Quinta fecha. Visitamos a
All Boys en su estadio. Y sumamos una nueva derrota para nuestra colección.
Cinco partidos jugados del torneo Inicial 2013, cuatro derrotas y un empate.
Dos partidos jugados por Copa Sudamericana 2013, dos derrotas. Último partido
de Fabio Radaelli como DT interino, quien volverá a dirigir la reserva. Esta
mañana Carlos Ischia dirigió su primera práctica, e hizo su presentación
oficial como Director Técnico del Racing Club de Avellaneda, ante la prensa.
El partido del sábado
dejó una nueva derrota del equipo en este torneo, que lo encuentra último en la
tabla de posiciones, con una sola unidad. La academia salió a la cancha con los
siguientes jugadores: Saja; Gomez, Ortíz, Migliónico, Cahais e Ibañez; Pelletieri,
Zuculini; Hauche, Roger Martinez y Viola.
Si bien el equipo se paró
con cinco defensores, sufrió bastante en defensa. Un poco por la movilidad de
Cámpora y Matos, y otro poco por las enormes falencias que muestran los
defensores centrales. Es increíble lo que le pasa a Racing. Sintomático. El
torneo pasado los centrales estaban bastante firmes, pero el equipo sufría el
bajo nivel de los laterales (recordemos lo mal que jugaron Pillud y Corvalán
todo el campeonato). El sábado se marcó mejor por los costados. El pibe Gomez
jugó bien. Concentrado, fuerte en la marca. En ofensiva no aportó casi nada,
pero hizo que su sector fuese inexpugnable, que es lo que, sin dudas, la
academia más necesita en este momento. En el otro lateral estuvo Ibañez, quien
se mostró muy impreciso en las pelotas paradas (fue el encargado de las mismas),
pero en defensa estuvo un poco más firme de lo que suele estar Corvalán. Ahora
bien, el nivel de los centrales está cada vez más bajo. Lo de Ortiz es
altamente preocupante. Lento, desordenado, impreciso, a destiempo.
A los 16 minutos llegó el
gol de Battión. Si bien es cierto que el jugador que tira el centro se encuentra
en posición fuera de juego (es el mismo que venía de patear el corner), ¿Qué es
lo que hace Ortiz? ¿Por qué abandona la marca de Battión? El central académico
decidió dejarlo libre e ir hacia el medio del área a no se sabe bien que hacer.
El rubio jugador que perdió la categoría junto con el vecino del barrio,
aprovechó la desconcentración/infantilidad del Tano y no perdonó. Marcó el uno
a cero con un potente disparo que entró junto al palo derecho del Chino Saja,
quien nada pudo hacer. Otra vez nos hacen un gol en off side. Cuando venís de
culo, todas las pijas están de punta.
Justo en el peor momento
de Racing de los últimos años, nos tocan Arsenal y All Boys en fila. Dos
equipos mezquinos, ordenados, concentrados, pijoteros, austeros. Pero vivos. No
arriesgan nada, ninguno de los dos. Pero aprovechan todo. Son los peores
equipos a enfrentar en un momento así. Porque juegan los 90 minutos igual. Dos líneas
de cuatro. Defensores en campo propio.
Cuatro mediocampistas mordiendo en el medio. Y dos arriba. Que se
arreglen. Si estás bien no te ganan ni loco. Ahora si estás mal, es un peligro.
Y así fue el otro día. El gol y nada más. Era sabido que All Boys iba a hacer
valer, y mucho, cualquier tipo de ventaja. Y lo hizo. No necesitó más que
mantener el orden.
La academia no acusó
recibo del gol. Durante ese primer tiempo siguió en una intrascendencia
preocupante. Los laterales no subían, el medio partido, sin jugadores, solo
Pelletieri y Zuculini. Hauche y Viola muy flojos. A viola no le sale una.
Quiere enganchar y no puede, no se puede sacar un jugador de encima. Cualquier
pescado que haya jugado alguna vez al fútbol sabe que en un momento así, tenés
que tocar. Cortito, cerca, preciso. Al compañero mejor ubicado. A recuperar la
confianza. Sería bueno que estos chicos lo entiendan. Ojalá Ischia pueda
introducir el mensaje. Precisión, toque corto. Es la única manera de recuperar
confianza. Y los que no saben, que la revoleen. Hoy cualquier pelota que anda
cerca del área de Racing termina adentro. Hay que recuperar la seguridad defensiva.
Es imperioso. Sólo recuperando seguridad en defensa y precisión en ataque,
vamos a obtener la confianza que necesitamos para salir de esto.
En el inicio del segundo
tiempo ingresó Rodrigo De Paul por el lesionado Matías Cahais (aparentemente
llegaría sin inconvenientes al partido del sábado) y a los 14 de esa segunda
etapa hizo lo propio Luciano Vietto por Gabriel Hauche. En ese segundo tiempo Racing
se mostró mejor. Más seguro, más ordenado, más preciso. Mordió en todos los
sectores del campo, y hasta pudo haber igualado el partido mediante un cabezazo
de Viola que rompió el travesaño y un tiro de Zuculini que se fue por arriba.
Racing sólo pudo mantener esa intensidad durante 30 o 35 minutos, ya que al
final se volvió a desinflar, dejando nuevamente una imagen muy pálida. Un
equipo inseguro, timorato, débil, impreciso. Mucho por mejorar.
A los 30 minutos entró
Mario Regueiro por Agustín Pelletieri. Juicio por estafa a todos los
responsables de traer al Uruguayo. Es un desastre, es vergonzoso. Da asco como
juega. Nada de futbol, nada de compromiso. Como si jugara un futbol no
profesional. Y este tipo se va a llevar una fortuna. ¿Cómo es el tema? ¿Hay
algún acuerdo secreto con Lanús para sacarles los fiambres? Cada vez que Lanús
se enfrenta a la incómoda situación de tener en su plantel un jugador que cobra
fortunas, pero que no rinde ni un 10% de lo que cobra, y al que le quedan uno o
dos años de contrato por delante, aparece Racing y le hace el favor de
sacárselo de encima. No se entienden este tipo de contrataciones.
El próximo partido es el sábado
a las 20.10 hs, frente a Lanús, en el cilindro de Avellaneda, ahora sí, con la
presencia de público local, puesto que concluyó la sanción que pesaba sobre el
cilindro. Allí estaremos. Abrazo racinguista!
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