Segunda fecha. Recibimos
a San Lorenzo, el único equipo ¿grande? que nunca ganó la Copa Libertadores de
América, en el cilindro de Avellaneda, con la particularidad de que el
encuentro se disputo sin público, producto de la sanción que pesa sobre la
parcialidad local, y la normativa general de prohibición de concurrencia de
público visitante a los estadios de fútbol, en éste Torneo Inicial 2013.
Lo que mostró la academia
fue desastroso. Los de Zubeldía hicieron un partido espantoso, con errores
garrafales en todas las líneas. El juego colectivo no existió. Racing no generó
una sola situación de gol en todo el partido. No hay jugadas elaboradas, sociedades,
ni siquiera un solo jugador que pueda organizar el juego. En el plano
individual, la mayoría hizo un partido para el olvido, mostrando un nivel en
muchos casos decepcionante, como ser, Pillud, Ortiz, Villar y De Paul. Podría
decirse que estos cuatro jugadores se sacaron solos.
San Lorenzo empezó siendo
dominador del juego, a punto tal que a los 20 minutos del primer tiempo se puso
en ventaja por intermedio de Cauteruccio, con un remate de afuera del área que
se metió en el ángulo derecho del chino Saja. La cobertura de Ortiz fue
espantosa.
Racing en ningún momento
dio la impresión de emparejar el trámite del juego. No reaccionó, no recuperó
la pelota. Por momentos fue baile. Ortigoza y Mercier se hicieron dueños del
medio y los volantes de Racing la vieron pasar. ¿De que juega Villar? ¿Por qué
y para que juega en esa posición? Villar ha tenidos partidos buenos y partidos
malos jugando de 8. ¿Para que lo pone en esta posición que ni siquiera se
entiende? Es desperdiciar espacios y a un jugador. El barba jugó por delante de
la línea de mediocampistas y por detrás de Vietto. Sin sentido. Villar no es
organizador ni lanzador. Esto hacia que Vietto retroceda y Villar
“desaparezca”. Poner a Villar ahí es un error, no tiene sentido. Y al
retroceder Vietto, el equipo se queda sin delanteros. Hubiese sido preferible
que juegue Viola o Hauche o Regueiro. O mismo poner a De Paul de enganche. De
todas maneras el nivel del juvenil es cada vez más bajo, cada partido juega
peor. Tiene que ir al banco ya. Antes de que se termine de quemar. Hay que
darle descanso. Cada vez empeora más, en el corto plazo perjudica al club y a
la larga se va a perjudicar él también. Es buen proyecto, pero está muy mal.
Que salga y se empiece a ganar su lugar nuevamente, de a poco.
A los 17 del segundo
tiempo llegó el segundo gol del conjunto del Bajo Flores. Luego de un corner,
Emanuel Más la peinó en el primer palo ante la pasividad de Valentín Viola y
Mauro Cetto cabeceó en el segundo, ganándole a Ortiz, que a esa altura ya tenía
un partido para el olvido.
A los 24 Villalba marcó
el tercero y de esta forma selló el resultado. Esa fue la jugada que terminó de
condenar a Ortiz. Que papelón, marcó como un amateur. A destiempo, lento. Se
comió el amague. Un desastre. Ortiz no puede seguir siendo titular. Su lentitud
condiciona a la defensa en particular y a todo el equipo en general.
La actuación de Racing en
general fue un desastre. ¿El técnico es culpable? Por supuesto que sí. El
equipo jugó mal en todas las líneas y él es el responsable. Por supuesto que
hubo muchos errores individuales, pero se dieron en un contexto colectivo para
el olvido. La labor de la defensa, sobre todo en el sector de Pillud y Ortiz
fue lastimosa. El mediocampo hizo agua. Solo Pelletieri mostró un poco de amor
propio. Villar directamente parecía que no estuvo en cancha. De Paul lo mismo, no hizo una bien.
Centurión hace una bien y cuatro mal, es habilidoso, pero muy individualista.
Tiene condiciones, pero hay que trabajarlo mucho. Los mediocampistas no se
juntaron nunca. Vietto, pobrecito, jugó solo. No hay un solo jugador que lo
acompañe. La ofensiva solo depende de él. Es un crack, tiene un manejo bárbaro,
pero solo no puede, está desperdiciado.
Hay muchas cosas para
corregir. El orden defensivo seguramente lo recupere. Zubeldía ha sabido manejar
ese aspecto. Diferente es el plano ofensivo. El técnico nunca pudo consolidar
un patrón de juego. No tiene un esquema definido, no arma sociedades, Racing,
en este proceso, nunca pudo mostrar un juego ofensivo asociado, tuvo algún que otro
buen partido en lo colectivo, pero fueron las menos de las veces. El técnico,
generalmente, deja el poder de ataque librado a arrestos individuales.
Hay mucho que corregir,
la paciencia de la gente para con el técnico se está agotando. El hincha está
molesto, no tanto por los resultados, que fueron medianamente buenos, sino por
las formas. Este equipo no entusiasma. El técnico va a tener que patear el
tablero e ir al frente. Este no es momento de especular. En los promedios la
academia no está mal, no tiene excusas para no ser protagonista. El miércoles
hay que enfrentar a Lanús por copa sudamericana y si el equipo no cambia la
imagen, al técnico lo van a putear hasta los que venden choripanes. Yo soy de
la idea de bancar el proyecto. Pero no nos podemos dar el lujo de repetir la
actuación del sábado. Se le mantuvo la base, no se trajeron refuerzos de
relevancia, pero se pudo repatriar a Viola. Ahora está en sus manos hacer un
digno papel. Si no lo logra, será el responsable.
El próximo partido es el
próximo miércoles a las 21.15 hs, en el cilindro de Avellaneda, contra Lanús,
por Copa Sudamericana, encuentro al que podrán asistir los hinchas de ambos
equipos. Luego, el domingo 18 de agosto, a las 16.00 hs. enfrentaremos a Tigre
en victoria, sin la presencia de público visitante. Abrazo racinguista!
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