Sexta fecha. Visitamos a
Lanús en su estadio, reducto en el cual la academia no consigue un triunfo
desde el año 2007. Los antecedentes pintaban mal, más si tenemos en cuenta la
actualidad de Lanús, equipo que viene trabajando bien hace años, que logró
cierta regularidad y que, sobre todo, y a diferencia de Racing, cuenta con un
plantel de jerarquía.
En la columna anterior
dejábamos un mensaje de optimismo respecto de lo que podría brindar Racing, en
este encuentro y en lo que queda del torneo, basándonos más en la remontada del
final del torneo anterior, y en lo que podría lograr Merlo como motivador y
“tacticista”, que en el juego demostrado por este plantel. Ahora bien, la falta
de actitud y concentración, es un tiro en el pecho del optimismo. Si no se
entrega un mínimo de agresividad y compromiso, es imposible salir de esta mala
racha. Ya está demostrado que el cambio de técnico no es la solución, por acá
ya pasaron experimentados, sin experiencia, jóvenes, viejos, nuevos, de
trayectoria, exitosos, mediocres,
históricos, triunfadores y la cosa no cambia. La costumbre de echar al
técnico cada 10 partidos nos trajo muchos más problemas que soluciones. No sé
si será mostaza él que revierta esto, pero sí sé que, al menos hasta junio, es
y debe seguir siendo el técnico de Racing. Los balances se hacen en el mercado
de pases invernal, ahí será momento de ver quien sigue y quien se va, por ahora
se necesitan a todos arriba del barco y dando lo mejor de sí.
La academia salió a la
cancha con Saja en el arco, la defensa estuvo integrada por Gómez, Saveljich,
Cahais y Corvalán; en el mediocampo estuvieron Hauche, Zuculini, Campi, Cerro y
Villar; y en la delantera, Luciano Vietto. Fernando Ortíz no fue de la partida,
debido a que padece una osteocondritis en su rodilla izquierda, lesión por la
cual será intervenido quirúrgicamente y, probablemente, se pierda lo que resta
del torneo. Una mala más para la academia que no para de acumular
frustraciones.
El primer tiempo del
equipo fue desastroso. Faltó agresividad, concentración, intensidad. Los
defensores ni siquiera pudieron rechazar con eficacia. Los centrales,
especialmente Saveljich, dejaron cortos todos los rechazos, los laterales se
vieron desbordados y nunca pasaron la mitad de cancha. Gómez apareció en el
torneo pasado como el lateral del futuro, mostró proyección, habilidad,
talento, precisión. Ayer, todo eso, lo dejo en el olvido. Otro jugador que
empieza a preocuparse por el contrato a los 10 partidos de debutar en primera.
¿Qué pasa en Racing con los jugadores de inferiores? Todos piden por favor un
minuto en primera, y cuando tiene 10 partidos empiezan a hacer quilombo, se
borran, se ponen en estrellas. Es larga la lista: Yacob, Mercado, José Luís
Fernández, Matías Sánchez, Fariña, Centurión, y ahora De Paul, Vietto y Gómez.
Esto no puede seguir así, estos chicos tienen que entender que jugar en Racing,
ya de por sí, es un privilegio, y que ellos son patrimonio del club. Racing no
se creó para enriquecer a estos pibes, estos pibes tiene que enriquecer a
Racing, porque el club los banca, los forma, les da un nombre y por sobre todo,
porque les da una de las tres camisetas más importantes del país. Quizás la
solución sea que estos pibes, para debutar en primera, previamente, tengan un
contrato firmado por tres o cuatro años, y si no, afuera. Basta de agrandar a
éstos pibes, se deben a Racing, no al revés.
El mediocampo,
superpoblado, también fue un desastre. No presionaron, no quitaron, no pudieron
adueñarse de la pelota en ningún momento. Tres jugadores rivales dominaron a
cinco propios en esa zona del campo durante todo el primer tiempo.
El gol llegó a los 28
minutos de la primera etapa. Lo peor de todo, es que era altamente previsible.
Dos minutos antes Barrientos metió un tiro desde afuera del área que reventó el
travesaño. El chino Saja, ni siquiera había visto la pelota. La defensa de Racing
se desconcentra, pifia, rechaza mal, y Saveljich la deja cortita para que
Barrientos, casi desde el mismo lugar que había pateado un rato antes, someta a
Saja con un disparo no muy fuerte ni esquinado, que se metió contra el palo
izquierdo del arquero. Era atajable. El chino reaccionó tarde.
Racing se fue al descanso
sin patear al arco rival.
En el entretiempo ingresó
De Paul por Villar, y a los 14 del complemento hizo lo propio Valentín Viola
por Campi. Los cambios le dieron otra cara a la academia. Si bien no fue un
derroche de virtudes, pudo asociarse un poco más y llegar un par de veces al
área rival. La pregunta es ¿para qué desperdiciar un tiempo? Si logras armar un
equipo compacto, duro en defensa, inexpugnable, es entendible el retroceso y la
especulación, más ante un rival y una cancha harto difíciles. Ahora, si ya
sabes que tu defensa no da garantía alguna, trata que el rival se acerque lo
menos posible.
Racing tuvo dos jugadas
claves para empatar el partido, pero el mal momento que está atravesando
Luciano Vietto se lo impidió. La primera fue un centro que tiró De Paul por
izquierda, que el delantero pudo conectar, pero terminó en las manos de
Marchesín. La segunda fue cuando el partido se moría, Vietto recibió sólo en
área, y en lugar de jugar con Viola, que estaba sólo al lado suyo, adentro del
área chica y con el arco de frente, definió mal ante la salida del arquero, que
no sin fortuna, pudo desviar el remate al tiro de esquina.
Otra derrota, y ya van 4
en 6 partidos. La cosecha de puntos de Racing en la temporada es la más escasa desde
el retorno de la democracia al club. Se acabaron las excusas y los tiempos. El
domingo se viene un clásico frente a un rival que tampoco da pie con bola, solo
sirve ganar, sino el futuro se adivina oscuro, aún más que en la temporada
2007/2008, en la que terminamos jugando la promoción. Sabemos que la jerarquía
del plantel es escasa, ahora bien, la actitud y la entrega no se pueden negociar,
ya no más. A ganar o ganar.
El próximo partido será el
domingo a las 21.30. hs, en el cilindro de Avellaneda, frente a Boca Juniors, a
dejar la piel. Allí estaremos. Abrazo racinguista!
Te falto mencionar que este mismo equipo fue el peor de la historia, que nunca se brindaron y que la gente de Racing es muy boluda al tener, por ejemplo, como idolo a un arquero que no gano nada y que no se identifica con el club
ResponderEliminarAnónimo: Lo de este equipo ya se sabe, eso no es novedad. Lo del ídolo lo dejo por cuenta tuya. Para mi, los ídolos de Racing son: El chueco Garcia, Corbatta, el marqués Sosa, Tucho Méndez, Cejas, Basile, Perfumo, Maschio, Cárdenas, Costas, Rubén Paz, Lisandro López y alguno más... lo de este arquero lo decís vos, por mi parte es un buen arquero y nada más. Ojalá pueda ganar algo, lo veo difícil por ahora.... abrazo!
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