el árbitro) no hubiese cometido el
error que cometió, posiblemente, Arsenal no hubiese marcado.
El gol de Arsenal llegó,
inmerecidamente, a los 18 minutos de la etapa complementaria. La confusión la
generó el línea. Sperdutti le da un pase a Caraglio, quien estaba fuera de
juego. Ahí el línea levantó la bandera. Error. Debía esperar que Caraglio entre
en contacto con el balón para levantar el banderín. Los jugadores de Racing, al
ver que el juez de línea le indicó al árbitro que el delantero de Arsenal
estaba en posición ilícita, desaceleraron. Sperdutti, jugador que había dado el
pase, se aprovecha de esta desaceleración, corre en busca del balón, y da el
pase atrás para que Rolle defina solo frente al arco. El gol debió haber sido
invalidado. ¿Porque? Primero porque Caraglio amagó con participar de la jugada,
lo cual debe invalidarla por su posición fuera de juego. Segundo, porque al
levantar la bandera, el juez de línea confunde a todos los jugadores de Racing.
Generalmente, cuando juega Racing, para ver si una jugada es lícita, hay que
aplicar el criterio inverso. Es decir, si la jugada hubiese sido al revés, ¿el
árbitro convalidaba el gol? La historia de los últimos quince años indica que
no. De hecho, a Viola le cometieron un penal clarísimo y el juez decidió
omitirlo. ¿Porque no lo cobró? Es el criterio Racing. Nosotros perdemos tres
puntos. Pero hay un tipo que se quedó sin trabajo. Obviamente que no sólo por
el error de los jueces, ya que la situación viene de arrastre. Pero si tomamos
en cuenta que lo echan después de este partido, indudablemente, esos errores
tuvieron su porcentaje de carga en la decisión presidencial.
El segundo gol llegó a
los 42 minutos, otra vez desde los pies de Rolle.
Racing no mereció perder.
Bajo ningún punto de vista. Fue el
dominador del balón y de las situaciones. Reitero, la academia no jugó bien,
como tampoco lo hizo en casi todo el ciclo Zubeldía. Eso no quita que Arsenal
se llevó tres puntos que no merecía, y que una jugada absolutamente ilícita lo
posibilitó.
Este resultado deja a la
academia con una sola unidad, y en el último lugar de la tabla de posiciones.
Como consecuencia, las autoridades decidieron apartar al técnico de su cargo al
frente del primer equipo de fútbol profesional. Podemos decir que la decisión es
acertada. Es cierto que el técnico promovió muchos juveniles, que en teoría
pueden dejarle muchos millones de dólares a las arcas del club. También es
cierto que es un técnico muy trabajador, serio y responsable. Siempre hizo lo
mejor para el club. Se puede haber equivocado con los refuerzos, pero siempre
puso a Racing por sobre todo. Es un técnico que la academia necesitaba. Sacó
resultados importantes en los dos torneos que dirigió completos. Ordenado.
Siempre pensó en el club. Sabe que es lo importante en una institución. Orden
económico (hizo la pretemporada en las instalaciones del club, cualquier otro
perejil te pide hacerla en Mar del Plata o Punta del Este) y divisiones
inferiores.
Por otro lado el equipo
nunca encontró una identidad de juego. No ganó partidos importantes. Si ganó
clásicos (uno a los amargos, dos a San Lorenzo, uno a River y uno a Boca), pero
no le pudo ganar a Velez, a Ñewell´s, ni a Lanús. Perdió la final de la Copa Argentina 2012.
Quedó afuera contra Colón en la primera fase de la Copa Sudamericana 2012 y
quedó eliminado de la Copa Argentina 2013 con Tristán Suarez.
La decisión de despedirlo
es cuestionable. Lo que es incuestionable es lo equivocado del momento. Si la
dirigencia quería que Zubeldía no continúe al frente del equipo, no debería
haberle renovado el contrato. Es completamente irresponsable y antiético firmar
una renovación de contrato en Junio de 2013 para que dirija hasta el 30 de
Junio de 2014, y echarlo el 25 de Agosto de 2013. ¿Y los diez meses que quedan
de contrato quien los paga? No tiene gollete. Es inentendible. Y demasiado
costoso para el club. Es volver a las viejas políticas que nos llevaron a la
quiebra. Aparte de que no es serio, este error de la dirigencia lo pagamos todos los socios.
Por otro lado, Cogorno es
impresentable. Hecha al técnico y dice “Ojalá estemos iluminados para contratar
algo así” y “esto no es un fracaso”. Parece De La Rua cuando decía que
esperamos un milagro que nunca llega. Si no es un fracaso ¿Por qué lo despedís?
Los socios no queremos que algo te ilumine o milagros. Queremos conducción.
Gestión. Con capacidad, profesionalismo y entereza. El affaire Zubeldía debe
ser lo que condene definitivamente la gestión Cogorno. No pido elecciones
anticipadas. Pero tengámoslo en cuenta a la hora de emitir el voto. Breguemos
por un club profesional. Lo de Cogorno, (y lo de Molina, que siempre está
envuelto en conflictos internos), es perjudicial para el club. Esta dirigencia
tenía un caudal de votos envidiable (más del 60%) y lo dilapidó. Cogorno está
haciendo todo al revés. Y Molina es partícipe de una interna interminable,
primero contra Podestá, ahora contra Cogorno, mañana será contra Perez, pasado
contra García. Basta de personalismos. Necesitamos un grupo de diez o doce
dirigentes que manejen el club con profesionalismo, eficiencia, seriedad, sin
egos. Pensando solo en Racing. Y el club cuenta con gente capacitada, que
cumple los requisitos. Basta de los Molina,
Podestá, Cogorno, D´Aquila, Jimenez. Basta de tipos que toman esto como un
divertimento o una aventura. Si queremos un futuro de gloria, hagamos las cosas
con un poco más de seriedad en el presente.
El próximo partido es el miércoles
a las 19.30 hs, frente a Lanús en su estadio, sin la presencia de público
visitante, por el partido de vuelta de la copa sudamericana. Abrazo
racinguista!
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