Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

Primer y único equipo Argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos
Primer y único equipo argentino en ganar siete torneos nacionales consecutivos

lunes, 27 de mayo de 2013

Jugar a nada

Décimo quinta fecha. Recibimos a Godoy Cruz en el cilindro de Avellaneda. Que tediosos se hacen los partidos de la academia cuando no juega por nada. Más aun teniendo que ver a este equipo, que juega a nada. El único objetivo en juego en estos partidos que quedan para finalizar el torneo, es la clasificación a la Copa Sudamericana.
Terminar el campeonato con más de treinta puntos, y, por ende, la temporada con más de sesenta (objetivos ambos que tienen un sabor agridulce, más bien a poco, pero que, teniendo en cuenta la historia reciente del club, parecen una ambición desmedida) jugando de esta, parece una quimera.
El nivel de juego que viene mostrando el equipo en las últimas fechas es muy bajo. Racing no juega a nada. No tiene orden defensivo, en el medio no hay circuitos de juego, solo arrestos individuales, la delantera es inexistente. Si le cuesta a Vietto (que es una joya) jugar solo, imagínense a Cámpora, que no cuenta con ninguno de los recursos que tiene el juvenil (buen disparo, excelente ubicación, aprovechamiento de pequeños espacios, inteligencia para moverse y abrir defensas).
Nobleza obliga, el Técnico no cuenta con demasiados recursos para dar vuelta la historia. El plantel es muy corto, limitado. Si bien es cierto que en gran medida esto es culpa de él, por la mala elección de los refuerzos, hay factores que lo exceden. El pésimo trabajo que hizo la dirigencia en el último mercado de pases y las recurrentes lesiones y suspensiones que sufrió el plantel, se pueden tomar como atenuantes de la culpabilidad de Zubeldía en el pésimo nivel que viene mostrando el equipo en el torneo. Repasemos: del mercado de pases de Julio pasado se pueden tomar como acierto pleno solo a Ortiz (por su performance en el inicial 2012, ya que en este torneo su nivel estuvo muy por debajo del mostrado en el torneo anterior), Migliónico cumplió, Camoranesi rindió en algunos partidos, pero su estado físico no lo acompaña como para destacar su incorporación, Villar no rindió, lo suspendieron mucho, Perez Guedes tuvo pocas chances y no las aprovechó, el nivel de Sand y Corvalán fue pésimo, y Campora, más allá de su esfuerzo, no cuenta con herramientas como para destacarse en un equipo grande. Si bien se cometieron errores en ese mercado de pases, el objetivo se cumplió, el equipo sacó 33 puntos. Ahora bien, en el último mercado de pases se cometieron horrores, que si bien se le pueden cargar a la dirigencia en un cien por ciento, no son pasibles de cargar en la cuenta del DT. Lo de Centurión fue directamente un papelón. Lo de Bolatti fue un error grande como el cilindro. Esto lo dijimos hasta el cansancio. No por las cualidades del jugador (que las tiene) sino por la forma y el tiempo en que se hizo la incorporación, así como la duración del contrato del jugador. Bolatti es un jugador de elite. Pero hay que tener en cuenta ciertas cosas: venía de dos años sin jugar, llegó un día antes de que empiece el torneo y para colmo con un contrato por tan solo seis meses. Teniendo en cuenta el período de adaptación (en este caso física y futbolística) y el monto desembolsado, era una locura por donde se lo mire. Como si estos errores no hubiesen sido suficientes se dio el caso Hauche. Ya sabíamos que Sand estaba muy mal. Cámpora ya había demostrado no ser un jugador de jerarquía. El único delantero que pasaba un buen momento era Vietto, que encima se iba a jugar el mundial sub 20 ¿nadie pensó que podía pasar si Vietto se lesionaba? Eso pasó, y terminó jugando Colombini. No traer un delantero para reemplazar a Hauche fue un grueso error. El técnico lo pidió, para la dirigencia desoyó su requerimiento.
Vayamos al partido del domingo: la academia salió a la cancha con Saja; Pillud, Ortiz, Cahais y Corvalán; Villar, Zuculini, Pelletieri, De Paul; Fariña; y Cámpora. El partido fue muy malo. Poco intenso, ninguno de los dos hizo nada para ganarlo.
La academia se puso en ventaja a los 44 minutos de la primera parte por intermedio de una falta penal que le cometieron a Cámpora. El chino Saja fue el encargado de la ejecución, y con maestría puso el uno a cero parcial.
El final del primer tiempo hizo pensar que con la ventaja en el marcador y la localía, Racing podría dominar el juego en la segunda etapa, encontrar espacios con mayor frecuencia y manejar el encuentro con tranquilidad. Nada de ello sucedió. Racing siguió sin poder dominar el juego, no tuvo el control ni las situaciones, y así fue como a los 19 minutos de la segunda etapa, el exjugador del club, José Luís Fernández puso el uno a uno que a la postre sería definitivo.
En los 27 minutos que quedaban por jugarse, Racing no hizo nada por quedarse con los tres puntos, más allá de una o dos jugadas aisladas. En conclusión, la academia volvió a regalar dos puntos jugando en el cilindro.
El próximo partido visitaremos a Quilmes, el viernes a las 20.15 hs. Allí estaremos. Abrazo racinguista.

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