Séptima fecha. Visitamos
a Boca en su estadio. Un rival irregular, que gana y pierde con la misma
frecuencia. Un rival que desde hace un año alterna pésimos rendimientos, con
partidos discretos. Un rival que tiene una de las peores defensas del país. Un
rival que no logra estabilidad futbolística. Y nos pasó por arriba. Nos
desdibujó. Nos borró. La actuación de Racing fue lamentable. Un equipo displicente,
descomprometido, desordenado, nervioso, perdido. Un desastre. Los jugadores de Racing
dieron vergüenza. Nos pasaron por arriba. Nos cargaban. Hicieron lo que
quisieron. Nos mostraron que podían hacer lo que quisiesen. Nos podrían haber
goleado, de haber querido. Y no reaccionamos. Cuando digo reaccionar no me
refiero a partirlo al medio a Gago de una patada. Me refiero a marcarlo. A
encimar. A presionar la salida del rival. A molestar. A pedir la pelota. A buscarla.
A no darla por perdida. Los jugadores no hicieron nada de esto. Nada de
actitud. Nada de pudor. Nada de sangre. Nada de reacción. Nada de orgullo. Nada
de nada. Una vergüenza.
Los once que eligió
Ischia para salir a dar pena en uno de los dos partidos más importantes del campeonato
fueron: Saja; Gómez, Saveljich, Migliónico, Cahais; Villar, Pelletieri, Ibañez;
De Paul; Hauche y Vietto. Del primero al último fueron un desastre.
No puede ser que volvamos
a cometer el mismo error una y otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Un
ejemplo. Matías Cahais llegó al club en el 2009 con Caruso. Jugaba de 3. Era un
desastre. Cuando llegó Russo, empezó a jugar con tres defensores, siendo Cahais
el zaguero izquierdo. Ahí empezó a levantar un poco. Alternó buenos y malos
partidos. Con Simeone se asentó como central izquierdo. Con Zubeldía tuvo su mejor
rendimiento, al punto de convertirse en el pilar de la defensa. Si bien comete
errores, a veces groseros, jugando de central, es el defensor más parejo del
equipo. ¿Y qué hace el nuevo técnico cuando llega? Lo pone de 3. Si el técnico
no conoce el platel que tiene, que el manager lo interiorice ¿O para que está
acaso? ¿para traer a Regueiro y a Quiles? Dentro de lo descompensado que está
este plantel, laterales izquierdos tiene, mediocres, pero tiene. Para que
improvisar. Lo más triste es que Cahais, seguramente, siga jugando de tres.
El mediocampo fue una
lágrima. Penoso. Hace diez años que todos los partidos del futbol argentino se
juegan en el medio. Racing decide despreciar esa zona (esto viene del ciclo
anterior). Encara el partido con una línea media flojísima, sin marca. Con
Pelletieri (que es un desastre, no roba una bola y las que le pasan cerca se
las da a los rivales) solo en el medio. Se lo comieron. En esa zona Boca se
hizo un festín. Villar no hizo una bien. ¿De Paul jugó? Lo que más genera
malestar es que no cambian esa maldita costumbre de hablar antes de los
partidos. Hablan, sólo hablan. De Paul habla en la semana, sale en los diarios.
Ibañez también, sale en el diario hablando de lo lindo que la pasó en Boca. Basta
muchachos. Hablen en la cancha.
Los delanteros otra vez
dando pena. De hauche ya hablamos en la columna anterior. Sigue igual. Nada
cambió. En este nivel no puede jugar más. Que agarre futbol en la reserva y
cuando esté medianamente bien, y pueda gambetear un rival o patear al arco, que
vaya al banco como relevo. Vietto lucha. No baja los brazos pero está muy mal, si
bien es cierto que está muy solo, no hace una, nada le sale bien.
Del técnico mucho no se
puede decir porque sólo lleva 10 días de trabajo y dos partidos. Agarró un
plantel destruido futbolística y mentalmente, pero el planteo que hizo el
domingo fue, al menos, desacertado. Esperemos que cambie el rumbo. Impera
sumar, al menos 20 puntos de aca al final del torneo.
Que bronca da que en 7
partidos se hagan las cosas tan, pero tan mal, como para volver a mirar de
reojo la tabla del promedio. Racing estaba tranquilo. Con 30 puntos, o 25 al
menos, se aseguraba no tener problemas con el promedio en dos años. Pero no.
Somos un equipo que no supo y no sabe aprovechar los momentos, las situaciones
favorables ¿Esto es culpa del destino? ¿De la maldita providencia? ¿Del “karma”?
No. Por supuesto que no. Esto es fútbol profesional. Una institución deportiva
de las tres más importantes del país. Hay que estar a la altura de las
circunstancias para manejarla. Hay que ser profesional, buen administrador y saber de futbol. Aca las malas decisiones se
pagan con millones de dólares.
El presidente y el
mánager tomaron malas decisiones. Pésimas. Teníamos un equipo que había sumado
primero 33 y luego 29 puntos de la mano de juveniles surgidos de inferiores que
no le demandaban al club un mayor esfuerzo económico. Es entendible que a veces
las circunstancias (presión del jugador, amenazas de quedar libre, necesidades
económicas, vaivenes en el rendimiento) prácticamente obligan a vender. Ahora
bien. ¿Cómo los reemplazamos? Los puntos de la temporada 2012/2013 son, en gran
medida, de Fariña, Centurión y Vietto. Los dos primero se vendieron. No vamos a
discutir si mal o bien, porque eso es relativo. A veces la situación apremia.
Fariña, si no era vendido, quedaba libre en un año. Ahora bien. ¿Como se los
reemplaza? Se suele decir que no hay
plata para refuerzos, esa es la canción de siempre. En el último año Racing
incorporó, entre otros a Sand, Camoranesi, Regueiro, Bolatti y Ortiz. Estos
jugadores a Racing le costaron una fortuna. El dinero que se invirtió en estos 5
jugadores, alcanza para armar un equipo, al menos, equilibrado. Se traen
jugadores viejos, lesionados, en algunos casos que llevan meses sin jugar y se
les pagan contratos exorbitantes. Sand jugaba en Arabia saudita y se le hizo un
contrato como si viniera del Nápoli. Camoranesi y Regueiro ya no tenían lugar
en Lanús, se los querían sacar de encima, justamente porque son contratos
altísimos que no se condicen con lo que pueden llegar a dar. Bolatti hacía un
año que no jugaba. A Ortiz, Velez lo dejó libre ¿son boludos los de Velez?
Este plantel está partido.
Y eso es culpa del mánager. Teniendo a Pillud y Gomez, traen a Quiles. El
equipo cuenta sólo con tres centrales. Para colmo dos (Ortiz y Migliónico)
están en mal nivel. En el mediocampo no hay jugadores externos (salvo villar).
Hay un solo enganche. Este plantel no tiene un solo delantero de área (Vietto
no lo es y Roger tiene sólo dos partidos en primera). ¿De que juegan Reguiero y
Camoranesi? No son mediocampistas externos. No son enganches. No son
delanteros. ¿Qué puesto tienen? ¿Para que sirven?
Que negro se ve el
panorama Racing. Sólo pido no pasar vergüenza. Y sumar por lo menos 22 o 23
puntos este campeonato. En diciembre veremos.
El próximo partido es el
viernes a las 20.10 hs, en el cilindro de Avellaneda frente a Newell´s. Allí
estaremos. Abrazo racinguista!
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