Undécima fecha. Visitamos
a Estudiantes de La Plata en el estadio de Quilmes, en lo que fue el primer y
único partido de Nacho González a cargo de la conducción técnica del equipo.
Más de lo mismo. La academia mostró la misma cara que venía mostrando durante
todo el torneo. La cara de la apatía, la falta de compromiso y la derrota. Si bien al
equipo se lo notó un poco más ordenado, volvió a padecer la falta de actitud,
concentración y compromiso que padeció durante todo el campeonato. Que este
equipo tenga sólo dos puntos en la tabla de posiciones no es casualidad, ni
mala suerte.
Racing salió a la cancha
con Saja en el arco; una línea de cuatro integrada por Gómez, Ortiz, Cahais y
Corvalán; Pelletieri se paró delante de ellos; más adelante estuvieron Hauche,
Camoranesi, Zuculini y De Paul como mediocampistas, éste último, por izquierda;
Luciano Vietto se paró como único delantero. El planteo no estuvo mal, de hecho
lo mejor del equipo (si es que puede haber algo bueno en este equipo) se vio en
los primeros veinte minutos, antes de la lesión de Camoranesi. Cuando se lesionó
el exjugador de Lanús, ingresó Villar como volante por derecha, pasando Hauche
a la delantera. Muy flojo lo del barba, al trote, sin actitud, lento. Lo de
Hauche también, voluntarioso, pero sin criterio ni habilidad, como siempre,
pero un poco peor.
A partir de ahí fue un
monólogo de Estudiantes. La única jugada clara que tuvo Racing fue un centro
por derecha que le quedó a De Paul adentro del área mano a mano con el
arquero. Sólo, la quiso colocar al
segundo palo y se le fue por arriba. De no creer. Como si no tuviese idea del
momento que está pasando el equipo.
Muy flojo lo de
Pelletieri y Zuculini en el medio, perdieron todo el partido. Vietto luchó
mucho arriba, pero careció de compañía, estuvo absolutamente sólo, hasta el
ingreso de Dinenno, quien hizo su debut en la Primera División.
La defensa estuvo un poco
más ordenada, pero como siempre, cometió el error habitual que le deja servido
el gol al rival. Al minuto de comenzado el segundo tiempo, se equivocaron todos
en la misma jugada, y vino el gol de Estudiantes. Corvalán estaba saliendo y perdió
la marca de Jara, Cahais salió mal y lo pasaron como alambre caído, Ortiz cerro
de perfil (tapa el arco Ortiz, regla número uno) y en lugar de reventarla al
corner, le pifió y la pelota salió envenenada hacia el arco, Goméz, queriendo
cerrar, se la llevó por delante y la empujó a la red. El gol es una radiografía
del equipo.
A este Racing le hacen un
gol y se terminó el partido, difícilmente remonte un marcador adverso. Lo pudo
haber empatado, pero con jugadas aisladas. Un cabezazo de Dinenno a las manos
del arquero y dos remates de afuera de Corvalán, uno cruzado y potente, que se
fue apenas arriba del travesaño, y uno bajo y mordido, que Rulli no tuvo
problemas en contener.
Otra derrota más, y ya
son demasiadas, todas las que debería tener en una temporada, ya las tuvo en
dos meses. Esperemos que mostaza pueda remontar esto. Está difícil. Falta
compromiso, falta juego, falta en lo físico, falta confianza, falta precisión.
Hay que trabajar, y mucho.
El viernes a copar el
cilindro, como siempre, a cantar bien fuerte, por mostaza y por los colores. El
partido es a las 20.20hs. frente a Vélez Sársfield. Hay que ganar academia.
Allí estaremos. Abrazo racinguista!
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